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| El consejero que no privatizó la Sanidad |
| por Victor Arribas |
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| JUEVES 18 DE MARZO DE 2010 A LAS 16:51 HORAS |
| Opinión > Política |
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Esperanza Aguirre y su ya ex-consejero Juan José Güemes hicieron notables esfuerzos en su comparecencia de ayer para ocultar la emoción. La presidenta y su colaborador han tejido una amistad en estos años de trabajo que va más allá de sus perfiles públicos, de su gestión política cara a los ciudadanos. La relación que mantienen es personal y por lo que parece estrecha, tal y como se concluye al ver la forma en que una y otro se expresaron en la rueda de prensa en la que se anunció el final, por ahora, de la carrera política del joven dirigente madrileño. La adversidad une: Aguirre y Güemes han tenido que soportar durante años los comités de recepción preparados cada día que visitaban un hospital o centro sanitario de la región, comités preparados para el insulto, el vocerío y la desconsideración exenta de todo respeto a las instituciones que ambos representan. Él aguantó siempre con estoicismo esos ataques, aunque se empleó duramente contra sus adversarios siempre que tuvo un micrófono o una cámara delante. Pero su marcha confirma algo que a estas alturas todavía conviene subrayar: que pese a las denuncias y las advertencias sindicales y políticas, este es el segundo Consejero de Aguirre que pasa por la cartera de Sanidad madrileña sin poner en manos privadas un solo hospital de la red pública, un sólo consultorio, o un sólo puesto de trabajo funcionarial. Ni el perseguido Manuel Lamela, sometido a un linchamiento propio de otros tiempos, ni Juan José Güemes han culminado esa venta a empresas privadas de los recursos del Sistema Público de Salud que se nos viene augurando en Madrid desde hace una década. La marcha del consejero seis años después de entrar a formar parte del ejecutivo autonómico ha sido una monumental sorpresa que nadie en la vida pública de esta ciudad, al margen de los interesados, podía siquiera imaginar. Los mentideros de la política funcionan como manantiales a un año de las elecciones. Muchos analistas habían adelantado inminentes cambios en el Gobierno autonómico desde hacía varios meses, pero entre los nombres barajados para dejar de estar al lado de la presidenta pocos auguraban el suyo. Otros eran los señalados. Como no puede hablarse de una crisis de Gobierno, porque supone tan sólo la salida de uno de sus miembros, este retoque debe ser analizado sobre todo en lo que implica de pérdida para Aguirre de uno de sus principales apoyos en el partido y en el ejecutivo, un elemento representativo de la nueva forma de hacer política que traen las generaciones de nacidos poco antes o inmediatamente después del año 1970. Y es en ese aspecto una pérdida notable, que deberá afrontar el PP de Madrid a la hora de diseñar sus estrategias de cara a mayo de 2011. El relevo, Javier Fernández Lasquetty, es de una lógica aplastante y se convierte en hombre a tener muy en cuenta en este equipo, al que se le produce una nueva baja voluntaria después de la salida de Santiago Fisas, aunque por motivos muy distintos.
Por el fondo Las obras de la plaza de Colón en Madrid no debieron nunca acometerse. Con o sin Plan E, retirar el monumento del descubridor de su emplazamiento y colocarlo en medio de esa auténtica encrucijada de arterias convergentes era un absurdo que ahora están pagando miles de conductores. Los atascos son más monumentales que antes y la paciencia de la gente viene ya muy tocada por las interminables obras que siguen abiertas en la capital. Terminemos ya Madrid, señor Alcalde, aunque sólo sea durante estos tiempos de penuria.
Por la forma La noticia resulta alucinante desde cualquier punto de vista. Una página entera se empleaba el pasado lunes para dar cuenta de la inadmisible e intolerable decisión de un Ayuntamiento gobernado por la izquierda, el de Rivas Vaciamadrid, de financiar un colegio concertado. ¿Puede haber mayor ignominia? Lo patético de la información no era sólo esa sorpresa que causa comprobar que los paladines de lo público se bajen los pantalones ante el reino del capitalismo salvaje que es una escuela concertada, sino las irrisorias explicaciones del concejal de Educación. El señor Pedro del Cura justifica la decisión al aclarar que el futuro colegio "no tendrá piscinas ni excentricidades".
Se hablará de... ¿Habrá desalojo del antiguo edificio de Tabacalera en la plaza de Embajadores? Ilegalmente, el inmueble ha sido ocupado por personas ajenas a la propiedad que organizan asambleas y reuniones alternativas. Lo que en el lenguaje moderno se llama okupas. En otras circunstancias, los dueños presentarían demanda en los juzgados y la orden judicial de desalojo se produciría en un plazo determinado. Pero esta vez hay dudas, porque el edificio depende del Ministerio de Cultura, que ha permitido a los asamblearios utilizar sus vacías estancias para sus encuentros. Un ejemplo para el fenómeno de la okupación. |
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| Comentarios |
| juan |
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| jueves 25 de marzo de 2010 a las 11:23 horas |
| ¿qué entiende Víctor Arribas por privatizar? Le contaré un caso real: señora con cataratas y patología cardíaca. Octubre 2009: en oftalmología la envían al hospital para operación de cataratas, entra en lista de espera y a los pocos días le avisan de la clínica Nuestra Señora de América (privada) para realizarle la operación.Preoperatorio satisfactorio. Cita para la operación en noviembre, el día anterior la llaman de nuevo de la clínica América y le cancelan la operación, motivo: es persona de riesgo, que la operen en la Seguridad Social. Todavía está pendiente de nueva fecha. |
| AES ALCALA |
aesalcala@hotmail.com |
| miércoles 24 de marzo de 2010 a las 00:15 horas |
| www.aesalcala.es |
| Salvador |
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| sábado 20 de marzo de 2010 a las 20:31 horas |
María, no creas en ningún momento, que el tema privatización de la Sanidad Madrileña se ha acabado, la madre del cordero sigue en su sitio.
La manipulación de las listas de espera, también puedo dar fe de ello.
Por último, asegurar que no se ha privatizado buena parte de nuestra Sanidad, sin caerse la cara de vergüenza, es mucho asegurar. ¿Quién gestiona los Hospitales nuevos que se han construido con dinero de todos, o sea, público? Un poco más de respeto, aunque seamos poco inteligentes. Salud y República. |
| maria |
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| viernes 19 de marzo de 2010 a las 01:20 horas |
| vaya articulo , no tiene desperdicio, me puede usted decir algo que por casualidad haya echo mal este tipo, le abuchean porque esta hundiendo la sanidad madrileña, donde las listas de espera estan manipuladas y se lo digo por experiencia, y al pobre latranquilidad lleve como descanso nos dejamela le lincharon por sinverguenza por inventarse el o alguien algo a quien la justicia le puso en su sitio.tranquilidad lleve como descanso nos deja. |
| Un señor de Madrid |
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| jueves 18 de marzo de 2010 a las 18:14 horas |
A colación y uniendo con su artículo anterior, me pregunto cuando los españoles vamos a dejar de lado las ideologías partidistas de patio de colegio y vamos actuar con la sensatez necesaria para gobernar adecuadamente sea en la administración local, regional o autonómica y sobre todo no hay que olvidar que la pólvora del rey no es gratuita, la pagamos entre todos.
Por otro lado, si entendieramos los ciudadanos y especialmente los políticos, la diferencia existente entre servir y ser servido contaríamos con un concepto y una apreciación diferente del uso de la política.
El debate entre lo público y privado, "pues mire usted depende y para qué". Pero si le puedo discutir y argumentar que muchos que defienden la gestión privada se estan sirviendo del sistema público. |
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