Seguramente hay algo en lo que están de acuerdo todos los políticos de España, a derecha e izquierda, en el Norte y en el Sur: cuesta mucho salir en las portadas, y no hay uno que no lo intente cada día con denuedo. Por eso, y más allá de lecturas políticas y de tres pies al gato que se le quiera buscar, sorprende e impacta el éxito que en este frente tiene la Comunidad de Madrid, una auténtica máquina de fabricar titulares a toda página: el IVA y los toros, por poner dos ejemplos bien recientes de una larga lista que provoca envidias, celos y admiración a partes iguales y que daría para escribir un tomo.

Hasta sus detractores deberán reconocer los reflejos de la 'lideresa' y el enorme trabajo de los profesionales de la Comunicación en la Puerta del Sol: con tanto dircom que se conforma con llevar el maletín del señorito aun a costa de vender menos que un heladero en la Antártida, las prestaciones del equipo de Isabel Gallego son de sobresaliente. Ni el Arzallus de los buenos tiempos, ése que se conocía hasta las libranzas de los medios para calcular cuándo era más fácil colar lo suyo, no se ha visto cosa igual en reflejos de un político y capacidad de trabajo y habilidad de un equipo que ya querría el mismísimo Obama.
Y hablando de dircom, ¿qué pasará, cuándo y cómo con el de Cajamadrid? Le llega a El Topo el siguiente eco: será muy pronto... y habrá sorpresa. No digamos más, aunque sí de otros frentes del interés de este gremio tan relevante que desde la sombra maneja tantas luces: ¿Qué ex responsable de la comunicación de la Generalitat ha desembarcado en una potente empresa madrileña muy recientemente? ¿Y cómo ha sentado de verdad en Público la salida de su director, Félix Monteira, a la secretaría de Estado de Comunicación? Hagan juego, señores. |