Deportes

Alemania saca la cara por el ambiente desde el fútbol

Deporte y ecología son compatibles. Y desde Alemania, la fusión da grandes lecciones.

La verdadera revolución ambiental se da entre al menos 18 clubes de la Bundesliga y sus estadios, no importan la “edad” que tengan: se han rejuvenecido con el paso de los años, a través de los que más grandes han sido los pasos ecológicos dados.

Veamos cuán cierto es esto de la sostenibilidad en el mundo donde los goles son las noticias para los hinchas de la competencia entre los equipos de fútbol de la máxima categoría de Alemania, a través de un reciente análisis del especialista en apuestas Bundesliga Betway.

Demos una vuelta por tres estadios. El primero, inaugurado en la década de los 50, es el   BayArena, casa del Bayer Leverkusen, un imponente campo que presume de ser regado con agua extraída de un profundo pozo, convirtiéndolo en uno de los más famosos del país y de Europa, en general.

Además, en el estadio solo se utilizan vasos reusables y la electricidad empleada proviene de energía limpia.

El BayArena abrió sus puertas el 2 de agosto de 1958 y diversas remodelaciones lo han llevado a ser una joya arquitectónica, que puede albergar a 30.210 almas (tiene asientos para 25.170 personas).

Las más recientes remodelaciones de este estadio, icono de la ciudad de Leverkusen, se hicieron en el 2009, seis años después la modernidad alcanzada en cuanto a facilidades tecnológicas le permitieron obtener un premio por su gran calidad de servicio.

Para llegar al BayArena, asentado en la ciudad de Leverkusen, en Renania del Norte-Westfalia, es fácil: se puede llegar a pie, la estación del tren de esta urbe se encuentra a un kilómetro de   la intersección de las autopistas A1 Y a3 donde está el estadio.

Un segundo estadio amigable con el ambiente es el Schwarzwald-Stadion, templo del club SC Freiburg.

El distrito de Waldsee, al este de Friburgo, Baden-Wurtemberg, tiene esta infraestructura deportiva como uno de sus tesoros desde 1955, año en el que se hizo el corte de cinta inaugural.

El estadio ha sido objeto de varias intervenciones arquitectónicas y hoy tiene capacidad para albergar a 24.000 espectadores, con asientos para 14.000. La última ampliación data de 1999.

Cuarenta años después de abrir sus puertas, el Schwarzwald-Stadion sumó un   logro ecológico que lo mantiene en los primeros lugares de la lista de los estadios “verdes” de la Bundesliga: en 1995 estrenó una instalación solar.

“Cuenta con paneles ubicados en la tribuna norte y sur, así como en la zona este; también posee un sistema de terma solar ubicada en la tribuna principal para un total de 250 000 kwh de potencia al año”, expone el sitio web de Betway.

Complementa la información al decir que   el uso de vasos reusables se aplica desde 1996. “Casi todo es ecológico en el estadio; desde los urinarios sin agua, la iluminación LED, pasando por la separación de residuos, la energía limpia y el uso de colectores solares térmicos para calentar el agua, hasta la iniciativa “Heimspiel für die Wildnis” (Juego Local por la Naturaleza) que creó una ruta de encuentro con la naturaleza en la reserva de biósfera de la Unesco en la Selva Negra.

El estadio, por si está interesado en visitarlo, no tiene lugares para que estacionen autos. Es frecuente el uso del   Park & Ride, estacionamientos que incentivan el uso del transporte público; o el estacionamiento de la Universidad Pedagógica.

Y un tercer templo del balompié alemán es uno de los “decanos”, el Schuco Arena, que abriga al club Arminia Bielefeld. Desde Betway apuntan que puede recibir a 26.515 fanáticos del equipo: pueden permanecer sentados 18.510 de ellos.

En materia de accesibilidad sepa que cuenta con pocos lugares de estacionamiento. Al Schuco Arena se le llega caminando; está a kilómetro y medio de la estación central de trenes de la ciudad de Bielefeld, en Renania del Norte-Westfalia.

El estadio abrió en 1926 y las últimas remodelaciones se dieron entre el 2006 y el 2008. Este “decano” complejo deportivo tiene celdas solares integrales al techo, un “gol” importante para la huella ecológica de los equipos más populares de la Bundesliga alemana.

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