Hogar

Cómo el confinamiento cambiará nuestras casas

confinamiento cambiará nuestras casas

La llegada de una pandemia mundial que obligara a recluirse en casa durante más de tres meses parecía un argumento de una película de ciencia ficción. Sin embargo, así ha sido y ello ha traído consigo una serie de cambios en nuestra vida que conviene analizar, puesto que estos cambios son la base de las tendencias.

Durante esta larga estancia obligada en casa, se han producido diferentes cambios en nuestras vidas. Pasar tanto tiempo en casa, en familia o en solitario, nos ha hecho volver a mirar hacia nuestros hogares con una mirada diferente. Y en esos hogares, hemos trabajado, estudiado, cocinado, practicado deporte, disfrutado del ocio… y todo ello sin poder salir a la calle debido al estado de alarma dictado por el Gobierno que nos obligaba a confinarnos en casa.

Nuevas tendencias

Tanto tiempo en nuestros hogares ha hecho que miráramos hacia ellos. Sin lugar a dudas, los españoles tenemos el hábito de hacer más vida en el exterior que en nuestras casas. Pero estos tiempos nos han obligado a pasar horas y horas en casa. ¿Cuál ha sido el resultado de todo esto? Una serie de nuevas tendencias en decoración que, sin lugar a dudas, marcarán los próximos tiempos y, por supuesto, la demanda de los consumidores.

Una de las consecuencias de este largo encierro ha sido el de las mejoras en el hogar. Recientemente, la Asociación de Distribuidores de Ferretería y Bricolaje informó del incremento de las ventas de productos de ferretería, que van desde taladros a pintura, sobre todo a principio del confinamiento.

 Una de estas tendencias es la necesidad de buscar piezas multifuncionales que no tengan un solo uso. Muebles que nos sirvan para dormir y estudiar al mismo tiempo, o para comer y estudiar. Elementos que aporten un valor añadido a nuestra vivienda.

Nuevas necesidades de espacio

Efectivamente, los españoles tenían muchas horas libres en muchos casos, que empezaron a invertir en mejorar sus casas. Y, en la medida que se iban produciendo esas mejoras, surgían nuevas necesidades, muchas de ellas vinculadas a los espacios, sobre todo en el caso de confinamiento de familias. 

Ahora, el español tiene claro que una manera de mejorar la convivencia en casa es disponer de más espacio. Está claro que los metros cuadrados de una casa son los que son, así que se han hecho necesarios pequeños cambios en la decoración del salón o de las habitaciones para que sean más espaciosos.

Pero, además de todo esto, estos meses se ha hecho necesario incluir en nuestros hogares nuevos espacios, destinados al teletrabajo o las clases a distancia. Al principio de todo, estas actividades se concentraron en el salón comedor, pero poco a poco, las personas confinadas se dieron cuenta de que era muy complicado poder desarrollar estas actividades debido a que, en muchos casos se desarrollaban de forma simultánea, con las molestias que ello suponía. Fueron muchos los que buscaban en cualquier tienda de muebles en Madrid todo el mobiliario que respondía a sus nuevas necesidades.

Recuperación del espacio exterior

Otra de las circunstancias que nos ha dejado el largo confinamiento ha sido el redescubrimiento de los espacios exteriores. Hasta la llegada de la Covid-19, estos espacios se habían convertido en almacenes de trastos, productos de limpieza o bicicletas.  Pero los largos meses de encierro los hicieron necesarios para los habitantes de las casas, aunque solo fuera para respirar y tener la sensación de salir al exterior. 

Tener una casa con balcón o terraza, por pequeños que fueran se convirtió en un verdadero tesoro y las ventas de muebles de terraza y jardín y productos de jardinería se dispararon. Esta tendencia continua ahora en las segundas residencias, en donde muchos españoles van a pasar sus vacaciones y en donde se está haciendo la inversión que no se ha podido hacer en un viaje estival.

La cocina, otro espacio redescubierto

La cocina es otro espacio que se ha puesto en valor estos días. Es cierto que la cocina ha sido siempre considerada como un centro de la vida familiar, especialmente en los meses más fríos, pero lo cierto es que el día a día de las familias y sus obligaciones laborales y escolares, hacía que los miembros del hogar comieran fuera de casa y se reunieran a la noche para cenar.

Pero, durante estos días, son muchos los que han redescubierto su amor por los fogones, las ollas, o las recetas de cocina. No sólo se cocinaba el desayuno, la comida o la cena. También había sitio para hacer panes y pasteles. Muchos fueron los que tomaron nota mental de la necesidad de reformar su cocina en el futuro, dado que, en el momento del confinamiento, esto no era posible; a la vez que también se concienciaron de la necesidad de completar los utensilios disponibles, con nuevos utensilios de cocina que se hicieron necesarios.

Como puede verse, tantas horas en casa ha cambiado nuestra manera de verla. Muchos expertos en decoración comentan que estos nuevos hábitos han venido para quedarse una buena temporada y marcar las nuevas tendencias en decoración que van a dar las pautas de mercado en los próximos años.