Economía

La diferencia entre la oferta más cara y más barata de electricidad es de 200 euros al año

Demasiadas alternativas pueden complicar la elección, pero también aumentan las posibilidades de hacerse con el mejor precio. Desde que el mercado eléctrico abriera sus puertas a la entrada de nuevas comercializadoras independientes el abanico de ofertas se ha multiplicado, y el margen de ahorro anual puede variar de manera considerable en función de la tarifa escogida: en 2017, la diferencia entre la oferta más cara y más barata alcanzó los 200 euros, según ha detallado este jueves la Comisión de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su último informe sobre las ofertas del mercado minorista de gas y electricidad.

La CNMC, que ha elaborado el informe a partir del comparador de precios que tiene disponible en su página web, destaca que las ofertas más baratas son generalmente las que se contratan online. En su estudio detalla que el precio medio en 2017 se mantuvo más o menos estable en comparación con el año anterior: entre los 0,22 y los 0,27 euros el kilovatio-hora (kWh) para los consumidores sin discriminación horaria —aquellos que pagan por la electricidad un importe medio durante todo el día independientemente de la hora en la que consumen—, y de entre 0,16 y 0,20 euros el kWh para los usuarios con discriminación horaria —que abonan un precio distinto distinto para su suministro por el día y por la noche—. El ahorro anual, en este caso, es de hasta 200 euros.

Pero el consumidor no solo tiene la opción de elegir entre las innumerables ofertas disponibles en el mercado libre, donde son las mismas compañías quienes fijan los importes y márgenes que acabarán conformando el importe final del recibo. También existe la alternativa representada por la tarifa regulada (conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor o PVPC). En este caso, el precio de la energía que se consume oscila en función de la cotización del kWh en el mercado mayorista y suele ser una opción, en línea general, más barata que el mercado libre.

Sin embargo, en 2017 el supervisor detectó tarifas de suministro libre de entre 31 (sin discriminación horaria) y 70 euros (con discriminación horaria) más baratas que el regulado. En 2016, ninguna oferta del mercado libre entre las analizadas por la CNMC había logrado batir los precios del PVPC.

Los analistas recomiendan sin embargo cautela a la hora de saltar de un mercado a otro: el ahorro depende de las necesidades de cada consumidor y hace falta entender bien la letra pequeña para dar con la oferta más adecuada. Aunque cada vez más consumidores se hayan pasado al mercado libre —a 31 de diciembre de 2017 el 58% de los usuarios tenía contratada alguna tarifa de este tipo, tres puntos por encima que el año anterior—, la misma CNMC alerta en su informe de que hay varias empresas comercializadoras que este año están «rescindiendo o modificando sus contratos con sus clientes sin mantener las condiciones pactadas inicialmente con ellos», y recomienda al usuario prestar mucha atención a la hora de firmar, además de exigir a las empresas más transparencia.

Estas modificaciones en los precios, explica la CNMC, responden al incremento del precio de la electricidad registrado este año en el mercado mayorista, que ha venido marcando un récord tras otro desde el pasado agosto. El pasado 12 de septiembre superó los 75 euros el megavatio-hora (MWh) y obligar el Gobierno a anunciar medidas para frenar la escalada de precios. Aunque esta subida afecte principalmente a los consumidores acogidos al PVPC, las compañías que operan en el mercado libre ajustan los precios de sus ofertas en función de la evolución del mercado mayorista.

Ya en 2017 el precio medio del PVPC subió en comparación con 2016 en un 9% para los consumidores sin discriminación horaria y en un 13% para aquellos que tienen contratada esta opción, que suele ser la más económica. Este hecho contrasta con lo ocurrido un año antes, cuando el PVPC se redujo entre un 10% y un 11%.