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Una llamada telefónica puede ser una luz para visualizar el futuro

lamada telefónica para visualizar el futuro

Cualquier persona puede aprender a leer el tarot y anunciar qué significa, pero para ser vidente se necesita no sólo saber descifrar las figuras y símbolos que traen las cartas, sino tener unas condiciones especiales. Y este don es la clarividencia, facultad por la cual se revelan los designios del futuro.

Sin embargo, lo indicado es que se combinen ambos potenciales. El tarot es la antesala, lo que inspira al vidente para desarrollar la predicción en base a la clarividencia. Los arcanos iluminan el camino en la consulta y ésta se desarrolla mejor sin gabinete, y en el mejor de los casos, sin cartas.

Talento natural

En efecto, el don de la videncia permite que el clarividente desarrolle un verdadero acercamiento a lo desconocido. Y esta situación es lo que sirve para describir la magnitud del problema y su impacto en el futuro de la persona que haya activado la consulta a través del teléfono.

Es así como una vidente natural sin cartas y sin gabinete, realiza consultas en las que aborda problemas relacionados con el amor, la economía, y otros casos formulados por quienes les llaman desde cualquier lugar a su hogar en España.

Y precisamente, por esto se hace mencionar “sin gabinete”, pues la vidente considera que desarrollar la consulta en un sitio donde otras personas pueden interrumpirla crea inconvenientes para una verdadera conexión. Los asuntos de la videncia requieren de sosiego y de un ambiente armónico.

Una vidente experta y de confianza, ejerce con responsabilidad el ejercicio de la clarividencia, y lo hace con seriedad y discreción, ya que sostiene que al actuar así está respetando a las personas que la solicitan porque tienen un problema y requieren una solución.

Esta manera de proceder con la clarividencia y con sus consultantes hace que las videntes se hayan ganado la reputación que hoy muestran públicamente.

Ventajas de una llamada

Consultar con una vidente por teléfono tiene muchas ventajas, por ejemplo:

  • Garantizan discreción: es muy seguro hablar desde cualquier lugar sin estar exhibiéndose en algún local físico.
  • Si es clarividente mejor: convocará las energías espirituales para proyectarse hacia el futuro y visualizar el problema y sus implicaciones.
  • Va al centro del problema: de manera que el consultante puede reconocer sin divagar, la exacta dimensión de lo que le ocurre y sus consecuencias.
  • Adiós a los prejuicios: las personas que solicitan la consulta exponen las ideas negativas que habitan en una mente bloqueada y se abren a la claridad.
  • Despejar las dudas: generalmente se vive lleno de temores y miedos al futuro, esclarecer lo que vendrá en una consulta traerá mejoras.
  • Se vive mejor: sin la angustia y la incertidumbre de no saber qué es lo que acontece y cuál será su repercusión.

Clarividentes sin gabinetes pero con seriedad

Los videntes reconocen que los problemas de las personas son importantes. Por este motivo, ellos se comunican y requieren una visualización de lo que les acontece y las posibles consecuencias que puedan irradiarse en el futuro.

Y esta relación con quienes consultan, demanda un sentido de la responsabilidad, que es uno de sus valores. El pasado determina el presente, pero pocos saben lo que traerá el futuro, y esto sólo puede revelarlo el poder de la clarividencia.

Los videntes son personas que llevan a cabo su trabajo con un talento natural. El don de la clarividencia no se aprende de maestros ni mentores, sino que se tiene o no, desde el nacimiento. Esta condición que los faculta como clarividentes, les facilita vislumbrar todo lo que ocurre con la familia y amigos de los consultantes, aunque en ocasiones, les toque ser portadores de malas noticias.

El lado humano

La responsabilidad del vidente es comunicarle al consultante todo lo que desvela su porvenir. Sin embargo, a pesar de estos detalles, los desenlaces siempre se resuelven de una manera relajada, debido a que el conocimiento permite que se drenen las angustias que premian en el presente.

La labor que realiza una vidente cuando se concentra en una llamada con el objetivo de atender algún problema, tiene un lado humano ejemplar. Las respuestas dadas a los interrogantes que le plantean, denotan un acto de acercamiento con el que la vidente busca ayudar a la persona que requiere esa luz que aclare su futuro.