25/01/2012 (10:07)

El lenguaje crea realidades. Las palabras que usamos, además de permitirnos comunicarnos, provocan imágenes en quienes las escuchan, o leen, como vosotros. Si yo, ahora mismo, os digo que penséis en el “Toro de Osborne”, o en “Papa Noel”, inmediatamente, todos visualizáis esas imágenes. Es más, si os digo que NO PENSÉIS en el “Toro de Osborne”, o en “Papa Noel”, o en un “Elefante verde”, -repito-, ¡¡¡NO PENSÉIS EN ELLO!, irremediablemente, en vuestra mente estáis “viendo” esas imágenes. Es imposible evitarlo, y tiene que ver con numerosas variantes de la denominada programación neurolingüistica (PNL).

 

No sé si Mourinho por desconocimiento, o por provocación –probablemente, sí-, o por esa tendencia tan suya de “¡Mourinho, los niños y las mujeres, primero!”  -como si de un Schettino futbolístico cualquiera se tratara-, lo cierto es que su expresión de basura para definir la primera parte de su equipo frente al Málaga, en Copa del Rey, no fue casual. Y lejos de serlo, fue muy peligrosa, porque automáticamente convirtió a sus jugadores en productores de basura, y no como consecuencia de restos de ninguna actividad, sino como calificativo de un trabajo de pobre calidad o mal hecho.

 

Así empezó el año, Mou, es decir, dejando en evidencia con sus comentarios públicos la tan cacareada como ficticia buena gestión de vestuarios que le ha acompañado en su polémica carrera. Sin duda, muy desalentador para sus fieles, pero parecía que pasajero, y sólo fruto del enésimo calentón del “que nunca se equivoca y nuevo gurú del Real Madrid”. Nada de eso. 25 días después, todo ha empeorado de manera sobresaliente y nos encontramos al “reinventor del madridismo” con la máquina de fabricar basura a todo trapo en una especie de huída a mitad de camino entre el niño malcriado y la prepotencia de caudillos de República Bananera.

 

Utilizando su propia expresión, la palabra de moda es basura. Bien podríamos definir, también, como basura la primera parte de Mallorca,  en la que como la del día del Málaga, obviamente, algo tendrá que ver el entrenador, digo yo… ¿O es que sólo se alaba a Mourinho cuándo monta el número de los papelitos y de las remontadas? ¡Ah!, ¿que resulta que cuándo el equipo va perdiendo es porque los jugadores están gordos y han viajado mucho en vacaciones, y cuándo ganan es porque Mou ha sabido motivar y hacer cambios clave para que las cosas funcionen? ¿De veras? No me lo creo. No, no me creo que penséis así y me da pudor intelectual, ver/leer/escuchar esos comentarios cuán “abrazafarolas” que diría aquel, desde buena parte de los medios de comunicación.

 

El colmo del desatino en el que vive instalado Mourinho y, por extensión, el Real Madrid, fue lo de la semana pasada frente al Barça. Por supuesto, por el planteamiento y el fútbol desplegado por el equipo. Y, desde luego, por la vergüenza ajena que da a cualquier persona con dos dedos de frente, el comportamiento de Pepe con la posterior justificación de su amo e incentivador, -aunque no responsable-, y que se llama Mou, que se une al silencio del presidente.

 

El disparate es todo lo que ha seguido a eso, para mayor regocijo de los rivales del Real Madrid. Eso sí que es una basura. Montar una caza de brujas como se ha hecho por parte del portugués para descubrir desde dónde se filtran noticias del vestuario,  es indignante y crisparía al mismisimo Santo Job. Y lo es porque Mourinho es el “GRAN FILTRADOR”. ¡Eso sí, a quién a él le cae bien! Todavía me acuerdo del 7 de diciembre de 1996, -como segundo de Robson-, como él mismo era quien filtraba, por ejemplo, la alineación sorpresa de Ronaldo y Pizzi juntos para jugar contra el Madrid de Capello en el Bernabeu. Yo estaba en el Hotel NH Príncipe de Vergara, y Mou era quien se lo contaba a un compañero de COPE Barcelona, de aquella época, con mi presencia a una discreta distancia. ¡Como ha cambiado el cuento Mou, y qué poca memoria tenemos para lo que queremos! Basura es obligar a Iker Casillas y Sergio Ramos a hacer el papelón en los medios del club, para apoyar a su entrenador, y amortiguar la verdad contada por MARCA, y ya avisada por muchos desde hace muchos meses. Eso sí que resta credibilidad y le quita prestigio al Mejor Club del Siglo XX.

 

Basura, evidentemente, también es que muchos periodistas critiquen las filtraciones y las fuentes que posee MARCA para contar lo que muchos intuían, e incluso, sabían, pero no se atrevían a publicar… Y basura, en fin, es que como parece que alguien ya ha autorizado a “tocar” a Mou, los que han sido sus bufones desde las tertulias televisivas y radiofónicas, ahora, ya critiquen con dureza al nuevo “ayatolá” blanco, seguramente, barruntando que le queda poco en el club, y ya no importa demasiado molestarle.

 

Ante este desolador panorama, la mejor noticia para el Real Madrid, es que le quedan noventa minutos de fútbol en el Camp Nou para cambiar la tendencia que se va haciendo peligrosa costumbre frente al Barça. Los jugadores -como ya hicieron después de lo del Levante y Santander-, han tomado el mando, y se han conjurado para jugar con un esquema y una actitud propia de la exigencia del Club, y no hacer el ridículo como la semana pasada en el Bernabeu, tras un nuevo planteamiento desde y para la gloria personal de su entrenador.

 

En este caso, el Madrid podrá ganar o perder con el Barcelona pero todos, -jugadores y afición-, podrán mirarse al espejo y sentirse orgullosos de haberlo intentado con fidelidad a su estilo. Veremos si su todavía entrenador, decide sumarse al sentido común o prefiere seguir siendo un “verso suelto” obsesionado con darse la razón a si mismo aunque eso eche por tierra la ilusión de millones de aficionados que no reconocen a “SU MADRID”.

 

 

25.enero.2012

EGC.

 

P.D. La Copa del Rey a partido único, y con sorteo puro, ¡por favor! Así descargaríamos calendarios y “pondríamos verdad” a una competición tan bonita como maltratada. ¡¡¡Enhorabuena al Mirandés!!! Otra gesta del equipo burgalés, si cabe, todavía, con más mérito al hacerlo a doble partido. Esta magia tan especial es el secreto de este deporte.

2/01/2012 (11:58)

Y, ¡ojalá! que sea, en efecto, una buena –magnífica- noticia para el Atlético de Madrid y para el fútbol español, la llegada de Simeone, como entrenador al club –que dice- es de sus amores ¿?...

 

Y es que dicho ésto, yo no he visto a un futbolista besar más escudos en su carrera que a este argentino “con imagen de malo oficial de película” que por querer aparentar ser “sincero y comprometido”, en más de una oportunidad, se le ha olvidado, -a él mismo-, serlo y predicar con el ejemplo.

 

Su fichaje como entrenador del Atlético de Madrid, por aclamación popular, nos coloca –una vez más- delante de las paradojas de este deporte/espectáculo/negocio, en el que algunas manifestaciones de la afición son sagradas, pero otras, no. El “Manzano, ¡¡¡vete ya!!!” parece más poderoso y legitimado que los insultos que riman con camión y que invitan a Gil y Cerezo, “a estar fuera del Calderón”. Curiosa aplicación de la ley del embudo que, desafortunadamente, -me temo- discrimina de forma injusta a buenos profesionales y personas educadas como Goyo Manzano, y en cambio, alaban y ensalzan la caspa más bochornosa del fútbol cutre de toda la vida, es decir, eso que se resume con la famosa frase de “el fútbol es así”.

 

Simeone que, como futbolista tenía un perfil muy definido para bien o para mal (=que se lo pregunten a sus enemigos, dentro y fuera de su equipo), como entrenador, todavía, no tiene -del todo- terminado su estilo. Buenas experiencias, incluso, con títulos, han estado trufadas de fracasos sonados, y sobre todo, enfrentamientos públicos con jugadores que no le han dejado en buen lugar.

 

Su llegada al Calderón, debería suponer una apuesta por un estilo. Eso dicen los cánones, pero todos pensamos a estas horas, que su contratación tiene que ver más con su construcción y condición más o menos artificial y acelerada de “ídolo apasionado del Atleti” (¿?), que con su calidad como técnico que, ¡ojalá!, pueda demostrar.

 

Es muy curiosa la venta interesada desde todos los medios de comunicación, y la compra por parte de la afición más ruidosa del Atlético de que Simeone es un ídolo para los rojiblancos. Desde fuera, he comprobado como algunos comentaban que Manzano era un triste”, (sic), y que se necesitaba más energía para dirigir ese vestuario. En el fondo, me parece que se estaba apostando por otra estrella fuera de las lindes de cal, sobre todo, para las salas de prensa a imagen y semejanza de Mourinho, y para tranquilidad de los dirigentes del club. Muy obvio, muy viejo y muy peligroso.

 

El tiempo nos dirá si es así, o no, pero hasta ahora, todos, tan obsesionados por ilusionar con Simeone (“uno de los nuestros” ¿?), todavía, no se han parado a pensar cómo jugará su “Atleti”. La condición de ídolo, -si no ganas-, te dura tres partidos. Ahí, en ese momento, será cuándo la verdad estropee o confirme la buena noticia que tan artificialmente se ha creado en el Atlético de Madrid, un grande nuestro fútbol que lleva demasiados años, jugando a ser pequeño.   

 

2.enero.2012

EGC.

 

P.D. El París-Dakar sigue fiel a su mítica historia, y ello a pesar de que se disputa por Argentina, Chile, Perú, y no por África, ni siquiera sale de París… El París-Dakar, mantiene intacta esa magia de aventura en la que todos se juegan la vida, de verdad, y no como un eslogan. La muerte del piloto argentino Boero, -y el número de victimas de toda su historia-, lo confirman. En 1989, yo era el elegido para cubrir para Telemadrid este Raid, cuando todavía atravesaba África y terminaba en el Lago Rosa de la capital senegalesa. Nunca me sentí mal por no ir, finalmente. Preferí quedarme en casa y vivir el nacimiento de mi primer hijo. Sin duda, otra aventura mucho más apetecible… ¡FELIZ AÑO!

20/12/2011 (15:52)

Son increíbles las casualidades y juegos que nos proporciona la vida. De veras, es curiosísimo que en el fin de semana en el que el Barça juega la Final de Mundial de Clubes en Japón, el Madrid juegue en Sevilla. Alucinante, y es que esa dualidad, -muchas veces artificial y exagerada de Madrid/Barcelona-, lógicamente, tiene una justificación deportiva y social, -más después de lo de hace dos sábados en el Bernabeu-, pero es que para aumentar, si cabe, esa competencia extrema a dos, si hay una ciudad, -o para ser más exactos-, una provincia en España, vinculada a Japón, esa es Sevilla… O sea, que el Madrid, de alguna manera, también estaba jugando en Japón, como el Barça, aunque para otro objetivo, -no menor-, como era ponerse líder en solitario por delante de los “todopoderosos azulgranas”.

 

Os cuento: En 1614, una nutrida expedición de japoneses liderada por el samurai Hasekura Tsunenaga viajó a España con el objetivo de entrevistarse con el Rey Felipe III y el Papa Paulo V, que esperaban en Madrid. El viaje habitual era por barco hasta Sevilla por el río Guadalquivir, y luego, -por tierra- hasta la Capital del Reino. Pero, aprovechando que tenían unos asuntos previos que resolver en la Casa de Contratación de Indias, en Sevilla, los japoneses hicieron parada en Coria del Río que era el antepuerto de la capital hispalense. Después de cuatro años allí, y tras todas las gestiones, digamos, que los nipones hicieron “mucha amistad” con las guapas andaluzas y muchos decidieron quedarse a vivir. Las primeras inscripciones bautismales con el apellido Japón, datan de esa época, y ahora, incluso, se estima en casi 1.000 personas las que mantienen ese árbol genealógico. Seguramente, los menos jóvenes, os acordaréis de un árbitro de fútbol de primera división que se llamaba José Japón Sevilla, y al que la costumbre tan futbolera de llamar a los colegiados por los dos apellidos, le hizo tan famoso como a Condón Uríz, al margen de sus aciertos y errores sobre el terreno de juego. En los primeros años de este siglo, coincidí con Japón Sevilla en una televisión andaluza, y con el humor típico de la tierra, recordaba las muchas bromas que le han hecho a lo largo de su carrera y me contó esta historia que justifica este hecho insólito, ¿verdad?

 


Estatua del Samurai Kasehura Tsunenaga en Coria del Río…

 

 

José Japón Sevilla, ex árbitro de fútbol…

 

Fijaos, con casualidades como ésta, -sí, hasta en éso-,  el Real Madrid y el Barcelona se “vigilan en estos tiempos” de máxima rivalidad –espero que se entienda la ironía-. La exhibición de los de Guardiola ante el Santos fue descomunal, como la de los de Mourinho ante el Sevilla, con un Cristiano estrella, -para lo bueno, y también, para lo malo-, pero sobre todo con un Iker Casillas, excepcional, que salvó goles cantados en momentos cruciales que hubieran podido dar aire de remontada a los sevillanos.

 

Ya ha quedado comentado en más de una ocasión aquí, pero el mérito del Real Madrid, haciendo frente y superando en la clasificación a este Barça excelente es de “sombrerazo”. Por eso, nos llega tan dentro la decepción cuando en el “cara a cara” a los blancos, y sobre todo, a su entrenador e icono mediático con el siete a la espalda se le nublan los talentos y les salen todos los complejos que les restan eficacia y calidad. Esa es la triste realidad, y sin duda, la asignatura pendiente de este Real Madrid de Mourinho y Cristiano, pero también de Casillas, Ramos y Xabi Alonso que suponen el asiento de cordura, sentido común y madridismo de toda la vida.

 

Japón Sevilla expulsando a Lobo Diarte, por áquel entonces entrenador del Salamanca

 

La facilona comparación de “unos jugando en Japón luchando por el Mundial de Clubes, y otros enfrascados en la eliminatoria de Copa con la Ponferradina”, que he escuchado y leído en algunos comentarios en esta nueva hornada de “periodismo deportivo forofo”, no me gusta nada. El Real Madrid es el líder, con tres puntos por encima del Mejor Equipo del Mundo –incuestionable-, y eso es para sentirse muy orgulloso y optimista con el futuro. Claro, siempre, que se respeten los códigos que han hecho del Real Madrid, el Mejor Club de la Historia.

 

Mourinho tiene razón cuando habla de la mayor importancia de ganar la Champions que ese Mundial de Clubes, pero para estar en Japón, primero, hay que triunfar en Europa, y así, se accede a esa condición de veneración planetaria.

 

Cuándo estuve en Japón, en el año 1998, mis interlocutores me hacían narrar goles del Real Madrid para disfrutar con su pasión. Era increíble como seguían al Real Madrid de Mijatovic, Raúl, Hierro, etc… Recuerdo, en un partido en una ciudad a doscientos kilómetros de Tokio –allí probé el famoso tren bala-, como yo era el único occidental en el palco del estadio, y me hacían fotos pues se había corrido la voz de que yo era quien retransmitía los partidos del Real Madrid. Japón, y el mundo de expansión del fútbol, era madridista.

 

Ahora, unos años más tarde, ese testigo lo ha recogido el Fútbol Club Barcelona, y lo ha hecho por ganar –a todos les gusta ganar-, pero también por su estilo de juego y su política de comunicación y marketing. Incluso, con un soso como Messi, que no fue especialmente amable, en esta absurda entrevista que vais a ver a continuación. Sólo fue una pregunta, sobre cómo será su vida cuando se retire, que resulta poco procedente después de ganar el Mundial de Clubes, y teniendo 24 años, pero que resume la pasión japonesa y de todo el mundo por el fútbol, al que por calidad e historia debe acceder cuanto antes el Real Madrid. Me gusta más que se despierte ese nerviosismo por estar cerca del ídolo, y no por ser unos “quejicas reivindicadores tapabocas”. Ese es el reto.

 

 

 

20.diciembre.2011

EGC.

 

P.D. ¡¡¡Feliz Navidad!!!  Sé que hay mucha gente que lo está pasando mal por cuestiones de salud –las más importantes-, pero también, por razones económicas con esta asquerosa crisis que se ceba con los de siempre. Ya sé que hay muchas personas que odian estas fechas porque se les viene a la cabeza el recuerdo de los seres queridos o mejores tiempos, desgraciadamente, ya perdidos… Bueno, pues para todos, -también para ellos, y especialmente, para los que más sufren- mi más sincero deseo de ilusión, siquiera, un poquito, aunque sólo sea para tener una tregua de los malos rollos que nos acechan cada minuto. Aunque sólo sea para eso, que triunfe el espíritu navideño, siempre, tan impunemente agredido. Feliz Navidad, de todo corazón.

12/12/2011 (11:45)

… Y, desafortunadamente, a uno de los mejores equipos del mundo y de la historia, en el mejor club del mundo, el Real Madrid. Lo que se pudo ver, en todo el planeta, el pasado sábado fue la fidelidad a un estilo con una fé ciega de que lo que hay que hacer es ganar sobre el césped (=Barça), en justa contraposición a los que piensan que el éxito en este deporte está más allá de las lindes blancas de cal, con protagonismos casi enfermizos de entrenadores estrellas (=Real Madrid).

 

José Mourinho se equivocó en todo lo que se puede equivocar un entrenador: Alineación, cambios y, sobre todo, actitud reflexiva durante y después del partido en la sala de prensa. Con el equipo titular, -me temo-, ha roto algún código más de los que viene pisoteando desde que llegó al Real Madrid. La presencia de Coentrao a banda cambiada le deja en mal lugar, -a él y al propio jugador-, que llega tarde y con el perfil trastocado al decisivo remate de Cesc en el uno a tres.  Ozil y Lass, también, alimentaron con su actuación, el debate de si este partido era para los GRANDES con mayúsculas, sobre todo, Kaká, y tal vez, Khedira que pisa más área que el “malhumorado” Lassana, y por lo tanto, eso le hace más daño al Barcelona, como ya ocurriera en la final de Copa.

 

Lo de los cambios es, aún, más decepcionante, pues tira de guión preconcebido. Me extrañó y mucho la actitud “pasota” de Mou durante el partido, y por eso, tal vez, no vió el baño táctico que le dio Guardiola con la constante permuta de posiciones de todo el flanco ofensivo, con un papel estelar para el chileno Alexis. Todos esperábamos eso en el Barça, pero Mou se limitó a hacer las sustituciones, hombre por hombre, casi con rutina de funcionario apresurado a cinco minutos de que termine su horario.

 

Particularmente raro sonó el cambio de Higuaín por Di Maria. El argentino con su velocidad era el único que desarbolaba la defensa del Barça, y como los entrenadores obsesionados por parecer ofensivos –cuando no lo son-, Mourinho decidió acumular delanteros olvidando que lo que estaba pasando allí, era por lo que se cocía en el centro del campo, donde Xavi e Iniesta ya eran los “p… AMOS” (como diría Guardiola), para desesperación de Xabi Alonso e Iker Casillas que palpaban los “reinos de taifas” en los que se iba convirtiendo su equipo.

 

Mou falló con la alineación, con los cambios pero, sobre todo, con su actitud pasiva en todo el partido. Pasiva y consentidora del clima de arrebato permanente de Pepe, y de pelea consigo mismo (y con su equipo) de Cristiano. La imagen de Mourinho y Karanka -¡qué pena!- reclamando la segunda amarilla para Messi con gestos más que elocuentes, y en cambio, no modificando nada para que Ronaldo pasara cuando debe hacerlo, y rematara –bien- cuando, también, debe hacerlo, desnuda al cuerpo técnico del Real Madrid, y especialmente, al pretendido mejor entrenador del mundo.

 

El Bernabeu y todos los madridistas -y no madridistas- que siguieron el partido, se dieron cuenta de eso, para frustración e indignación con su nuevo caudillo. El colmo llegó con el concepto “suerte” que se esgrimió como autojustificación en sala de prensa. Todo, para no reconocer que se había fallado, y no se había estado a la altura exigida y pretendida.

 

Suerte es encontrarte con un gol a los veinte segundos de partido. Talento, o ausencia de él, es no convertir eso en un tesoro para desplegar lo que la cartera de tu presidente te ha puesto a tu cargo, un plantillón de excelentes jugadores.

 

El Real Madrid es un equipazo al que las obsesiones, especialmente, de su entrenador frente al Barcelona, le convierten en algo menor. La diferencia, el sábado, fue la fé en su modelo. Los de Guardiola no dudaron. Los de Mourinho, sí. Terrible, pero cierto. Cuando el balón empezó a rodar, las estrategias de comunicación, marketing, liderazgo artificial, etc… terminan, y empieza la única verdad, ésa que, desafortunadamente, desnudó a Mourinho y con ello, la ilusión del madridismo.

 

Un buen amigo me dijo: “¡¡¡Y a mí que más me da terminar líder en Navidades si puntuamos con el Sevilla!!! En la segunda vuelta, éstos (=por el Barça), nos volverán a pasar por encima”. Ese es el drama del Real Madrid. El caudillo Mou que vino para terminar con eso, lejos de hacerlo, lo alimenta más con sus golpes de “Entrenador para la Gloria”.

 

12.diciembre.2011

EGC.

 

P.D. A la profesión periodística: Muchas horas con la excusa del Madrid – Barça, pero que poquito se habló de fútbol. Lamentable. Estamos “belenestebanizando” la profesión, y da pudor intelectual. La audiencia no lo justifica todo, y menos, el ridículo.

5/12/2011 (11:55)

Debo reconoceros que me gusta el tenis, lo justo. Me gustan los buenos partidos y disfruto con ellos pero, -desde diciembre de 1989 en que me hice cargo de las retransmisiones de tenis en Telemadrid-, me he tragado tantísimos “tostones” a cinco sets de torneos “tostones” en épocas “tostones” del “pesadísimo y largísimo” calendario de la ATP y WTA durante demasiados años, y acabé saturado del todo.

 

Por supuesto, claro que disfruté de las finales de Wimblendon, o del OPEN USA que he narrado junto al mítico Manolo Santana. Incluso, de los Masters cuando se disputaban en Frankfurt, o del Godó, con muchos españoles, pero ¡vaya! lo que me he tenido que “comer”, en justa compensación… Por cierto, hago especial hincapié de la fecha en la que me hice cargo –diciembre 1989- pues me han adjudicado comentarios lamentables que ¡¡¡no eran míos!!! ¿Ok? Jajajajajaja… ¡Pues eso!

 

Bueno, os decía que a pesar de que mis mejores amigos son amantes y buenos practicantes de este deporte, a mí me gusta con cuentagotas…  Además, con el tenis, sufro mucho, muchísimo, lo que no hago con otros deportes. Sí, de veras, lo paso mal cuando quién tiene mis simpatías no va ganando. Os debo confesar, por lo tanto, que este domingo he sufrido mucho con Rafael Nadal, al que tengo al mismo nivel de Casillas, en cuanto a aprecio personal y respeto profesional.

 

En este mismo espacio de reflexión ya he hablado de Rafa y su progresión -por todos sabida- que yo he vivido desde que tenía once añitos, y le conocí como “el sobrino de Miguel Ángel Nadal” –el jugador del Barça-. Nadal es un fuera de serie por cómo juega pero, sobre todo, por su comportamiento dentro y fuera de la cancha, ¿verdad?

 

Rafa Nadal se merecía ser clave en esta quinta Davis, porque su año ha sido, una vez más, brillantísimo, y si no lo ha sido más -en títulos- es porque se ha encontrado con un “todavía más brillante e increíble” Djokovic. Pero, lo hecho por Rafa a lo largo de este año es de extraterrestre, y más aún, en esta final sevillana dónde ha debido jugar infiltrado en una de sus rodillas para mitigar el terrible dolor que le limitaba en su juego y despliegue físico. ¡Bravo Rafa! ¡Gracias por tu ejemplo!

 

Nadal representa, como ningún otro, -y eso que David Ferrer se le ha aproximado-, el concepto de “equipo” que supone la Copa Davis. Él, en sus primeras declaraciones tras el éxito, lo destacaba e incluía en ese equipo –equipazo- a la afición española que, dicho sea de paso, tuvo empate técnico con la argentina. ¡Qué bonito espectáculo! (=que cunda el ejemplo entre los futboleros…).

 

Nadal ha vuelto a convertirse en algo mítico por su compromiso y por su calidad. Él se merecía esa gloria de la Davis para recompensar tanto sufrimiento callado que ha vivido en las últimas semanas. Además, Rafa ha sido protagonista más o menos directo de las cinco “ensaladeras españolas”, en muchas ocasiones, casi desde un segundo plano, y merecía también, su “foco”, por fín, en una.  

 

En la primera, frente a Australia, Rafa fue el abanderado. Me acuerdo perfectamente, de aquel adolescente testigo de la victoria de Ferrero, que hacía justicia histórica con nuestro tenis. En los días previos, yo había visitado a Patrick Rafter, el jugador australiano al que patrocinaba con REEBOK, y que estaba preparando la competición en el Club Puente Romano de Marbella. Recuerdo como si fuera ahora, como Rafter me hablaba de la dificultad de ganar a España en tierra batida, “porque los españoles, en esa superficie, son los mejores del mundo” (sic)… Fijaos del comentario elogioso pero limitador que, curiosamente, la irrupción de Nadal, -ganando varios Wimblendon y otros torneos en superficies duras-, ha mandado al cajón de los tópicos felizmente superados.

 

En la segunda Davis, Rafa ya jugó y demostró su talentazo. El héroe de aquella ensaladera fue su íntimo amigo y mentor, Moyá –que, por cierto, suena como futuro nuevo capitán de Davis-. En la tercera, en Argentina, Rafa fue protagonista por su ausencia. El héroe, Verdasco, rompiendo todos los pronósticos. En la cuarta, nuestro equipo de dobles fue quien redondeó la gesta. Y en la quinta, por fin, Rafa Nadal, en uno de sus años más duros, ha sido quién ha puesto la mejor rúbrica a su impagable carrera y palmarés.

 

Su ejemplo de sacrifico y visión de equipo, diría más, de SU PROFESIONALIDAD, ha hecho demasiado contraste con la languidez y sensación de hartazgo de la pareja Verdasco/Feliciano. Un buen amigo, me decía que viéndoles jugar el otro día, y recordando lo que habían hecho contra Francia, se le venía a la cabeza el madridista “Guti”… A mí, también, me pasó algo parecido, aunque felizmente, ellos y nosotros hemos tenido la suerte tener a otros Casillas o Xavi, por ejemplo, es decir, a Rafa Nadal o David Ferrer.

 

¡¡¡Enhorabuena, campeones!!! El año que viene, en el que no vais a estar, o cuando os hayáis retirado, será cuando os reconozcamos en su justa medida todo lo que nos habéis regalado. GRACIAS POR VUESTRO EJEMPLO… (¡¡¡Yo soy español, español, español…!!!)

 

5.diciembre.2011

EGC.

 

P.D. El sábado que viene llega el Madrid-Barça, ahora, rebautizado como el “¿Clásico?” (=como si un Espanyol-Athletic, no fuera un clásico). Malos tiempos para la sensatez. Eso pido yo, sentido común para vivir una gran fiesta del fútbol mundial. No será fácil. El otro día, en un debate en la Universidad, un grupo de alumnos me decía que el periodismo había muerto. En política, los periodistas, o defienden al PP ó al PSOE. En deporte, defienden al Madrid o al Barcelona. Incluso, en cotilleo, defienden a “La Pantoja” o la atacan, y todo por razón de amistad o presión de “Los Poderes y Poderosos”. Y, a la verdad, ¿quién la defiende? Peor aún, ¿quién la cuenta?... ¡¡¡Ay, Díos Mío!!! Que van llevar razón mis alumnos… ¿?

27/11/2011 (21:15)

Este pasado sábado, fue un día muy especial para Iker Casillas. Primero, por el reconocimiento de su presidente y todo el madridismo a su extraordinaria trayectoria -127 partidos- con la selección española. La entrega, por parte de Florentino Pérez, de ese bonito trofeo con forma de balón –casi de oro, ¿una premonición?-, en los prolegómenos del “Derby”, sé que le hizo especial ilusión a Iker. Y es que no siempre, Casillas ha disfrutado de esa general admiración como mejor portero del mundo, y menos aún desde su, ahora, complaciente, “presi”. También, fue un sábado muy agradable por la cómoda victoria, casi fácil, ante el Atlético, con muy poco trabajo para el portero y capitán, -GRAN CAPITÁN-, del Real Madrid y de España. Pero, sobre todo, fue un día muy especial y agradable para Iker, porque durante este fin de semana se han cumplido catorce años desde que debutara en una convocatoria con el primer equipo para viajar de urgencia a Noruega, a un partido de Champions League contra el Rosenborg. ¡¡¡Cómo pasa el tiempo!!!

 

Supongo que lo habréis leído muchas veces, pero Iker Casillas -con 16 añitos- estaba en su Instituto de Móstoles, tan tranquilo, en clase, cuándo en esa fría mañana de noviembre de 1997, sonó el teléfono del director. Le sacaron pitando, le vistieron de traje y corbata prestados por su padre, y le llevaron rápidamente al aeropuerto, para ser uno más del grupo madridista que viajaba a Noruega. Allí fue suplente de Cañizares, en lugar de los lesionados Illgner y Contreras. Es cierto que no jugó un solo minuto, y tardó en ser titular en el primer equipo, -tanto que fue casi dos años más tarde-, pero aquello fue el principio de esta historia maravillosa que nos está regalando al fútbol español, y casi diría, a la sociedad española por su impagable ejemplo de sentido común.

 


Iker Casillas con Emilio García Carrasco en un evento en Coslada, con motivo de la inauguración de una tienda de deportes. (Año 2000)

 

¡Creedme! Me he encontrado con muchos teóricos mitos del deporte, especialmente, del fútbol que cuándo los has tratado personalmente, te han dejado chafados. Sí, se te han caído todos los palos del sombrajo. Con Iker Casillas, ha sido justo lo contrario. Cuándo le tratas en el “tú a tú” es, todavía, mejor, más majo, que cuándo es una persona pública. Casillas es verdad, es auténtico, y eso le hace irrepetible.

 

Yo estoy convencido que esa complicidad con lo simple, con lo sencillo, con lo auténtico, pero también con lo riguroso y la máxima exigencia, le permite un nivel de concentración excepcional dentro del campo, y una capacidad de liderazgo tranquilo y conciliador -fuera del verde- que engancha y suma voluntades, en vez de enfrentar y excluir por egoísmos enfermizos, como ha sucedido en algún tiempo en el Real Madrid y la selección española, por ejemplo. Y no hace tanto de eso.

 



Iker Casillas con jóvenes aficionados de Alcalá de Henares, antes de jugar en Soria ante el Numancia. (Enero. 2005)

 

Iker, y su reacción, tras lo del Levante y el Racing, esta misma temporada, bien secundado por Sergio Ramos y otros notables “españoles” del vestuario es, en buena medida, la gran explicación de este nuevo Real Madrid que, ahora, sí va en serio, y comienza a jugar conforme a las exigencias de su historia, y a la extraordinaria calidad de sus futbolistas.

 

En plenos aniversarios, y batiendo records de todo tipo, Casillas con su naturalidad está construyendo el más difícil todavía con su modelo de profesionalidad. Sí, ese perfil que modera, incluso, a su entrenador dentro lo posible, y que aúna a la plantilla que puede hacer realidad el sueño de arrebatar la Liga y la Champions al mejor equipo del mundo, nunca visto antes, es decir, el F. C. Barcelona.

 

Me da la impresión que eso no se está valorando suficientemente por el madridismo, aunque sí por el barcelonismo. Muy curioso, ¿verdad? Las declaraciones elogiosas de los Guardiola, Xavi, y otros puntos de referencia culés, sitúan a Iker Casillas como la clave de la cohesión anímica del líder. Sí, esos valores que siempre han caracterizado al Mejor Club de la Historia, el Real Madrid, y que, ahora, vuelven a reaparecer e imponerse a líneas duras de pseudoreivindicaciones lloronas.

 



Iker Casillas tras firmar un autógrafo para Irene, una joven admiradora. El portero del Real Madrid había hecho un parón para un rodaje especial para el Programa de Ana Rosa Quintana. (Diciembre. 2008)

 

En Can Barça, comentan que el Madrid va en serio porque saben que, a la extraordinaria calidad, ahora, se ha unido el sentido común de siempre, el que aporta un grupo de jugadores, liderados por Casillas, que éste sí, ¡es verdad!   

 

27.noviembre.2011

EGC.

 

P.D. ¿Alguien, de veras, se ha enterado de lo que pasa con la NBA? ¿Alguien, sinceramente, ha explicado bien eso del “Lockout”? Tengo la sensación de haber presenciado un “duelo” de intereses económicos, disfrazado de “huelga por el futuro” de una panda que se lava la boca, siempre, pensando en los aficionados cuando lo que hacen es maltratarles, y dejarles como la parte más indefensa del invento… ¡Vamos! Como aquí hace la Federación, la Liga y el extraño sindicato AFE, con nuestro fútbol.

7/11/2011 (10:33)

“Si no llega a ser por los de detrás de la portería, parecía que el estadio estaba vacío”… Es la frase de este domingo de Mourinho después del 7 a 1 al Osasuna.  El portugués –parece- llevaba demasiado tiempo comedido y correcto, y no se le ha ocurrido otra cosa que arremeter contra la frialdad de los aficionados que acuden al Bernabeu.

 

A mí me parece una falta absoluta de respeto que rompe “la tregua monacal” exigida por el sector español del vestuario después de la catarsis de Santander. Me parece muy grave que, -un empleado de un club-, se permita reclamar más apoyo de quienes sustentan el invento, sobre todo, porque ese apoyo ha existido este domingo, y en los momentos en los que el equipo lo ha necesitado, e incluso, también, en los días en que no lo ha merecido, con su entrenador a la cabeza, tras planteamientos y formas impropias de su estilo e historia.

 

Esta denuncia de Mourinho no es nueva, y  me ha recordado un viejo debate, especialmente, repetido en los estadios de los equipos grandes. Bueno, a decir verdad, es típico de todos los campos y clubes sean grandes o pequeños, y tiene que ver con aquello del “roce y el cariño”, y es que a veces tiene mucho mérito que siga habiendo cariño a pesar del roce. La convivencia, que se dice…

 

El Bernabeu, -como colectivo imaginario de los millones de aficionados del Real Madrid-, siempre ha tenido un aire de “Tendido del 7” de Las Ventas, es decir, una especie de santuario vigilante de la esencia del club y de la manera de jugar del equipo. Esa actitud, -a veces “demasiado examinante”-, ha provocado una total  falta de sintonía entre los jugadores y la grada, -en muchas épocas-, y muy a pesar de los resultados positivos. Conviene recordar que Radomir Antic fue destituido yendo líder porque el equipo no jugaba bien, -o así lo veía el Bernabeu y el presidente Mendoza- y llegó Leo Beenhakker para comerse el primer marrón-desastre del final de liga en Tenerife, en el año 1992.

 

Las palabras de Mou no nos traen nada nuevo bajo el sol. No son novedad por su contenido, pero sí sorprenden por su “verbalización y publicidad”, tal vez, en un día inoportuno pues, con un nuevo horario, el estadio ha estado a reventar, el equipo ha jugado muy bien y ha dado espectáculo. En todo caso, ya sabéis que el portugués, nunca hace o dice nada gratis, y sus puntadas siempre llevan hilo. José Mourinho, -con la fase de grupos de la Champions resuelta-, ha querido calentar a su “santuario” para que los dos próximos partidos de liga, sea una auténtica caldera. Casualmente, los dos choques siguientes, -en casa-, son contra el Atlético de Madrid y el Barcelona.

 

Como os decía, la acusación de “muy exigente”, por un lado, y de “balneario” por frío, por otro, del Estadio Santiago Bernabeu es muy antigua, y por eso, de forma más o menos soterrada, siempre, se han producido fricciones o, también,  llamamientos cuando se avecinaban partidos trascendentales. Eso ha pasado después de la goleada matinal de este domingo.

 

Los jugadores, y todo el club, saben perfectamente, además, que el público de Liga es diferente al de la Copa de Europa. Ellos mejor que nadie, sienten que el abonado regular de fin de semana, normalmente muy familiar y de la capital o alrededores, deja paso, entre semana,  al madridismo más “nacional” (=de toda la geografía española, incluso, insular), mucho más forofo y ardiente por su menor contacto habitual. Eso se traduce en un ambiente especial en la grada con inmediata adrenalina sobre el césped. Este domingo, el clima familiar era todavía mayor por la hora, y Mou ha aprovechado para matar dos pájaros de un tiro, aún a riesgo de ser maleducado, cosa que me parece le trae bastante sin cuidado.

 

Esa relación tan singular y exigente equipo-afición, tuvo un momento especialmente tenso, aunque íntimo, en el avión madridista de vuelta de París, tras la Octava Copa de Europa. Una vez que la nave había tomado tierra en Barajas y se dirigía hacia la escalerilla, muchos de los empleados del aeropuerto se arremolinaban con banderas y bufandas para saludar la llegada de los campeones. Una escena típica de una afición feliz. Dentro del avión se escuchó: “Hoy, sí, ¿verdad, cabrones?”… Se referían a que ese día, esos seguidores, sí les animaban y aplaudían, cosa que no había ocurrido durante la temporada en la que les abroncaron más de lo habitual, entre otras cosas, porque el equipo había quedado quinto en la Liga, y por lo tanto, fuera de la Champions.

 

Ese comentario desafortunado lo hicieron dos que, más tarde, serían capitanes, hombres de cantera y, supuestamente, “amantes del Real Madrid y todo lo que representa”. Paradójicamente, Mou, que como muchos de sus jugadores no siempre está contento con sus aficionados, fue el mismo que a esos dos del comentario, les hizo marcharse del club por la puerta de atrás, nada más llegar al banquillo de Chamartín. Una pista más para que les ubiquéis: El número de uno, multiplicado por dos, da el del otro. Fácil, ¿no?... ¡¡¡Pues que no os maltraten!!! El público que paga la entrada es soberano y no un “palmero”. Tal vez, los que animan constantemente desde detrás de la portería, no todos hayan pagado la entrada.

 

7.noviembre.2011

EGC.

 

P.D. Me encantan las series españolas. Bueno, casi todas, porque a los de “El Barco” de Antena 3, se les ha ido la cabeza con las tramas, y son menos creíbles que Torrente de Jefe de Protocolo del Vaticano. Me gusta Cuéntame, Homicidios, Hispania, Gran Reserva, Gran Hotel, Aída, Águila Roja, Aquí no hay quien viva, Tierra de Lobos,  en fin, casi todas… Me parece que somos un poco “quijotes” criticando nuestras producciones, la verdad. Sin embargo, supongo que provocado por la crisis, me parece terrible que un mismo actor o actriz esté en el aire con dos series a la vez, lógicamente, con dos papeles completamente distintos, en dos cadenas diferentes... y no son reposiciones. Apelo a una buena gestión de las carreras, o sea, por ejemplo, a lo que no está haciendo Miguel Ángel Silvestre que de guapo oficial, ahora, ha pasado a ir “de alternativo”.

 

31/10/2011 (15:30)

No me gusta “Halloween”. La verdad, no le veo la gracia al papelón de niños, y menos niños,  disfrazados con motivos relacionados con la muerte, zombis, gente sangrando, etc… Ninguna gracia. Será que no tengo nada desarrollada mi vena “gótica” a diferencia de las señoritas Zapatero, por ejemplo.

 

Me parece una tradición importada muy artificialmente, probablemente, en justo castigo por nuestra sensación de “depre” del Día de Todos los Santos que, desde mi más tierna infancia, me dejaba mal sabor de boca, y no sólo por mis odiados “Huesitos de Santo” que anda que no tiene mala idea el nombrecito dichoso.

 

Sí, de veras, una fiesta para honrar y recordar a nuestros muertos, -como nos despistamos en su día-, la convertimos en una especie de “tragedia colectiva” que me chocaba mucho, sobre todo, en los que tienen fé, pues se supone que ya habían alcanzado el objetivo último de una vida mejor.

 

En fin, que no me gusta mucho “Halloween”, que se diga,  pero tampoco me vuelve loco nuestra tradición de cementerios y “huesitos”, y pretendo aprovechar esta reflexión sobre nuevas modas, para hablar de otras tradiciones que nos están inundando con gota fina pero tremendamente permeable, especialmente, en los medios de comunicación deportivos y el fútbol. 

 

Nuestro fútbol, del que somos Campeones del Mundo, y máximos defensores de “jugarlo como siempre se ha soñado que debía jugarse”, está en peligro. Como todo en la vida, algunas tradiciones son buenas, otras, no tanto. Tal vez, lo peor es que nos traigan comportamientos que lejos de ser correctos, sean prácticas más que deleznables, pero que se aceptan como normales. Eso está pasando alrededor de nuestro deporte rey, y ahí, aparecen algunos medios de comunicación, y algunos periodistas, -o pseudoperiodistas-, que están tan empeñados en defender su “secta” ya sea del Madrid, o del Barça, que juegan y retuercen lo más sagrado cuando de información hablamos, o sea, la verdad, y lo más importante del fútbol como lo entendemos, o sea, la pasión de los aficionados. ¡Mezcla explosiva!

 

Uno de los episodios más recientes es la supuesta “crisis” de Messi, porque anduvo sin marcar goles tres partidos. Criticar al mejor jugador del mundo, en base a lo visto en ese tramo de encuentros, es un ejercicio de demagogia y manipulación indigno o una exhibición de desconocimiento que insulta a la más elemental buena conciencia. Messi jugó esos tres partidos de manera impecable, tanto en el aspecto personal como colectivo, y sólo los postes y una cierta mala suerte le impidieron el premio final del gol. Claro, el pasado sábado, se desmontó la teórica crisis.

 

Discusiones tabernarias, minutos y páginas basura. Este es el resultado de una muy mala tradición que confunde y que ha anidado en el colectivo periodístico y social como algo lógico, en aras del famoso “algo hay que vender para tener audiencia”… ¡Pues sí! Algo hay que vender, pero que sea verdad porque si no la credibilidad se va por el sumidero… (=la poca credibilidad que les queda a muchos). Esta tradición ha sido importada de la nefasta prensa rosa o de corazón o del mal llamado periodismo espectáculo que, este país están convirtiendo en una estafa constante al sentido común.

 

Otras tradiciones, muy perniciosas, que contaminan a nuestro fútbol, son las reinvenciones del “reglamento”. Muy curioso. Los árbitros más torpes cuando estaban en activo son, ahora, los que pontifican desde los medios, y se dejan arrastrar por muchos de los que hablan al dictado de su “señorito”, bien blanco, bien blaugrana… (¡¡¡Parece que no hay más equipos!!!).

 

Lo que siempre ha sido penalti, o falta, o expulsión, ahora, con esta moda recuperada del “yin-yang” para unos es pena máxima, casi de cárcel, para otros, indicio más que claro de una beatificación urgente. ¡¡¡Pudor intelectual, me da recordando el dedo de Mou y su tratamiento!!!

 

Estos “magos de la verdad”, se llevan las manos a la cabeza porque el Madrid o el Barça puedan jugar a las doce del mediodía. No le veo el problema, aunque a mí me parezca muy peligroso, sobre todo, por el futuro del fútbol modesto. Pero conviene recordar que los clubes se han echado en brazos de una televisión, y viven de su dinero, y sólo faltaría que quien mantiene el negocio, no hiciera negocio, a las doce o la hora que le apetezca. Claro, que esta es otra terrorífica moda o tradición nueva: Agentes externos a los que la esencia del fútbol les trae al fresco, son los que lo manejan. Es, casi, la zorra como jefa en el gallinero.

 

Podría hablaros de la dichosa moda del “balón televisado” y no del juego en su conjunto, de la exageración en la alabanza al “engañapúblicos de turno” con sus taconcitos y otras tonterías, de lo mal que se narra el fútbol ahora, empezando con las alineaciones que se dicen de izquierda a derecha, cuando toda la vida se ha empezado por el portero y el lateral derecho, etc, etc, etc… Pero, con todo, la más insólita y absurda nueva tradición, me parece la obsesión de hacernos comer en los restaurantes de los estadios. ¡Qué memez!

 

Recuerdo en el año 1991, en mi primer viaje a Old Trafford, con el Atlético de Madrid en una eliminatoria de Recopa, en la que los rojiblancos se cargaron a los ingleses. Todos los españolitos, -con Jesús Gil a la cabeza-, hablaban y no paraban del sistema de “ingresos atípicos” del Manchester en su viejo estadio con no sé cuantos restaurantes para que la gente comiera o cenara mientras veía el partido. Ahora, en España, todo el mundo está con lo mismo, pero se olvidan de las diferencias de nuestras culturas con las de ellos, sus primos los americanos, o los alemanes, etc…

 

Nuestra tradición del bocata en el descanso y no antes, que distrae y no puedes estar “a lo que hay que estar” es mucho más sugerente. Los palcos acristalados, felizmente, -aún en el peor invierno ibérico-, no son una solución y te aleja de lo que ocurre en el verde. La comida con tertulia en “De María”, “Txistu”, “Casa Juan” o “El Asador” (=Donostiarra) son códigos ineludibles. Y si no es en estos Imperios de la Milla Gastronómica Madrileña, pues en casa de mamá, o el del cuñado, o del amigo de turno, o cañitas para luego IR AL FÚTBOL. Eso no tiene precio, como diría el del anuncio de tarjetas.

 

Bueno, es un guiño que quiero compartir con vosotros,  para que no nos olvidemos de lo importante, por mucho que nos “agredan” del exterior con nuevas tradiciones. Tan pendientes de Asia y de los ingresos de marketing, se nos puede olvidar el ciudadano de la piel de toro que mantiene el invento, sobre todo, por la pasión. La que no hemos tenido para convertir el recuerdo a nuestros muertos en algo emocionante, y ha permitido la llegada de la americanada del “truco o trato” de “Halloween”. ¡¡¡País!!! -que diría mi admirado humorista-.

 

31.octubre.2011

EGC.

 

P.D. ETA NO SE HA DISUELTO. ¡Ojo avizor para que no nos engañen con esa magnífica noticia de que no van a volver a matar! ¡¡¡Que así sea!!! Pero, -por respeto a las víctimas y a todo un país que sufrió con ellas-, que el Gobierno que resulte del próximo 20 N, les haga cumplir a todos los etarras su merecido castigo conforme al Estado de Derecho, más allá de las leyes de oportunidad que algún listo esté tentado a proponer.

14/10/2011 (09:54)

No, no… No, no, no…. ¡¡¡Que nadie se alarme!!! Felizmente, Emilio Butragueño, no ha sufrido ningún percance, y no está secuestrado, desde el punto de vista “físico”. ¡¡¡Gracias a Dios!!!... La expresión “secuestro” la utilizo en referencia a algo intangible, y que muchos, cómo él, llevan con facilidad, aunque a mí me parezca peor todavía, -si cabe más repugnante-, que la privación de libertad por la fuerza.

 

Eso tan terrible, es la “venta” de tus valores y tu pensamiento, no sé sabe muy bien por qué y para qué. O peor aún, sí sé sabe, pero no se puede contar. A esa actitud, a éso, lo llamo “secuestro”, y es evidente, que el Buitre ha renunciado, -supongo que voluntariamente-, a su pensamiento, al menos, al que siempre ha mostrado públicamente desde que un mes de febrero de 1984, Alfredo Di Stefano le sacara del anonimato.

 

Y es que, este pasado miércoles, en el programa “Punto Pelota” de Intereconomía lo de Butragueño fue de vergüenza ajena. En una suerte de entrevista, -entre complaciente e incentivada por la nueva política de nueva imagen de este nuevo Madrid con este nuevo Mourinho “monacal”-, lo que nos ofreció el otrora mito del madridismo ponía los pelos de punta.

 

Alguien como él, que por su forma de ser -más dentro de los terrenos de juego que fuera-, ha significado para el Real Madrid, el fútbol, y casi, diría para el deporte español, en general, lo que Emilio Butragueño ha significado, provocaba una sensación muy triste verle y escucharle en su discurso “todolegitimador” de los comportamientos de José Mourinho y su “sobrino” Cristiano, por otra parte, muy en la línea de su presidente, el famoso ser superior.  

 

Butragueño se quedó a gusto de reproducir el mensaje institucional de los nuevos tiempos madridistas, esos que apoyan la famosa teoría de la conspiración que ha convertido al Real Madrid en el gran quejica de los árbitros… ¡¡¡qué tiene narices la cosa!!!...  Sólo al final, y después de haber hablado de guión, se le escapó aquello de “al mister le diría que… más tranquilo” cuando un periodista le volvió a insistir (=no se puede engañar a todos, todo el tiempo, ¿verdad?).

 

Especialmente, curioso, me resultó su mimetismo en la boca, los gestos y el tono con José María Aznar. Eso sí que son parecidos razonables, como lo es con la verdad, su pretendida amistad con Jorge Valdano, cuando todos sabemos el distanciamiento que hubo cuando el argentino “le retiró del Madrid”, y la “casualidad” de su ausencia de la capital, cuando Valdano fue destituido este pasado mes de mayo.

 

Hace muchos años que ya me decepcionó la tendencia natural de Emilio Butragueño para estar tan preocupado de parecer buena persona, que no le ha dejado tiempo para, finalmente, serlo. Ese futbolista especial que paraba el tiempo en el área de meta, ahora, es un ejecutivo más al servicio de Mou, incluso, a costa de traicionarse a sí mismo. La ternura que te provocaba que pidiera una moneda de cien pesetas a los periodistas que hacían guardia para darle la propina al “aparcacoches” del Asador Donostiarra cuando se producían las comidas del equipo, ahora, deja paso a la incredulidad de cómo un incono de una época del Real Madrid en el que las cosas se hacían con estilo y señorío (=el de siempre), se ha convertido a esta nueva corriente que está reinventado la Historia del Mejor Club del Mundo del siglo XX, ¡¡¡a peor!!!

 

P.D. “La justicia es un cachondeo” (sic), Pedro Pacheco, ex alcalde de Jerez de la Frontera. Esta famosa frase del peculiar edil jerezano, -que pronunció hace muchísimos años-, resume mi sentir referido a la justicia deportiva. Los castigos a Mou y Tito Vilanova insultan al sentido común y al más mínimo principio de igualdad y legalidad. Al final, todo es un juego de presiones y poderes. Lo terrible, es que esto, también, sucede en la justicia ordinaria. Se me vienen tantos ejemplos a la cabeza… ¡Miedo me da! 

26/09/2011 (12:18)

Mou, ya lo siente. Mou, ya lo sabe. Es más, probablemente, hasta lo esperaba, pero no tan pronto, seguro. El régimen está cambiando, y para disparate del Real Madrid y el madridismo, está cambiando no porque ya se hayan hartado de la nefasta imagen que proyecta su entrenador, en todo el mundo, con caprichos de niño muy maleducado, agresivo y demagogo, sino porque ha perdido un partido con el equipo de menor presupuesto de la Liga española, y ha empatado a cero, con otro que luchará por la permanencia, sin haber creado una sola ocasión de gol.

 

Sí, ya sé que al Rayo le cayeron seis y que Florentino Pérez le ha defendido con veneración en la Asamblea de Socios, pero el régimen está cambiando y a Mourinho se le mira de otra forma, paradójicamente, por las grietas más que evidentes que ya existen en lo que, se supone, eran sus grandes fortalezas.

 

Hacer bandera del ganar por ganar, cuando no ganas, te deja en cueros. Y máxime si tu gran rival sigue maravillando, y tú te sigues gastando una cantidad “galáctica”  de dinero en jugadores más o menos “terrenales” y lesionados (Sahin –el menos terrenal de todos- o Altintop) o en otros, que ni en tres vidas seguidas podrán justificar semejante inversión (Coentrao)...

 

Todo el mundo quiere ganar. Si compites, todos quieren ganar, incluso, el que sabe que es altamente improbable. Pero cómo se llega a eso, es lo que diferencia a los grandes de los menos grandes, a los inteligentes de los menos inteligentes, y  a los más egocentristas de los menos egocentristas.

 

No hablo de fútbol de taconcitos, cañitos y sombreritos, ¡no! Hablo de utilización de los recursos que tienes, y te hacen diferente a los demás, y mucho más poderoso al nivel del que marca la pauta (=el Barça), y por una extraña interpretación entre “caudillista” y servil ante los “sobrinos”, -casualmente, de tu misma nacionalidad y representante-, haces dejación y juegas a algo que no exprime todo tu potencial. Esto es lo que le está sucediendo a Mourinho y a su Real Madrid, y por aquí están empezando a haber “bajas de adeptos” dentro y fuera del vestuario, que el portugués ve como traiciones.

 

Lo que es evidente, no se puede ocultar ni siquiera por los palmeros de mi profesión que dan vergüenza ajena con sus argumentaciones intentando justificar lo injustificable, “dedos” incluidos. La prensa, incluso, la afecta y temerosa al régimen, ya se atreve, y por ahí, Mou, ya va a tomar conciencia real de la que se avecina. Porque vender, vende mucho para los medios de comunicación, pero siempre que le acompañen los resultados. Si no, la “gresca” permanente, alentada y jaleada por muchos, será la misma “herramienta” que usen para cuando pidan su dimisión. Estos “todojuzgadores” son los que forman parte de la misma manera de ser del portugués. Sí, esos que nunca fallan, que nunca se equivocan, que siempre tienen razón, y si no, “pues porque yo creía ¿?…” Sí, todo un ejercicio de coherencia, llevada al extremo, incluso, a costa de la verdad. Quien juega con fuego, se termina quemando, y Mou siente calor, como sus legitimadores.

 

No me olvido de la gestión de vestuarios de Mourinho. La tan admirada gestión de egos. La jugada del año pasado con Pedro León y Canales fue tan injusta y caprichosa, como la de este año con Lass que, sin hacer pretemporada y yendo de “enfadado y reivindicador de más peso en el equipo”, estuvo a punto de marcharse varias veces, no lo hizo, y en cuanto ha podido, el luso, le ha metido de titular indiscutible. Increíble y frustrante para el resto de jugadores. Esa extraña comprensión para con el francés, contrasta con el ninguneo de Arbeloa –el más mourinhista de todos hasta que le ha convenido-, Albiol, o el mismo Granero… Por no citar, la intentona con premeditación, alevosía y “calorina de julio” de quitarle el brazalete al capitán para dárselo a uno de los “sobrinos”, o el castigo a Iker Casillas por su llamada de decencia a Xavi y Puyol tras la Supercopa.

 

Por mucho que Mourinho, con la legitimación “todomadridista” de su presidente, se empeñe en crear fantasmas ajenos al Real Madrid, que “desean y trabajan por su mal”, según él, la realidad es que él mismo es el gran culpable de las grietas que se aprecian de forma meridianamente claras.

 

Mourinho se siente “traicionado”, y en clave interna, cuando ha visto reacciones de oposición en el vestuario se ha puesto a jugar a lo de “estaba de broma para motivaros y picaros en vuestro orgullo” (sic). Eso no cuela, ya. Y será cuestión de tiempo de que se le vuelva a ver la patita, y el conflicto le como a él y al equipo. Tampoco cuela lo de su madridismo. Ayer, en la Asamblea de Socios, hubo alguien que dijo (sic): “Mourinho es mourinhista, y NO MADRIDISTA”.

 

Si de un colectivo hablamos, y en este caso, del Club de Fútbol más importante del mundo, ¿cabe mayor traición que pensar en los intereses personales antes que en los de la institución, si especialmente la masa que sustenta a ésta, está rendida a tus pies, y eres el presidente “in pectore”’? Quien pueda responder que lo haga. Se me abren las carnes de pensar en el día uno después de Mou, aunque el Real Madrid es tan grande que, incluso, en ese caso, ya habrá generado anticuerpos para recuperar lo perdido que es muchísimo.   

 

26.septiembre.2011

 

EGC.

 

P.D. ¡Enhorabuena al C. D. Guadalajara! El equipo alcarreño es líder de la segunda división española. Sentido común, perfecta planificación e ilusión por vivir días históricos en su primera temporada en la división de plata, hacen un cóctel perfecto. Además, ayudan y mucho, un Ayuntamiento con el Alcalde a la cabeza, secundado por un “crack” como Concejal de Deportes (Eladio Freijo), un presidente (Germán Retuerta) que aplica criterios empresariales para exprimir los recursos, y una afición –toda una ciudad- que se siente orgullosa de sus jugadores, entrenador y toda una forma de ser. ¡Qué envidia!

19/09/2011 (13:19)

Siempre ha sido un auténtico placer ser español, pero de un tiempo para esta parte, -si de deportes hablamos-, de verdad, que es una gozada haber nacido en España, y digo más, vivir en España, y compartir los éxitos de nuestros deportistas. De veras, y lo digo, también, por los miles de inmigrantes, que han hecho realidad aquello de “somos de dónde vivimos y dónde nos ganamos la vida”, y también, hacen suyo los triunfos porque lo disfrutan y, cuando ha habido que sufrirlos, también, lo han padecido, como todos.

 

Lo del Eurobasket de Lituania ha sido una prueba más de ese nuevo estilo español que, desafortunadamente, todavía no ha llegado a nuestros dirigentes políticos, empresariales o sociales. Gasol y sus amigos –que lo son, como lo son Casillas y los suyos, o Nadal y los suyos- nos han vuelto a regalar su brillante talento, todavía más aún, unido a un excepcional sentido común y del deber por las cosas hechas con sencillez pero con extrema perfección que ya es marca internacional de reconocido prestigio muy por encima de la paella y la sangría que, por otra parte, tampoco están mal. Ése es nuestro nuevo estilo, y ¡¡¡da gusto!!!

 

“España se ha acostumbrado a ganar”, leía hace poco no sin cierto sonrojo, como si los éxitos del fútbol, de las motos, del ciclismo, del balonmano, del tenis, del baloncesto… llegarán como los recibos a las cuentas corrientes a primero de mes, “domiciliado hasta nueva orden en contra”. Y no, mirad, no es así. Ya sé que es muy obvio, pero precisamente, por no ser así, y saber que no es así, ese grupo de fueras de serie, sigue ganando y sigue deleitándonos en las tardes y noches mágicas de nuestro deporte. España, no se ha acostumbrado a ganar. España, no ha muerto de éxito que es un mal muy habitual en estos casos. España, gracias a este ramillete de deportistas excepcionales, sigue convirtiendo en oro los valores que siempre hemos visto en los demás y, ahora, felizmente, y tras eliminarnos de complejos y con grandeza, los hemos hecho nuestros: COMPROMISO, ESFUERZO e INICIATIVA, unido a un extraordinario talento, sí, pero que sin esos tres elementos no convertirían en EQUIPO lo que sólo sería un grupo.

 

La selección española de baloncesto ha sido un EQUIPO porque, entre todos, también los directivos –siempre mal vistos históricamente en nuestro deporte por nefastas influencias radiofónicas- han dado lo mejor de sí mismos en beneficio del colectivo, ajeno a cualquier egocentrismo enfermizo y tan español, por cierto. La imagen de Pau Gasol abrazando a Navarro, tras haber sido éste nombrado Mejor Jugador del Torneo (MVP), es la personificación del estilo que tan orgullosos nos pone. Pau, que bien pudiera haber sido él el elegido, disfrutaba casi más, viendo como su compañero y amigo, recibía ese reconocimiento más que merecido. Ese título, como las medallas, como la copa -¡qué fea!- también era de todos, y todos, lo sabían, y todos, lo vivían con absoluta felicidad.

 

Ese EQUIPO ha tenido duras pruebas. Siempre en el recuerdo, Alfonso Reyes, el padre del madridista Felipe Reyes que falleció durante la concentración previa al campeonato. El detalle del capitán Navarro, pidiéndole a Felipe que fuera él el que recogiera la copa, es tan hermoso que habla por sí solo. Y suma un intangible que les hace especiales, muy especiales.

 

Este EQUIPO sabe ser feliz porque ha sabido sufrir, y ha sufrido mucho. La irreparable pérdida del padre de Pepu antes de la final de Japón 2006, o por el camino, la muerte del padre de Victor Claver o Reyes, o incluso, en circunstancias deportivas menos graves, el triplón de Teodosic, el serbio, en el Mundial de Turquía 2010, han provocado sufrimiento a la selección española de baloncesto, que –repito-  ha sabido sufrir, y desde ahí, ha sabido perfeccionar el estilo para ser mejor, curiosamente, invirtiendo más cariño, honestidad, lealtad, etc… en el mismo estilo. No ha habido dudas. En el fútbol pasó lo mismo, y no hubo dudas gracias a Del Bosque.

 

Tuve la suerte de formar parte de la organización del partido de esta selección contra Bulgaria, en Guadalajara, el pasado 15 de agosto.  Era uno de los partidos de la Gira ÑBA. El mismo día del encuentro, por la mañana, hubo la habitual sesión de tiro. Tendríais que haber visto el cariño y la paciencia infinita de los jugadores, todos sin excepción, atendiendo a los aficionados, niños, jóvenes y menos jóvenes, y a los medios de comunicación. Recuerdo, especialmente, el comentario de un padre a su hijo: “Mira, este es Gasol, el amigo de Nadal. Los dos son los mejores del mundo en lo suyo” Gasol, sonrió. Tal vez, él pensaría que lo “suyo” es ser normal y ponerle esfuerzo y sacrificio a su gran talento, con humildad…

 

A cada deporte, se juega con los valores que nos caracterizan como personas. Estos muchachos nos han mostrado el camino. Decídeme si esto no es lo que le hace falta a España como país, sociedad, economía, etc…

 

19.septiembre.2011

 

EGC.

P.D. “A la francesa”… Me encanta casi todo lo francés, de veras,  pero me pareció un justo castigo que ayer perdieran en tenis y baloncesto con España. En tenis, porque en el último Roland Garros no se portaron bien con Rafa Nadal, y éste les volvió a dar una lección impagable. Y, en baloncesto, por razones obvias, y además,  por su nefasta actitud “saliendo a perder” contra España, precisamente, en la segunda fase para evitar el cruce con Lituania. Eso es de malos deportistas. Las cuentas les salieron mal. Macedonia, les rompió la calculadora. Claro que más grave es que L’EQUIPE que siempre se lava la boca con el “fair play” y no sé cuantas cosas más, se atreva a dictar al seleccionador qué es lo que debe hacer… Bueno, eso, y que el seleccionador lo haga. Patético.

13/09/2011 (10:15)

A la Liga, le pegan desde todas partes. Yo creo que éste es el gran problema que tiene nuestro fútbol de clubes. Quien lidera este maltrato es la LFP (Liga de Fútbol Profesional) pero, desde luego, no en exclusiva.

 

Nuestra liga, nuestros clubes, no son respetados, tampoco, por sus propios directivos y profesionales, dónde también incluyo a los futbolistas. Este maltrato, llega, también, desde los medios de comunicación, y se me apuráis, ni siquiera, os libráis de la falta respeto, vosotros, los aficionados.

 

Lo más llamativo del asunto es que la LFP haya hecho dejación de su obligación legal -para la que se fundó y por la que tiene sentido su existencia de fomentar el fútbol al más alto nivel-, y se haya echado en los brazos de su principal y casi único financiador (MEDIAPRO), y resulte que es una empresa audiovisual quien gestiona el presente y el futuro de nuestro fútbol, dando la espalda a su más pura esencia deportiva, y no sólo por los horarios.

 

Casillas, Cristiano, Messi, Iniesta, Falcao, y el resto de “estrellones”, muchos de ellos, campeones del mundo, con sueldos estratosféricos, os podría inducir a pensar, -a muchos de vosotros-, que ésto de deporte tiene poco, y es un negocio. Y yo os podría dar la razón, e incluso, podríamos convenir que se ha transformado en un “business/show” con base deportiva, pero si no se respeta esa esencia –aunque sea con mínimos- se estará debilitando todo la estructura pasional que sostiene el fútbol desde que tenemos memoria, e iremos por muy mal camino. Eso está pasando desde hace tiempo, ya.

 

Las faltas de respeto llegan desde todos los sectores ya citados, y son de las más variadas. Por ejemplo, esos directivos mentirosos y “fantasmas” que dicen que hay que “vender ilusión”, y lo hacen con fichajes y sueldos de futbolistas que saben no podrán pagar y que endeudarán al club hasta hacerles peligrar su existencia… Por ejemplo, esos futbolistas que besan el escudo de su equipo, y llaman a su agente cada diez minutos para que les encuentren otro destino más “suculento”, cuanto antes mejor… Por ejemplo, los medios de comunicación que sólo hablan del Real Madrid y del Barça, -y cuando hay problemas-, del Atlético de Madrid, muy socorrido ello, ignorando la clasificación…

 

Esta jornada, por ejemplo, alguien ha decidido que la noticia es un empate a dos en San Sebastián, con los suplentes del Barcelona, que algunos califican de “tropiezo”, y en cambio, no se habla de las dos victorias y diez goles del Real Madrid, o del Valencia, o del recién ascendido, Real Betis Balompié.

 

No sé si es desde la ignorancia o desde la prepotencia, pero es una falta de respeto para el líder madridista, y lo es para los esforzados valencianistas y béticos. Y por supuesto, calificar un empate a dos fuera de casa en la segunda jornada como “tropiezo” es no tener ni idea. Por otra parte, la misma que se demuestra quitándole importancia a cuatro goles frente al Getafe.

 

El maltrato a la Liga, a nuestro fútbol, también os llega a vosotros que os dejáis manipular por algunos medios de comunicación que, también, caen en el juego de la “ilusión mentirosa” y “vender, vender, vender” en una suerte de teatrillo, incluso a costa de la verdad. Esos mismos medios que, luego, se ponen estupendos en la lucha contra la violencia, pero que, al mismo tiempo, la azuzan y convierten a muchos friquis de ombligo salido y barrigón cervecero de camiseta de hace diez temporadas, en referencias de la afición y fieles seguidores de sus “ayatollahs”, encendiendo la pasión mala, la del “forofo violento”… 

En todas estas cosas, y muchas más que nos llegan cada minuto, es dónde se nota que la “Liga” está rodeada de enemigos, amén su nefasta gestión, y sobre todo, por intereses ajenos no ya al fútbol, sino al deporte. Es urgente que se lidere un cambio radical y se recuperen los valores de la competición, y a través de ahí, se premie y repartan los dineros que genera la propia Liga. La clasificación es la “gran verdad”.

 

Tanto que nos lavamos la boca con la Premier League, copiemos de ellos éso, y no las tonterías del horario y los restaurantes en el estadio porque dónde esté un cocido en casa, que se quiten todos los “fish and chips” de la Gran Bretaña.

 

Hace muchos años, alguien dijo que “si el fútbol fuera un negocio, ya lo tendrían los bancos”. Bueno, eso lo dijo porque no podía imaginar que las “teles” fueran los “bancos” de los clubes. Eso, ya existe y así le va al fútbol y a las teles… y a los aficionados, que pagáis esto, y nadie os pregunta.

 

 (ver, post del 12 de noviembre de 2010, “Una Liga de Dos, pagada por Uno”).

 

12.septiembre.2011

 

EGC.

 

P.D. En gratitud, y por sugerencia de mis alumnos de la Universidad Pontificia de Salamanca y de las diferentes compañías con las que tengo el placer de trabajar como consultor/formador en asuntos relacionados con la comunicación, ventas y desarrollo personal: RECIBIR, ENTENDER, ACTUAR.

 

Desde hace casi diez años, trabajo en esta esencia de la comunicación que moderniza lo del emisor + mensaje + receptor. Desconozco si el candidato Rubalcaba recibió algo, lo entendió y decidió actuar. En todo caso, no tengo ninguna responsabilidad en su eslogan. Mi teoría, tampoco, es la fórmula secreta de la Coca Cola. Al menos, yo trabajo para que se difunda cuanto más, mejor.

29/07/2011 (12:23)

¿Sirven para algo? Permitidme que lo ponga en duda. Esos palizones de viajes, esos campos infames en los que juegan, esas temperaturas y humedades a las que se someten los jugadores, no son el mejor entorno para una buena pretemporada. Cada vez más, en los clubes de fútbol, lo menos importante es el fútbol, y juegan al concepto de “circo” (¡¡¡pasen y vean!!!) que ofrece, en teoría, el mejor espectáculo del mundo…, aunque en esta época veraniega, lo hacen a cuentagotas, o en forma de autógrafos y sonrisas de publicidad. Peligroso juego de ilusión.

 

Es evidente que la llegada del Real Madrid, Barça, Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester United, etc… a Estados Unidos o Asia, es una felicidad para todos los aficionados de aquellas tierras que pueden disfrutar de su magia de cerca. El problema es que lo que se ofrece es un sucedáneo a precio de “joya de la corona”. Van a visitarles, porque quieren su dinero, y les dan muy poquito a cambio, tal vez, porque no le pueden dar más. Es cierto que eso hace feliz, y “evangeliza”, pero pone en riesgo toda la planificación deportiva, y sobre todo, la “autenticidad” de un deporte que aquí traspasa la línea y se queda a vivir en el “espectáculo”.

 

Las pretemporadas están destinadas para acumular “gasolina” y energía para el durísimo curso de nueve meses y más de 60 partidos cada tres días que les espera a la mayoría de los equipos citados y a muchos otros, -sus rivales-, de menos relumbrón. El fútbol, como tiene vendidos hasta los silencios del estadio, ha transformado esta época de duro sacrificio y disciplina, en una suerte de feria itinerante para recaudar dineros, a cambio de ofrecer carreritas en formas de entrenamientos o partidos amistosos inaguantables, sin duda, lo más parecido a una pachanga.

 

Desde el punto de vista físico, las altas temperaturas estadounidenses, o las humedades asiáticas, ya me diréis si pueden ser buenas, por no citar las más de nueve horas de avión, casi siempre, y partidos en días alternos, o incluso, seguidos.

 

Por cierto, en esto de los viajes, como este año escuche a algún jugador quejarse de lo larga que es la temporada, con tantos partidos, viajes, concentraciones, etc… le pienso recordar sus vacaciones, porque la inmensa mayoría de nuestros “top”,  han estado los dos meses de los que han disfrutado de un lado a otro del mundo, de acto en acto promocional, sin respetar sus descansos obligados. De modo que, este año, ese topicazo no cabe, ¿eh?

 

Es evidente que el fútbol ha cambiado y ha girado hacia otro lado mucho más mediático. Sí, ya sé que es necesario todo ese aparato de marketing para expandir la marca, pero me chirría y mucho, la verdad. Como también, me canta mucho, esa especie de obsesión del periodismo de comparar desde el minuto uno a Madrid y Barça, incluso, en los entrenamientos y partidos. Esta paranoia ha sido muy incentivada por las televisiones y los organizadores de las “pachangas” que se han inventado un sistema de competición entre ellos, ¡¡¡sin que compitan directamente!!! Alucinante. 

 

Hace años, un jugador de fama mundial me decía que “la pretemporada es el justo castigo a lo divertida que es mi profesión durante el resto del año”. Y creo que llevaba razón. El fútbol, capaz de manipular todo, ahora, lo disfraza con habilidad publicitaria, pero debiera tener mucho cuidado para no romper la esencia de todo esto, es decir, la pasión de los aficionados.

 

Como dijo aquel, “al fútbol, se juega, pero hay algunos que juegan con el fútbol, y eso es muy peligroso”… Que se lo pregunten a los argentinos, especialmente, a los seguidores de River, o los japoneses que pagaron la novatada hace años, con giras lamentables de todos las superestrellas del fútbol europeo… La mejor noticia, que sólo quedan dos semanas para la Supercopa, o sea, para lo serio.

 

28.julio.2011

EGC.

 

P.D. Marta Domínguez, Premio Internacional del Deporte de la Comunidad de Madrid. ¡¡¡Enhorabuena!!! Cuanto antes, era necesario restañar la honorabilidad de esta atleta manchada incomprensiblemente por “el sistema”. La Comunidad de Madrid, -sin ninguna obligación-, ha tomado una iniciativa que a todos los madrileños nos reconforta tras las dudas que, todos, tuvimos hace algunos meses. Gracias.

13/07/2011 (11:01)

Vamos pasando este verano “soporífero” en lo meteorológico y en lo futbolero, con más aburrimiento del que fuera aconsejable. Sí, a pesar de la Copa América casi clandestina por la hora, por el canal en la que se emite, y sobre todo, porque ver un buen partido es como que te toque tres veces seguidas el bote de la Primitiva.

 

Ni Wimblendon, ni el Tour con Contador –descafeinado y no sé por qué-, me compensan la falta de competición en el fútbol. Y lo peor, es que a falta de partidos y entrenamientos serios, o sea, la esencia de este deporte, los clubes y el periodismo, lo sustituyen con subproductos que solo alimentan el morbo, y dan “comida basura” a los aficionados. 

 

Los protocolos “retransmitidos en directo” de los fichajes de Kun, Neymar y Cesc, -fundamentalmente-, han servido para rellenar periódicos caninos de información y minutos de radio y televisión en programas que, cada vez más, se zambullen en la pocilga por especulativos, ligeros y nada rigurosos.

 

Malos tiempos para la economía, por extensión, para las arcas de la inmensa mayoría de los equipos, y muy malos, para el periodismo deportivo, empeñado en no se sabe muy bien qué tipo de autodestrucción a costa de la credibilidad que, en verano, se agudiza de manera inadmisible.

 

En esa línea, el colmo de los colmos ha sido el episodio del “brazalete de Iker” publicado en portada por el diario “Marca”, que ¡vaya! si ha provocado horas de tertulia y artículos de información y análisis, y resulta que este martes, el mismisimo José Mourinho ha desmentido por completo, y ha acusado en la televisión oficial del club de “una mentira para vender más, pero que puede hacer mucho daño” (sic). 

 

Por supuesto, por la condición del medio que lo publica, y sin ninguna duda, por el periodista que firmó la información, yo sé que hay una base verídica en lo que se contaba. Lo que no entiendo es que siendo así, el diario más leído de este país, se quede con las manos quietas tras aguantar que el entrenador del Real Madrid, les arrebate lo más preciado que tienen y que nadie les ha regalado: su prestigio. Claro, que tampoco me explico como si esa información es falsa, como dice el portugués, el club de Chamartín se quede tan tranquilo y no haga un desmentido oficial y tome medidas.

 

Que Mourinho ha pensado en esa posibilidad, es más que evidente. Que viendo el revuelo que se ha montado, -incluso por parte del mismo Iker en declaraciones desde China-, que no se ha atrevido es, también, muy claro.

 

Iker Casillas es un gran capitán, y dignifica el brazalete tanto del Real Madrid como de la selección española. Es uno de los jugadores más laureados de nuestro fútbol, y además, por calidad de títulos y en su condición de capitán forma parte de las escenas más emocionantes de esta España deprimida por la crisis. Es un mito vivo, no sólo futbolístico, sino de toda una sociedad que ve en él los valores que deberían servir para salir de la situación en la que estamos, y sin duda, de ejemplo para muchos jóvenes “ni-ni”.

 

Recuerdo como si fuera ayer, una escena que viví con Casillas, en marzo de 2002, en el Mesón Txistu. Eran poco más de las doce del mediodía, y allí había quedado yo con él para hacerle una entrevista para una televisión japonesa. Habíamos elegido ese lugar porque era muy típico del madridismo, y a los japoneses les llamaba mucho la atención. Allí estaba todo el equipo de la televisión Wo Wow, con el despliegue habitual, y llegó Iker. Tan natural y amable como siempre, se disculpó por el leve retraso, y antes de empezar la grabación, medio en broma, medio en serio, me dijo: “Emilio, cuando yo sea capitán, algunas cosas cambiarán”. No dijo más. No explicó nada más. No sé qué le había sucedido, pero venía como molesto con algo. Esas palabras enigmáticas, que no eran vacías, desde luego, con el transcurso del tiempo fueron tomando cuerpo y llenándose de contenido positivo. 

 

El fútbol, como el deporte en general, está plagado de topicazos, pero aunque suene a eso, un capitán como Iker, -con su sello-, en buena medida ha conseguido obrar el milagro del salto de calidad de nuestro balompié. Es cierto que muy bien secundado por otros, tanto en su club como en su selección, Casillas, ha hecho bueno aquello de empezar a ganar los partidos fuera de los terrenos de juego, por la unión de todos en un objetivo común, ajeno a los celos, los egos y al protagonismo malentendido de estrellitas.

 

La intentona de Mourinho, -caudillista-, ha quedado frustrada. En su afán por controlarlo todo, quiere cambiar hasta lo que funciona bien. Y ahí, felizmente, por ahora, le han parado los píes. El “brazalete de Iker”, lejos de ser un complemento pseudoestético de poder, es un símbolo de valor y entendimiento del sentido común. En la selección, sus efectos se han multiplicado. En el Real Madrid, deberían darle más peso, y seguramente, les iría mejor. 

 

EGC.

13.julio.2011

 

P.D. Madrid quiere ser, otra vez, candidata albergar los Juegos Olímpicos. Por todo lo que significa para el deporte pero, especialmente, por todo lo que supondrá para la Ciudad, la Comunidad y toda España, que está vez, -la tercera-, ¡¡¡sí sea la vencida!!!... Para ello, deberemos hacer las cosas bien, jugando a lo que hay que jugar en los lobbys que, finalmente, deciden. El único límite: La legalidad, y no, la autocomplacencia, -un poco paleta-, de las veces anteriores.

1/07/2011 (12:16)

Bueno y, probablemente, también de otros muchos deportistas y personas y personajes de otros ámbitos (políticos, empresarios, actores, pseudoperiodistas o colaboradores como se les llama en la pocilga televisiva “todojuzgadora” del corazón y del deporte, etc…).

 

De veras, alucino con el desahogo de muchos que, en comparecencias públicas ante los medios de comunicación –convocadas por ellos mismos- mienten a la Opinión Pública con un morro que se lo pisan, y encima, se quedan tan panchos.

 

Seré ingenuo, y pensaré que si les cogen por la calle desprevenidos, no puedan contar toda su vida, e “improvisen” con alguna mentira piadosa, pero lo de los últimos días, sinceramente, ha sido sonrojante. Especial mención, me merece el papelón de De Gea con su pantomima y, lo que es peor, con la complacencia del periodismo.

 

David De Gea lo tenía hecho con el Manchester desde hace meses, y el Atlético de Madrid, lo sabía. Si no se ha hecho público, y se ha esperado a estas fechas, y se ha camuflado como se ha hecho, ha sido por un problema de agentes del jugador que ha decidido hacer esta operación con el omnipresente Jorge Méndes, dejando a los suyos plantados, alegando que se terminaba su relación contractual, ahora.

 

No me gusta esta utilización de los medios, con intereses poco claros. Y me gusta mucho menos, la cantinela estafadora de “nunca olvidaré a esta afición, etc…” que alimenta una especie de bicho en el que siempre pierde el mismo: EL AFICIONADO, y su ilusión.

 

David Villa, el jugador del Barça, también ha ido de “campechano y con la verdad por delante” en una de sus última comparecencias públicas, y le ha metido el agua en casa a su ex club, el Valencia, con el indisimulado amor por Mata, para tenerle cerca de él, en el equipo de Guardiola. Todo sonó a estrategia del Barcelona para calentar el posible fichaje, y me llamó muchísimo la atención, paradójicamente, la cautela que tuvo para hablar de Cesc o Alexis Sánchez. Villa, ejemplo de topicazo, se soltó el pelo porque sabía que se lo podía soltar, y esa “libertad” será la que se le deba aplicar para juzgar sus sombras, que las hay, como por ejemplo con sus frustrados fichajes por el Madrid, Chelsea o su relación con su ex agente Tamargo… ¡Ya está bien!

 

Hablando de “sinceridad”, también, me está llamando la atención, el papel estelar veraniego de Guti, casi como referencia de la “esencia intelectual” del madridismo, todo hay que decirlo, azuzado el morbo por los medios de comunicación que andan caninos de temas.

 

Tiene guasa que, el ex 14 del Real Madrid, ahora, se atreva a reclamar una mejor salida del club blanco, y sobre todo, que deslice que le gustaría volver cuando se retire, para trabajar cuidando la cantera. Él, que ha sido ejemplo de gran talento desaprovechado por su escaso compromiso con nada que no fuera su peinado o color de uñas, ahora, quiere ser consejero de los jóvenes. ¡¡¡UHF, pudor intelectual!!!

 

Con todo, lo que más me ha sorprendido es la rajada de Gago, alabando el juego y la superioridad del Barcelona. La evidencia, sólo negada por la cerrazón madridista, ahora, se convierte en “sincera reflexión por el argentino” que sabe dónde hurgar para forzar su salida. Con la marcha de Valdano, y su tendencia exagerada a la lesión, sabe que tiene que trabajarse su futuro lejos del Bernabeu. O sea, una vez más, la utilización de la “sinceridad” como arma de manipulación y defensora de intereses que, no sé por qué, no son confesables…

 

Menos mal, que siempre nos quedará Rafa Nadal, para dar muestras de sentido común y naturalidad, esa que le hace único, por AUTÉNTICO… El verano nos quita la ropa, y a muchos, -también-, las coartadas políticamente correctas que le dejan en cueros con su pretendida “sinceridad”.

 

EGC.

1.julio.2011

 

P. D. Luis Milla, campeón de Europa Sub-21. ¡¡¡Enhorabuena, amigo!!! Me consta que le hace mucha ilusión la aventura de los Juegos Olímpicos de Londres. Después, está llamado a dirigir a un grande de nuestra liga… que sea el Valencia, por favor.

 

16/06/2011 (18:06)

Deberíamos empezar por definir qué es un “sueño”, y es que la palabra, -por su manipulación-, en muchas ocasiones nos provoca equívocos. Me parece que cuando estos “soñadores” hablan de “sueño” quieren decir “deseo”, y no una antigua aspiración casi sentimental. Lo que pasa es que la expresión “sueño” tiene mejor marketing que “deseo”, -que siempre y en todos los ámbitos- está más desacreditada por lo que tiene de placer carnal, y en cambio, “sueño” -parece- como que se ubica más en la parte del “alma”.

 

Me encantaría que estos tres futbolistas citados, y todos los que se me vienen a la cabeza –y a vosotros, también, y no sólo en fútbol-, fueran capaces de tener estos matices, pero me temo muy mucho que lo que hacen es camuflar, todo lo que pueden, sus traiciones a los clubes que les han formado y mimado, simplemente, porque ese cariño ya no tiene futuro, agotada la relación basándose en criterios deportivos pero, sobre todo, económicos.

 

Curiosamente, en el caso de Sergio Agüero como el de Cesc Fábregas, ambos, llevan el brazalete de capitán que, aunque ahora en muchos clubes, se ha devaluado, siempre ha supuesto un plus de representatividad del sentimiento que acompaña al escudo y a la camiseta. Da igual. La maquinaria “manipuladora” se ha puesto en marcha, con la colaboración inestimable de legitimación de los medios de comunicación, algunos de ellos más oficiales que los propios de los clubes, y así se van lavando cerebros, y justificando comportamientos “desde el alma”, que no son más que pura operación mercantilista… Pero, y ¿por qué no lo dicen?

 

La respuesta es bien sencilla: No pueden decir la verdad, y la camuflan manipulando casi como si se sintieran obligados a hacer lo que hacen, “pero ellos no querían”. Felizmente, personas como Fernando Torres, les rompió todas las coartadas y siendo evidente su necesidad de ir a otro club con más aspiraciones competitivas y económicas, procuró hacer el menor daño posible al sentimiento que representaba –y que de verdad, también, era el suyo-, no yéndose, por ejemplo, al “enemigo número uno” como pretende hacer el buen chico Agüero que lo mismo se queda en blanco y sin  el “blanco” ¿?, o el reincidente Cesc, fichando por el Barça o si es preciso por el Real Madrid, -¡da igual la Juana que su hermana!- directos rivales del Arsenal en la Champions de cada año.

 

Este comportamiento disfrazado de profesionalidad, tiene un trasfondo de estrategia muy bien urdida por comisionistas que gozan de un grandísimo prestigio cuando lo único que hacen es fomentar movimientos –algunos extrañísimos-, encarecer operaciones, mentir y amenazar en una especie de “juego de trileros” absolutamente lamentable, pero muy reconocido por todo el entorno futbolístico e, incluso, -muy especialmente-, por el periodístico que les convierte en famosos personajes y fuentes “dignas de todo crédito”. Sí, hablo de los agentes de futbolistas, salvo excepciones, los grandes culpables de cómo funciona de mal el capítulo económico del fútbol mundial.

 

Insisto, hasta Neymar dice que tiene el sueño de jugar en Europa. Según me cuentan, no sé si este peculiar brasileño tiene capacidad suficiente para saber qué es un sueño, y tal vez, ni siquiera para saber qué es Europa. Eso sí, regatea hasta su sombra, incluso, más que Robinho… Pero, volviendo a Cesc, al que antes he calificado de reincidente, ¿cómo es posible que tenga el desahogo de volver con la cantinela de “mi sueño”?

 

Este joven catalán y gran futbolista traicionó su sueño, dejando tirado al Barça para fichar por el Arsenal, cuando apenas era un adolescente. Como Piqué, por cierto,  para ir al Manchester United, y para más bochorno, con su abuelo directivo del club, en aquel entonces. ¿De qué habla Cesc? Ya el año pasado nada más que le faltó cantar el himno culé en todas sus comparecencias públicas postmundial, y este año, con más reservas porque ya se quedó compuesto y “sin novia”, sigue con su discurso de sentimiento. Me da que no va a colar, pero por si acaso, su agente lo sigue intentando…

 

Hay explicaciones para esto, sin duda. Por ejemplo, en el caso de Cesc es que el representante que le llevó al Arsenal, ya no es el que tiene ahora, y claro, éste nuevo, quiere movimiento porque no se conforma con gestionarle los pequeños contratos publicitarios…. Lo peor de toda esta historia es que algunos clubes que viven de cuidar su esencia sentimental, se presten a ese juego que en nada tiene que ver con el fútbol que nos apasiona. Esta faceta futbolera es “la comida basura” comparada con el gran festín que es cuando rueda el balón sobre el verde, y los aficionados sufren o disfrutan con lo que hace su equipo, más allá de quien lleve su camiseta.

 

La clave para tanto movimiento especulativo no es el sueño del Kun, ni de Cesc, ni de Neymar… ¡¡¡Ojalá fuera eso!!! Estas pantomimas, estas componendas manipuladoras y muchas veces mentirosas arrancan del sueño de los agentes que ni juegan ni presiden pero, al final, dirigen buena parte los destinos de todo este invento aprovechándose de la ambición e incultura de sus representados, y la bajísima calidad de los dirigentes de los clubes… JUEGAN CON EL SENTIMIENTO Y LA PASIÓN QUE MANTENÉIS Y PAGÁIS VOSOTROS… ¡¡¡QUE LO SEPÁIS!!!   

 

         EGC.

16.junio.2011

 

P.D. La pesadilla del Real Madrid con el Barça continúa. A la diferencia de títulos se suma, -en el momento de escribir esta reflexión-, la comparecencia de Rosell, contundente pero educada que, siempre, había sido el discurso del club blanco en asuntos más allá del terreno de juego. Eso se llama tener la iniciativa. ¡Cómo ha cambiado el cuento que diría la señora de Feroz!

6/06/2011 (22:27)

Le conocí, personalmente, el 14 de diciembre de 1997, en Barcelona. Era domingo, y él tenía 11 años. En aquella época era el sobrino de Miguel Ángel Nadal, el afamado jugador del Barcelona y la Selección Española. Ni en las predicciones más optimistas, podíamos pensar que aquel niño tímido y educadísimo que se llamaba Rafael, -como su padre-, sería años más tarde el Mejor Deportista Español de todos los tiempos. Sí, porque eso es Rafael Nadal, muy por encima de Indurain, Gasol, Alonso, Nieto, o el mejor de nuestros futbolistas, por sus triunfos, pero sobre todo, por su estilo de ser humano.  

 

Yo era el Director de Comunicación de REEBOK, la marca deportiva, y uno de nuestros patrocinados estrellas era el “todocampista” de Manacor, o sea, su tío, todo un ejemplo de portento físico y buena gente, es decir, como es él, ahora.  Imaginaos que un futbolista como Miguel Ángel, en el Barça,  era un espléndido escaparate para nuestra marca, por todo lo que significaba dentro y fuera de los terrenos de juego.

 

 

El Nadal futbolista siempre estaba dispuesto a ayudarnos en acciones de promoción, y casi le costaba trabajo aceptar el material que le enviábamos para él y su familia más directa como complemento a lo económico, según se recogía en el contrato que teníamos firmado. Recuerdo que en una ocasión me comentó, -casi de pasada-, que a ver si le podíamos enviar algo para “un sobrino que tengo y que juega muy bien al tenis… incluso, podríamos hacer un reportaje los dos juntos y así le ayudábamos, pues yo –acuérdate, Emilio-, también jugaba al tenis, y dudé si dedicarme profesionalmente, aunque finalmente me decidí por el fútbol”.

 

Dicho y hecho. Después de cuadrar fechas, nuestro crack del Barça y de la Selección Española, se prestaba a contar su historia en el mundo de la raqueta, junto a su sobrino, Rafa, que ya por entonces tenía fama en los circuitos de infantiles y cadetes.

 

En esa fría mañana dominical de invierno, -incluso en Barcelona-, me cogí en Barajas “mi puente aéreo” a los nueve de la mañana, y llegaba a las pistas olímpicas del Valle de Hebrón, -en la Ciudad Condal-, poco antes de las once, que era la hora fijada con el diario “Marca” para la realización de las fotografías y la entrevista que, luego, completarían el espléndido reportaje.

 

 

Allí estábamos, Joan Solsona –especialista de tenis de “Marca”, y que luego ha contado y sigue contando todas las hazañas de nuestro héroe-, Francesc Adelantado –fotógrafo excelente que captó las instantáneas históricas que ahí podéis ver-, y por supuesto, Miguel Ángel Nadal, con su mujer, su hermano, es decir, el padre de Rafa, y por supuesto, nuestro gran protagonista, en aquella época un niño tremendamente tímido y educadísimo, y ahora, reconocido mundialmente como un fuera de serie, pero igual de educado y majo, o si cabe, más aún, por lo difícil que es ser así en su nivel de presión.

 

Tío y sobrino se cambiaron de ropa, posaron con absoluta normalidad, bromearon con los periodistas, e incluso, comentaron con cierto pique simpático cual era el mejor modo para ejecutar “golpes ganadores”, en una suerte de “fantasía” que, visto lo visto, ha quedado muy por debajo de la maravillosa realidad que está conquistando este joven de 25 años, ejemplo de todo lo bueno que queremos para nuestra sociedad.

 

Esas escenas las disfrutábamos, el resto, desde las cristaleras del club con una sonrisa de complicidad en nuestros rostros y vasos de zumo de zanahoria y manzana verde mezclados, ¡riquísimos!, en nuestras manos…  para amenizar la espera.

 

Este domingo, viendo la final de Roland Garros, -junto a otra saga de tenistas, los “migueles” Briega- me acordé de aquella sensación que tuve hace algunos años, ante aquel niño que ya mostraba un sentido común fuera de lo normal, a pesar de sus éxitos evidentes. Sí, se me vino a la cabeza aquel día, viendo como los francesitos animaban al rival, o le silbaban una bola ¡¡¡que era mala!!! Y me acordaba de aquel nene tan natural, incluso, aunque fuera a salir en el periódico más leído de España, y aunque su tío fuera un famoso jugador de fútbol. Pura normalidad.

 

Esa “calidad humana”, Rafa, la ha puesto al servicio de su extraordinario talento pero, sobre todo, de su ingente esfuerzo, sacrificio y fortaleza mental, para ser el número uno dentro y fuera de las canchas, y dar la lección de “señorío” que dio al mundo, por ejemplo, con su agradecimiento al público parisino cuando recogió su sexta Copa de los Mosqueteros. ¡Toma ya!

 

De veras, -lo digo con absoluto convencimiento y apoyándome en los números-, Rafa Nadal es el Mejor Deportista Español de todos los tiempos pero, sobre todo, lo es porque representa los valores que todos queremos para nuestros hijos. En estos tiempos en los que algunos solo quieren ganar, ¡a toda costa!, Rafa nos enseña un modelo que gana y nace del sentido común de toda la vida, el que nos convierte en verdaderamente especiales sin atajos. Gracias, Rafa… ¡¡¡Qué sea contagioso, por favor!!!

 

EGC.

6.junio.2011

 

P.D. No sé si las mujeres son más inteligentes porque son más sensibles, o si son más sensibles porque son más inteligentes. Lo que sí sé es que las mujeres son más inteligentes y más sensibles que nosotros, los hombres. Sin duda. La frase no es mía, es de un buen amigo al que se la tomo prestada. Creo que esta reflexión ilustra, perfectamente, el episodio de Juanito Oiarzabal contra Edurne Pasabán. Lamentable, Juanito.

27/05/2011 (14:34)

Permitidme este pequeño sacrilegio histórico, comparando cosas incomparables… o, tal vez, no tan incomparables. La frase original decía “¿Quo vadis, domine?” o sea, ¿A dónde vas, Señor?” y se cuenta que la dijo el Apóstol Pedro, cuando al huir de Roma en el año 64 por la persecución de Nerón a los cristianos, se encontró a Jesucristo que cargaba con una cruz en mitad de la Vía Apia. Jesús, -ante la sorpresa de San Pedro con semejante aparición-, le contestó: “Vuelvo a Roma. Si tú abandonas a mis ovejas (=hermanos), yo vuelvo para a ayudarles, y que me crucifiquen otra vez”.

 

Fútbol y religión mueven pasiones. Sí, ya sé que muchos pensaréis que la religión es mucho más importante que el fútbol, y no seré yo quien defienda lo contrario. Pero, fijaos, el grado de “fidelidad” con los dos ámbitos, porque conozco a bastantes personas que han abrazado una nueva fé, -olvidando la suya original-, y en cambio, no conozco a ningún aficionado que siendo del Madrid, se haya hecho del Barça o siendo del Atleti se haya hecho del Real Madrid. No, no conozco a ningún aficionado, pero sí, a algunos “profesionales”, entre ellos, por ejemplo, a Mourinho

 

 

Por supuesto, que en la esfera profesional todos debemos defender los intereses de la empresa que nos paga. Eso es lo honesto. La pregunta que yo os hago es si eso se está produciendo en este Real Madrid, y muy especialmente, por su entrenador, sobre todo, con sus últimos comportamiento, sus pulsos y guerras de siempre,  que han provocado acontecimientos muy desagradables, e incluso, hasta la salida de Jorge Valdano.

 

A mí todas estas cosas me parecen muy malas noticias para el Real Madrid. Y lo digo de una forma absolutamente fría y aséptica. Pero si le pongo el matiz de que todo responde a la peculiar personalidad de Mourinho, me parece todavía peor.

 

Que se sepa, el presidente del Real Madrid sigue siendo Florentino Pérez que no fue ni siquiera necesario que concurriera a las urnas, puesto que su lema de “QUE VUELVA LA ILUSIÓN”, ilusionó tanto a todos los madridistas que nadie osó a enfrentarse con otra visión y misión del Club.

 

Ahora, pasadas dos temporadas, aquella ilusión del retorno de Florentino, con Valdano, con Butragueño, con Pardeza, con Kaká, con Cristiano, etc… se ha girado tanto, tantísimo, que ha dejado de ser la sensación de recuperación del estilo de siempre, para empozoñarse en el “estilo Mou”.

 

Viendo a Florentino en su conferencia de prensa, viendo a Valdano en su despedida, tuve la impresión de que Mourinho era el nuevo presidente del Real Madrid. Tuve el pálpito de que toda una institución se echaba en los brazos de una persona que no sé si conoce lo que significa esa institución, bueno, si sé que no lo conoce. Debo sincerarme con vosotros, y confesaros que me dio vértigo.

 

Será cuestión de tiempo que el devorador nuevo presidente/entrenador “in pectore”, termine acometiendo el último peldaño que le resta para ser el “todopoderoso blanco”. Al tiempo, de veras. Eso sí, seguirá argumentando sus arengas populistas para tener el apoyo de la afición, tal y como hemos visto que hacía más arriba, con la del F. C. Barcelona no hace tanto.

 

Cuentan que el día que Mou salió con la lista de los agravios arbitrales en un papel después de jugar contra el Sevilla, al regresar a los vestuarios, alguien le dijo que debía tener cuidado de no dañar el señorío del Real Madrid. El portugués, no ha desmentido que dijera lo que se publicó en El País: “Me cago en el señorío”.

 

Esto, -que se conoce en la cúpula madridista-, provocó que el pasado miércoles por la tarde se manifestaran expresiones como la de “decisión muy dura pero inevitable”, sabiendo la que se viene encima tras la destitución encubierta de Valdano y la rendición al “estilo Mou” del Club Más Prestigioso del Mundo.

 

Confiado todo a ganar -y enterrado el estilo de siempre que te ha llevado a ser el Club Más Laureado del Mundo-, ¿si no ganas, qué te quedará?

 

¿Quo vadis, Real Madrid? ¡¡¡Suerte, que te va a hacer falta!!!

 

         EGC.

27.mayo.2011

 

P.D. Mañana se juega la Final de la Champions. Lo hace un equipo español contra otro inglés. Yo voy con los españoles que, además, defienden un estilo de fútbol que me encanta. Ya sé que los rivales directos del Barcelona, no quieren que gane. Pues yo les invito a que disfruten con el juego y la victoria –si se produce- del equipo de Guardiola, y la temporada que viene les ganen, para demostrar que son mejores. Eso es el deporte, y ésos deben ser los valores de los deportistas, más, si son españoles y algunos amigos.

16/05/2011 (10:19)

No seré yo quien se ponga a calibrar lo madridista que es nadie. No tengo la fórmula que me pueda dar un resultado fiable, pero desde luego sí puedo detectar, -como vosotros, también- de manera muy sencilla, cuando un comportamiento está alineado con eso que llamamos “madridismo”.

 

Sí, me refiero a esos valores que siempre han caracterizado la trayectoria de un club como el Real Madrid, y que compromete, por supuesto, a los jugadores, a los entrenadores y a todo el cuerpo técnico, pero también, a la afición y a todos los empleados, desde el más humilde hasta el más poderoso sea Director General o Presidente. Ahí, aparece Jorge Valdano como un ejemplo impagable de lo que se espera de alguien que se representa a sí mismo, pero ineludiblemente, también, a una institución con tanta exigencia como la del Bernabeu.

 

Las últimas informaciones que han situado a Valdano fuera del club al finalizar esta temporada serían una muy mala noticia para el Real Madrid. Y peor aún, si esta posible salida –desmentida ayer por el argentino- se interpretase en clave de victoria de Mourinho. Ayer, un buen amigo muy bien informado, me sugería que sería terrible, pero muy probable, que el portugués,  -viendo que no ha podido con la Liga y la Champions, y parece que la Copa le sabe a poco-, “exhibiera su gen ganador” aunque fuese de forma demoledora para los intereses de la Organización que tan generosamente le paga y tan amablemente –casi servilmente- le consiente y justifica actitudes del todo inapropiadas. No parece ser el caso, porque Valdano va a seguir y eso es bueno para el equilibrio de estilos.

 

Conocí a Jorge Valdano, personalmente, hace más de veinte años, cuando él todavía luchaba por volver a ser jugador, y disputar el Mundial de Italia. Valdano se había retirado hacía algún tiempo por culpa de una hepatitis terrible que le impedía estar al máximo nivel físico deportivo que, entre otras cosas –parece que se ha olvidado- le convirtieron en jugador fundamental en el Real Madrid y en la Selección Argentina con la que fue Campeón del Mundo en México 86, ¡casi nada!

 

En aquel invierno y primavera de 1990, Valdano se entrenaba en solitario en la antigua Ciudad Deportiva blanca del Paseo de la Castellana, agarrándose a la promesa de Bilardo de que si se ponía a tono, sería uno de los elegidos para Italia 90, dónde Argentina sería, más tarde, Subcampeona del Mundo. Nunca quedó claro del todo, por qué Valdano no acudió, finalmente, a esa cita mundialista, pero sí se deslizó que Bilardo, curioso –tan mourinhista él, sin saberlo-, le prometió una cosa, y luego hizo otra, por aquello de que el fútbol es así, y bla, bla, bla… O sea, traición y, sobre todo, tópicos y manipulación para “hacer lo que se me antoje pensando en mí”, es decir, eso que está tan de moda con Mou.  

 

Ahora, en 2011, Jorge Valdano, -en una especie de “deja vu”-, parece vivir “su particular Día de la Marmota” con otra personalidad muy parecida a la de su compatriota, y desafortunadamente, muy reconocida como buena en ambientes futboleros.

 

No entiendo por qué, según fuentes dignas de todo crédito ¿?, Mourinho cuenta con el apoyo absoluto de los aficionados del Real Madrid, y Jorge Valdano, no. De veras, no me entra en la cabeza. El actual Director General del Real Madrid, le ha dado mucho más al club que el todopoderoso portugués, y lo que le da más valor, con muchísimo menos esfuerzo por parte de la Institución.

 

Valdano, con su Madrid paupérrimo desde la perspectiva económica, con Redondo y Laudrup como grandes fichajes, y con unos estelares Amavisca y Zamorano, le metió cinco al Barcelona de Cruyff, poniendo el punto y final al llamado “Dream Team”, y ganando aquella liga de manera más que brillante. Aquel año glorioso, Valdano rescató el orgullo madridista con un fútbol de máxima pasión pero también con muy buen gusto por el trato del balón. Y no sólo eso, también, se atrevió a regalar al club al que algunos han señalado como su ídolo venerable, por lo que ha hecho dentro y fuera del césped durante 16 años, ¿?,: Raúl González Blanco.  

 

Valdano es un hombre de club, con una visión mucho más amplia que la del resultado de cada domingo. Mourinho, todavía, debe demostrar eso, y la verdad, a mí me genera todas la dudas del mundo, y más comprobando cómo cuando él se ha relajado porque ya no hay posibilidades de ganar nada, el equipo se ha venido arriba y ha firmado los mejores partidos del año. ¡Qué lástima no haberlo hecho ante el Barça!

 

Bien, pues para que los intereses personales de un empleado –Mou- no pasen a ser los de toda una Institución de casi 110 años, y sobre todo, para que haya un equilibrio que no rompa de cuajo los valores tradicionales y triunfadores del Real Madrid, conviene que se valore el madridismo de personas como Valdano que, felizmente, no cederá a las “declaraciones inducidas” a las que sí están cediendo otros como Karanka, o mismisimo Casillas que no ha estado a la altura de su condición humana, de capitán del Real Madrid y de la Selección Española, al declarar que quiere que “gane el fútbol en Wembley”, en referencia a la final de la Champions, olvidando que hay un equipo español, lleno de ¿amigos?, y que es el Fútbol Club Barcelona.

 

EGC.

16.mayo.2011

 

P.D. ¡¡¡Increíble Cristiano Ronaldo!!! ¡Qué manera de meter goles, que no de jugar al fútbol! En todo caso, una forma descomunal de ambición que debe ser tomada como referencia para muchos. Por cierto, lleva 38 goles, aunque quienes dan el Trofeo Pichichi, le den 39, porque le otorgan el “espaldazo” de Pepe en San Sebastián. Alucinante y falso. A Cristiano no le hacen falta esos atajos. La próxima jornada, contra el Almería, superará, sin duda, a dos míticos como Zarra y Hugo, sin necesidad de ayudas con cuentas raras.

4/05/2011 (00:35)

La ya casi mítica pregunta del entrenador portugués del Real Madrid, se la traslado yo a él, para que explique a todo el madridismo y a todos los aficionados al fútbol, -al buen fútbol- por qué nos ha castigado privándonos de la calidad de su equipo, en la inmensa mayoría de los minutos de este tour “madridistaculé”, con las honrosas excepciones del arreón de orgullo del final del partido de liga, tras la expulsión de Albiol, y la primera parte de Mestalla. ¿Por qué, Mourinho?

 

¿Por qué ese ataque de entrenador para perjudicar a su equipo? No, lo entenderé jamás. Y mucho menos, después de ver el buen partido que jugó anoche dónde sí quiso mezclar, -casi de manera perfecta-, esfuerzo, compromiso, derroche físico y trato exquisito del balón. ¡¡¡Este es el Madrid que se merece su historia y desean sus aficionados!!!  

 

El Barça, probablemente, es superior al Real Madrid. Bueno, el F.C. Barcelona es superior a todos los equipos del mundo, simplemente, porque es el mejor sin discusión, aunque ahora menos rápido, brillante y eficaz. Pero la distancia con el equipo de Mourinho se ha recortado extraordinariamente, por ejemplo, desde el mes de noviembre y si los blancos hubieran mostrado la grandeza que les caracteriza desde el primer partido, -no tengo duda-, las cosas hubieran sido diferentes y no se estaría, ahora, hablando, otra vez de árbitros y goles anulados.

 

¿Por qué se recurre a  atajos extraños a lo deportivo para justificar, siempre, los errores? Ése nunca ha sido el estilo del Real Madrid.  Disfrazarse de cosas raras que le alejan de su esencia, -me temo-, ha sido el gran pecado capital que ha impedido que los madridistas conseguir más que la Copa del Rey en esta lucha directa con los de Guardiola. Me sorprende que hasta Iker Casillas entre en ese juego de lamentos y no sea consciente de que Cristiano le cae encima a Mascherano, y ahí, termina todo en el mal llamado “gol anulado de Higuaín”.  

 

¿Por qué el Real Madrid, arrastrado por su entrenador, no habla casi nada de fútbol? ¿Por qué se olvidan los valores universales que siempre han caracterizado el color blanco de su camiseta y el azul, amarillo y blanco de su escudo culminado con una corona de respeto a la primera institución de este país? ¿Por qué Mou, por qué?

 

Me encantaría que Mourinho nos explicara el porqué de esos cambios de planteamiento, tan extremos, y el porqué de esa conversación del pasado viernes cuando los jugadores –los españoles- se soltaron el pelo y alzaron la voz para denunciar que no estaban cómodos jugando agazapados, pues su calidad daba para más. En ese vestuario se llegó a decir que con ese sistema tan ultraconservador, se limitaba el talento de los jugadores, pero, al contrario,  se abonaba “la figura exitosa” de su entrenador. Todo salió mal, y aunque hay coartada oficial agarrándose a la expulsión de Pepe, lo único cierto es que Mou, fracasó con su “partido de autor”.

 

¿Por qué, Mourinho, por qué no jugó Cristiano el pasado sábado ante el Real Zaragoza? Esa sinceridad extrema de la que hace gala el “Special One” podría servir, ahora, para ratificar ,o no, si hubo castigo. Yo opino que sí, y me parece que la fractura entre los “ego portugueses” puede ser un lastre insalvable en el futuro  próximo de la entidad presidida por Florentino Pérez.

 

Puestos a pedir “porqué”, y siempre alineado con el señorío del Real Madrid, Mourinho, ¿por qué se quedó en el hotel, dejando sólo a su equipo en el partido más importante del año? Bueno, todavía, un “porqué” más… ¿Por qué se autoexpulsó en la ida provocando el jaleo del palco, o zona vip, u hotel, no sé qué?

Mucho ruido que ensombrece la reputación del Mejor Club del Siglo XXI, desafortunadamente.

 

La temporada se ha terminado para los de Mou, a falta de cuatro jornadas. Mi único deseo es que no se les haga larga y que como el diablo que cuando no tiene que hacer, con el rabo mata moscas, alguien ocioso no se dedique a generar polémicas…  Fijaos lo que le queda de calendario a los blancos, y lo que ya ha sucedido en Bilbao, Valencia o ante el Zaragoza, en el Bernabeu, con el llamado equipo “B”. Sería algo así, como para que alguno le recordarse al portugués las muchas burradas que ha soltado, sin ir más lejos, contra Preciado.

 

Frágil memoria la de este deporte y sociedad. Esa es la suerte de Mourinho que podrá seguir presumiendo de ganar, aunque haya perdido más que ganado…

 

EGC. 4.mayo.2011

 

P.D. ¡¡¡Enhorabuena Abidal!!! Por favor, ánimo a todos los enfermos y sus familiares, especialmente, a los de cáncer, para que vean en el jugador del F. C. Barcelona, la mejor manifestación de su esperanza. Mi deseo de salud y más pronta recupeación, de todo corazón.

3/05/2011 (09:35)

Sí, hoy se termina este rally de partidos entre los dos mejores equipos españoles, -y dicen-, del mundo. Bueno, pues a diferencia de los tres anteriores artículos previos, esta vez, aunque continúo con el mismo titular, -visto lo visto-, incorporo las interrogaciones porque, en efecto, no creo que vaya a ser el Mejor de la Historia como no lo han sido las tres extraordinarias decepciones que nos han regalado madridistas y culés, más allá del resultado victorioso para uno u otro.

 

La imagen de ambos clubes, equipos, entrenadores y jugadores se ha debilitado desde el pasado día 16 de abril, que fue cuando se perpetró el primer bochorno. Desde ese fatídico sábado, las cosas no han hecho sino ir a peor, sin duda, en lo deportivo –salvo el oasis de la primera parte de la Final de Copa-, y a terriblemente desagradable, antideportivo y antitodo fuera del terreno de juego. El espectáculo ha sido terriblemente pobre y muy violento, y no se ha hablado casi nada de fútbol, porque ha habido muy poco fútbol.

 

Este Real Madrid de Mourinho se queja de terminar con expulsados, cuando tal vez todo se podría solucionar, si su juego se basara en la grandísima calidad de sus jugadores, y no en la capacidad de dar patadas rebasando el reglamento. Por cierto, muchos no se saben el reglamento. Basta con tener intención de dar para que sea falta, y por lo tanto, tarjeta amarilla o roja, según la intensidad. Así que algunos que van de “mamporreros tododefensores” que, primero, aprendan las reglas, y después dejen de incendiar gratuitamente los ánimos (lo digo por mis colegas, que vaya papelón que está realizando. Lamentable).

 

El ataque de ira y cólera del todavía entrenador del Real Madrid en la sala de prensa quedará en los anales, de lo que no hay que hacer, como también ocurrirá con sus habituales expulsiones. A Bernd Schuster una frase como la que dijo Mou, tirando cualquier posibilidad de remontada, le costó el puesto. El portugués –que ha recibido toque desde las alturas-, en cambio, sigue arrastrando al Mejor Club del Siglo XX a un terreno pantanoso que mancha su camiseta blanca, y limita la calidad de sus futbolistas.

 

El F. C. Barcelona no queda mucho más guapo en esta foto. Sobre el césped es mejor que el rival. Y mucho mejor, si el rival no sale a jugar como ha ocurrido en dos de los tres partidos disputados. Pero en los despachos, aparecen igual de feos y cutres. Las denuncias ante la UEFA, no por estar justificadas, te dan pedigrí, ni mucho menos, sobre todo, cuando el organismo actúa de oficio y es innecesaria esa redundancia. Las exageraciones de sus jugadores y, por encima de todo, el impresentable comportamiento de Busquets con sus insultos racistas al “graciosín” y, a veces, malintencionado Marcelo (¿dónde estaba en los dos goles del otro día?), convierten a los blaugranas en un modelo a tener en cuenta pero para no repetirlo jamás.

 

Hasta Guardiola, puro “seny” y caballerosidad, en algún momento ha sucumbido al “Pan y Circo” que le ha propuesto Mourinho que parece increíble que asuma, a pesar de su ego, con tanta naturalidad la inferioridad de los suyos. Increíble.

 

Me gustaría soñar despierto con vosotros, lo que debería ser ESTA FIESTA DEL FÚTBOL MUNDIAL. Me gustaría disfrutar con un Real Madrid ambicioso y jugón que tocara la pelota, corriera al contragolpe, rascara con nobleza en defensa, y que elevara el fútbol a la justa calidad de sus magníficos jugadores.

 

Me gustaría ver cómo se comporta el Barça de Guardiola ante un equipo tan fuerte como el blanco que le quisiera hurtar su mejor arma: el balón. Que en el Camp Nou de césped corto, regado, vertiginoso, con cien mil corazones palpitando por cada centímetro, por cada balón, unos y otros, devolvieran con su infinita destreza el precio de las entradas para ricos que habrán debido pagar. Sí, que fuera todo un espectáculo digno de admirar en el mundo entero, en el que ganaría uno, pero no perdería nadie, porque la imagen que se proyectase estuviera a la altura de la pasión que les acompaña.

 

Ese es mi deseo. Ya veis, un poco “naif”, casi iluso, pero dejadme que conserve la ilusión de que se repita la HISTORIA con mayúsculas de estos dos espléndidos clubes, y no la de nuevo cuño, que les está manchando la reputación a ellos, en todo el mundo, y lo que es peor al fútbol español. Del Bosque tiene trabajo, ¡mucho!, menos mal que tiene a Iker y Xavi Hernández para que le ayuden.

 

                                                                                         EGC. 3.mayo.2011

 

P.D. Aitor Karanka es una gran persona. No me gusta el papel que le está reservando su jefe, para que hable en su nombre. El segundo entrenador del Real Madrid que tiene 3 Copas de Europa con la camiseta blanca, y que siempre ha ofrecido, -dentro y fuera de los terrenos de juego-, una actitud impecable no se merece que le hagan decir cosas que no le pegan, y que estoy seguro, no siente.

28/04/2011 (16:54)

“Ser o no Ser” que diría el escritor inglés y que, perfectamente, podría prestar las tribulaciones de sus personajes para orientar a este Real Madrid de Mourinho, absolutamente, desnortado.

 

“¿Ser o no ser… grande?” sería una de las preguntas posibles que debería hacerse el madridismo, pero también, cabría la de “¿Jugar bien o mal?”, o más allá, incluso, “¿Ser resultadista o no, como atajo?” o “¿Ser permanentemente pendenciero o deportivo y caballeroso?”, etc, etc, etc… Se me ocurren muchas más dudas existenciales para este Madrid amacarrado de Mou, y probablemente, todas se reduzcan a algo tan simple como: “¿Querer GANAR o PERDER? Y ¿Saber GANAR o PERDER?”.

 

Anoche, frente al Barcelona, José Mourinho pareció que no quería ganar. Hizo todo lo contrario que hay que hacer para alcanzar la victoria. En cualquier organización, -de la actividad que sea-, se usa el pasado para construir el futuro. Y, desde luego, si ha habido éxito, siempre, se trata de mejorar lo ya hecho usándolo de base, y nunca, ¡jamás!, se vuelve sobre los pasos de los rotundos fracasos. El entrenador portugués desempolvó el peor planteamiento posible de esta serie de partidos (=el de liga) para quitar el trono a los de Guardiola, y sucumbió estrepitosamente y de la peor manera posible.

 

El Real Madrid perdió en el terreno de juego -alto y sin regar- contraviniendo algunas normas de UEFA al respecto. Da igual que ya estuviera con diez tras la justa expulsión de Pepe. El Real Madrid, también, perdió en la parte de imagen con sus jugadores, delegado (Chendo), y buena parte de su cuerpo técnico sobrepasando los límites de la mala educación deportiva con creces. Pero, con todo, lo peor se lo reservó su estrella mediática sin parangón, José Mourinho, para la sala de prensa, abochornando a toda una institución y una afición deprimida por el lamentable espectáculo que había perpetrado su equipo, -una vez más-, y que él pretendía ocultar bajo el topicazo de los malos arbitrajes, las ayudas al Barça, que si la abuela fuma, bla, bla, bla…

 

La imagen de Mourinho, -recostado en la silla como el que viene del bingo y ha perdido-, soltando por su boca improperios disfrazados de análisis sesudos que, casualmente, siempre le exculpan a él –también expulsado y van…. -, es un daño irreparable para el club presidido por Florentino Pérez.

 

Mou pareció no querer ganar este partido, aunque también, sea posible que no supiera como hacerlo. De lo que no hay ninguna duda es de que no lo supo perder, como tampoco supo ganar la Copa, al entrar en la sala de prensa de Mestalla, y soltarle un recadito a Cruyff, mientras el madridismo estaba orgulloso por el título conquistado tras un tiempo de sequía, y lo que deseaba de verdad era ser feliz, y no, otra vez, -la enésima-, un aguafiestas inaguantable.

 

Este portugués que basa su método en ganar, no podrá tener ninguna queja de su presidente, ni de su junta directiva, ni siquiera, de su afición que, extrañamente, le sigue cuan caudillo “todosalvador”. Mou ha sido respaldado, siempre, como con la famosa frase de “criticar desde el respeto también es hacer madridismo” (sic, Florentino Pérez).

 

Bien, lo de anoche, criticar sin razón, casi insultar, y por lo tanto, sin respeto ninguno. La cosa empieza a ser tan evidente que tras la andanada de Di Stefano, hasta Cristiano (¿ayer jugó?) ha reclamado otro estilo sobre el verde… La peor noticia posible es que no sólo hace falta otro estilo jugando, sino ante la sociedad como ejemplo de los valores de siempre de este club de prestigio internacional que, ahora, en esta nueva etapa no sabe ganar, ni perder… por no saber, no sabe si “Ser o no Ser”.

 

                                                                                     EGC. 28.abril.2011

 

P.D. Vivir un partido como éste, entre amigos, es una gozada. En estos casos, el fútbol es lo de menos. Es más una excusa para pasarlo bien que otra cosa, y mira que anoche, sobre todo, Mourinho lo puso difícil. Si a toda esta liturgia “socialfutbolera” le unimos que estamos en Cádiz y que, previamente, habíamos disfrutado del Campeonato del Mundo de Fútbol-Chapas cuya final se decidió en los penaltis, todo quedó redondo. Muchas gracias a Marco, Javier, Beatriz… y a los cincuenta restantes… Os dejo algunos testimonios de lo que podríamos definir, en voz alta, como: ¡¡¡ESTE ES MI EQUIPO!!!

 

 

 

25/04/2011 (23:42)

Ninguno de los dos partidos anteriores se han parecido entre ellos. Discrepo de quienes dicen que el Madrid fue el mismo. Su hambre de triunfo, especialmente, en la primera parte de la Final de Copa, nada tiene que ver con esa actitud timorata y defensiva del partido de liga, salvo el arrebato final, ya en inferioridad numérica.

 

El Barcelona, tampoco, fue el mismo. Mala noticia para Guardiola y los suyos. No fue el mismo porque perdonó en la Liga, pero fue superadísimo en los primeros cuarenta y cinco minutos de Mestalla, y muy dominador, en la continuación. Bueno, en algo, si fue el mismo en ambos partidos, -para mal-, por lentos, previsibles y por su nulo acierto de cara al gol. Todo eso, le aleja del mejor equipo todopoderoso de las últimas tres temporadas, y por ahí, se han acortado las distancias en lo futbolístico, y sobre todo, en lo anímico. Y el fútbol, conviene recordar, es por encima de todo y a este nivel, un “estado de ánimo”.

 

Mourinho decía que frente al Tottenham un buen resultado, en casa, sería un empate a cero. ¿Vale eso contra el Barcelona? Se supone que sí, al tratarse de la misma competición y mismo orden de partidos. Eso nos llevaría a un planteamiento, si cabe, todavía más austero que el que perpetró en la Liga quién sabe si confiando todo a una contra vertiginosa de Cristiano, Di María o algún otro galgo blanco, o peor aún, reservando el “todo por el todo” para la vuelta del Campo Nou del día 3 de mayo.

 

Si, obviamente, antes Mourinho tenía carta blanca… ¿?, ahora, nadie le va a rechistar lo más mínimo,  proponga lo que proponga, este miércoles en el Bernabeu. Jugar bien al fútbol no es andar todo el día de taconcitos, sombreritos, rabonas, etc…, no, ni mucho menos. Eso queda para la televisión y los patios de colegio. Jugar bien al fútbol es sacar el máximo rendimiento a una plantilla, con fidelidad a la historia de ese club, sin olvidar, que este invento está sustentado en un componente de espectáculo. Por eso, es tan distinto lo que hizo el Madrid, -sobre todo, el Madrid-, en el primer partido respecto del segundo, dónde corrió, peleó, contragolpeó, dominó y en el cómputo general, -boxísticamente hablando-, hubiera ganado a los puntos. Nadie puede evitar alabar eso, como nadie debe huir de la crítica por lo que se pudo ver en liga. Todo muy diferente.

 

Es evidente que el Real Madrid se ha liberado extraordinariamente tras la Copa, y que algo ha cambiado en esta dualidad culémadridista. Un altísimo directivo blanco me reconocía que les hacía mucha falta este título para seguir creyendo. La Copa siempre ha tenido mucho prestigio, y sólo una moda de nuevo cuño, la ha rebajado. Este año con la presencia de los dos transatlánticos mundiales se ha revalorizado, y además, se ha convertido en un “bálsamo reafirmante” para los ganadores y en una “gran incomodidad” para los perdedores.

 

Tal es el efecto de esta Copa del Rey, que hasta Guardiola, por un momento, se me ha parecido a Mou con lo del árbitro portugués y la buena vista de un linier que les privó del gol de Pedro. Cuando el otro día, os transmitía mi pálpito de que algo se estaba acabando, -confío- que no fuese el “seny” de Pep. Esa sería una muy mala noticia no sólo para él, sino para todo su Club, y probablemente, para todo el fútbol español. Tengo cruzados los dedos, por si acaso…

 

                                                                                     EGC. 25.abril.2011

 

P.D. Son un poco artificiales y casi siempre propicias para los gamberros, pero hacen felices a miles de personas. Me refiero a las celebraciones tipo Cibeles, Neptuno o Canaletas.  Sergio Ramos –“¡¡¡tierra trágame!!!”, supongo…- salió con gracia del “suicidio” de la Copa. El último chiste que corre sobre el accidente es que “queda confirmado que el jugador del Real Madrid no llevará las arras en la boda del Príncipe Guillermo y Kate”.

21/04/2011 (11:36)

Ni de Cristiano, autor del gol, ni de Mourinho que ya tiene coartada para justificar para qué ha venido al Real Madrid… Esta Copa del Rey es de Iker Casillas, del capitán y número uno del Real Madrid, de la selección española y del corazón deportivo y social de todo un país, que además, es uno de los modelos referencia de comportamiento impecable, -dentro y fuera del terreno de juego-, a la altura de Rafa Nadal o, antes, Miguel Indurain.

 

Le faltaba este título a Iker, y ya lo tiene. Es el gran especialista de las fotos más recordadas del fútbol español, pero todas, absolutamente, todas, se las ha ganado desde su extraordinaria calidad profesional, con un trato personal exquisito.

 

Lo que hizo anoche Casillas, fue todo un recital. En la primera parte, no tuvo que intervenir, por la rentabilidad y superioridad que le dio a su equipo la emboscada de Mou, que esta vez, si sorprendió al lento Barcelona. Pero, cuando en la segunda mitad, el esfuerzo blanco comenzó a pasar factura, y el Barça corrió un poquito, -sólo un poquito-, Iker salvó al Real Madrid con tres paradones versátiles e increíbles. ¡¡¡Sensacional!!!

 

Aún así, lo mejor, llegó cuando al acabar el partido, tras la angustia de la prórroga, y el golazo de Cristiano a lo Santillana, Iker Casillas, de Móstoles, hijo de una familia modesta de un funcionario público, criado en la cultura de la austeridad, del esfuerzo y, sobre todo, del respeto, mientras sus compañeros celebraban –merecidamente-, el título, él se acercaba a los jugadores del F.C. Barcelona para consolarles en la derrota, en ese momento tan duro.

 

La grandeza del que sí es UN GRAN CAPITÁN, y no como otros, se demuestra en estos pequeños detalles que le convierten en una leyenda, aún antes de cumplir los 30 años, y cuando le quedan siete u ocho más de impecable trayectoria. ¡¡¡Excelente Iker!!! Cariñosísima su imagen abrazado a Sus Majestades los Reyes, antes de recibir la Copa. Iker forma parte del imaginario del yerno perfecto, y anoche lo fue, por todo.

 

Además de la felicidad madridista, ahora sí, justificada y merecidísima, por el camino, he confirmado la sensación de que algo estaba terminando. Sí, que va a haber un antes y un después, tras este Mestallazo, y es que el Barça de Guardiola ha perdido brío, fuerza y, por qué no, calidad y solvencia. Y eso puede provocar un cambio de poder en el fútbol español, y tal vez, europeo.

 

Yo jamás he visto jugar a nadie mejor al fútbol, que a este Barcelona de Guardiola, pero cuando ese juego de posesión, de largas, de largas, de largas, de largas combinaciones se hacen sin velocidad y sin movimientos sorpresa, se convierte en una especie de balonmano insufrible por la falta de profundidad y, por lo tanto, de peligro. Este Barça agotado, ha caído en esa trampa, de la que no ha podido salir porque sus hombres más determinantes, Messi, Iniesta o Villa no están finos, diría que, incluso, están fundidos…

 

… en parte por la aureola cegadora de alguien citado con la HISTORIA en mayúsculas, que desde un liderazgo cariñoso y comprometido, con la máxima naturalidad, sigue arrastrando a los suyos al éxito. Su nombre: Iker Casillas.

 

                                                                                     EGC. 21.abril.2011

 

P.D. Piqué es un excelente jugador que en más ocasiones de las deseables tiene poses de guapo y gracioso oficial. ¿Por qué no me extraña que haya dicho lo de los “españolitos” y “la Copa de vuestro Rey” al finalizar el partido del Bernabeu en el tumulto del túnel de vestuarios? Debe aprender de otros que tiene muy cerca, por ejemplo, Puyol o Xavi, o el mismo Iker. Le queda un largo camino pero es joven, y ahora, su novia diez años mayor que él, seguro, le aconsejara para que se aleje de comportamientos tan pueriles como faltones.

20/04/2011 (14:59)

El pasado sábado,  extraordinaria decepción por el mal “espectáculo”. Eso sí, como en las elecciones,  “todos ganaron”. Hoy, sí, de verdad, sólo ganará uno, y confío que por argumentos relacionados con el juego, no con el césped o la manguera o los días de descanso o no sé qué…

 

La Final de Copa es el partido más bonito del año, sin duda. Mi deseo, a esta hora, es que cada club, cada equipo, y sobre todo, cada aficionado esté a la altura del acontecimiento deportivo y social, que presidirá el primero de los españoles, Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I.

 

Mourinho, -me cuentan-, está muy pensativo, y sin llegar a nervioso, un pelín alterado por las críticas que ha recibido tras el “interazo” del Bernabeu con Pepe de ideólogo y Ozil sentado en los butacones de los reservas, una hora esperando su oportunidad.

 

Curioso que el portugués, tan acostumbrado a ir por la vida de “sincero fundamentalista”, ahora, cuando un referente mundial e histórico –no de nuevo cuño-, que además es su presidente de honor, como Don Alfredo Di Stefano, le ha puesto frente al espejo que le afea, y mucho, su planteamiento del sábado, esté muy a disgusto, “mijita” picado, y sobre todo, muy presionado.

 

Los que cifran todo en ganar, sino ganan no dejan nada más. Mou sabe que hoy es el día de demostrar eso que dicen que él garantiza ¿?, y para eso confía en su “Guardia de Corps” más fiel. En fútbol, la elección de jugadores es determinante. Obvio, pero más aún, es la actitud, y si es la del pasado sábado, es decir, contemplativa,  además de ser incoherente con 109 años de historia, será temeraria, porque –creo-, esta vez, el Barça si viaja con instinto “todoaniquilador”.

 

Hablando de viajes. El Barça, acaba de llegar a Valencia, ahora. Lo hace con todos los jugadores del primer y segundo equipo que, al menos, han jugado un minuto en Copa. Mourinho dejó fuera de la convocatoria a Albiol, Gago, Pedro León, Canales y Lass, que no viajaron en la expedición oficial. Mal gesto para el “crack” en la gestión de vestuarios, ¿no? A mí, me lo parece.

 

La última Final de Copa que jugaron Madrid y Barcelona, fue en abril del 90, y también en Valencia. En aquella ocasión, con Cruyff en el banquillo azulgrana, el equipo se hospedó durante tres días antes en el Hotel Monte Picazo en Puzol, apenas a 15 Km. de la capital. Aquel hotel con un Casino impresionante, también, fue el de los enviados especiales de Telemadrid, entre los que yo estaba. Convivencia natural, modélica y sin esa bunkerización tan típica de ahora. Nadie -que se sepa- jugó en el Casino, por lo tanto, ni perdieron ni ganaron. En el partido ganó el Barça por dos a cero, en lo que fue el principio del fin de la Quinta del Buitre…. Hoy, también, me da la sensación de que estamos ante el fin de algo pero no sé de qué… Es un pálpito.

                                                                                       

                                                                                     EGC. 20.abril.2011

 

P.D. Ganar el Mundial sirvió para rescatar la bandera de España, y poder lucirla y disfrutarla sin que nadie te “coloque” una tendencia política. Ruego encarecidamente que, en esta Final, no se use contra nadie, como un arma arrojadiza. Tampoco, el himno, por favor. Nuestra bandera y nuestro himno son la expresión de un sentimiento que,  a muchos, nos hace muy felices. El que no se sienta identificado, que lo respete, por ejemplo, sin silbidos ni actos vandálicos, o sea, cumpliendo la ley. Así de fácil.   

18/04/2011 (00:06)

Para ser más exacto, os diría que tengo una sensación que anda entre el bochorno, -por confirmar mis peores temores-, y decepcionado, casi estafado –por vivir un sucedáneo- tras este primer Madrid–Barça del “siglo” de este mes de abril de 2011 que, ya, va a pasar a la historia.

 

Y, desde luego, va a pasar a la historia no, precisamente, por su brillantez. Hace unos días, hablábamos del Mejor de la Historia posible,  con trece campeones del mundo más Leo y Cristiano, pero las expectativas se han visto incumplidas de largo, y hemos vivido una suerte de “réplica de mercadillo” más falsa que un billete de dos euros.

 

Mourinho, todavía, no se ha enterado del Club en el que está, y lo que representa. Todavía peor, -para no recordar “historias de abuelete”-, el portugués parece no tener ni idea de la plantilla que dispone. El llamado mejor entrenador del mundo se comportó como el modesto técnico del humilde equipo recién ascendido a primera división de los años setenta cuando llegaba a jugar por primera vez al Bernabeu, y sacaba el autobús. ¡¡¡Lamentable!!!

 

Una posesión de balón alrededor del 20%, acciones de peligro sólo desde el balón parado, y una imagen de equipo emboscado, pendenciero –Pepe de medio estorbo- y de estilo inglés –¡¡¡todos los balones “palante”, y a correr!!!- retratan a un Madrid menor, muy en función del rival que tampoco estuvo mucho mejor, aunque si lo suficiente para merecer más que el empate.

 

Este “Inter de Madrid mourinhista” sólo fue mejor que el Barça cuando apeló al orgullo, en el tramo final, después de la justa expulsión de Albiol. ¿Dónde está la mano del entrenador? ¡Ah!, si claro, ya sé… En el césped más alto que en el parque de nuestro barrio y sin una gota de agua, para hacerlo más lento.  Esta “clementada” (=por ser muy propia del estilo de Javier Clemente que agrandaba o recortaba las dimensiones de los campos según el rival al que se enfrentara su Athletic), y poner a Pepe de eje en el centro del campo, son las aportaciones de este técnico llamado a cambiar la historia, según algunos. Bochornoso.

 

Como lo es, también, el culto, otra vez, de parte de la prensa que saca en las encuestas que rompen cualquier principio de sentido común y demoscopia más elemental, a aficionados del Madrid ensalzando la figura de su entrenador. Pues deben ser de otro sector del madridismo al que yo no tengo acceso, porque mi entorno blanco más próximo se sonroja y avergüenza viendo planteamientos tan mezquinos en un club con la historia del Real Madrid, y con una inversión en fichajes de más de 400 millones de euros que todavía no se han terminado de pagar.

 

Mourinho ya ha contagiado de su “autocomplacencia” a ese sector madridista, y por eso, a la salida del Bernabeu, algunos parecían olvidar que el Barça, -cansado y conservador de Guardiola en este primer partido-, está a ocho puntos más golaverage (o sea, tres partidos), a falta de seis jornadas. La Liga perdida, pero ¡¡¡que gran entrenador Mourinho!!!...

 

Casi todos, se animaban pensando en la Final de Copa del miércoles. En Mestalla, ya aviso, el césped estará cortado y regado a la altura del mejor posible partido que se puede ver en el mundo, a priori… Veremos si jugadores y entrenadores están a la altura porque en el Bernabeu, desde luego, sólo decepcionaron y nos abochornaron.   

 

                                                                                        EGC. 17.abril.2011

 

P.D. Repito: Error de algunos periodistas con su plante a Aitor Karanka. La expresión de “si todos pensamos lo mismo, me temo, que alguien no está pensando”, creo que se hace evidente en este caso. El monstruo mediático Mou ha sido alabado, peloteado, avivado, incentivado, mimado… por muchos de los que se fueron y por sus jefes. Aquellos polvos traen estos lodos. Por el Club, y todo lo que representa, no me gusta que Mourinho se vengue después no contestando, pero lleva razón: Se faltó al respeto a su segundo.

15/04/2011 (21:01)

… Y, encima, multiplicado por cuatro, y además, con todas las variantes competitivas posibles: El primero de liga, veremos si definitivo o no. El segundo, una Final de Copa que siempre, en España, es el partido más bonito de la temporada. Y el tercero y cuarto, en formato eliminatoria, en la más importante competición internacional de clubes. Esto es un sueño hecho realidad, y sin discusión posible, es el mejor partido de la historia, con cuatro variantes a cual más atractiva y diferente por su contexto.

 

Y lo es, porque se concentran quince campeones del mundo con España, y el número uno y dos del mundo, Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Por si faltara poco, hay dos entrenadores de estilos antagónicos,  -no sólo sobre el verde-, y además, se vive una rivalidad que arranca desde hace más de un siglo, aunque en los últimos años se ha agudizado y “encanallado”, también, un poquito con alguna mezcla de politiquería barata.

 

Es el partido soñado por cualquier aficionado que, hasta ahora, sólo habíamos disfrutado en esos equipos que se hacen nuestros hijos en la “playstation”, y que cuando nos enseñaban que ellos eran el delantero centro de esa constelación de estrellas, sonreíamos como diciendo “¡¡¡qué bonito es ser niño!!!”…

 

Yo estoy convencido que va a haber un antes y un después de estos “duples”, que diríamos los castizos si jugásemos al mus. Incluso, diría que es “treinta y una con pares de reyes, caballo y as, siendo mano” porque no son iguales esos partidos, y además, diré que creo que no van a tener que ver nada entre sí, ni para lo bueno, ni para lo malo. Creedme que no lo digo por argumento de venta periodístico, lo dejo aquí escrito, absolutamente seguro de que vamos a vivir cuatro acontecimientos completamente diferentes en ejecución y desarrollo –veremos si en resultado, también- que van a cambiar la historia de este deporte.

 

Muchas veces se ha hablado de un formato parecido a los play-off de la NBA, o a la Copa del Rey de baloncesto española, para concentrar algunas competiciones futboleras. No me parece que sean equiparable, por muchas razones, esos modelos al fútbol, y me da la sensación, que el mejor sustitutivo a esas elucubraciones es la que vamos a vivir. El baloncesto es un deporte de precisión. El fútbol es otra cosa, y por ahí, por la multiplicación del factor humano (habilidad/actitud condicionada por la emoción) convierten lo que llega en único e inigualable.

 

En este ecuador del mes de abril, la distancia que hay entre el Real Madrid de Mourinho y el Barça de Guardiola, es bastante más pequeña que la que había en noviembre, -y diría más-, que la que marca la clasificación liguera de ocho puntos. Sí, definitivamente, creo que están más cerca que nunca en los últimos años de dominio blaugrana.

 

Veo al Real Madrid de siempre, desde que está “capellizado” o “mourinhizado”. Muy fuerte, muy rápido, muy contundente pero, a veces, y por momentos, muy tosco, muy rudimentario, muy previsible, y por supuesto, -incluso-, rácano con el espectáculo. Pero su efectividad es incuestionable, y me sorprende como se venera a dos personajes como Cristiano y Mou que son el paradigma de lo que nunca ha gustado en Chamartín, o sea, gente que primero piensan en ellos, luego, en ellos, y después en ellos…

 

Sí, ya sé que muchos me diréis que tienen el gen ganador… Y pregunto yo, inocentemente, ¿cuando pierden es que el gen se lo han dejado en la mesilla de noche? Bien, este Madrid, no me gusta, no me enamora, pero es cierto que no engaña, y salvo batacazos ha sido regular –en todo-, en la más rigurosa expresión del término. Todo eso le ha bastado y sobrado para llegar a pelearle todo a “la quintaesencia del fútbol” que es este Barça con Pep a la cabeza. Y lo digo sin ironía, por ese lado, mi más profunda admiración al club blanco, porque eso tiene muchísimo mérito.

 

Este Barça de abril, ha perdido lustre, ha perdido solvencia, le veo cansado, muy cansado. Estoy convencido de que es la consecuencia de las lesiones –muy importantes, sobre todo, en defensa-, y desde luego, es el justo peaje de jugar con 15 futbolistas tantos partidos de tantas competiciones. Dicho esto, le sigo viendo como favorito, sin duda, porque está por encima del Real Madrid, por mucho que, ahora, los de Mourinho puedan manejar psicológicamente el descanso de que lo tienen todo perdido en la Liga, en una final puede ocurrir cualquier cosa, y a doble partido, el portugués es un fuera de serie ¿?...

 

Toda estas especulaciones van a tener respuestas muy pronto. A la espera de ellas, ahora, quiero compartir dos anécdotas que tienen que ver con la respuesta del Real Madrid tras un cinco a cero con el Barça. Fue el 8 de enero de 1994, en el Camp Nou, con el famoso gol de Romario que rompió la cintura a Alkorta. Un año menos un día, después, es decir, el 7 de enero de 1995, retransmitido por Telemadrid con tres goles de Zamorano, uno de Luis Enrique, y otro de Amavisca, -con Valdano en el banquillo-, los madridistas “vengaron” la afrenta.

 

Emilio Amavisca, en nuestras muchas conversaciones me comentaba que “mira que he metido algunos goles importantes, pero como aquel que cerraba la manita, ninguno. Es puro éxtasis lo que sientes. La felicidad plena”.

 

Otro compañero de Emilio, en aquella fría noche en el Bernabeu, el ahora entrenador del Atlético de Madrid, Quique Sánchez Flores, recibió durante el partido un plantillazo increíble por parte de Stoichkov, que le costó la expulsión por roja directa al “regalito” del búlgaro. El, por aquel entonces, lateral derecho blanco que había venido desde el Valencia, al finalizar el partido, comentaba con unos amigos periodistas valencianos: “Si Hristo me hace esto con el Valencia, salgo en camilla camino del quirófano… Pero aquí, y en un partido como éste, si hubiese tenido que jugar con la pierna al hombro, lo hubiera hecho”.

 

Bienvenidos al espectáculo, comienza la fiesta… Hace diecisiete años hubo que esperar doce meses menos un día para la “devolución” del cinco a cero, tal vez, ahora, en el Siglo XXI, sólo sean necesarios cuatro meses y pico, es decir, lo que nos separa del pasado mes de noviembre…

 

                                                                                        EGC. 15.abril.2011

 

P.D. Pudor intelectual es el que siento viendo otra vez, la historia de los pulpos, ahora, desde Málaga. La “belenestebaniación” de la prensa deportiva, sobre todo, la tele no tiene remedio, y luego, nos dan ataques “de exquisitez” porque que no hable Mou, y lo haga Karanka. El vitoriano segundo entrenador es puro sentido común, tal vez, el que falta a los que le plantaron en sala de prensa, y que son mis colegas de profesión.

8/04/2011 (19:49)

Sí, José Mourinho, ejerce de todopoderoso AMO, en el Madrid. Y la verdad, me da mucho pudor que eso se produzca en una institución con casi 110 años de historia, una de las más importantes del mundo y, sobre todo, que eso suceda con alguien que es un recién llegado, y además, está muy alejado de los valores tradicionales del Club.

 

MOU, el AMO, pega en el Real Madrid lo mismo que el famoso cuadro de Miró en aquel cuarto de baño de Marbella. ¡Nada! ¡Cero! La llegada del portugués al Real Madrid, y a una directiva presidida por Florentino Pérez y dirigida en lo deportivo por Valdano, es como si un vegetariano decidiera, de repente, cambiar su dieta, y pasar de las verduras a mojar torreznos en el café con leche, antes de apretarse un filete con chistorra a las seis de la mañana. Insólito, sorprendente y casi contra natura.

 

Pero, todavía más increíble, es el efecto que ha producido en la afición, o que la prensa dice que ha producido en la afición, porque yo creo que es más lo segundo que lo primero, porque la prensa es la gran beneficiada de este personaje más mediático que otra cosa, aunque sea desde la desconsideración y muchas veces, también, desde la provocación más burda.

 

Sé que alguno de vosotros apoya ese comportamiento de MOU de no callarse, y cantarle las verdades, sobre todo, al Barça. Yo, -ya lo sabéis-, no lo comparto. Es más, creo que por ahí están los problemas del Real Madrid en los últimos tiempos, agudizados con la llegada de su actual entrenador, y es que están más pendientes del F. C. Barcelona que de marcar su propio estilo, como ha sido siempre, a lo largo de la historia. Los tiempos cambian, y ahora, el modelo es el de Guardiola y su equipo/club porque Pep ejerce de todo, desde el sentido común y la prudencia, y si no que se lo pregunten a Rosell.

 

Aún así, no creáis que me gusta el perfil de entrenador plenipotenciario. Creo que es un error, ya sea desde la agresividad de Mourinho, o desde el liderazgo tranquilo de Guardiola. El entrenador debe entrenar. Nada más y nada menos. Y el resto compete a la máxima autoridad de cualquier club, es decir, su presidente y su consejo directivo. Todo, ahora, está muy mezclado y confundido. Son modas lamentables.

 

Aquí ya he escrito que estoy convencido de que la influencia de los entrenadores en el juego es muy relativa, y sobre todo, no tanto para mejorar, sino más bien, para empeorar. Ejemplos como el de Maradona, en el último Mundial son muy esclarecedores. No obstante, y tratándose de Mourinho, al “Special One”, al recientemente nombrado Mejor Entrenador del Mundo, le pido que haga bien su trabajo, y ciertamente, en esa faceta me está decepcionando extraordinariamente.

 

Me llama la atención lo poco que se nota su mano en el equipo. Incluso, el otro día contra el Sporting de Gijón, o con la goleada rutinaria contra el Tottenham, las decisiones que tomó José Mourinho estropearon más que arreglaron. Es alucinante. Nadie lo ha dicho. Muy al contrario, se ha alimentado el caudillismo del portugués. Incomprensible.

 

Cuando juega el Real Madrid, tengo la impresión de que hay, siempre, una amenaza contra el fútbol. Y eso, me desespera porque me parece un desaprovechamiento extremo de grandísimos talentos. Es como cuando jugábamos en la calle, y se hacía tarde, y sabías que en cualquier momento tu madre se iba a asomar para llamarte a cenar, y se iba a terminar el buen rato. Pues igual con Mou. Sí, porque si el Real Madrid se pone por delante, tras unos buenos minutos de velocidad, de cierta combinación, inmediatamente, el equipo se echa atrás y dimite del control del juego que se le exige a un equipazo como ése, de un club referencia internacional. Ese es el sello de Mourinho, y me parece muy rácano, muy limitado en relación con la historia del estadio dónde vive y el escudo que lleva en el pecho. Eso, y por supuesto, no me olvido de los agravios comparativos de tratamiento a sus jugadores, con un peculiar principio de la igualdad, en el que Cristiano y sus amigos (Marcelo, Pepe…) tienen salvoconducto para casi todo.

 

Me sorprende que la prensa que sigue al equipo no cuente esto. A los jugadores, les doy por “exculpados” pues van con el guión que marca la nómina y la jerarquía debajo del brazo, pero mis colegas, a fuerza de vender ilusión, -me temo-, se olvidan de un mínimo sentido crítico, y van de “seguidistas”.

 

Al final, viendo el panorama, el AMO MOU, que todavía no ha ganado nada, y tiene en su debe el cinco a cero del Camp Nou, continúa con su omnipresente poder, generando mucha actividad dónde no debe, y muy poca, para bien, en dónde es su lugar, es decir, sobre el verde. En el colmo de pasadas del portugués, el otro día estuvo a punto de meter en un problema a su presidente cuando medio en broma le invitó a sentarse en el banquillo minutos antes del homenaje al otro Ronaldo (el brasileño de los problemas con la báscula). Me encantó la clase de Valdano, para reprimirse ante la escena, y dar una lección de señorío y madridismo de toda la vida.

 

Curioso, que todo el mundo hable del AMO MOU en términos elogiosos cuando su único credo es el ganar, y resulta que no está ganando. El sigue a lo suyo, disparando a todo lo que se mueve para distraer la atención, y si es necesario, tira de pulso de puertas adentro… Yo esperaba más de Mourinho. Yo espero más de él y su trabajo, que se circunscribe por ahora a estar detrás del Barça en todo. Eso sí, con un entrenador que tiene hipnotizados a todos por su “capacidad”… Me encantaría que la demostrase para algo más que ejercer de AMO porque eso no tiene ningún mérito.

 

                                                                                         EGC. 8.abril.2011

 

P.D. ¿Cuántos de vosotros habéis visto un partido completo de Raúl esta temporada? Yo sí, y estoy buscando esa reinvención del fútbol del 7 del Shalcke que se lee en las crónicas que llegan desde Alemania, en Liga, en Champions… Hay mucha gente que toca de oído, y desconocen la capacidad de generar tendencia que tienen… O, tal vez, -sin ser “naif”- sí que lo saben y por eso lo hacen… Es otra forma de culto a otro AMO, aunque éste ya es casi ex…

21/03/2011 (12:12)

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Dilema metafísico que, incluso, nos introduce en la levedad del ser. Lo cierto es que hay un resultado tras eso, y al final, casi todo queda tapado por la conclusión. Deprimente para los amigos del análisis, pero cierto…

 

… La misma pregunta nos podríamos hacer con la lesión de Cristiano Ronaldo: ¿Qué fue primero, su lesión por ayudar al equipo en el momento clave de la temporada; o por su irrefrenable obsesión por querer jugarlo todo, incluso lo intrascendente, y llegar cascado a los partidos clave, léase Lyon y el último tercio de la Liga?

 

Más allá, incluso, hay quien dice que se ha exagerado la dolencia del portugués para regalarle unos días de descanso y evitar que tenga que ir con la selección lusa a jugar un par de encuentros amistosos.

 

Lo cierto, es que Cristiano Ronaldo con la sonrisa complaciente de su jefe, ha llegado a la fase crucial de la temporada lesionado, y esa es una muy mala noticia para él y para el Real Madrid. Y eso, lo tapa todo. O mejor, y paradójicamente, debiera destaparlo todo… ¡qué ya está bien!

 

Claro, que hay quien piensa que si Cristiano no hubiera jugado todo, probablemente, el equipo de Mourinho no estaría en la situación de acecho al Barça en la que se encuentra ahora. Yo no soy de esos, y creo que la ofuscación de Ronaldo por “lo que haga Messi”, le ha llevado a disputar muchos minutos de la basura, y a desgastarse innecesariamente, y aunque él es un fuera de serie, los kilómetros y los golpes, terminan pasando factura.

 

Además, sólo hace falta ver la exhibición de fútbol combinativo y efectivo del Real Madrid en Santander, para entender que estando Cristiano, las cosas tienen muchos matices, pero que sin él, también, hay recursos más que sobrados para triunfar.

 

La lesión que padece el portugués, necesita 21 días para curarse, y en el mejor de los casos, tres semanas. No, no es una redundancia absurda. Simplemente, es que sea quien sea, ese tipo de dolencias requieren un tiempo de reposo y tratamiento que no baja de ese plazo por muy megacrack que se sea. Cualquiera de vosotros que lo hayáis tenido, lo sabéis. Los médicos, lo saben. Cristiano, lo sabe. Mourinho, también. Por eso me extraña de forma sobresaliente que el entrenador haya arriesgado tantísimo en los dos últimos partidos. CR7 ha jugado al 50% de su potencial, al borde de romperse para todo lo que resta de temporada. Increíble temeridad.

 

Me cuentan que el portugués quiere batir todos los records con el Real Madrid, y que no quiere bajar el pistón de su lucha con Messi. Es su carácter, y tal vez, desde una perspectiva individual, tenga sentido e incluso sea loable, pero ahí debiera haber entrado la figura del entrenador, del jefe –con más sentido común, se supone- para poner freno a esa “excitación primaveral de juventud del futbolista”. Y ahí, es dónde, una vez más, Mou me ha decepcionado.

 

La pregunta del principio era si fue primero el huevo o la gallina. La de ahora, es si es más importante la avaricia de Cristiano, o la autojustificación de su entrenador en el partido clave de la temporada, para que nadie le pudiera echar en cara que no tenía a los mejores sobre el terreno de juego en el caso hipotético de una eliminación ante un equipo del montón europeo, -como el Olimpyque-, por muchos disgustos que haya dado en el pasado, o un resbalón fatal liguero en el Derby.

 

Hace poco decía que me resultaba muy extraño ver la escasa incidencia de la mano de Mourinho en el juego del equipo. Decía que la cristianodependencia era exagerada, y digo más, creo que lo es más psicológicamente que futbolísticamente. Las loas a la labor de Mou con Benzema me hacen carcajearme, -por pelotilleros-, y las que hablan de haber construido un equipo defensivamente compacto, me desternillan, directamente.

 

Sin ir más lejos, frente al Atlético de Madrid, el sábado pasado, el papelón de Pepe y Carvalho y el famoso trivote (Lass, Xabi y Khedira), provocaron que un planteamiento de “líneas juntas” y “cero espacios” se convirtieran en el partido que más le han rematado a Iker Casillas, la indiscutible estrella de este equipo, que siempre está, en lo visible y marketiniano, -y lo que es más importante-, en lo invisible pero más necesario, como referente y, éste sí, GRAN CAPITAN DEL REAL MADRID.

 

La generosidad y profesionalidad en beneficio del colectivo del número uno del Real Madrid, está fuera de toda duda. No podemos decir lo mismo del nuevo siete, o de su amigo que ejerce de entrenador de prestigio mundial.

 

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿Qué fue primero, el afán de protagonismo de Cristiano o la autoprotección de Mou? Como para muchos, lo único que cuenta es el resultado, por ahora, les va saliendo bien la apuesta… o más o menos, para ser más exactos. Sus intereses personales han coincidido con los del grupo, pero no sé si el grupo está muy de acuerdo con esos comportamientos. Creo que no. ¿Lo estáis vosotros?

 

                                                                                         EGC. 21.marzo.2011

 

P.D. Soy colaborador habitual de la Asociación Española de lucha Contra el Cáncer (AECC). Os invito a todos a participar en la ayuda a los enfermos. Da igual que sean conocidos como Abidal o Miki Roqué. Da igual que sean miles de nombres y apellidos anónimos. TODOS tienen familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo que sufren con ellos… TODOS necesitan nuestra solidaridad y ánimo para tomar conciencia de que ese partido ¡¡¡SE PUEDE GANAR!!!

11/03/2011 (15:00)

“El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso”. Así se expresaba el escocés Bill Shankly, entrenador/manager con más partidos al frente del Liverpool de toda la historia, que marcó una época gloriosa en los 60 y 70.

 

Le tomo prestada su frase a este hombre de filosofía tan particular, porque me parece que ilustra perfectamente lo que está sucediendo en nuestra profesión, en el periodismo deportivo, de un tiempo a esta parte. Sí, eso que aquí hemos definido como “belenestebanización”, y que viaja hacia un abismo peligrosísimo, si no es que ya hemos caído en él, que me temo que sí…

 

El deporte es pasión, ¿quién lo duda? El fútbol es esa PASIÓN, pero así, con mayúsculas. La mejor película que he visto en muchos años, la argentina “El Secreto de sus Ojos”, -ganadora de un Oscar de Hollywood-, refleja en una mítica escena esa sensación que nos envuelve a todos cuando hablamos de nuestros equipos…

 

 

…Desafortunadamente, es que este sentimiento se ha contagiado desde los aficionados hacia el periodismo, limitando de forma alarmante la profesionalidad, y se ha pasado a dejar de contar cosas, para permanentemente opinar, muchas veces con manipulación demagógica, y lo que es peor, en más oportunidades de las que son razonables, a costa de la verdad, faltando el respeto a lectores/oyentes/escuchantes/telespectadores, a los protagonistas, e incluso, así mismos y al más elemental sentido común.

 

El periodismo deportivo español tan obsesionado con “vender”, tan preocupado por el “show”, los “gags”, las “gracietas”, el “share”, el “EGM”, “la competencia”, etc… se está olvidando de hacer periodismo, para caer en lo cómico, pero sin ninguna gracia. Muy curioso.

 

He escuchado miles de veces, la famosa expresión de “esto es la salsa del fútbol”… ¡¡¡Pues debe ser que a mi no me gustan las salsas!!! ¡¡¡Nada!!!. Porque si no, de veras, no soy capaz de entender cómo se pueden crear debates artificiales, disputas y enfrentamientos tan gratuitos usando de forma inadecuada nuestro acceso a la información y a los protagonistas. Hablamos de un privilegio, despilfarrado, que tarde o temprano, nos pasará factura. Bueno, digo más, ya nos la está pasando. En algún punto, se nos ha olvidado que esos “montajitos” se hacen con personas, que por muy mediáticos que sean, tienen vida privada, esposa, hijos, padres, hermanos, amigos, y sobre todo, corazón y, por lo tanto, capacidad de sufrimiento, por muy ricos que sean, que tampoco lo son todos, ¿eh?

 

Un veterano periodista, -en mis comienzos-, me aconsejaba tomar distancia de los protagonistas, y no hacer amistades. Me recordaba como la convivencia entre informador y deportista, debía ser educada y correcta, y eso no incluía amistad, pues era el principio de cierta polución de los contenidos informativos. Obviamente, le hice caso a medias, y felizmente, mantengo amistad con muchos de los que han sido objeto de mis noticias, comentarios y opiniones. Y a pesar de ello, no creo haber caído en “seguidísimo”.

 

Lo que está sucediendo, ahora, con muchos no es ya que hablen bien de sus amigos, sino que hablan bien, sí o sí, de los que son amigos de sus amigos, o juegan en su equipo, o simplemente, están en la órbita de su “padrino”, o hablan mal de los del “otro lado” por el hecho de serlo. Es lo más ramplón que he visto jamás, y lleva a la profesión a ese abismo del que hablábamos que ríete tú de un callejón del Bronx de Nueva York, en plena noche. ¡¡¡Terror!!!

 

En esa línea, esta semana hemos padecido episodios nauseabundos. Todavía me dura la perplejidad y la indignación por el tratamiento dado a la eliminatoria del Valencia con el Schalke de Raúl, incluso, en los medios públicos. Por hacer la pelota al otrora capitán del Real Madrid –que eso vende mucho-, ahora, número 7 del décimo clasificado de la Bundesliga, parecía que el equipo ché jugaba contra la selección española. Chistecitos de cuantos goles metería, de que siempre está en su sitio -¿Cuál es ese sitio?-, de que es ejemplo pero no dicen de qué ¿?, tal vez porque no puedan, etc, etc, etc… faltando al respeto a un equipo español que, dicho sea de paso, hizo todo lo posible para caer eliminado por su falta de oficio desesperante.

 

Me llamó la atención esa valentía de los opinadores y “todojuzgadores”, esta vez sí, a diferencia de cuando sabían que Raúl había sido invitado “educadamente” a abandonar el Real Madrid, y prefirieron callar y mirar para otro lado, llegando incluso a ocultar comportamientos del jugador apelando al famoso, “valemos más por lo que callamos que por lo que decimos”…

 

Es sonrojante esa actitud amarillista, como lo es también, negar la evidencia del fútbol del Barcelona frente al Arsenal, o la calidad de Messi, o la de Cristiano, o la de Agüero,  simplemente por el hecho de que tu papel de “infotainment” te ubica en un lado de la trinchera. Eso está bien para los aficionados, para la barra de la taberna, pero no para el periodismo.

 

Nuestra trinchera, si acaso, es dar datos para que la gente se forme su opinión, o dar información y opinión, pero separándolas claramente. La perversión total en la que nos estamos zambullendo es que damos opiniones basadas en opiniones, que es tanto como elevar a categoría algo por el simple hecho de haberlo dicho, sin saber qué base tiene.

 

En los manuales de comunicación, se diferencia la noticia del rumor, en que uno tiene fuente, y el otro no. Lo patético llega cuando la noticia se basa en el rumor. Nuestro periodismo deportivo, ahora, salvo excepciones se apoya más de lo necesario en rumores, opiniones e intereses vinculados a derechos televisivos con  apoyos inquebrantables. Mala noticia que nos coloca, ridículamente, como FOROFOS… Y, ¡no, por favor!, recordemos, SOMOS PERIODISTAS con límites éticos, y un gran objetivo: RESPETAR A NUESTROS “CLIENTES”, o sea, a VOSOTROS.

 

                                                                                         EGC. 11.marzo.2011

 

P.D. Aniversario del 11-M: Mi más respetuoso recuerdo y cariño a las víctimas y a las familias. Mi más dura exigencia de “conocer la verdad” a las Autoridades. La noche anterior de aquella fatídica mañana, había estado en el Santiago Bernabeu con unos amigos en un partido de Champions contra el Bayern de Munich. Aquella noche había mucha policía con muchos controles, -de madrugada-, por todo Madrid. A todos nos extrañó muchísimo porque ya hacía tiempo que había terminado el partido, y los aficionados alemanes ya se habían marchado en sus aviones desde Barajas. A la mañana siguiente, nos empezó a cuadrar tanto control y tanta policía… ¿Se esperaban algo? Nosotros, desde entonces, ESPERAMOS LA VERDAD con todos sus matices y datos. 

4/03/2011 (21:10)

Otra pasada de Mourinho. La enésima, y esta vez, contra la prensa. Más exactamente, contra Ladislao Moñino, un magnífico periodista, de esos de toda la vida que pregunta para saber, y cuenta las cosas tal y como las ve, y su criterio, desde luego, es más que atinado casi siempre… Pero, ¡oh, error!, no coincidía con el del nuevo “AMO MADRIDISTA”, y éste le repelió con esa sinceridad (=”su sinceridad”) que llevada al extremo -él la lleva mucho más allá- en una forma de mala educación y prepotencia insufrible.

 

No es una cuestión corporativista, -creedme-, y aquí ha quedado dicho. Se entiende todo, menos la descalificación y/o el insulto. Y Mou, el otro día, siguió con sus salidas de tono contra Pellegrini, el Málaga Club de Fútbol, y todo lo que se movía. Mala tarde la de Mou. Una más. Y ahí es dónde, evidentemente, hay un serio problema, y es que el entrenador empieza a hacer costumbre de la polémica, que siempre le ha acompañado a él, -pero no al Mejor Club del Siglo XX-, y lo peor, es que en un noventa por ciento o más, le deja a él, mal, muy mal, y encima arrastra al Club hasta el fango.

 

Se hace muy difícil hablar de fútbol, del juego, cuando está Mourinho por medio. Curioso, que el nombrado por la FIFA, recientemente, Mejor Entrenador del Mundo, hable tan poco de fútbol. Incluso, diría más: ¡¡¡QUÉ POCO SE NOTA SU MANO EN EL EQUIPO!!! ¡¡¡POQUÍSIMO!!! Yo creo que desde ahí, arranca este show que cada vez tiene menos gracia, aunque algunos sigan empeñados en reírsela y darle con la manita en la espalda a modo de aprobación y resumiendo aquello de “¡tú, dales caña!”… Y yo pregunto: “¿a quién hay que darle caña?”.

 

¿Al periodismo? ¿Por qué? ¿Tal vez porque muchos no hacen suficientemente de “amarillistas pelotas” y queremos más? ¿Al Barca? ¿Por qué? ¿Tal vez porque, ahora, se han convertido ellos en la referencia institucional y de buen juego que siempre fue el Real Madrid, y todos sus empleados? ¿A los árbitros? ¿Por qué? ¿Tal vez, porque se equivocan como humanos que son…?... Y así, podríamos seguir preguntándonos un montón de obviedades que parece tienen que ver con el fútbol, pero no son –en esencia- fútbol…

 

… Porque si esas mismas preguntas se las personalizáramos a Mou, éste no saldría bien parado. Si alguien se ha permitido malos modos con sus propios jugadores, ha sido él (Pedro León, Canales, Sergio Ramos, Albiol con lo del “equipo con Pepe”…). Por lo tanto, las posibles críticas del periodismo, legítimas por otra parte, no deberían ser un elemento de tensión para el portugués. De hecho, no lo son. Sólo le genera estrés que no estés de acuerdo con sus campañas mediáticas, -con las suyas de él-, no que no cuides suficientemente a sus futbolistas…

 

¿Contra el Barça? Allá dónde va, primero, ilusiona; segundo, demuestra una grandeza institucional fuera de toda duda con fair play; y tercero, lo más importante, gana con espectáculo jamás nunca visto en el planeta fútbol mundial. Ante eso, el Madrid, en los últimos tres años, con y sin Mourinho, ha hecho un esfuerzo encomiable, sobresaliente, pero insuficiente para destronar al mejor. El himno madridista lo dice en su letra: “…cuando pierde da la mano, sin envidia ni rencores”. El Madrid hace todo lo que puede y más, pero hay uno mejor, y en lugar de reconocer eso, y luchar para cambiarlo, se empecina en ir montando “pollos por toda España” (contra Gijón, Pamplona, La Coruña, -por supuesto- Barcelona, Villarreal, -ahora- Málaga… e incluso, fuera de nuestras fronteras, Milán).

 

¿Contra los árbitros? Cuando Mourinho se ha jactado de intentar sacar ventajas administrativas del reglamento televisadas a todo el mundo con las autoexpulsiones de Xabi Alonso y Sergio Ramos, y el papelón de Iker con Dudek… ¿Cómo el entrenador del Real Madrid puede permitirse ese comportamiento y encima presionar a los árbitros con supuestas “aviesas intenciones”? ¡¡¡Pero hasta dónde vamos a llegar y hasta dónde se le va a consentir a este hombre!!! Frente al Málaga, como ha hecho antes, por ejemplo, se equivocó gestionando horriblemente el reparto de minutos, y Cristiano, se lesionó…. Si por protestar, hasta echa la culpa a los horarios… Como dijo el genial Roberto Palomar, el otro día: “que no hable de diferentes horarios y tratamiento con el Barcelona, porque el único día que jugaron a la misma hora, le metieron cinco”… ¡¡¡Si es que ya es de chiste!!!

 

Y, al final, lo que queda, en efecto, es la apariencia de un montón de excusas impropias de un club como el Real Madrid, y su entrenador que cuando no tiene a su megaestrella en estado de gracia (Cristiano) su mano futbolera queda muy diluida. Yo esperaba más de Mou en el Madrid. Tener a Cristiano u Ozil, y que se la jueguen todas ellos dos, es muy fácil. Y hablar de fortaleza defensiva, teniendo al mejor portero del mundo, también. Pero no veo por ninguna parte ninguna “ingenieria especial” en los balones parados, en la creación del centro del campo, en las variantes defensivas, en el estado físico de los futbolistas. No, no veo nada de eso.

 

Sólo me llega la imagen de un José Mourinho como ejemplo más claro de una especie de frustración que evidencia que en el fútbol con ganar no es suficiente. Incluso, sus “mourinhólogos” o “interpretadores/aduladores de sus acciones y pensamientos” -muchos de ellos instalados en la pleitesía-, se ven en apuros para defender el “gran trabajo de Mourinho”. Los jugadores, lo dicen porque va en el sueldo. Los otros, por agradar y dar vidilla a esa nueva especie de periodismo que se ha dado en llamar “infotainment” (mezclando los anglicismos “information” y “entertainment”, es decir, información y entretenimiento), y que da grima verlo y escucharlo, por el proceso increíble pero cierto de “belenestebanización” de la prensa deportiva.

 

Si hacer realidad este nuevo género en los medios de comunicación, es a costa de reír las pasadas de la gente, sus faltas de prudencia y respeto, y loar su mega ego, por muy entrenador mediático que se sea,  nos estamos adentrando en un camino peligroso de “faltar a la verdad” y al verdadero espíritu de crítica que, en privado si reconocen, pero en público, incluso, niegan con violencia tabernaria. Eso si que es ser un hipócrita, que según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua es: “Aquel que actúa con hipocresía”, y la hipocresía es: “fingimiento del verdadero pensamiento, sentimiento o idea”.

 

Esa actitud sí es de hipócritas, y mencionarlo no es insultar, sino constatar una cruda realidad… Claro que Mourinho, a éstos, -seguro-, no les llamará lo que si hizo con Moñino. Pues que sepa el portugués, que éstos mismos, serán los que bajen el dedo cuando haya que echarle.  

 

                                                                                         EGC. 4.marzo.2011

 

P.D. Somos hechos y no sólo palabras. Rafa Nadal ha demostrado suficientemente su grandeza dentro y fuera de las pistas con las dos cosas. Con sus gestas y con sus gestos. Con sus palabras y sus silencios… pero lo del otro día con la bromita de la radio de Bélgica, despertándole al amanecer, además, ha enseñado que lo suyo no es impostura, sino una forma de ser maravillosa heredada desde la cuna y cuidada con la educación. Éste si es el modelo que queremos para nuestros jóvenes.

24/02/2011 (23:37)

Hace unos días, se presentó la Primera Historia Oficial del Real Madrid, en DVD. Sin duda, una obra maestra sin parangón desde el punto de vista audiovisual, en la que he tenido el orgullo y el placer de trabajar, poniéndole voz -como narrador- a seis horas de historia viva del madridismo, del fútbol, del deporte, de España, de Europa, del Mundo… En definitiva, de VIDA de nuestros bisabuelos, abuelos, padres, y seguramente, hijos, en la que no es necesario ser del Real Madrid para disfrutar repasando acontecimientos que no por sabidos y suficientemente loados, cada vez que se ven, se agigantan. ¡¡¡Una auténtica joya!!!

 

Un placer, haber podido participar en este proyecto que, en efecto, es una obra maestra por el tratamiento que se ha dado a casi 110 años de historia, y sobre todo, por lo que se cuenta, como consecuencia de lo obtenido en los terrenos de juego por cientos y cientos de jugadores y entrenadores blancos.

 

Por el Real Madrid, han pasado y están, algunos de los mejores jugadores del mundo. Por el Real Madrid, han pasado y están, algunos de los mejores entrenadores del mundo. Por el Real Madrid, han pasado y están, algunos de los directivos más adelantados a su tiempo. Con toda esa materia prima, -como comprenderéis-, no ha sido fácil construir un relato a la altura de tanto éxito, pero es evidente que se ha conseguido. Enhorabuena a Xavier Gassio ó César Nanclares, entre otros, al frente de un equipazo multidisciplinar que son los grandes responsables de este, también, impresionante resultado.

 


 

Si os dais cuenta, en ese viaje por todos los que han contribuido a la brillante Historia del Real Madrid, no he mencionado a la afición. Y no lo he hecho, porque esos momentos memorables no serían más que efemérides deportivas, si no contaran con el valor emocional de los seguidores que lo convierten en un acontecimiento vital y social de millones de personas en todo el mundo. 

 

Ahora, en la era de “lo mediático” (¡¡¡y por favor, como anda lo mediático!!!) en el que los héroes se construyen a golpe de medias verdades, algunas mentirjillas y muchas “miradas hacia otro sitio”, nos deberíamos fijar en los clásicos y valorar suficientemente lo que representan. Y los clásicos no son ni Don Santiago Bernabeu, o Di Stefano, Gento y su generación, ni Pirri, Camacho o Santillana, ni Butragueño, Michel y la Quinta, ni Casillas, Raúl o los que han compartido vestuario con ellos… Los verdaderos clásicos del Real Madrid, -y de todos los clubes-, son sus aficionados, sus seguidores, sean o no socios o abonados, y que representan ese “SENADO” de vigilancia de la esencia de “lo de siempre” en estos clubes tan modernizados de este siglo XXI.

 

En la presentación de este trabajo para amantes de lo bueno, estuvieron Alfredo Di Stefano e Iker Casillas, flanqueando a Jorge Valdano, en su condición de Director General, aunque él también puede –y debe- presumir de su aportación desde el “césped” a la grandeza madridista. Y ambos dos, aunque pueda sonar a tópico, en sus discursos –impresionante el del actual capitán, sin papel, y hablando desde el corazón- dejaron muy claro que es una obra que refleja lo que, en buena medida, ha sido el resultado de una forma de desenvolverse por la competición deportiva, pero también por la sociedad, a través de la exigencia de máxima calidad y esfuerzo que se demandaba desde la grada.

 

Yo, que he tenido la gran fortuna de formar parte del proyecto, y que me lo he visto varias veces, admiro esa rigurosidad para hacer las cosas “bien hechas” y conforme a unos códigos de honor y prestigio.

 

La afición no ha metido goles, -¡o sí!, pero no se los han apuntado…-, pero desde luego, si ha conseguido que quienes han jugado con esa camiseta y ese escudo en el pecho, entendieran al minuto uno que era lo único que no se les iba a perdonar: NO MERECERLOS POR SU COMPORTAMIENTO.

 

Esa grandeza se la debe el Real Madrid a su madridismo, a esa masa llena de nombres, apellidos y de corazones que han trasladado de generación en generación la herencia del compromiso y del esfuerzo que es el mejor regalo de fidelidad a un estilo.

 

Os tengo que confesar cómo me ha sorprendido/molestado que la inmensa mayoría de los medios de comunicación que se “lavan” la boca con eso de servicio al lector/oyente/escuchante/espectador, o sea, seguidor, hayan obviado esta superproducción atendiendo, únicamente, a criterios empresariales (=editoriales) de no ayudar a su venta. Lamentable. Esta obra es de interés general, incluso, para los que quieren que pierda el Real Madrid todos los partidos.

 

Recordad cuando decíamos que “El fútbol no pertenece ni a jugadores, ni a entrenadores, ni a directivos. El fútbol es de los aficionados”. Yo os diría, ahora, que esta Historia, la mejor jamás contada en imágenes del Real Madrid, pertenece a los aficionados.

 

Sí, a los que son madridistas, y se reparten por todo el mundo unidos bajo la camiseta blanca, pero también para todos los que no lo son, porque podrán repasar la Historia conseguida por unos magníficos futbolistas en el manejo del balón pero, sobre todo, unos fueras de serie en interpretar la exigencia a un estilo y sentimiento que nace millones de corazones.

 

                                                                                         EGC. 25.febrero.2011

 

P.D. Mi padre, Emilio García Oroz, buen árbitro de fútbol aficionado, y sobre todo, ejemplo vital impagable para mí, decía medio en broma que “cómo va a ser buena la suegra si es la madre política, y cuando hay política por medio, ya se sabe...” Aclaro que mi padre adoraba a su suegra, o sea, mi abuela… No sé si  “Kun” Agüero, opinará lo mismo respecto de su padre político pero, desde luego, Maradona está haciendo todos los méritos para que no le inviten más ni a los cumples de los nietos, ni a las paellas de los domingos.  Maradona (sic): “Veo al Kun en el Madrid”. Si no vas a mejorar el silencio, ¡¡¡cállate!!! ¿Verdad, atléticos?

13/02/2011 (21:29)

De estos tres, sólo estuvieron en la concentración de Guadalajara, dos, y de ellos, sólo el barcelonista pudo jugar. Pero ellos, junto al resto de sus compañeros de la selección española de fútbol, con su ILUSIÓN, definen de manera magnífica el ambiente del grupo dirigido por Luis Milla.

 

He tenido la suerte de convivir con ellos antes del partido amistoso frente a Dinamarca, del pasado 8 de febrero en la capital alcarreña, y la sensación que desprende este equipazo es de ILUSIÓN, de compromiso responsable de los que son herederos de los Campeones del Mundo, y también, de tranquilidad y felicidad por la máxima exigencia que les aguarda. Y la verdad, ¡qué gozada! tanta naturalidad, tanta sensatez, viniendo, además, de chicos tan jóvenes.

 

Obviamente, ese clima de sencillez, sin estridencias, es directa consecuencia del carácter que contagia Milla, al frente de su cuerpo técnico con Juan Carlos Martinez, Julen Lopetegui y Miguel Angel España. Ese sentido común de toda la vida que se filtra del modelo del Marqués de Del Bosque, y que convierte a la selección española, -en todas sus categorías-, en un remanso de paz alejado de las tensiones en las que, -parece-, algunos clubes se han empeñado en vivir, empozoñando hasta las victorias.

 

Os quiero trasladar, especialmente, las sensaciones que me transmitió la timidez de Bojan, la paciencia con la prensa y todo el mundo de De Gea, Munain o Thiago –¡qué crack!-, y por supuesto, la actitud de Javi Martínez, Campeón del Mundo, y capitán de esta selección, en ausencia del lesionado Juan Mata, otro glorioso campeón en Sudáfrica. Muchos, muchísimos, ¡vamos, casi todos!, con infinitamente menos de lo conseguido por el jugador del Athletic, históricamente, han mantenido un comportamiento altivo y distante. Javi Martínez, no. Tendríais que haberle visto pasear con su blackberry inseparable en la mano, contestando mensajes, y no se sabe qué más, pero parándose con todos los aficionados, -jóvenes y menos jóvenes-, que reiteradamente le requerían para una foto en el hall del Hotel Tryp Meliá Guadalajara. Siempre con una sonrisa, conviviendo con los seguidores que, respetuosamente, dejaban su espacio a estas estrellas, pero al tiempo, les disfrutaban. Pura normalidad, de la que cuentan nuestros mayores se vivía en el fútbol con el Real Madrid, el Atleti o el Barça, cuando había menos cámaras y todo era más puro. Y, de veras, a eso me gusta llamarle ILUSIÓN, porque a mi, me ha hecho mucha ver que las cosas se pueden desarrollar con normalidad.

 

En ese clima de rigurosidad relajada, no me extraña que el próximo mes de junio, en la fase final de la categoría en Dinamarca, la selección española pueda conseguir lo máximo, porque a su calidad formidable, se une ese intangible de lo “sencillo”, de lo “amable”, de lo “de toda la vida”, que suma muchísimo. Claro, alguien podrá decir que “esto solo es posible porque son SUB 21, y todavía no están maleados”. Realmente, el comentario y la pregunta que nos deberíamos hacer sería, “¿por qué hay que malearse y acostumbrarse a vivir esa otra pose crispada de mediático?”

 

Estos chavales, sin consiguen quedar entre los tres primeros en esa final de junio, irían a los Juegos Olímpicos de Londres. Con su comportamiento, dentro y fuera de los terrenos de juego, ellos ya han dado muestras de estar llenos del “Espíritu Olímpico” que tanto reconocemos en otros, como Nadal, por ejemplo. De veras, que buena muestra de unos jóvenes que desde la humildad, se muestran accesibles y sin pájaros en la cabeza.

 

El Ayuntamiento de Guadalajara, con su Concejal de Deportes a la cabeza, Eladio Freijo, también ha hecho todo lo posible para que esa ILUSIÓN, se impregnara por todos los poros de la ciudad. El milagro de convertir el “Pedro Escartín” en un increíble estadio con un césped perfecto, seguro, pasará a los anales. También, por supuesto, conseguir la movilización más de 5.000 ciudadanos para abarrotarlo y apoyar esa ILUSIÓN de nuestros SUB 21, con más ILUSIÓN, la de toda una ciudad que sabe reconocer el esfuerzo que supone llevar un espectáculo de esta categoría. El mes que viene, la SUB 21 estará en Alcalá de Henares. No será fácil igualar la calidad de Guadalajara, pero me consta que desde el Ayuntamiento complutense ya se está trabajando para que también, todo salga perfecto, y así será. No tengo duda.

 

 

Puestos a hablar de ILUSIÓN, tengo que confesaros que también, me hizo mucha tocar la réplica de la Copa del Mundo. Precisamente, comentaba con un buen amigo que no sé si somos conscientes de que somos vigentes Campeones de Europa y del Mundo, y que nuestro fútbol, también con los clubes y nuestras individualidades, está en lo más alto, y hemos cambiado el reconocimiento habitual por lo “brasileño”, en admiración por lo “español” que es tanto como ganar, pero dejando huella por su belleza y fidelidad a un estilo.

 

Así llegó la Eurocopa, así explotó el Barça de Guardiola y así triunfamos en Sudáfrica. “Esa fragancia” que diría Pacho Maturana ha impregnado todo nuestro fútbol, diría que todo nuestro deporte,  e incluso, quienes no juegan a eso, quieren hacerlo a pesar de sus luchas y contradicciones consigo mismo. Hemos encontrado la fórmula mágica, y nuestros más jovencitos creen en ella. No la dilapidemos con enfrentamientos “tabernarios” (de taberna) retransmitidos en forma de tertulia por la tele y la radio.

 

Os cuento esto a raíz de un comentario del traductor de la selección de Dinamarca, Luis Mesonero, excelente profesional casado con una danesa y padre de dos maravillosos niños, que también es actor. Casualmente, Luis,  tras un duro casting, fue el elegido para hacer el anuncio de Pep Guardiola con el Banco de Sabadell… Sí, el que se llama Mario, en la ficción, y luego le pega unas collejas a su “personal coach” Guardiola. Bueno, pues Luis me comentaba, con sorpresa, las informaciones que habían salido en prensa diciendo que él era del Madrid, y que buscaban darle más morbo a su papel en el archiconocido anuncio… Resulta que Luis no es del Madrid, y aunque se lo preguntaron y él dijo que no, la noticia era que el actor que trabajaba con Guardiola, era madridista. Muchos, empeñados en el  “así vende más”, se olvidaron de contar la verdad. Terrible, ¿no?

 

 

 

Ojalá que estos SUB 21 que tanto admiramos, ahora, no sean víctimas de este juego maniqueo de la prensa, y así, se preserve la verdad y la rigurosidad periodística, y también, por supuesto, esa contagiosa ILUSIÓN que a mí me han transmitido.

 

                                                                                         EGC. 12.febrero.2011

 

P.D.  Sobre la Final de Copa entre el Real Madrid y el Barcelona: “A un solo partido puede ocurrir cualquier cosa”, (sic) como argumento para fomentar la emoción... A un solo partido, el Barça le metió cinco al Real Madrid. No es cuestión de número de partidos, sino de calidad, estilos y equipos, por encima de individualidades. 

 

 

 

31/01/2011 (10:08)

Y no lo digo por esa barba de varios días, -que no lucía tras el partido de Pamplona-, ni siquiera por las ojeras, que éstas si que adornaban su rostro tras el batacazo ante Osasuna… Cuando hablo de la mala cara de Mourinho, me refiero a todo lo que tiene que ver con su comportamiento, dentro y fuera de los terrenos de juego, y que ya le están empezando a pasar factura al Real Madrid.

 

No seré tan ingenuo para unir Mourinho y madridismo, aunque pueda parecer un contrasentido. Y es que las ilusiones del madridismo dependen del portugués si jugamos al reduccionísmo más absoluto, pero paradójicamente, Mou parece no saber lo que es y lo que significa un sentimiento como el que habita en esa expresión.

 

Primero, su planteamiento en El Reyno de Navarra, dejando a Xabi Alonso –la brújula de este equipo- para colocar en la sala de máquinas de la fabricación de fútbol a Lass y Khedira, ya es un despropósito impropio del llamado “Mejor Entrenador del Mundo” (=para mí no lo es. Si acaso, es el que más ha ganado en 2010, y no me refiero a títulos, solamente…). Segundo, porque el triple cambio a la vez, (Kaká, fuera de forma; y Adebayor con un único entrenamiento con sus compañeros), es un mensaje de ayatolá iluminado que, en el fondo, quiere esconder un gran error de partida, con otro, casi más grande y a la desesperada. Y, tercero, y más importante, porque su llegada a la sala de prensa del estadio navarro y su discurso, están más en la línea de autojustificación que en la de máxima autoexigencia de responsabilidad acorde a la indignación y frustración de ese madridismo que él ignora, y a veces, no respeta, y que se había desesperado viendo por la tele el partido que había perpetrado su equipo con su estrellas portuguesas sobre el césped y en el banquillo. ¡Vaya tela!

 

El comentario de Mourinho de “no tengo nada que reprochar a mis jugadores”, es innecesario. Y no sé si el madridismo, lo confirmaría. Mejor hubiera debido comenzar, diciendo que el equipo no había estado bien, y que se ponía en la piel de sus seguidores, a los que les pedía calma porque todavía queda mucha Liga y no hay nada decidido –tópicos, pero verdades al fin y al cabo-. En cambio, el entrenador del Real Madrid, se dedicó a hablar de las trayectorias de sus equipos, es decir, de ÉL –de su inmenso ego-, intentando equiparar a clubes menores como Oporto, Chelsea o el  mismísimo Inter, con todo un Real Madrid, con nueve Copas de Europa, y su condición de Mejor Club del Siglo XX. Escuchando a Mou, me dio la sensación de ese marqués, venido a menos, que cuenta las viejas glorias de sus tierras, ahora, abandonadas y llenas de rastrojos como consecuencia de una decadencia sobrevenida, tal vez, porque se le paró el reloj en algún momento por su falta de previsión o, peor, por un exceso de confianza y autoestima. Ahí, me parece que está Mourinho, y hasta ahí, está arrastrando al Real Madrid, con guerra de guerrillas diarias, que van desangrando poco a poco toda la ilusión depositada en este proyecto.

 

El Real Madrid está empezando a dimitir de la Liga. Y eso coincide con la desaparición de Cristiano Ronaldo y el meneo del Camp Nou. Recordemos, con el gancho se ganó al Valencia, al Villarreal, al Mallorca… Por los pelos se empató con el Almería… Y, por el medio, mensajitos contra todo y contra todos… En fin, muy negros indicios, y muy desalentadoras noticias para toda la entidad que muestra, la mala cara de un entrenador que a ver si va a resultar que desde que llegó al Club, lo que ha hecho ha sido vivir de la ambición desmedida de su megaestrella, y ahora, cuando ésta no brilla, no tiene nada más a lo que echar mano. Eso para el llamado “Mejor Entrenador del Mundo”, y en un equipo con varios campeones del mundo, y Carvalho, Ozil, De Maria, Benzema, etc… es devastador para la credibilidad de cualquier técnico. También, para José Mourinho.

 

En este blog está escrito, y ahora, lo vuelvo a ratificar, que nadie va a un estadio de fútbol para mirar al banquillo. Además, estoy convencido que los entrenadores no son tan importantes como ellos se creen y muchos les consideran. En todo caso, son decisivos, sobre todo, para mal, y el ejemplo de Maradona es paradigmático, pero también, el de muchos otros. Mourinho, honestamente, no creo que pertenezca a esa categoría de lastre, pero a fuerza de sentirse tan importante y aún así toparse con la cruda realidad todopoderosa barcelonista,  debiera reparar que este juego apasionante, llamado fútbol, pertenece en el campo a los jugadores, y en su esencia, a los seguidores, al sentimiento que traspasa valores de generación en generación. Y él que ya tiene trayectoria de no haber sido especialmente cuidadoso con eso cuando estuvo en el Barça, o Chelsea, o Inter –¡¡¡con los que ni celebró la Champions!!!- tal vez, pueda empezar a meditar la ventaja que le saca Guardiola: Juega siempre a “jugar bien” y con los mejores; y nunca juega con los valores que forman el rincón de seguridad de todo el sentimiento culé. O sea, todo lo contrario, de lo que hace Mou obsesionado con los árbitros, con los jovencitos futbolistas, con los veteranos entrenadores rivales, con los nueves “arréglalotodo” que han de venir… Por estar, incluso, está contra su Director General, Jorge Valdano, que ya no viaja con el equipo, para “darle espacio”.

 

Al final, a Mourinho, se le van a agotar los argumentos, las excusas y los enemigos. Porque quien lo basa todo en ganar, sin importarle el medio para conseguirlo, si no lo obtiene, se queda sin nada… Bueno, sí, se queda con muy mala cara, la del fracaso y la de arrastrar a toda una institución y afición, una vez más, a la búsqueda de la identidad perdida.

 

                                                                                           EGC. 31.enero.2011

 

P.D. ¡¡¡NO FUE GOL, y PUNTO!!!... y todos ya sabéis a que me refiero. Lo mejor el tratamiento de las televisiones que unánimemente han demostrado que el balón sevillista no traspasó completamente la línea, y que enseñan el camino de la tecnología a la FIFA para este tipo de jugadas –sólo éstas-, en el futuro. Lo peor, la actitud de algunos que sin saber el reglamento se atreven a opinar, y todavía mucho más terrible, los que mienten por no sé sabe qué sentido de los colores o profesionalidad. Eso si que genera violencia…

23/01/2011 (17:58)

Le tomo prestada la frase a Su Majestad que, en un ejercicio de honestidad no pudo por menos que mostrarnos, -una vez más-, su impecable condición humana, absolutamente necesaria, para alcanzar su inmejorable condición de monarca. Aquello fue la expresión del hastío por los malos modos, la mala educación y la actitud prepotente de Hugo Chávez que se creía –y se cree- por encima de todo y de todos.

 

Con toda humildad, le tomo prestado el hartazgo a nuestro Rey, para aplicar su expresión a Kaká -perdón, por la osadía-, y también, a todos los que como el brasileño, se apuntan a la corriente dominante de “atizar” al más débil, o al menos mediático, o al que por carácter, -sabe perfectamente-, no le va a contestar nunca (Pedro León, Canales, Benzema…).  

 

Y sí, le aplico la exclamación, con toda mi saturación, a Kaká, a su amiguito, Cristiano y al “padrino” Mourinho que, ¡oh, casualidad!, es el jefe y el que manda. Y lo hago, porque me parece de muy mal gusto, y “muy alineada”,  la manifestación de Kaká sobre su compañero Benzema: (sic) Karim es un gran jugador, técnicamente yo creo que es indiscutible… Lo que pasa es que a veces se queda un poco fuera del partido…”

 

 

Kaká se pone estupendísimo, y primero, tira de tópico para hacer la pelota al “amo”, y después, rompe a ser sincero, para lejos de ayudar a su compañero, ponerle, todavía si cabe, más aún, al píe de los caballos con toda la tensión del mundo, encima.

 

Vaya por delante que Benzema no está al nivel que de él se esperaba, y su calidad, apuntaba. Pero, me pregunto yo, ¿alguien con la presión que tiene que soportar el francés, a su edad, lo estaría? ¿Y con un compañero que azuza los nervios, como Cristiano, que juega “su partido”, y si puede te “come” el tuyo? Mi respuesta es que no, y que Karim anda hecho un auténtico lío, por su forma de ser, pero también,  por ver lo que ve, escuchar lo que escucha y leer lo que lee en todos los medios de comunicación, con origen en su propia casa blanca. Sí, ya sé que diréis que Higuaín ha espabilado, pero también conviene recordar que le ha costado adaptarse al medio en el que toca vivir, ahora, de cristianodependencia todopoderosa, incluso, para hacer mal las cosas, y perjudicar al equipo en muchas jugadas.

 

Aún así, o precisamente por eso, un peso pesado (y no quiero decir que esté gordo y lento, que tampoco es una liebre, Kaká,  ¿eh?...y menos después de seis meses parado), sino por su capacidad de influencia dentro y fuera del vestuario, nunca puede permitirse esas declaraciones. Es mejor seguir con los típicos tópicos, aunque el destinatario no sea el jefe, y no tengas que hacerle la pelota.

 

Lo peor es que esas declaraciones enseñan la patita del brasileño que, -a las pruebas me remito-, distan años luz de su pretendida “santidad” y compromiso con una particular y muy loable manera de moverse por la vida. Esos desafortunados y oportunistas mensajes, dejan muy evidente, aquello de “yo soy así, y quien quiera que me aguante”, cuando en realidad, “somos como nos podemos permitir ser”, según con quien nos relacionamos. 

 

Os prometo que este comportamiento de Kaká me decepciona extraordinariamente, pero no me sorprende. Él dice unas cosas, pero sus hechos, dicen otras, y a veces, en sentido contrario.

 

No es de recibo que un hombre con sus valores religiosos, tan cacareados, se permita un desliz tan cruel con un compañero que, además, está frágil anímicamente.

 

No se puede consentir que entre al juego de “su jefe” con esta declaración, dejando mal a un compañero, y presionando más a la directiva con el famoso nueve que debe venir –ésto es lo que aparece en el fondo de todo-.

 

Lo siento, pero las personas “pretendidamente” especiales lo deben ser, sobre todo, en los momentos en los que no pueden fallar.

 

Y, claro, Kaká una vez hecho el trabajo sucio, llegó a casa, y viendo el revuelo que se estaba formando en los medios de comunicación por sus palabras, volvió a hablar a través de su Twitter, matizando y diciendo que, “en ningún momento lo que he dicho de Benzema era porque le estaba criticando”, para acompañar con un “tengo un gran respeto, somos amigos, y admiro a Karim como persona y jugador”.

 

Tras insinuar que los periodistas interpretábamos lo que queríamos, lo mejor de todo lo dejó para el final, al decir que “como he dicho yo también, soy muy autocrítico y sé que en mi situación actual no puedo exigir a nadie, sino a mí mismo".

 

Pues, por ahí, debieras haber empezado y terminado, querido Kaká. Y así, ahora, no te tendríamos que recordar tu papelón con tu compañero, o el de las iniciativas de tu mujer y tu representante, también, a través de de las redes sociales, criticando sin pudor a un sentenciado Pellegrini –que todos los sabíais- cuando tras darte mil oportunidades te sustituía, o tu dudosa actitud durante y después del Mundial que te ha dejado seis meses de baja, y que ha soportado estoicamente el club que te paga, o sea, el Real Madrid.

 

Si Benzema manejara lenguaje castizo, te podría decir “¿Y tú vas a hablar a Noé de inundaciones?”, o si conociera lo que se decía, entre sus íntimos, de un hombre de fútbol que tenía una imagen pública admirable que no se correspondía del todo, con su convivencia diaria, podría recordarte aquello de “está tan preocupado de parecer buena persona, que no tiene tiempo de serlo”…

 

Como ni Karim tiene esa fortaleza de ánimo, ni yo soy tan atrevido para cometer tamaña injusticia contigo, permíteme que yo sea muy “naif”, me olvide de todo, y tire del contundente, ¡¡¡POR QUÉ NO TE CALLAS!!! …que es una variante de “si no vas a mejorar el silencio, no hables”. Y tú, querido Ricardo, no lo has mejorado.  

 

                                                                                           EGC. 23.enero.2011

 

P.D. ¡¡¡VIVA EL FUTURO DE LA COMUNICACIÓN!!! El que representan, entre otros, mis alumnos del Master de Comunicación Corporativa de la Universidad Pontificia de Salamanca. A Laura, María Venezuela, Pili, Jorge, Mayte, Nora, Elodie, Ana García, Ana Luz, David, María Beltrán, Ana Javato, Ursula, Luisa, Almudena, Juan… a todos, de corazón, GRACIAS por vuestro COMPROMISO, ESFUERZO y TALENTO… y que ésto, por favor, ¡¡¡sí salga de Europa!!!

18/01/2011 (12:30)

Ganar, sin duda, ayuda, y si no que se lo pregunten a Mourinho. Sí, lo digo porque seguramente muchos de los que, ahora, admiran a Guardiola, si el Barça no hubiera ganado aquel partido en El Molinón por cero a seis en la tercera jornada de su primera liga, -tras haber perdido en Soria con el Numancia y empatado en casa con el Racing-, muy probablemente, el actual técnico barcelonista hubiera sido destituido, y muchos, por no decir todos los que ensalzan su talento, entonces,  hubieran hecho chistes con su apuesta “romántica y librera” (=de libros), y ahora, pasado el tiempo, ni se acordarían de él…

 

… ¡Pero no!, Guardiola, y aquel Barça, ganó y demostró que, además de jugar al fútbol bien y muy bonito, también se podía ganar, y ¡¡¡vaya si han ganado!!! Todo eso junto, ha conformado un “estilo” de jugar al fútbol de todo un grupo que jamás se ha visto en la historia, y por extensión, y dada la exposición mediática, un “estilo” de moverse por la vida capitalizado por el sentido común y los valores de siempre, y al frente,  el gran líder que es Pep Guardiola.

 

 

Cuando durante nuestro BUP (actual bachiller) nos tocaba, en latín, traducir frases, recuerdo una que es perfecta para ilustrar la fotografía que vemos. Está basada en un refrán español, y dice: “Los niños y el vino son verdaderos”, advirtiéndonos que los niños siempre se muestran tal y como son, sin falsedades para querer agradar,  y el vino, hace ese mismo efecto en los mayores, cuando nos pasamos con un copita de más. Por favor, fijaos en la mirada y el gesto apasionado de este recogepelotas del Camp Nou “rogándole” una camiseta, o no sé sabe qué, al jugador Victor Muñoz (luego, entrenador del Mallorca, Zaragoza, Villarreal, Getafe, y hasta hace muy poco, comentarista de GOL TV). Ese niño recogepelotas del Camp Nou, y miembro destacado de La Masía, es Pep Guardiola.

 

Esa pasión, -mamada en casa y en las entrañas del barcelonismo-, no ha aumentado con el paso de los años. Era imposible ser más apasionado. Pero si se ha depurado y enriquecido con el entendimiento del juego por su cabeza espectacular, pero también,  por la intervención maravillosa de otros privilegiados para analizar este deporte, y también, la vida como Juan Manuel Lillo y Johan Cruyff, muy diferentes, aunque no tanto en lo “esencial”, y personajes clave en la vida del Guardiola-jugador, del Guardiola-entrenador, y sobre todo, del Guardiola-persona, que en bloque, ofrecen el mejor modelo para las generaciones venideras, se dediquen o no a este deporte.

 

“Cuando me iban a subir al primer equipo, me lo avisó él. Cuando iba a ser titular en la Final de Wembley en la primera Copa de Europa que ganamos, me lo adelantó él… Y, ahora, me acaba de llamar para decirme que el año que viene voy a ser el entrenador del primer equipo de mi Barça” (sic). Así se expresaba Pep, en su entorno más íntimo, meses antes de ser elegido entrenador del F.C. Barcelona. Esas tres “confidencias” habían llegado desde un directo colaborador de Johan Cruyff, periodista para más señas. El técnico holandés no sólo “marcó y perfiló” la pasión futbolera de Guardiola, sino que también ha ejercido de “Gran Padrino” para que un talento como éste, no se perdiera en los tópicos sumideros futboleros.

 

Lillo, también, tiene mucho, muchísimo, que ver en el estilo “Guardiola”. Seguramente, en lo de la barba de dos días o dos semanas, o rascarse la cabeza como si a uno le fuera la vida, o combinar colores extraños con ceñiditas rebequitas –que diría mi madre- y convertirlo en tendencia y “lo mas cool” e, incluso, tremendamente sexy… que tiene su aquel, ¿eh?... Pero no, en serio, la mano de Lillo se evidencia en sus matices para interpretar la psicología del jugador, las variantes durante el juego, la cultura por hacer las cosas sin estridencias. Se notan esas largas conversaciones a solas, o las llamadas telefónicas de horas, y horas, y horas… o los meses de convivencia de México, o las semanas preparando la parte técnica de la candidatura fallida de Bassat o las estancias y paseos por Villamayor (Salamanca), o el precioso proyecto frustrado de hacer tandem técnico, en el Barcelona o la selección de la República Dominicana, ¡¡¡que no es broma!!!

 

En todas y cada una de esas facetas, en todas y cada una de esas variantes, Pep Guardiola ha mostrado la misma pasión, incluso, para decir no. Felizmente, todo lo accesorio no ha devorado el fondo de un tipo apasionado, a veces, demasiado “naif” para algunas cosas, pero que por derecho propio ha creado una forma de andar por la vida que SÍ QUEREMOS para nuestros hijos, para nuestros nietos, y que SÍ NOS AGRADA en concordancia con los valores de siempre, aunque vaya vestido de colores raros…

 

Más allá de excelentes jugadores, ahí reside buena parte del éxito del actual todopoderoso F. C. Barcelona, y gracias a eso, incluso, sobrevive a personajes como Joan Laporta. El Real Madrid no tiene ese personaje, y tal vez, por eso queden explicadas las evidentes diferencias. Bueno, ¿he dicho que no lo tiene? Quizás, sí lo tenga, y ahora, esté entrenando en el Getafe, y se llame Michel.

 

Guardiola, para el Barça. Michel, para el Real Madrid. Ambos, sobradamente preparados, con sentido común, con historia asimilada desde la más tierna infancia. A uno, le han dejado demostrar la eficacia de su pasión hecha estilo, el estilo “Guardiola”, dentro y fuera del campo. Al otro, todavía no…

 

… Nunca es tarde, y como se decía en la oscarizada película “El Secreto de sus Ojos”, (sic), “… un hombre puede cambiar de mujer, de casa, de trabajo, de partido político, de Dios… pero, ¡¡¡jamás cambia de pasión!!!”… Algunos clubes no pueden decir lo mismo.

 

 

                                                                                           EGC. 18.enero.2011

 

P.D. ¡¡¡MUY FRÁGIL!!! No hablamos de objetos de mucho valor. Hablamos de algo, todavía, mucho más importante: De PERSONAS y, además, JÓVENES. Por favor, no se use contra Mourinho ni a Morata, ni a Sarabia, ni a nadie… La prensa debe ser muy cuidadosa, porque si no podemos encontrarnos con “juguetes rotos”, y lo peor es que no son juguetes, sino chavales con todos sus sueños intactos. Que los cumplan a su debido tiempo. No les tiremos a los “leones”. 

11/01/2011 (10:00)

Lionel Messi, Balón de Oro 2010. Premio justo pero, tal vez, no oportuno. El argentino es el Mejor Jugador del Mundo, de largo y sin discusión alguna, pero no ha sido el mejor durante el año pasado. Sus compañeros Xavi o Iniesta, e incluso, el exmadridista, -todo triunfador con el Inter-, Snejder han tenido un año 2010 mucho más brillante que el sensacional zurdo blaugrana.

 

Os tengo que confesar que no me lo esperaba, y me he quedado de piedra. Yo quería que fuera para Xavi, por muchas razones, pero todo apuntaba a que iba a ser para Iniesta que, llamándose este blog “GRACIAS, INIESTA”, ya podéis entender, me hacía, también, muy feliz.

 

Pero, ¿por qué mi deseo y convencimiento iban a favor de Xavi? Pues porque Xavi Hernández es la fórmula secreta del mejor fútbol jamás desplegado en el Planeta Tierra –el del Barça, con Messi e Iniesta, y el de España, con Iniesta-, y además, acompañado por títulos, -más que Messi-, y por un comportamiento dentro y fuera de los terrenos de juego, de yerno perfecto impecable desde todos los puntos de vista. Por todo eso, y por ser junto a Iker Casillas, la referencia humana del “Estilo del Campeón del Mundo”, por entender este deporte como algo colectivo y hacerlo bellísimo, y por su edad, para que no se escape un reconocimiento que dignifique aún más su carrera, me parecía que el BALÓN DE ORO “SE MERECÍA” A XAVI, y así titulé el pasado 29 de octubre en este mismo rincón de reflexión. Que este premio tan errático en el pasado, tuviera entre sus galardonados a XAVI, en el año de la unificación entre FRANCE FOOTBALL y FIFA WORLD PLAYER, era la mejor manera de empezar a invertir en rigurosidad.

 

Perplejo, sí. Me he quedado frío, y claro, busco alguna explicación que me racionalice esta decisión y, sinceramente, creo que hay varias, pero por encima de todas, me quedo con una. El juego de Leo Messi es perfecto para el seguimiento por televisión que se hace desde todos los rincones del mundo, y conviene no olvidar que votan capitanes de selecciones, seleccionadores y periodistas corresponsales de la revista francesa que, en muchos casos,  la única referencia que tienen de los tres nominados, es lo que ven por la “tele”.

 

Sí, creo que esto es determinante. El fútbol de Messi, “ES EL FÚTBOL TELEVISADO IDEAL”. Ese que casi siempre termina con goles, o postes, u ocasiones muy claras, seguidas de planos cortos de quien los hace… Es cierto, que el argentino tiene, también, lo que exhibe Xavi o Iniesta, incluso Snejder, de compromiso con el colectivo, haciendo jugar a sus compañeros, pero a diferencia de éstos, él es más vistoso, y su manera de “hacer jugadas individuales” es descomunal, incluso, por encima de otro fuera de serie como Cristiano Ronaldo. Creo que aquí es dónde radica el 5% de diferencia de votos con Iniesta, que subió su cotización con el escaparate del gol de la Final, que se une en la memoria al de las semifinales de la Champions contra el Chelsea; o el 6% respecto de Xavi, al que no se le recuerdan goles “marketinianos”.

 

La televisión, que es la que mantiene este deporte y otros muchos en el mundo, está provocando que mucha gente sólo vea fútbol desde el salón de casa, y ni siquiera partidos completos, sino a veces, resúmenes, que siempre son de jugadas de ataque que acaban en remate, porque las que se quedan por el camino y no llegan a terminar con disparo, ni siquiera nos la ponen.

 

Creedme, sé lo que os hablo pues llevo 25 años en televisión, en diferentes cadenas, y ese es el “modus operandi”. Y eso, beneficia el estilo de Messi, o Cristiano, por encima del resto… El fútbol por la tele se ha convertido en “el balón televisado”, y se está generando un subproducto de “show business” basado en el fútbol, que  no siempre es fiel a la filosofía de este deporte. Messi que es el mejor, creo, se beneficia de eso.

 

Claro, y me replicaréis: “¡Pero si votan los profesionales!”… bueno, pues aún así, me ratifico en esta sensación. Haber jugado al fútbol, o ser periodista deportivo, no te vacuna contra las perversiones de lo mediático, y ya me diréis, el seleccionador de República Dominicana, o Burkina Faso, u Oman, o Timor Oriental cuantas veces han visto en directo a los nominados, o cuantos partidos completos han podido analizar, y con qué criterios. “No comment”, que diría Toshack.

 

Premio justo, pero no oportuno, y más viendo 2010. Leo Messi va a estar durante muchos años ahí, para ganarlo, seguramente, con algún título de selección que le de aún más lustre, y Xavi, no, aunque todavía le quede mucho fútbol, felizmente. Por ese lado, por esa frustración del jugador de Tarrasa, no me llena del todo la victoria del argentino, quizás, favorecido por ese “televisado permanente” de su juego… Claro que, entonces, y descartado el holandés Snejder, y si de fútbol televisado hablamos, ¿cómo es que Cristiano Ronaldo no estaba entre los tres finalistas? ¿Ha sido, el 2010,  un año peor para el portugués que para el argentino?

 

De veras, no entiendo los criterios, sólo los intuyo. Iniesta, con su gol, culminó un ciclo espléndido de Eurocopa y Mundial. (A Cannavaro, le bastó con menos). Y la carrera excepcional de Xavi, y sus títulos le avalan, aunque sólo sea para ser el ganador moral, ¿verdad?

 

Así que, por lo que nos has dado, y por lo que todavía, nos darás, ¡¡¡GRACIAS, XAVI!!!...  Y a fuerza de ser sinceros, tanto oro, tiene un toque hortera. 

 

                                                                                           EGC. 11.enero.2011

 

P.D. No venden periódicos, ni minutos de radio, ni televisión. Son los únicos que van al estadio sin afición. Tienen a 22 “profesionales” (¿del engaño?), buscándoles las vueltas permanentemente. Tienen que decidir en décimas de segundo, cosas que cuando las vemos por la tele, y no debemos pronunciarnos, ni siquiera podemos dar una opinión repasándolas a cámara lenta… Y luego, a soportar que, (sic): “son muy malos”. No estoy de acuerdo. ¡¡¡RESPETO PARA LOS ÁRBITROS!!!

4/01/2011 (18:05)

Hemos cambiado de año, y con ello, casi por obligación, cogemos impulso para renovarnos e intentar progresar hacia “lo mejor”. Es loable y, además, muy necesario para seguir “remando” en estos tiempos, ¿verdad?...

 

Pero, me parece que algunos no lo han hecho, no han cambiado nada, y con sus comportamientos y sus palabras, siguen dónde siempre, con actitudes inamovibles, y no precisamente propias del jefe de protocolo del Vaticano como ejemplo de amabilidad y prudencia. Es más, en lugar de evolucionar hacia “lo mejor”, lo hacen hacia “lo peor”, -¡mucho peor!, diría yo-. Entre éstos se encuentra Mourinho y sus “incendios” que, a fuerza de repetirse pierden el puntito de “agitador necesario” para poner el foco sobre algo importante y pasan a ser “plomazos” e irritantes, sobre todo, para el madridismo.

 

En el 2010, las piedrecitas contra todo y contra todos, tuvieron el desagradabilísimo colofón del incidente en el aeropuerto a su regreso vacacional desde Nueva York. La excusa de que lo que no quería era que fotografiasen a su familia, especialmente, a sus hijos queda del todo deslegitimada cuando días más tarde el niño estaba en el banquillo del Calderón expuesto a toda España con la retransmisión por televisión de un partido benéfico.

 

Pedro León, Canales, Sergio Ramos, etc, etc, etc… empiezan a engrosar una lista demasiado grande, de puertas adentro, de “asuntos” que Mourinho aborda, porque piensa que se “lo puede permitir”. Cuando lo ha hecho de puertas afuera, y sobre todo, hacia Barcelona se le ha reído la gracia, pero ahora, que ya está envalentonado y se atreve hasta con Valdano, los “incendios” de Mou empiezan a ser muy preocupantes, y dejan en muy mal lugar la imagen del Real Madrid.

 

El año nuevo nos trajo la “rajada del iluminado”, -pero sin especificar-, sobre la posible operación de Higuaín que va a estallar a lo largo del día de hoy, y veremos qué proporciones tiene. Y ayer, sin ir más lejos, y después del partido contra el Getafe, la “chinita” fue contra el mal trabajo defensivo del equipo, casualmente, cuando no están ni Pepe ni Carvalho (=”la nueva y mejorada evolución de Beckenbauer”, parece….).

 

No me gustó esa referencia a esa faceta del juego porque señala directamente hacia una línea como la de anoche en Getafe con Arbeloa, Albiol, Sergio Ramos y Marcelo, es decir, con ¡¡¡tres campeones del mundo!!! –que cuando lo eran otros, les santificábamos- y además, con la dificultad, sobre todo, de Arbeloa y Albiol, de pocos minutos, y por lo tanto, con esa falta de rodadura lógica que sólo los profesionales –como Mourinho- conocen, es tan importante.

 

No me gustó ese recadito público de quien se supone que debe arreglarlo, porque el mal trabajo defensivo del Real Madrid, anoche, como buena parte de la temporada –también en el Camp Nou- es porque hay tres jugadores que están absolutamente desentendidos de esa labor, como son Cristiano, Ozil y Benzema… Y aunque Di María se pega unos palizones increíbles, no puede hacer lo que estos tres dejan pendiente.

 

Cuando Xabi Alonso y Khedira, (o Lass) están fresquitos, y los rivales no te acumulan jugadores de ataque, te bastas para sacarlo todo, pero cuando sí te van a buscar arriba, y como el Getafe de Michel, son valientes, los apuros se multiplican, y “el mejor entrenador del mundo” queda retratado con sus gestos exagerados y alguna falta de reflejos asombrosa.

 

 

Sí, ya sé que me diréis que a Pepe le ha cambiado muchas veces porque se enfadaba con algunos de sus errores, pero le ha defendido y pedido, públicamente, su renovación en el pulso que mantiene con el club. Sergio Ramos, no ha recibido tanta benevolencia.

 

Me desagrada la imagen pública de alguien con el poder de Mourinho, muy distante del sentido común y la prudencia para no derrapar… y ¡hete aquí!, que el modelo sigue cultivando “seguidores”… Bueno, aquí, cabría decir si fue antes el huevo o la gallina, porque ayer también nos despachamos con una actitud desafortunadísima de Fernando Alonso a su llegada a la Isla de Porto Santo, en Portugal, enfrentándose a los medios de comunicación que le esperaban allí, en el aeropuerto (hoy, vamos de aeropuertos).

 

 

Mourinho, Alonso, y muchos otros, deben entender que su dimensión de personajes públicos, de iconos sociales, no empieza ni termina en el ejercicio de su profesión, en los terrenos de juego, o en los circuitos o en las pistas… Esa es una mentira repetida muchas veces, y no por eso, se convertirá en verdad. Ellos son “mediáticos”, primero, porque lo han querido, y segundo, porque les ha tocado esa suerte que, además, ya se encargan de rentabilizar con contratos de patrocinio varios, ajenos a su actividad deportiva. (¿Qué pinta Silestone, o sea, encimeras de cocina en la Fórmula Uno?)… Y por supuesto, hay un respeto y una parcela intocable de la “privacidad”, pero nunca en un lugar público, ¡¡¡sólo faltaría…!!! y menos con comportamientos que bordean la coacción e invaden con creces la mala educación.

 

En este punto, se me ocurren muchas conclusiones, pero sólo os dejo dos para que me contéis las vuestras: Una; que no siempre ganar en tu profesión, incluso, ser número uno, te convierte en algo a seguir. Dos;  la suerte que tenemos de que si haya otros que con sus gestas y sus derrotas –pocas-, con sus palabras y sus silencios nos hagan sentirnos orgullosos de que sí sean nuestros iconos, y sobre todo, de los más jóvenes… ¿Me ayudáis a hacer una lista? Rafa Nadal, Roger Federer, Pau Gasol, Iker Casillas, Xavi Hernández, Andrés Iniesta…

                                                                           EGC. 4.enero.2011.

 

P.D. Mi admiración por Eladio Freijo, Concejal de Deportes de Guadalajara, por su dedicación y compromiso desde un puesto de máxima responsabilidad política. Siempre disponible para su ciudad, siempre eficaz, siempre amable. Todo un ejemplo a imitar. ¡¡¡Enhorabuena a los ciudadanos de Guadalajara por saber elegir!!!

28/12/2010 (12:46)

Alucino, de veras. Sí, alucino con la “normalidad” con la que Simao, el buen jugador portugués, se ha marchado del Atlético de Madrid. Discursito emotivo de rigor, cara de circunstancias y medias lagrimitas de “ésta es mi verdadera casa, y cuanto te quiero, ¡¡¡sentimiento mío!!!”… pero, Atleti, ahí te quedas.

 

Os prometo que no entiendo como un club con la historia, presente y futuro del Atlético de Madrid puede caer en esos comportamientos que parecen más propios de sus enemigos que de quienes se suponen que le aman.

 

Y lo peor, es que no es la primera vez que sucede una salida de estas raras, aunque esta vez haya sido con un futbolista de mucho más calidad que los anteriores (Heitinga, Jurado, etc…). 

 

El Atlético de Madrid, junto con el Valencia, son las claras alternativas a la dualidad dominante madridistaculé, dentro y fuera de los terrenos de juego. Pero más parece que los rojiblancos anden empeñados en lastrarse para demorar esa “vuelta” que tanto necesita nuestra liga, en vez de asumir su rol y dejarse de modas que matan su estilo, el estilo de un Club Grande.

 

Un club como el Atlético de Madrid, ni siquiera por cuestiones económicas, se puede permitir prescindir de un jugador como Simao, a mitad de temporada. Y es que, en efecto, aunque entren algunos dineros en caja, o se ahorren por no tener que pagarlos, la “derrama” que supone ver a uno de tus líderes, -con brazalete incluido- abandonar la nave en medio del camino, al mismo hombre que ha ofrecido los títulos conseguidos recientemente a sus aficionados en el Calderón, -me da la sensación a mí- que es una sangría y un perjuicio mayor que el alivio en las arcas que pueda provocar una buena operación comercial como ha sido su traspaso.

 

En esa bicefalia, -nada buena-, entre Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil, la sorpresa del presidente al conocer la marcha del luso y de que su club no le hiciera ninguna contraoferta, -me temo-, confirman esa sensación de desdén de círculo vicioso que le impide al Atleti volver al lugar del que nunca debió marcharse.

 

He tenido la suerte de trabajar con el Atlético de Madrid, y además, en una época tan dura como la de la intervención judicial del “inolvidable” Rubí. Es junto al Valencia, el club con el que más íntimamente he compartido su día a día, y por eso puedo afirmar que hay gente muy valiosa, muy comprometida para ser los puntos de apoyo de una urgente recuperación de la mayor exigencia posible de un Club Grande: Su Estilo conforme a Su Historia.

 

Además, ahora, tienen entrenador, (¡pedazo de entrenador!), tienen jugadores, (¡cracks mundiales como Agüero y Forlan!), y sobre todo, tienen una afición vigilante de los valores de siempre que, aunque algunas veces se han convertido en maltratadores, mayoritariamente, son fieles a un sentimiento tan especial como ser del Atleti cuando todas las tendencias y corrientes invitan a otra cosa. Ganar como lo hicieron al final de la temporada pasada, y al comienzo de ésta, ayuda a arraigar la “refundación” que debe huir de modernos vicios tópicos, perversos y, sobre todo, falsos.

 

No entiendo esa autocomplacencia en la derrota, en el sufrimiento, en la fatalidad que justifica, -en muchas ocasiones-, lo injustificable como por ejemplo, ahora,  la salida fantasma de Simao.

 

El mito del “Pupas” fue tergiversado y manipulado por ignorantes, -muchos de ellos de la prensa-, para transformarlo en “PERDEDORES”, y resulta que no, que el Atlético de Madrid, por palmarés es el tercer club de España. Sí, muchos de los que, ahora, empiezan las alineaciones con el portero y lateral izquierdo, centrales, y lateral derecho…, cuando toda la vida ha sido al revés, desde su púlpito, se han hecho un lío con la historia de un club como el colchonero, hasta convertirlo en algo irreconocible y de menor cuantía.

 

Los “añitos en el Infierno”, o el famoso himno de Sabina que loaba “la manera de palmar”, resulta que no responden a la realidad. Y hacer una gracia con lo de perder, cuando sales a competir es, cuando menos, ridículo. Perder es consecuencia del juego y de salir a ganar, porque para eso se compite, y el Atlético de Madrid ha dado muchas lecciones ganando y perdiendo.

 

Su estilo, su grandeza, su historia… ése es su rincón de seguridad, y ahí, me gustaría que volviera cuanto antes, dejándose de comportamientos que retrasan su “recuperación”. Lo de Simao, ¡ojalá!, sólo sea una leve recaída sin importancia.

 

                                                                           EGC. 28. diciembre.2010.

 

P.D. Dejémonos ya de la “moda” de revindicar fútbol de Liga en Navidad, como en Inglaterra. Cada uno tenemos nuestras costumbres, y creo que no viene mal, de vez en cuando como ahora, una cura de desintoxicación futbolera. A veces sólo se valora suficientemente lo que se tiene, cuando se deja de tenerlo. Tal vez, la AFE se empeñe en hacer más tangible esta máxima popular… Veremos si mantiene el órdago ¿?. Creo que no.

20/12/2010 (18:00)

Ya sabéis, -porque aquí ha quedado dicho más de una vez-, que Iker Casillas es una de mis debilidades. Y lo digo, desde la perspectiva profesional -¡extraordinaria!-, y desde la perspectiva personal, -todavía más extraordinaria-.

 

He tenido la suerte de trabajar con él, en REEBOK desde que le fichamos como imagen en el año 1999, y por supuesto, le he disfrutado como portero, sobre todo, de la Selección Española, como  GRAN CAPITÁN –éste sí, y no como otros- de nuestro equipo nacional Campeón de Europa y del Mundo.

 

Iker es la consecuencia lógica del ejemplo, -magnífico ejemplo-, de su familia con su padre, José Luis (ex Guardia Civil) y su madre, Carmen, a la cabeza, sin olvidarnos de Unai, su hermano menor, que ya no es culé –¿? supongo JJJ ¿?- como tampoco ya es jugador del Atlético de Madrid dónde estuvo en juveniles, pero que sí es su pasión fraternal y además, un fino centrocampista creativo que sigue disfrutando del fútbol en el Móstoles de la Tercera División madrileña.

 

Casillas es el sentido común y la naturalidad, hecha persona, y en tiempos como los que le están tocando vivir, a cada instante, nos da una razón más para seguir admirándole.

 

Su comportamiento durante el Mundial, soportando todo tipo de presiones y comentarios despiadados sobre él y su novia, sólo una persona con los valores que él ha recibido desde la cuna, podría soportarlo. No me extraña que todas las madres del mundo le quieran como yerno, y que todas las chicas sueñen con ser ellas quienes recibieran el beso que recibió Sara, casi, como si de un príncipe azul se tratara.

 

Pero no queda ahí su cuajo y saber estar para resolver tensiones y salir fortalecido con los suyos. Durante los meses posteriores al éxito de Sudáfrica, Iker Casillas ha sido el mejor defensor posible de Xavi e Iniesta como grandes merecedores del Balón de Oro. Es tremendamente alentador comprobar como él, en un ejercicio de máxima generosidad se ha olvidado de sí mismo para hacer campaña por sus dos compañeros como los mejores jugadores del Mundo durante este año 2010. ¡¡¡Chapeau!!!

 

Su compromiso como capitán del Real Madrid y de la Selección Española es contagioso, aunque en ocasiones, se vea envuelto en situaciones tremendamente incómodas como la que le está tocando vivir, ahora, con Cristiano Ronaldo, y no desde hace una semana que fue cuando saltó la noticia, sino desde el mismo 20 de septiembre, como algunos conocíamos.

 

Iker Casillas en un anuncio de Reebok

Iker Casillas, en una promoción de Reebok

 

Si Cristiano está distanciado de Casillas por los comentarios de su novia, -en el ejercicio de su profesión-, es porque el portugués quiere. Pero, desde luego, no porque su capitán no le haya explicado que fueron comentarios elogiosos –como ambos pudieron ver juntos en una tele, una hora antes de jugar el partido contra el Espanyol- y que sólo por un titular malintencionado y manipulador, alguien ha querido convertirlos en negativos. Es más, Casillas, cuando se enteró de los comentarios de Sara Carbonero, llamó al portugués para decirle que todo se había dicho de manera cariñosa y positiva, e incluso, Cristiano se lo agradeció y le comentó que no había ningún problema. Fue por la noche, cuando el portugués cambió de opinión, se sintió ofendido, y forzó al Club a montar una reunión para “matar moscas a cañonazos”. Desde entonces, Iker se esfuerza en seguir sacando la cara por su compañero, aunque con su actitud dentro y fuera de los terrenos de juego, Ronaldo no se lo merezca, y de paso, se esté convirtiendo en un multiplicador de antimadridistas y generador de incendios constantes con la sonrisa complaciente del otro pirómano, casualmente, también portugués, de nombre José, y apellido Mourinho, con el que comparte representante.

 

Esta es la realidad de los hechos. Tal vez, Sara no debió decir aquello, ni siquiera aunque fuera en términos e intenciones elogiosas. Ella no debe olvidar que es la novia de Casillas, siendo un poco menos ingenua se  hubiera evitado tergiversaciones interesadas. Pero, ¡por favor!, Sara estaba desarrollando su profesión de periodista, y como luego se pudo comprobar, lo hizo de manera impecable y bienintencionada. Todo lo demás, viene por una posición de fuerza de quien se cree que puede ser así, Cristiano, y quien conoce los valores del Real Madrid y de su familia, desde pequeñito, e intenta mantener el mejor clima posible con humildad y comprensión, dejando aparcado su orgullo por el bien del grupo, como es Casillas.

 

Iker Casillas y Emilio García Carrasco en un evento con niños en el año 2000

 

Los periodistas valemos más por lo que callamos que por lo que contamos. Con historias como ésta, ni se ganan más oyentes, ni más lectores, ni más telespectadores, y se mete a la profesión en una “belenestebanización” muy peligrosa. Además, Casillas, en su papel, debe salir a negarlo todo por pura responsabilidad. Es muy curioso que cuando está viviendo una de sus temporadas más plácidas debajo de la portería, tenga que andar resolviendo “marrones” fuera del césped, de los que él no tiene ninguna culpa.

 

Por todo esto, y por muchas más cosas, un DIEZ para el número UNO del Real Madrid, España y, el MUNDO, que es un ejemplo de COMPROMISO.  

 

                                                                           EGC. 20. diciembre.2010.

 

P.D. Se acercan fechas de “actos benéficos” con deportistas como protagonistas. Por favor, os lo ruego, siempre que sea posible, colaborad. A mucha gente no le gusta la Navidad, pero aunque sólo sea para que se produzca un “pacto de intentar ser mejores”, merece la pena.

13/12/2010 (12:56)

La Constitución lo consagra, pero conviene recordarlo, sobre todo, para algunos “rápidos” y/o inconscientes, que de todo hay: Mi más absoluta presunción de inocencia hasta que no haya sentencia firme, en todos y cada uno de los procesos judiciales. Por supuesto, también en el que tiene que ver con el doping deportivo, destapado en la “Operación Galgo” que, parece, tiene bastantes relaciones con la anterior “Operación Grial” (=Paquillo Fernández, el marchador), y la archiconocida “Operación Puerto”.

 

Lo comentaba la semana pasada en referencia a las razones de por qué no nos dan la organización de grandes eventos deportivos, y entre ellas, salía nuestra “teórica permisividad” en la lucha contra el doping. Operaciones como ésta, demuestran que España no es ningún paraíso en materia de dopaje, y lejos de ello, está al frente de quienes más y mejor lo combaten. Es muy evidente que esa razón no está justificada, tal y como avanzábamos hace siete días.

 

Sí, -insisto-, tenemos el marco legal más avanzado y riguroso, los mejores métodos de detección y, -como se aprecia-, una gran estructura policial que trabaja cumpliendo con su obligación, más allá de que haya, o no, nombres famosos, casi míticos.

 

Todas las informaciones que se han filtrado colocan esta “Operación Galgo” –como las otras- en el ámbito de lo delictivo. No me parece sensato, por lo tanto, que se use la expresión de “tramposos”, casi como si recurriésemos a la tan española picaresca porque, desafortunadamente, el consumo de sustancias dopantes va íntimamente unido a su tráfico, y éso, está tipificado como un delito contra la salud pública. Así de claro, y así de grave.

 

En estos casos, se usa mucho, también, aquello de que: “¡ojalá, todo sea una equivocación, una maldita pesadilla!”. Se utiliza como algo retórico, y como salida fácil para pasar el mal trago de los protagonistas y su entorno, pero debo deciros, que en el caso del consumo, es decir, de todos aquellos que han dado positivo, en mayor o menor proporción, no conozco ni uno sólo que después no se haya confirmado.

 

Es posible que un control antidoping falle porque no detecte la sustancia dopante, pero si la detecta es porque la sustancia existe. El sistema no se “la inventa”. Esa es una excusa muy políticamente correcta, generalmente, de los inculpados que los expertos, saben, no se produce jamás. Si la sustancia aparece es porque está, y luego, veremos si, como algunos, se libran porque ese fármaco o componente forma parte de una lista del Comité Olímpico Internacional, o de su Federación, o de lo que sea, y la entienden como admitida o no… que cómo sabéis eso fue lo que libró a Perico Delgado en su día.

 

En materia de tráfico, a veces, ha habido errores como en la citada Operación Puerto, pero también debemos decir que han sido la excepción que confirma la regla.

 

Por lo tanto, y vuelvo a repetir, España está al frente de la lucha contra el doping de forma ejemplar, tanto desde el plano legal, policial o tecnológico. Y también, hay que decirlo, desde la perspectiva de los deportistas, incluyendo a la inmensa mayoría de los ciclistas y atletas.

 

No estoy de acuerdo con quienes dicen que “esto era un secreto a voces”. No, absolutamente, no. Me niego -por sensación y por información- a aceptar que este delito está anclado en nuestro deporte. Tal vez, podamos reprocharnos que no hayamos sido capaces de desarrollar una cultura favorable para denunciar ese tipo de comportamientos delictivos, pues, -parece-, que algunos sabiéndolo hay preferido mirar hacia otro lado.

 

Yo he tenido ocasión de moverme con atletas de primer orden como Abel Antón, Martín Fíz, Fermín Cacho, Roberto Parra, etc… y su comportamiento, delante y detrás, siempre ha sido impecable y fruto del esfuerzo y del trabajo. Y también, he tenido oportunidad de trabajar con la Real Federación Española de Atletismo, y os puedo asegurar que de tramas de este tipo, ¡¡¡ni una!!!

 

Ahora, que algunos inmorales manchan el buen nombre de un colectivo, no se puede salpicar a todo el mundo, máxime cuando han pasado todos los controles habidos y por haber de manera impecable. En esto del doping, sucede como en los asuntos de pareja, el que está al lado es el último en enterarse de que te están engañando, pero rompo radicalmente con la idea de que esto “es algo que se sabía”, insinuando que muchos lo tapaban.

 

Yo padecí muy de cerca el positivo de Julio Rey, el maratoniano de Toledo, y desde luego, nadie podía pensar que una persona como él, pudiera hacerlo. Se equivocó, pagó por ello, y después, siguió compitiendo en nombre de España, trayendo medallas de tronío. Nadie de su entorno podíamos suponer tal cosa, y sin embargo, ocurrió. Así de cruel, y así de desconcertante, porque te quedas sin palabras, y también, sufres una especie de estafa que te deja hundido. A mi me pasó por mi relación profesional y personal con él.

 

El doping es una lacra. Es tan devastador que aunque seas una persona tan significada en su persecución como Jaime Lissavetzky, Secretario de Estado para el Deporte, te provoca las mayores ingratitudes del mundo. Él nunca lo ha reconocido públicamente, ni lo hará porque es un caballero, pero en pleno expediente a un jugador de fútbol que, luego, fue sancionado con dos años de suspensión, era tal el drama que se vivía en la familia que Lissavetzky le dio su número móvil privado a la madre del futbolista para que pudiera hablar con él cuando quisiera. Me contaron que más de una noche y más de dos, ese teléfono sonaba con nuestro secretario de estado ya metido en la cama, y Lissavetzky atendía la llamada de una madre angustiada que al otro lado del teléfono le trasladaba, -completamente convencida-, la inocencia de su hijo, cuando todo demostraba lo contrario.

 

El doping, -y todo el negocio que genera-, existe y lo hace como perversión del sistema, como existen otras organizaciones delictivas, otras perversiones, pero de ahí a catalogar a nuestros deportistas, directivos y responsables políticos como incentivadores y/o consentidores es, simplemente, faltar a la verdad.

 

El sistema oficial, funciona. Nuestra cultura de denunciar comportamientos ilícitos, me temo que no. ¿Vamos a seguir escandalizándonos, pero al mismo tiempo, seguiremos diciendo el famoso “no es mi problema”?

 

 

 

                                                                           EGC. 13. diciembre.2010.

 

P.D. Lamentable la “sobrada” del Barça en su viaje a Pamplona. Valencia, Atlético de Madrid y muchos otros más modestos, le dejaron en evidencia, desplazándose el día anterior, en autobús. Guardiola, -aunque luego se disculpó-, terminó de emborronarlo todo con la paletada “del país de ahí arriba”. 

4/12/2010 (11:33)

Pues, fundamentalmente, por cuestiones políticas y económicas, ¡para qué andar con paños calientes! España ha mostrado tanto en las dos candidaturas de Madrid Olímpico (2012 y 2016) como en la candidatura Ibérica para el Mundial 2018, una sobresaliente infraestructura de instalaciones deportivas, plazas hoteleras, medios de transporte, apoyo político, e incluso, en el caso de Madrid, emoción popular, pero, desafortunadamente, no se “ha jugado a lo que se juega en ese tipo de partidos”.

 

Los miembros del COI, como los de la FIFA están –me temo-a otra cosa. Ambos organismos tienen apariencia de “deportivos”, y  “democráticos” –para troncharse de la risa-, pero sólo apariencia. La realidad, es otra bien distinta.

 

Resulta chocante que cuando nuestro deporte se encuentra en el mejor momento de su     historia, por prestigio y por resultados, nos hemos topado con tres decepciones muy grandes, cuando de ser elegidos como organizadores se trata…

 

Tengo por buena aquella teoría que nos ubica lejos de la concesión de esos grandes acontecimientos por la deficitaria imagen exterior de nuestra política, y por supuesto, por las dificultades económicas por las que atravesamos que, fuera, -creo- tienen mucho más claro que aquí dentro. Eso por no citar la fama que tenemos de “laxitud” en la lucha contra el dopaje que, por otra parte, considero injusta, pero que ha ganado peso internacionalmente.

 

Ahí es dónde, -estoy convencido-, hemos perdido el fuelle necesario para triunfar con el encargo como ciudad o país organizador.

 

La verdad, tampoco he sufrido mucho. Con Madrid 2012, si me llevé una fuerte desilusión, pero con Madrid 2016, no. Me sonaba a empecinamiento de “erre que erre” del Alcalde de Madrid, en su indisimulada megalomanía. Y con lo del Mundial, y la candidatura Ibérica, pues os tengo que confesar que, apenas, me he enterado.

 

El otro día reflexionaba viendo la alegría de la gente en Rusia y Qatar, y miraba a mi alrededor y, claro, entendía porque se lo habían dado a ellos, y no a nosotros. Aquí, en España, como en Portugal la población no estaba muy pendiente, la verdad. “Ahora, estamos para ganarlo” decía Lissavetzky, y no para organizarlo, como antes, que era el único consuelo. Es cierto.

 

Desde la óptica española, este Mundial 2018 tiene una diferencia notable respecto a las candidaturas olímpicas, y es que no ha brillado, precisamente, por su política de comunicación. Si me apuráis, lo de Casillas y Cristiano, la noche del batacazo en Lisboa en un estadio sin casi público en las gradas, y poco más. No digo que no tuviera apoyo popular, ¡¡¡pero es que muchos ni se han enterado!!! Y también, seamos autocríticos, nuestra puesta en escena no ha sido la mejor posible, a diferencia de las otras ocasiones olímpicas.

 

Lo siento por los profesionales de la Real Federación Española de Fútbol, entre ellos, amigos míos como Jorge Pérez o Jorge Carretero, pero nos ha faltado “lobbying” y manejo político. Hemos sido muy “naif”, sinceramente. La FIFA tiene la coartada de su loable objetivo de expandir el fútbol por todo el mundo. Antes África; ahora, la antigua Europa del Este, o sea, su antigua capital, Rusia; y después, Qatar, y así, la fuerza del dinero tiene aspecto de “evangelización futbolística” sin fronteras.

 

Si, ya veis, política pura y dura. Bueno, algunos diréis, política, no, dinero, simplemente…. Y pregunto yo, ¿no es lo mismo? Política, sí. Yo la he vivido directamente, no con FIFA, pero si con la UEFA. En el año 1999, recibí una oferta, a través de un headhunter (“cazatalentos”) para ser Director de Comunicación de la UEFA. De repente, una mañana sonó mi teléfono móvil, y al otro lado, hablaba alguien en inglés pero con acento francés. Se presentó como el encargado de fichar a ese profesional para esa organización, y me pidió que me desplazara a Nyon (allí está la sede de la UEFA, y de allí era este “cazatalentos”) para mantener una reunión de trabajo. Al día siguiente de esta conversación, recibí los billetes de avión y dos días después tenía la reunión. Me hacía mucha ilusión, pero buscaban un perfil por completo político, y no de ejecutivo de la comunicación. Yo estaba muy bien en REEBOK, y la oferta no llegó por falta de interés de ellos y mío.

 

Moraleja: No puedo reprochar a la candidatura española la falta de perfil político, porque eso también me faltó a mí. La diferencia es que yo no llamé a la UEFA. Fueron ellos los que me llamaron a mí, y en cambio, si hemos sido nosotros los que hemos buscado la organización del Mundial 2018. El refranero español es sabio: “Allá dónde vayas, haz lo que vieras”, aunque honestamente, casi mejor no, intuyendo algunas componendas, ¿verdad?

 

                                                                  EGC. 4.diciembre.2010.

 

P.D. Mourinho, perfecto caballero deportista: “Después de un cinco a cero no se llora”, decía el portugués en un gesto que le honra. Esa es la actitud deseable en el entrenador del club más importante del mundo. Ésa, y que su equipo ofrezca el nivel exigible ante los retos verdaderamente importantes, y no sólo en “los partidos de reparto” por muy buen nombre que tengan los actores venidos a menos como Ajax, Milan, etc…

28/11/2010 (14:31)

… porque para mí y la inmensa mayoría de los aficionados, siempre, ha sido el “MADRID-BARÇA”, y nada de esa expresión artificial de “clásico”.  Sí, esa expresión que está en la misma línea de lo de “La Roja”, y ¡¡¡resulta que hemos ganado el Mundial de azul!!! Además, “MADRID-BARÇA”, sobre todo, para los que vivimos en Madrid, y no, “Barça-Madrid”, aunque el partido se juegue en el Camp Nou.

 

En fin, más allá del reduccionísmo imperante en lo periodístico y/o marketiniano, me gustaría compartir con vosotros mis experiencias en estos partidos entre madridistas y culés.

 

Vaya por delante que a mí me parece que el vamos a vivir el 29N es, a priori, el más apasionante de todos. Creo que sería muy difícil encontrar a dos equipos en mejor momento de forma, y más convencidos de sus estilos, y además, completamente diferentes, casi opuestos. Por si faltara algo, sus grandes iconos (Cristiano y Messi) están protagonizando un duelo increíble de calidad y  eficacia ante la portería rival.

 

Me siento afortunado, -muy afortunado-, y agradecidísimo por haber sido “la voz” de estos partidos durante muchos años. Primero, en Telemadrid, y después, durante más de diez temporadas en Audiovisualsport. Todos los duelos entre el Real Madrid y el F.C. Barcelona que se han retransmitido por “pay per view” (=pago por visión), los he narrado yo. Y creedme, ha sido una gozada. 

 

Cuando narras un partido como éste, sientes de manera muy íntima todos los factores que están a su alrededor. Por supuesto, la calidad de los jugadores, la velocidad de traslado del balón, la intensidad del despliegue físico y anímico de todos los protagonistas y su conexión con la grada, e incluso, con las casas de un país paralizado ante el televisor, y atento a lo que tú, y tus comentaristas, dices. ¡Increíble!

 

Es evidente que es un partido diferente. ¿El mejor del siglo? (=¿cada tres meses?) Pues, probablemente, sí, por todo lo que genera en las familias, con los amigos, incluso, en los periodistas. Por ejemplo, nosotros, en Audiovisualsport, nos concentrábamos al mediodía, para comer. El partido era a las siete, o a las ocho, o a las nueve, pero todos nos “motivábamos” con una espléndida comida en “De María”. Si el partido era en Barcelona, Josep María Fusté, el capitán de los veteranos del Barça, extraordinario comentarista y amigo, se encargaba de buscar el lugar, inmejorable, para disfrutar de un almuerzo/tertulia futbolera, para ir calentando motores.

 

Allí, o en Madrid, nos juntábamos Luis Milla, Emilio Amavisca, Goicoechea (el navarro que jugó en el Barça), Miquel Soler (ex de media primera división, incluidos, Barcelona y Madrid), con la realizadora Victoria Álvarez y los jefazos (=mis casi hermanos) Juanjo García y Juan Bel, además de otros productores y técnicos espléndidos. Se notaba que era un “MADRID-BARÇA” porque quedábamos a comer, y porque estábamos viviendo el partido desde por la mañana, pisando el césped y revisando todo el dispositivo técnico.

 

Mi primer “MADRID-BARÇA” como narrador fue una victoria por uno a cero del equipo blanco sobre el azulgrana. El gol fue de Adolfo Aldana, en la última jornada de la temporada 90/91. El Real Madrid se debió comer el sapo de hacerle pasillo al Barça de Cruyff que ya era campeón e iniciaba el ciclo de cuatro ligas seguidas, con la suerte y Tenerife como aliados. Me acuerdo de aquella tarde de primavera, y un cierto aire de desilusión en los madridistas porque se acababa la era mágica de la Quinta del Buitre. Lo viví con el mítico Manolo Velázquez, y en cierto modo, aquello no fue lo que se dice, de verdad, un típico “MADRID-BARÇA” porque todo estaba ya decidido, y muy descafeinado.

 

Luego, ha habido muchos más, y me voy a centrar en los jugados en la Ciudad Condal. Los del Bernabeu, los dejo para la segunda vuelta de esta Liga.

 

El debut de Benito Floro como entrenador del Real Madrid, fue ante el Barcelona en el coliseum blaugrana, en pleno éxtasis cruyffista y de resaca de Juegos Olímpicos. Aquel partido fue en la primera jornada de la Liga 92/93 –cosa que ahora es imposible por el sorteo condicionado-, y yo tuve la oportunidad de vivirlo a pié de campo.

 

Os prometo que me impresionó como vibraba literalmente, -sí, se movía-, el césped del Camp Nou, cuando salían los equipos. ¡¡¡Espectacular!!! Era la misma sensación que cuando estás en la estación y llega el metro y notas que tiembla el suelo. Pues imaginaos lo mismo, pero hablando y mirando a cámara con cara de aquí no pasa nada.

 

De aquel día, no se me olvidará la cara de concentración de Luis Enrique, con la camiseta blanca, desencajado y muy jovencito. Como ha cambiado el cuento luego, ¿eh? El Madrid perdió dos a uno.

 

Pero si tengo que recordar un partido en el Camp Nou, ése, evidentemente, es el de la “Bienvenida a Figo” con cochinillo y todo. Jamás, he estado en un lugar dónde hubiera tanto ruido. ¡¡¡Jamás!!!

 

El ambiente era ya ensordecedor durante el calentamiento, y ahí, ya habíamos hecho todas las pruebas de sonido, tanto Goicoechea y Luis Milla que eran mis comentaristas, como yo. Pues bien, fue arrancar el directo, cuatro minutos antes de la hora de comienzo del partido y aquello iba subiendo, subiendo, y subiendo... hasta que la barrera del sonido se quebró cuando saltó el Real Madrid, y llegó al centro del campo. Recordaréis como Figo hacía el gesto de taparse los oídos con dos dedos como si le picaran, y os puedo prometer que ya en ese momento, yo que estaba narrando, ¡¡¡no me oía a mí!!!, así que imaginaros para oír a Goico o Milla. Era imposible. Para darles paso tuve que retirarles los cascos, y gritarles en la oreja.

 

Durante los primeros minutos, les fui dando paso tocándoles la rodilla. Yo estaba sentado en medio de los dos, y os juro que no oía lo que decían. Cuando dejaban de mover la boca, yo seguía narrando… Con el transcurso de los minutos, aquello bajó un poquito, y pudimos oírnos, siempre con la excepción de cada vez que la tocaba Figo que, dicho sea de paso, se regodeaba con todo lo que le tiraban (=botes de coca cola, cochinillos, bolas de papel aluminio, etc…). Empate a cero, pero mucha presión, o casi violencia, o ¡¡¡sin casi!!! Bueno, deciros que el Camp Nou no ha gritado nunca tanto, ni siquiera cuando ha perdido como en Champions con el Madrid de Zidane, o en Liga con el golazo de Batista.

 

Un MADRID-BARÇA" debe ser una fiesta y jamás una excusa para la violencia, por eso, desde este punto de reflexión invito a disfrutar del mejor espectáculo posible, -si de fútbol hablamos-, que eso es lo que es, y de veras,  no es un topicazo.

 

¡¡¡Ah!!! Muchas veces me han preguntado: “Bueno, y tú, ¿de qué equipo eres?” A lo que yo, siempre, he respondido: “Pues ni del Madrid, ni del Barcelona… ni tampoco del Atlético de Madrid” (=leyenda urbana que siempre ha circulado por ahí). Yo soy de la R.S.D. Alcalá, socio abonado número 339, fila 7, asiento 7. Ahí está mi sentimiento, y otra parte, pertenece del Valencia Club de Fútbol.

 

Ante un partido como el del 29N, me acerco con la máxima admiración por el Real Madrid y el Barcelona, y con toda la ilusión de pasármelo fenomenal. Os invito a que lo viváis así.

 

Una última aclaración: ¿Y cuando juega el Valencia contra otros equipos, cómo lo haces para ser imparcial? Muy fácil. Soy mucho del Valencia, pero un poco más del “García Carrasco”, y no me permitiría nunca faltar al respeto a quien tiene la amabilidad de compartir su pasión con mis narraciones. A todos, ¡¡¡GRACIAS!!!

 

                                                                  EGC. 28.noviembre.2010.

 

P.D. Forzar tarjetas amarillas para cumplir sanción en partidos intrascendentes, se ha hecho toda la vida. Lo lamentable es una actitud –como la de Mourinho- sobreactuada y expuesta a todo el mundo que va contra el prestigio de él y del club.  Lo peor, el numerito –otra vez con la botellita de agua para lanzarla- y las mentiras de todos los actores, principales y secundarios.

20/11/2010 (20:09)

Os tengo que ser sincero. El cuerpo me pedía reflexionar, hoy, sobre la “recaída” de Cristiano Ronaldo en su comportamiento de “niño consentido multiplicador de antimadridismo”, y de paso hablar, también,  de la España que se quedó en “calzoncillos” ante Portugal… Y digo lo de calzoncillos por la imagen final, -que no me gustó nada-,  de nuestro capitán tras darle su pantalón de juego a un recogepelotas.

 

Iker es mi debilidad, -por condición humana y futbolística-, pero su “corazón” le pudo en ese gesto, y a pesar de la felicidad del chaval que recibió el presente, después de perder cuatro a cero -con baño descomunal de fútbol e intensidad- hay que estar más pendiente de los signos e imágenes que quedan, y nuestro capitán sin pantalón es una metáfora demasiado demoledora de cómo quedó la Campeona del Mundo, en Lisboa. Casillas debía haber evitado tan fácil comparación…

 

… Lo dicho, me lo pedía el cuerpo, pero me voy a “castigar un poco”, y no hablaré sobre eso. Es más, no me voy a castigar un poco, “me voy a castigar, -casi fustigar-, mucho, muchísimo”, y os daré mi punto de vista sobre el famoso caso “Mourinho/Preciado”, porque pensé que ya se había terminado, y me temo que no ha hecho sino comenzar, y nos va a acompañar largo tiempo.

 

La situación que hemos vivido en los últimos días, algunos la definen como “la salsa del fútbol”. Os tengo que confesar que, a mí, las salsas no me vuelven loco, y si acaso,  me gustan en el plato que es lo suyo, y no en la corbata, camisa, pantalón… o en el fútbol. La salsa en el fútbol, como sucede en algunos menús, sólo sirve para enmascarar algún mal sabor del producto principal. Y en este caso, entre Mou y Preciado, sirve para desviar la atención de la permanente actitud provocadora del portugués, permitiéndose ser como es, porque tiene el poder y el apoyo necesario para hacerlo. Macarrear no es salsear, pero MENTIR o MANIPULAR, como muchos han hecho, es un paso más allá y éso, si que genera tensión y escalada verbal. ¡¡¡Menudo papelón!!!

 

Preciado no llamó canalla a Mourinho, -habló en condicional y en un supuesto, consúltese la hemeroteca- aunque razones y ganas no le faltaban, pero no lo dijo. Muchos, “por vender”, cortan frases donde más interesan, se olvidan del contexto y, ante la duda,  siempre, están con el “poderoso”.

 

Me ha resultado muy desalentador ver las reacciones de  los “todojuzgadores megacoherentes” que para quedar maravillosamente bien se agarran a aquello de generar violencia, bla, bla, bla… cuando muchos de ellos han ejercido el papel típico de aquel que en el cole, grita lo de ¡¡¡pelea, pelea, pelea….!!! y hace todo lo posible por separar cuando hay bronca entre dos. Pero, claro, separa a los que quieren evitar que los dos se partan la crisma, para que no se resienta el espectáculo, que él mismo ha azuzado. Esos “pluscuamperfectos” analistas se han investido de “estupendísimos” y, ¡¡¡oh, qué casualidad!!!, se han aliado con Mou (más poderoso y más mediático), reprochando al entrenador del Sporting su “pasada”, aduciendo que, tal vez, Preciado tenga razón pero la pierde por sus formas. Alucino, y me abochorno.

 

 

No se puede ser tan reduccionista como se ha sido en este caso, y sobre todo, generarlo a costa de la verdad. Y la verdad, es que Mourinho es un permanente agitador. Y no tiene ninguna gracia. Y lo que afirmó sobre Manolo Preciado es de mal compañero y de mal profesional, -si lo piensa-, y si no, es peor, mucho peor. En todo caso, Preciado, por su vehemencia y su malestar evidente, no estuvo políticamente correcto, pero lo que dijo sonó a verdad y justo, y en ningún caso, llamo canalla a Mou. No lo dijo, y punto.

 

Lo más desconcertante, -y me cuesta entenderlo-,  es que el entrenador cántabro haya terminado cediendo a la presión, “urbi et orbi mediática” y haya pedido perdón, o algo parecido, atendiendo a no se sabe qué falta de oportunidad en las maneras, y tal vez, por si eran ofensivas ¿?...

 

Me da la impresión que Preciado se ha visto muy solo y superado, y aunque es cierto que ha recibido muchos apoyos sorprendentes de muchos de sus colegas (Pochettino, Emery, Garrido, etc…), aguantar el tipo ante tanta avalancha no es nada fácil.

 

Javier Clemente, que no es precisamente el jefe de protocolo del Vaticano, vivió una situación similar de tergiversación de sus declaraciones cuando era entrenador del Real Murcia, y se refirió a su lucha contra si mismo, cuando unos de sus enemigos más acérrimos tuvo un accidente de coche, y él prefería que viviera aunque siguiera “fastidiándole la vida”. Ese enemigo era y es un muy conocido periodista. El titular fue que “le había deseado la muerte”. Terrible y falso.

 

Sí, terrible, falso y muy curioso, porque a Clemente se le volvió en contra lo mucho que había “rajado” contra otros, clubes (Real Madrid, Barcelona, etc…), entrenadores (Valdano, Cappa, Lillo, etc…) o jugadores (Sarabia, Lauridsen, etc…) o periodistas.

 

Clemente como Mou, forma parte de ese grupo de “¿ganadores?” entre los que también están Capello, Schuster, Toshack, incluso, Aragonés a los que es muy difícil justificar algunos de sus comentarios y comportamientos.

 

Ellos, triunfadores, representan la lucha típica del poderoso contra el débil de siempre. Mientras ganan y están en el “machito”, su entorno, TODO y TODOS se disfrazan de obvios y políticamente correctos porque eso ayuda a no criticar al que desde el poder  se sabe que se está pasando, y mucho.

 

Una advertencia y un ruego: A Mou le va a durar tanta compresión hasta que gane, y si no, al tiempo. Y a los políticamente correctos, por favor, que su loable actitud no sea a costa de la verdad.

 

                                                                  EGC. 20.noviembre.2010.

 

P.D. Fernando Alonso es el culpable de que muchos nos interesemos por la Fórmula 1. Antes, -como mucho-, veíamos la salida, si acaso… Por ahí, mi admiración para este español que nos permite presumir de su calidad como piloto, aunque el otro día su comportamiento después de la carrera fue prepotente con el ruso Petrov, y “pelota” con su equipo, los verdaderos culpables de que no ganara… Bueno, ellos, y sus errores de conducción en la primera parte del campeonato, como en Mónaco, etc…

12/11/2010 (09:45)

El Barcelona - Real Madrid se juega un lunes. De repente, media España, -sin exagerar-, o el noventa por cierto de nuestro país, -exagerando, pero poco-, se acaba de enterar que hay Liga, y por lo tanto, fútbol, también, los lunes. ¿No ven la tele? ¿No escuchan la radio? Demoledor, pero cierto.

 

Sí, digo demoledor no porque haya fútbol ese día, sino porque hasta que no se ha fijado una noche de lunes para el partido entre culés y madridistas –no me gusta llamarle clásico, o es que acaso, ¿un Athletic de Bilbao – Zaragoza, no es también un clásico?- resulta que casi nadie había reparado en ello.

 

Por ese día tan poco futbolero han pasado el Valencia, el Sevilla, el Atlético de Madrid, el Athletic, el Depor, el Villarreal, etc… pero hasta que no aparecen los dos transatlánticos de nuestro campeonato, -y a la vez-, nadie había puesto reparos. Ahora, sí.

 

Desde luego, se trata de algunas –pocas- voces en contra, fundamentalmente, ancladas en lo “raro del día”. Quede dicho, por cierto, que será el tercer Barça-Madrid que se juegue en lunes, aunque algunos éramos recién nacidos, -vemos-, ya hay precedentes. Pero, sobre todo, este lunes especial para nuestra Liga, pone en evidencia dos cosas: La primera, que unas Elecciones Políticas y su desarrollo en democracia y total seguridad, están por encima del fútbol. Y así creo que debe ser, y conviene que no nos volvamos locos con el fútbol, -que tenemos todos los días-. En cambio, unas votaciones populares se producen cada cuatro años, como en este caso en Cataluña. Y, la segunda, es la evolución de nuestro fútbol hacia un modelo “show business”, -por si había alguna duda-, retransmitido en directo por televisión, y por ahí, “¡¡¡cómo va cambiando el cuento!!!”.

 

Es desde esa condición de espectáculo, basada en lo bueno y lo malo que le pasa al  Madrid y al Barça, en donde se asienta este negocio. En los últimos años, se está llegando a la exageración con esos dos puntos contrapuestos. Por esto, y por otras mucha cosas,  podríamos aceptar como ajustado lo de “Liga de dos”, aunque el resto de equipos se quejen amargamente, no sin razón, y probablemente, pagando cara su visión conformista y limitada de su dimensión deportiva y social. Pero no sería del todo exacto hablar de “Liga de dos”, aún siendo ambos clubes los grandes favoritos para alzarse con el título. Tal vez, intuyendo como se van a poner de moda los lunes a partir del 29N, también, podría definirse nuestra competición como “Liga de los Lunes”. Y es que estoy convencido que si esa experiencia sale bien, -y va a salir, no lo dudéis- van a cambiar muchísimas cosas, y habrá un antes y un después.

 

Ya veis, los españolitos, con esa manía tan nuestra de encasillar. ¿Cómo definimos a nuestra Liga? “Liga de dos”, “Liga de los lunes”, seguramente, para describirla correctamente, con todos sus matices,  deberíamos denominarla como “Liga de dos pagada por UNO” en lunes, o cuando sea... Sí, de UNO, y sólo UNO: El Dueño de los Derechos Televisivos, o sea, MEDIAPRO. Esos señores son los que pagan el invento, y por lo tanto, los que lo manejan a su conveniencia, ¡y vaya si lo hacen!

 

 

 

Su interés provoca el reforzamiento de la dualidad Madrid-Barcelona, ya existente pero ahora muy incentivada, muy subvencionada (=son los que más cobran con mucha diferencia), y aprovechando la coartada política -justificada, pero también, buscada con lobbying de altos vuelos- ahora, usan a estos dos clubes para consolidar y prestigiar una ventana televisivamente muy codiciada que es el “prime time” de los lunes, muy muerto en las últimas parrillas de programación de nuestras cadenas.

 

No os engañéis. Es la normal evolución del fútbol que hace mucho tiempo no se paga ni con taquillas, ni con patrocinios deportivos –salvo excepciones-, ni con camisetas. El fútbol de élite se paga con la televisión. La televisión es la que paga todo y permite que los mejores estén en ligas como la inglesa, la nuestra o la italiana. Y, claro, quienes corren ese riesgo “venden” su producto a su mejor entender. Es una retroalimentación constante, y cada vez, los más ricos e influyentes, son más ricos e influyentes, y los más modestos y manejables, son más modestos y manejables

 

La diferencia económica, y por lo tanto, de plantillas entre Barcelona y Real Madrid, y el resto, es de años luz, -y creciendo-, y por eso, vamos al modelo “escocés” de dos por el título, y el resto, por la pedrea, o sea, por la épica de David contra Goliat, casi exclusivamente, para justificar una competición larga y que no nos empachemos con un partido del siglo cada semana, que sería insufrible, por otra parte.

 

Ahora, vamos a vivir otro giro de rosca más para esa “comercialización” de la dualidad dominante que es la versión de lunes, moderna y balompédica del “yin y del yang”, de “los indios y los americanos”, de “los buenos y los malos”, o de “los guapos y los feos” de toda la vida, tan bien retratado en el cine hollywoodiense o en las “españoladas” de los 60 y 70.

 

En su momento ya vivimos otras pequeñas grandes revoluciones. ¿Os acordáis cuando el baloncesto era los domingos a las 12 de la mañana? Luego, y yo lo viví en Telemadrid, pasó a las 18:15, también los domingos… Y ¿cuándo los partidos de fútbol no se televisaban y esperábamos deseosos a Estudio Estadio? Luego pasaron a televisarse los sábados a las 20:00 horas, y después a las 20:30, para terminar en ese horario infernal de las 22:00 horas, actualmente.

 

Ya nos extrañó cuando la Copa de Europa se cambió de nombre, de formato y de día, y pasó a llamarse Champions League, y a jugarse, también los martes, además de los miércoles… Somos animales de costumbres, pero nos adaptamos rápido.

 

Seamos abiertos de mente. El que paga manda, y además, para el 29N tiene coartada muy razonable. Y creedme, pagan muchísimo como para resistirse. Precisamente, una vez, hablando con un directivo de esa compañía, le pregunté: “¿Es rentable lo que pagáis?”, me miró, tragó saliva, dejó pasar algunos segundos y me contestó: “Pagamos auténticos dinerales por series, películas y reportajes en los que sabemos lo que nos van a contar,  lo que le va a pasar al protagonista, e incluso, en el segundo exacto en el que le va a pasar… ¿Cómo no vamos a pagar lo que pagamos por un partido de fútbol que aunque lo jueguen los mismos equipos, con los mismos jugadores y el mismo árbitro, en el mismo campo, NUNCA SERÁ IGUAL?... ¡¡¡Esa es la magia del fútbol, y eso es lo que queremos comprar y vender a los aficionados!!!”.

 

¡Qué disfrutéis con la magia!, y dará igual el día que sea, ¿o no hemos vivido partidos de Mundiales o Eurocopas en días y horas poco futboleras, y anda que nos hemos disfrutado…? ¿Verdad, Alejandro, Miguel, Manuel?

 

                                                                  EGC. 12.noviembre.2010.

 

P.D. La Liga cosa de dos, pagada por UNO… Y La Copa, ¿de nadie? Una competición que lleva el nombre del primero de los españoles no puede ser casi clandestina hasta La Gran Final. Urgente: eliminatorias a partido único y con sorteo para elegir estadio. Los clubes jugarán menos partidos, y ganarán más dinero. ¿A qué esperan?

5/11/2010 (12:20)

CR7, -antes CR9, y muchos antes, en Manchester, Ronaldo, a secas- es un fuera de serie. Es, sin ninguna duda, junto a Messi y los españoles Campeones del Mundo, el gran icono del fútbol en nuestro planeta.

 

Por eso, quiero “usarle” para reflexionar sobre esta vieja pregunta, muy recurrente siempre entre el periodismo, sobre todo, para agitar debates casi siempre ficticios entre los futbolistas, entrenadores y aficionados.

 

Esta vez, tengo la aspiración de que el debate no sea ficticio, y si muy real y práctico. Cuento con vuestra ayuda.

 

Comenzaremos por decir que la pregunta mezcla conceptos que no están en la misma escala. Si preguntamos aquello de: “¿Qué prefieres, ganar o jugar bien?”, estamos induciendo al error de salida –por no decir manipulación-, porque damos por sentado que es una cosa u otra, y no es así. Por lo tanto, y en mi propósito de mostrarme con absoluta honestidad ante vosotros, la pregunta correcta sería: “¿Qué prefieres, ganar o perder?”, y a continuación, “¿Qué prefieres, jugar bien o jugar mal?”.

 

Desde estas premisas, si tenemos ya enfocado el debate, pero claro, dejando a salvo que ganar o perder no nos ofrece dudas, ¿quién explica qué es jugar bien o mal? Yo lo voy a intentar.

 

Jugar mal es hacerlo como lo ha hecho Cristiano Ronaldo en el arranque liguero, prácticamente, a lo largo de todo el mes de septiembre. Y eso es jugar mal porque es limitarse por la falta de control de su ansiedad que le aislaba del equipo, y le situaba al borde de un ataque de nervios constante en cada jugada frustrada, para cabreo del Bernabeu, telespectadores, y aunque no lo digan, compañeros. 

 

Especialmente sangrante fue su “lucha contra sí mismo” en el partido ante el Ajax, con sentadas desesperadas en el área de meta tras fallar una clarísima ocasión con el balón todavía en juego, y él invalidando todo. Éso, es jugar mal, y llama la atención poderosamente, en un fuera de serie como Cristiano.

 

Alguien como él, -buenísimo-, no puede ser victima de eso, y menos aún, que tenga la trascendencia mediática que ha tenido con gestos impropios de su categoría humana que, -me consta-, es excepcional.

 

CR7 se molestaba cada vez que le recordaban su falta de puntería, su egoísmo con la pelota y esos gestos de enfado exageradísimos que, además, debilitaban su imagen mundialmente seguida como deportista y miembro del Real Madrid.

 

Jugar mal es no hacer lo que se espera de ti, de tu talento, de tu compromiso con el equipo, con el club, o peor aún, hacer más cosas de las que debes o hacerlas a destiempo, con acumulación de tareas extras, pero sin hacer las tuyas, lo que te emborrona tu hoja de servicios.

 

Me cuentan que esa falta de autocontrol, ese afán por ser y estar “todopoderoso” en el campo de Cristiano venía provocada por su obsesión en ayudar al recién llegado José Mourinho a que su aclimatación fuese lo más rápida y cómoda posible, gracias a sus goles y resultados positivos.

 

Ya veis, nos encontramos ante un Cristiano Ronaldo muy diferente al que se nos pinta –percepción a la que, por otra parte, él contribuye mucho-. Vemos a un Cristiano entregado, casi por exceso, al bienestar de su nuevo jefe, y por extensión de su, casi, recién estrenado club, para tranquilidad de todos, menos de él. Curioso.

 

La falta de acierto goleador, y su sobre excitación, comenzó a reconducirse y rebajarse cuando llegaron los goles. Muy obvio, y eso, coincidió con el recién finalizado mes de octubre.

 

No seré yo quien diga que Cristiano Ronaldo ha jugado bien porque en el mes pasado ha marcado 13 goles, en diez partidos de liga, en uno de Champions, y en dos con su selección. Ni siquiera, lo diré porque con esos números, pueda presumir de haber marcado 46 goles en 48 partidos oficiales con el Real Madrid… ¡qué se dice pronto!...

 

… Digo que CR7 ha jugado bien, y eso, es JUGAR BIEN AL FÚTBOL, porque ha rebajado su tensión -aunque se le escape algún gesto de más como en la celebración de la “oreja” en Alicante-, porque ha entendido que “haciendo menos, hace más, y por supuesto, consigue muchísimo más” y, sobre todo, porque ha reparado en sus compañeros, y dónde en septiembre se obcecaba y tiraba aunque fuera una mala decisión, ahora, pasa al compañero, juega en colectivo y suma desde la alianza, y no resta desde el aislamiento. Tanto es así, que Cristiano Ronaldo es, además, de pichichi de la Liga, uno de los mejores asistentes de sus compañeros. 

 

Jugar bien, es hacerlo como lo ha hecho CR7 en el último mes, por estética y por eficacia. Pero jugar bien, no sólo son taconcitos y cañitos, es respetar al fútbol, incluso, con un trabajo defensivo como, por ejemplo, el que hizo el Valencia de Emery hace unas semanas en la primera parte del Camp Nou, o antes el mismísimo Hércules.

 

Jugar bien, es tocar, tocar, y tocar, como el Barça de Guaridola, o nuestra selección, pero también, es mandar el balón al quinto pino para no complicarse cuando no se debe.

 

Jugar bien, es respetar los códigos del fútbol. Cristiano los ha recuperado en el último mes. Él sabe que tiene que “jugársela” muchas veces, pero también, sabe que “no siempre”. Cristiano es un hombre de valores, y los respeta. No se es un profesional como él, con ese cuerpo esculpido al detalle para rendir al máximo, sin un esfuerzo y compromiso extraordinarios.

 

Hablando de códigos. En su primera pretemporada en el Madrid, Cristiano coincide con el recién fichado entrenador de porteros, Xabi Manzisidor, excelente profesional que llegaba de la Real Sociedad. “Manzi”, todo prudencia, siempre un peldaño por detrás para dar a cada uno su espacio, se encuentra en la sala de pesas “machacándose” después de su horario, y sin nadie ya por allí cerca. Pero, hete aquí, aparece Cristiano que se queda impresionado con la fortaleza del vasco. Ambos dos, recién llegados, uno el megacrack mundial; el otro, el modesto gran preparador de porteros, comparten una magnífica sesión física alrededor del código de trabajar para ser mejores. Así de simple, así de atractivo.

 

¡Ah!, y yo quiero GANAR y JUGAR BIEN… ¿Qué queréis vosotros?

 

                                                                  EGC. 5.noviembre.2010.

 

P.D. Sobre los Premios Ondas: Confesaré que soy muy escéptico para los premios, -debe ser que me han dado pocos-, pero aún soy más descreído desde que MULTIFÚTBOL de Audiovisualsport, se quedó sin él, a pesar de convertir en realidad –durante más de diez años- el sueño de todos los “futboleros”: Ver en la tele, lo mismo que se escuchaba por la radio, pero con imágenes y toda la pasión del mundo. Pensé, y sigo pensando, que no nos dieron el premio, por proteger, precisamente, a las radios. Enhorabuena a los premiados, se lo merezcan o no, y enhorabuena a los que no lo han recibido, mereciéndolo.

29/10/2010 (19:53)

No, no me he equivocado en la construcción de la frase que aparece como titular. En efecto, pienso que el BALÓN DE ORO “se merece” a XAVI, y creo, -además-, que eso es más importante que quedarse con el tópico de “Xavi se merece el Balón de Oro”, que también. Me explico con el juego de palabras.

 

La distinción oficiosa del mejor jugador del mundo, en los últimos veinte años, –con la excepción de Sammer y Cannavaro, ¿?, ¡¡¡ver para creer!!!- ha recaído en “filigraneros o goleadores”, en eso, que se ha llamado siempre “finalizadores o definidores”. Y está muy bien, porque ellos son los que capitalizan los éxitos.

 

Pero, si sólo nos atenemos a goles, o espectacularidad de regates con goles o últimos pases, estamos valorando una parte del fútbol, -y del futbolista-,  y nos estamos olvidando de la esencia de este juego, y de sus profesionales. Además, en goles no hay valoración que valga -son los que son-, y hay otros premios que ya reconocen esa habilidad (=pichichi, bota de oro, etc…).

 

El Balón de Oro, -a partir de este año unificado entre France Football y FIFA-, reconoce al Mejor Jugador del año, y por lo tanto, ése debe ser alguien que juegue bien al fútbol y represente todos los valores de este deporte -los valores, de verdad, y no los mediáticos-. Y aquí es dónde aparece con una luz especialísima Xavi Hernández.

 

Es verdad que nunca han quedado claras las características que debe cumplir el galardonado, y también, que resulta muy difícil destacar a un solo jugador en una labor de conjunto, pero admitiendo esto, “Xavi, parece que nació para ser Balón de Oro”, parafraseando a Florentino Pérez con algunos jugadores destinados al Real Madrid.

 

Xavi es el mejor ejemplo de alguien que lleva el fútbol en la cabeza, las 24 horas del día, y que provoca un efecto multiplicador y de mejora a todo lo que le rodea, dentro y fuera del campo. Este jugador une, en su carrera, títulos y prestigio, tanto en clubes como selección o, de forma individual, por ejemplo, al ser elegido Mejor Jugador de la Euro 2008. También le hubiera correspondido ser el Mejor del Mundial pero, alucinantemente, se lo dieron al uruguayo Forlán ¿?...

 

La autoridad y calidad de Xavi es producto de su generosidad para hacer siempre lo que debe en beneficio del compañero y del equipo, asumiendo con la mayor naturalidad posible ese rol que no siempre ha tenido el reconocimiento periodístico o de los seguidores, ni siquiera los más culés, aunque sí de sus compañeros y rivales, como Iker Casillas que siempre, -ahora y antes-, le ha destacado como el mejor.

 

Pocos saben que Xavi, -no hace tanto-, sintió que tenía que salir del Barça porque allí no jugaba demasiado –con Serra Ferrer, Rexach ó Antic-, no era considerado importante y casi se le invitaba a buscar una salida airosa del Camp Nou, tras una lesión gravísima de rodilla que le tuvo 5 meses parado. Felizmente, sobre todo, para el fútbol español, todo quedó en sufrimiento “importantísimo” del jugador y su entorno, llegaron las buenas épocas con Rijkaard, y explotó para convertirse en lo que todos esperaban que fuese: un crack fuera de serie.

 

Cuenta la leyenda que Guardiola cuando vió entrenar y jugar a Xavi,  comentó a sus íntimos, entre ellos, Juan Manuel Lillo: “Ya sé quien es el que me va a retirar. Es buenísimo, lo hace todo bien. Piensa más rápido que nadie, y siempre elige lo mejor para el equipo no sólo para esa jugada…  sino para los dos siguientes jugadas!!!”.

 

Me parece que la concesión del Balón de Oro para Xavi sería recuperar el concepto de juego de equipo por encima de las individualidades. Y ésa, es la filosofía de la selección Campeona del Mundo y de Europa, y del equipo que un año ganó más que nadie –más que el Inter de Sneijder-, y además,  jugando como nunca se había visto, el Barcelona. En todos esos equipos, en toda esa trayectoria,  Xavi fue el alma… si me apuráis, con la mezcla perfecta de él e Iniesta, con Iker como base.

 

Por lo tanto, si los miembros del jurado, todavía tienen alguna duda para dárselo a Xavi –que no deberían tener ninguna-, pues que se lo den en coalición al que sería el Mejor Jugador español de todos los tiempos: XAVINIESTA. 

 

                                                                  EGC. 29.octubre.2010.

 

P.D. ¡¡¡Aviso a la prensa deportiva!!!: Me permito advertir, -aunque ya sé que no soy muy original-, de la “belenestebanización” que está padeciendo la profesión. Más allá de tertulias y opinadores durante las 24 horas, el colmo ha llegado con el tratamiento informativo de la muerte del “Pulpo Paul”. ¡Qué podemos esperar si hasta se retransmitió en directo por televisión su decisión antes de la final contra Holanda! Estoy de acuerdo con Marchena, que con cara de asombro y estupor, en rueda de prensa dijo: (sic): “Es un pulpo”.

22/10/2010 (13:15)

69 goles en la Champions League. Máximo goleador de la historia en la mejor y más importante competición de clubes del mundo, por delante de mitos como Torpedo Muller. Este es el último dato que ha incorporado a su impresionante carrera deportiva Raúl González Blanco. Sólo cabe decir, lo que Jesulín, pero bien dicho: ¡¡¡IMPRESIONANTE!!!

 

A Raúl le adornan muchísimos más “números” que lo único que consiguen es ratificar su condición de fuera de serie en los terrenos de juego, y sobre todo, cerca del área. Máximo goleador de la selección, hasta que a Villa se le pase “la obsesión”, jugador con más partidos en la selección y el  Real Madrid, hasta que Casillas le supere, etc, etc, etc… que no voy a repetir por sabidos. Pero, la gran pregunta, siempre, sale al mismo tiempo que se recitan todas esas bondades, y es: ¿Por qué a Raúl, todavía, se le sigue discutiendo? Porque lo que es incuestionable es que se le sigue “reubicando” entre el pelotón de los mortales, y no se le concede el descanso en “El Olimpo” de los Dioses más legendarios…

 

La respuesta a tan dura pregunta, creo que se puede encontrar buceando en su actitud y la de su entorno. Su propio representante reconocía el otro día que “él mismo tiene amigos que discuten a Raúl (por cierto, ¿por qué tienen tanto protagonismo los representantes si los que nos interesan son los jugadores? ¡Qué mundo!, por favor)…. Decía, que actitud y entorno… Alguna vez, con un ex – íntimo amigo suyo hemos llegado a la conclusión de que “¡ojalá!, Raúl fuese tan majo como parece en sus comparecencias ante la prensa”, y tal vez, por ahí, comenzaríamos a encontrar respuestas a la “falta de cariño oficial” que siempre se ha detectado alrededor de Raúl –dicho queda, que también, tiene muchos incondicionales, por supuesto, que además, se desesperan oyendo a los críticos-.

 

Hay una frase muy futbolera que dice que “Al fútbol se juega, pero con el fútbol no se juega”. Raúl ha jugado y juega al fútbol con mucha eficacia, quizás con menos brillantez de la deseada, y Raúl no ha jugado con el fútbol, pero sí lo ha hecho con todo lo de alrededor. Y lo ha hecho basándose en esa “argentinada” demagoga y falsa de que “lo que ocurre en el campo se queda en el campo”, y resulta que es licencia para después no parecerse ni de lejos a esa imagen que se proyecta durante los noventa minutos y que tiene una trascendencia social infinita, y que es por la que se convierten en iconos públicos tan extraordinariamente bien pagados.

 

Raúl ha hecho buena la expresión de “soy así y quien quiera que me aguante”, porque él y su entorno ha sabido que “podía permitirse ser así”. Todos nos comportamos como sabemos que nos podemos comportar, y ahí, intervienen los modelos educativos y los valores, y –repito-, ahí, Raúl no sale bien parado ni por sus colegas, ni por sus entrenadores, ni por la prensa, ni por los aficionados, -insisto-, salvo honrosas excepciones, que las hay. No hay motivo para la crítica con su rendimiento, en forma de goles, pero tampoco hay motivo para la alabanza en su trayectoria fuera del campo con sus compañeros, con los medios, con sus patrocinadores aunque nadie se atreve a decirlo abiertamente.

 

Es curiosísimo, el silencio y la falta de sinceridad –¡¡¡que es peor!!!- de los medios de comunicación y los implicados, por ejemplo, en su salida de la selección española, o el paripé con el Real Madrid. Es muy desalentador el ejemplo que dimos la profesión, mirando para otro lado, y permitiendo que se levantara una cierta cortina de humo. Luis Aragonés tuvo el atrevimiento de hacerlo, pero no de contarlo, y se limitó a obviedades políticamente correctas. Lo mismo ocurrió con los jugadores y con el periodismo, que optaron por “mirar al futuro” olvidándose de contar el presente de aquellos días.

 

Hablando de números, -ésos a los que tanto se agarran los portavoces oficiales de Raúl, que para eso él se guarda muy mucho-, conviene recordar que desde que Raúl dejó de ir a la selección, España ha sido Campeona de Europa y del Mundo, con números de record, jugando como nunca se había visto, y con un ambiente de convivencia excepcional.

 

Obviamente, no esperéis declaraciones que apoyen esto que os cuento, pero os puedo asegurar que hay gente muy importante en la Federación y en el equipo que aseguraban, medio en broma “que la Federación y Vicente del Bosque debería institucionalizar una prima especial para Luis Aragonés por haber hecho el gran servicio al fútbol español limpiando a Raúl del combinado nacional tras los gravísimos problemas del Mundial de Alemania y los primeros partidos de Clasificación de la Euro 08. Esto es tan así, como que nadie lo va a reconocer, e incluso, si es necesario, lo desmentirán por no se sabe muy bien qué tipo de código.

 

Emilio y Marcos con Raúl

 

En todas estas actitudes y hechos, se basa la llamativa falta de cariño hacia Raúl. Nadie polemiza con sus números, pero más allá de eso, si hay puntos de trato personal, profesional, de piel… que le afean su condición de mito.

 

Yo viví la explosión de Raúl como fenómeno futbolístico y mediático, muy de cerca; primero, como periodista deportivo en Telemadrid; y después, como director de comunicación de REEBOK, su marca deportiva. Raúl era capaz de llegar a una sesión fotográfica y una entrevista con una revista deportiva, y hacerlo musitando un “buenos días”, sin una mala sonrisa ni un solo gesto de amabilidad, por ejemplo, hacia unos niños que eran hijos de un directivo de esa marca que le miraban como quien ha visto a los Reyes Magos. En apenas, treinta minutos, diez fotografías, veinte preguntas, y ¡a otra cosa!... y los niños y el resto, ignorados. Ni siquiera porque el padre de esos niños era el responsable de que le pagaran a él decenas de millones de pesetas de aquella época -muchas decenas...- los niños se merecían una sonrisa o un gesto de cariño. Nada, ni siquiera por lo mercantil de la relación, olvidándose de lo puro que es hacer felices a unos niños que le veneraban.

 

Tal vez, por estos comportamientos, y por otros muchos que conozco, y que desconozco, pero intuyo, es por lo que Raúl no tiene el cariño que le corresponde a sus impresionantes números deportivos.

 

¡Ah!, por cierto, esos niños eran mis hijos Emilio y Marcos, que tenían 7 y 5 años en aquel tiempo. (continuará…)

 

                                                                  EGC. 22.octubre.2010.

 

P.D. Premios Príncipe de Asturias: Casillas y Xavi, al final, asistirán a la Gala. Lo malo es que no asisten el resto de sus compañeros madridistas y culés, campeones del mundo. ¿Cómo es eso de que juegan al día siguiente, y por lo tanto, deben descansar? ¿Y cuando jugaban en tercera o juveniles, o cadetes, no viajaban y jugaban el mismo día, y no pasaba nada? ¿No viaja el Barça en el mismo día, ahora, también? Demasiado poder para los entrenadores, me temo.

18/10/2010 (12:13)

El otro día viendo el partido de la selección sub 21 de mi querido Luis Milla, me surgió esa pregunta. Nuestro equipo ganó cero a tres a Croacia, y estamos clasificados para el Europeo del año que viene, y allí nos jugaremos el pase a los Juegos Olímpicos de Londres 2012… Pero, antes de esa contundente victoria, España las pasó canutas, y bien hubiera podido encajar algún gol que hubiera dado un giro al partido y a la eliminatoria, y ahora, España estaría eliminada, no iría al Europeo, no habría posibilidad de Juegos Olímpicos, y todos se atreverían a hablar de fracaso, sin paños calientes… Entonces, ¿Luis Milla, ahora, es un buen entrenador? y, en el otro caso, ¿sería un mal entrenador?

 

Si nos ajustamos a los resultados, es evidente quien es el mejor entrenador del mundo: Vicente Del Bosque. Claro, que si consideramos las competiciones de clubes, sería José Mourinho. Ambos dos, son los que en el último año futbolístico, han ganado más y más importantes títulos. El año anterior fue Guardiola (¡¡¡éste, si que ganó más que nadie!!!), y un poco antes, Ferguson, Wenger, Lippi, Rijkaard, Benitez, etc, etc, etc…

 

Si miramos a los resultados de sus equipos, no hay duda. Eso, es pura matemática. Pero, entonces, convertimos el fútbol, en algo que no es. Primero, porque la gente no llena los estadios o está frente a la tele o la radio, por el resultado. Está por la pasión que le despierta el transcurso de los acontecimientos del partido, y por supuesto, para ganar como consecuencia de ellos. Si sólo importase el resultado, con saber el marcador, sería suficiente, pero en cambio, todos queremos ver y sentir, a veces para disfrutar, a veces para sufrir…  Y, segundo, convertiríamos el fútbol en algo que no es, adjudicándoles un papel definitivo a los entrenadores, y conviene recordar como dice mi admirado Lillo: “los entrenadores estamos fuera de las rayas, y lo que cuenta es lo que sucede dentro de las rayas del terreno de juego”.

 

Hemos citado a entrenadores muy diferentes, mediáticos o de “perfil bajo”, impulsivos o tranquilos, españoles o extranjeros, veteranos o jóvenes, que han ganado mucho, que han perdido mucho, etc… -porque no todo el mundo gana siempre, ni todo el mundo pierde siempre, felizmente-… pero, ¿quien es el Mejor, o quien fue el Mejor? ¿Hay algún otro que no hemos citado, y es el Mejor?

 

A estas alturas, ¿verdad?,  ya nos parece un poco menos fácil establecer tal condición. Y es que, en efecto, deberíamos ser más prudentes, y humanizar esa condición a base de resultados, sí, pero también, de liderazgo, de ilusión, de gestión de conflictos y recursos, de aciertos, de errores, de tradiciones, de novedades vanguardístas, y no caer en lo facilón de “GANAS, ERES BUENO; PIERDES, ERES MALO”.

 

Recuerdo una jugosa escena vivida con Rafa Benitez, dos horas y media antes de ganar su segunda liga con el Valencia. Era un hotel de Sevilla, (0-2 ganó en Valencia en el Sánchez Pizjuan) y en su habitación, mientras se afeitaba para luego marcharse al Estadio, le pregunté: “¿Rafa, qué equipo vas a sacar?” y me contestó: “¡¡¡Ni idea!!!”. Claro, al ver mi cara de sorpresa, se sonrió, y me matizó la respuesta: “No estoy tan loco como para eso, pero tengo dos o tres dudas, y según quien juegue, nos modificará nuestro dibujo sobre el campo”. “Y, ¿Cuándo lo vas a decidir?”, -le volví a preguntar-, y sentenció: “Ahora, según les vea las caritas en el autobús, camino del Estadio”.

 

Fijaos si hay matices en un entrenador, como líder de un grupo que es, como para quedarnos sólo con los resultados. Hay algunos que ganan mucho, y no necesariamente, por ellos, a veces, casi, parece que fuera a pesar de ellos.

 

Para mí, el Mejor Entrenador del Mundo es aquel que es modelo, sobre todo, en las malas. Si, buen modelo de actitud, -se entiende, claro-, con conocimientos del juego y de todas las variables que influyen en él, y que tienen que ver con la condición humana. Yo soy de la teoría de que los entrenadores inciden en los resultados de los equipos, relativamente poco, para bien; pero MUCHÍSIMO, para mal –por ejemplo, Maradona con su Argentina-.

 

Por eso, -repito-, que sean un buen modelo a imitar y que no tengan un discurso para fuera, y otro, para dentro. Pasa mucho, de veras, justo lo contrario, y eso, me resulta malo y desesperante, porque confunde a todo el mundo, y aún peor, a los tuyos, que ya no saben si lo dices por que lo piensas, o lo dices porque te conviene.

 

El fútbol no es una ciencia exacta, afortunadamente. No convirtamos, por simple, a los entrenadores en eso, porque aunque algunos parezcan lo contrario, ellos pertenecen al fútbol. Y el fútbol, como todo, pertenece a la VIDA, y ahí, la fórmula siempre es la misma, COMPROMISO y ESFUERZO, o sea, trabajo, trabajo, trabajo y sentido común. ¡Ah!, y materia prima, o sea, jugadores en el caso del fútbol… Por lo tanto, seamos más cautos ante las expresiones “Mejor del Mundo”… -de lo que sea-. Por cierto, ¿Cuál es el Mejor Entrenador del Mundo?

 

                                                                  EGC. 14.octubre.2010.

 

P.D. Pedro León, y el Getafe -por extensión-  defendidos por todo el periodismo deportivo después de la andanada de Mourinho. El Alcalde de Getafe,  el Presidente del Club, e incluso, su excompañero Mané –para él, si que parecía Maradona o Zidane- sacando la cara por el madridista… Y, resulta que Pedro León, tres semanas callado, sale, y dice que todo bien, que no se ha sentido humillado, y que nada de nada… Elijan lugar: ¿Ridículo o Hipocresía? Me temo que los dos.

11/10/2010 (13:20)

Ya sé que no soy muy original, glosando la figura de Vicente Del Bosque, pero me van a permitir mostrarles una visión diferente de este personaje que es una “persona”, también, de dimensiones mayúsculas.

 

Antes, les confesaré que mi primera experiencia de “fuego real” en el periodismo deportivo fue la narración de un partido de fútbol para la televisión local de Alcalá de Henares (Televico) entre mi Real Sociedad Deportiva Alcalá y la Unión Deportiva Salamanca.

 

Se pueden hacer una idea, por lo tanto,  del cariño que tengo a la “Unión” (que, además, aquella mañana perdió), y por extensión a la ciudad de Salamanca. Alcalá de Henares es mi ciudad, pero Salamanca es el lugar dónde tengo el orgullo de ser Profesor del Master de Comunicación Corporativa de la Universidad Pontificia de Salamanca. Por eso, entenderéis que hable de “MIS” Ciudades Universitarias.

 

Cuando el viernes pasado veía el partido de España frente a Lituania, en el Estadio de “El Helmántico”, me vinieron a la cabeza muchas sensaciones y recuerdos, personales y profesionales, y lógicamente, apareció Vicente Del Bosque.

 

 

Este salmantino es ese tipo de personas que hacen del sentido común un “arma de captación masiva” a la que nadie se puede resistir. Sí, un excelente ejemplo y un grandísimo entrenador con un palmarés excepcional -Campeón de Liga y Europa, en clubes, y Campeón del Mundo, con España-, al que todavía se le sigue definiendo, “sólo” como un gran gestor de grupos cuando es muchísimo más, por ejemplo, un fuera de serie interpretando los cambios que se producen a lo largo de un partido y que, en buena medida nos dieron el Mundial.

 

Por supuesto, yo le conocía de su época de jugador, pero cuando tuve la ocasión de hablar con él personalmente fue a través de Rafa Benítez. Vicente Del Bosque era el jefe de la cantera del Real Madrid y una revista japonesa me había pedido que le hiciera una entrevista. Los japoneses desembarcaron en Madrid a lo grande, con fotógrafos, productores, etc… Del Bosque nos atendió con paciencia infinita y con esa amabilidad propia de una persona absolutamente entrañable.

 

Cartel de EA sports

 

Después, he estado con él en muchas situaciones deportivas y sociales (conferencias, seminarios, etc…) y siempre se ha comportado como un auténtico caballero, sin un gramo de pose de “famoso” o peor aún, de “poderoso al que se adora”, tan habitual en otros, con mucho menos.

 

Recuerdo de manera muy especial, una situación que alaba la condición humana de este Campeón del Mundo. Yo le había contratado como imagen de un video juego y después de varias sesiones fotográficas y de televisión para tener material para la campaña en medios, fuimos a su casa a hacerle una última toma, en su salón. Por cierto, que no se me olvide. Semanas más tarde,  la presentación oficial del videojuego fue en un hotel en el que estaba hospedado el Oporto que esa noche jugaba contra el Madrid, partido de Champions League… Y bajó a la sala, de incógnito, el que era entrenador de aquel equipo, José Mourinho!!!... como ha cambiado el cuento…

 

Bueno, a lo que iba, sobre Del Bosque y la anécdota en su casa: Por allí, estaba su hijo Álvaro, y Vicente, como siempre,  se desvivió con nosotros y nos dedicó todo el tiempo necesario, con una sonrisa. Lo más curioso de todo, llegó cuando le comento que le mandaré “unos cuantos video juegos para que los use tu hijo”, Del Bosque me contesta: “Pues no sé si los querrá”. “¿Por qué?” –le pregunto yo- “¿no le gustan los videojuegos?”, prosigo, a lo que me contesta: “No, que va… ¡¡¡si le encantan!!!. Lo que pasa es que está cabreado conmigo y no quiere nada que le pueda dar yo”… Claro, llegados a ese punto, mi curiosidad me iba a obligar a preguntarle por qué, otra vez, cuando Vicente no me dio tiempo, y sonriendo, me aclaró todo: “Si, es que está muy enfadado conmigo porque, él, Álvaro,  es muy de Casillas, y como puse a César de titular en la final de Glasgow, e Iker era suplente, lleva varios días sin hablarme”.

 

Os podéis imaginar el tono de cariño pero también simpático de todos los que asistimos a esta confesión. Álvaro, el hijo de Del Bosque tiene síndrome de Down. Siete años después, ha sido protagonista directo de las celebraciones de la Copa del Mundo, ya le ha perdonado a su padre, y por supuesto, Iker Casillas es titular indiscutible.

 

Vicente es fiel reflejo del trabajador callado y abnegado, lejos de los focos de la fama, que bien representa el estilo de vida de los salmantinos, y castellanos, en general.

 

Después del éxito de Sudáfrica le han llovido los elogios, el mejor que yo le quiero dedicar desde aquí es que tuve la suerte de disfrutarle hace muchos años, cuando no era tan mediático, y ahora, que es Campeón del Mundo  y le acompaña la fama, es igual de “persona” que era antes.

 

Otro dato que lo confirma: ¿Cuántos sms habrá recibido Vicente Del Bosque felicitándole por el Mundial? ¿Cientos, miles…? Bueno, pues uno de ellos, era mío, apenas media hora después de hablerlo conseguido. ¿Sabéis una cosa? Me contestó con un cariñoso “Muchas gracias, Emilio. Un abrazo”. Nada de tirar de mensaje para todos, y enchufarlo a toda la agenda. Él contestó uno a uno, y demostró, una vez más, que los grandes lo son porque están pendientes de las pequeñas cosas, que no son tan pequeñas, ¿verdad?

 

 

                                                                  EGC. 11.octubre.2010.

 

P.D. Un fuerte abrazo a los profesores de la “Ponti”, Miguel Ángel Hernández y Mercedes Ramos, ejemplos de talento académico y de actitud de vida ante las situaciones más difíciles. Gracias por dejarme disfrutar con vosotros de la experiencia de “formar al futuro del mundo”. 

8/10/2010 (11:03)

Este blog será mi visión personal de la VIDA, muy centrada en el DEPORTE, en general,  y especialmente en el fútbol, pero también, en la COMUNICACIÓN con todos sus códigos ¿?... y sus derivadas.

 

La filosofía de este blog es disfrutar con usted, contigo,  de la “Edad de Oro” del deporte español, -cacareada a los cuatro vientos a veces sin los matices necesarios-,  que ha sido “abrochada casi oficialmente” por el Campeonato del Mundo conseguido por la selección española de fútbol, y GRACIAS al gol de INIESTA.

 

Este blog que se edita en una página que se llama www.eldigitaldemadrid.es puede, perfectamente, llevar el título de “GRACIAS, INIESTA” porque el jugador del F.C. Barcelona, además de otros valores –muchísimos-, representa la normalidad de este país, muy presente en todos los ámbitos -también, el deporte-.

 

Hablamos de un muchacho de un pueblo de la provincia de Albacete, de origen humilde y lejos de lo “mediático”, que hace feliz a millones de personas con su naturalidad, su calidad humana y su talento… Y lo hace, viviendo desde muy pequeño en Cataluña, jugando en el Barça, defendiendo a su selección nacional con afecto y honradez, desde la excelente calidad técnica, pero también, desde un envidiado sentido común, que nada tienen que ver con  otros intereses de los que intentan manipular y manchar… Esta gallardía, esta actitud de Iniesta, es el deporte español, y así son la inmensa mayoría de nuestros deportistas, y eso es lo que pretende reflejar este blog.

 

Mi objetivo siempre será el mismo: INFORMAR Y RESPETAR que aunque parezca ocioso decir esto, viendo por dónde van algunos, a mí se me antoja fundamental recordarlo. Nada merecerá la pena, si después de haber leído o visto algo en este blog alguien se siente ofendido o agredido.

 

A través de la opinión, de la reflexión, de la entrevista,  quiero contar las cosas con SENCILLEZ, para que todo el mundo lo entienda, y si es posible, aprenda algo que no sabía (seguramente no muy importante, pero algo al menos…), y por supuesto, QUE SE DIVIERTAN!!!

 

Por este blog pasarán mis vivencias del pasado, presente y –confío- futuro con IKER CASILLAS, RAFAEL NADAL, FERNANDO ALONSO, PAU GASOL, RAÚL, ARANTXA SÁNCHEZ VICARIO, ABEL ANTÓN, FERMÍN CACHO, MARTÍN FIZ, VICENTE DEL BOSQUE, PEP GUARDIOLA, RAFA BENITEZ,  etc… fotografías y experiencias únicas, que el paso del tiempo da mucho más valor y enriquece. Estoy seguro que habrá muchas oportunidades, muchas personas, muchos personajes para aprender o, tal vez no, comparando comportamientos, ejemplos, actitudes…

 

Soy un observador de la VIDA y, por lo tanto, también, del deporte, y de la comunicación, y de… ¡¡¡ufff..!!! de todo lo que está dentro de la VIDA que me rodea. Quiero contarla a mi manera, respetuosamente, y con todos los matices que mis sentimientos y el de los protagonistas me dicten.

 

Hoy, dia 8 de octubre de 2010, comienza esta aventura. Hoy, es el día del primer partido oficial de la selección española de fútbol, en territorio nacional, tras haberse proclamado Campeona del Mundo. Hoy, es un buen día para presumir del buen momento de nuestro deporte, y especialmente, del deporte rey en nuestro país: El Fútbol.

Quiero agradecer la naturalidad y honestidad con la que todo un grupo de deportistas, todos (tenistas, baloncestistas, balonmanístas,  triatletas, pilotos, incluso ciclistas… y un largo etcétera..) han hecho realidad la “Edad de Oro” de nuestro deporte.

 

No obstante, un peldaño por encima,  quiero situar a nuestra selección de fútbol porque ellos han puesto el “punto y seguido” de JOYA ÚNICA DE LA CORONA, haciendo muy feliz a todo un país que, parece, ha recuperado el orgullo de serlo y de, por ejemplo, tener una bandera preciosa.

 

Todo eso lo consiguieron las paradas prodigiosas de Iker, o los goles de Villa, o el de Puyol, o la labor ingente de  todos y cada uno de los miembros de la expedición española en Sudáfrica 2010 -dentro de las líneas de campo y fuera, también-, y sobre todo, lo consiguió el gol de la victoria frente a los holandeses, anotado por un gran futbolísta de Fuentealbilla (Albacete) que, además, con sus valores de siempre, también ha demostrado ser un GRAN HOMBRE… Por eso, por ese modelo de saber estar, por lo ya conseguido y por lo que todavía está por llegar, este trozo de vida que es este blog se llama “GRACIAS, INIESTA”.

 

                                                                  EGC. 8.octubre.2010.

 

P.D. Hablo de la selección española de fútbol, como se ha hecho siempre…  y no de la roja que, más allá de viejos topicazos políticos felizmente superados, resulta que ganó el Mundial de azul!!!

 
Sobre este Blog

Emilio García Carrasco


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