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| John Cobra; presidente |
| por Antonio R. Naranjo |
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| VIERNES 26 DE FEBRERO DE 2010 A LAS 18:49 HORAS |
| Opinión > Política |
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No hay ningún dirigente político, comunicador con oficio, delegado sindical, representante académico, profesor de luces, rector en ciernes o empresario sensato; en ningún ámbito geográfico, moral, ideológico o emocional que, en la intimidad de una conversación sincera, niegue, rechace o se oponga de verdad a las tres reformas inevitables que están en la mente de todos: una laboral, tendente a derribar las barreras vigentes para contratar; otra de la edad de jubilación, que la demore para acompasar la esperanza de vida real a la resistencia del sistema de pensiones; y una más en la Administración, que acabe con el desfalco legalizado, la hipertrofia y el exceso y concentre el gasto en la inversión y el sostenimiento del Estado de Bienestar.
Nadie, más allá de principios, colores y sentimientos, niega esta certeza; y todo el mundo sin excepción asume que el debate queda anulado y la capacidad de respuesta disminuida si se formula la pregunta incorrecta, desoyendo la evidencia que recoge la recurrente fábula de las lentejas: mientras se inquiera a la gente sobre qué menú prefiere comer; se le esconderá la obviedad de que está en juego la simple posibilidad de hacerlo.

Horrenda y cotidiana imagen: parece un Pacto de Estado; pero fue un concurso cutre
España sufre una crisis económica profunda, sustentada en ciclos internacionales, causas endógenas, errores propios, taras estructurales, excesos inducidos y factores importados a la que añade una más de índole ético, tal vez en la base de la anterior: nadie dice la verdad, casi todo el mundo con algo de responsabilidad incluye sin pestañear el derecho a mentir como parte de su oficio y, en el viaje de garantizar el estatus propio, se manejan los recursos generales con la habilidad y la falta de escrúpulos de un prestidigitador que ofrece un espejismo glorioso a cambio de obtener un lleno en su próxima función.
El espectáculo político que ofrece cada día Zapatero tiene por reverso la patética actitud de Rajoy: el uno espanzurra cadáveres conduciendo sin luces por la carretera; el otro aguarda en el arcén hasta que se acumule suficiente carroña. Tal vez las responsabilidades técnicas son distintas, en tanto en cuanto uno gobierna y el otro no, pero las éticas, políticas y morales son siempre idénticas. Sólo en ese escenario de degradación extrema puede entenderse la prolongación de un estatus que simplemente no puede permitirse el Estado, por mucho que nos asuste o indigne: a nadie le gusta tener cáncer, pero peor que sufrirlo e intentar curarlo es recibir un diagnóstico benévolo pero falseado para evitar el disgusto y esquivar la terapia. Lejos de curarse; sobreviene la metástasis.
Los efectos de esa laxitud hipócrita son bien visibles, y tienen reflejo en el más nimio episodio de la actualidad cotidiana con distinta gravedad pero idéntica ausencia de decoro. En otro contexto nadie osaría proteger a un diputado de la comisión de Seguridad Vial que conduce bebido; ni a un mando de Interior que da un soplo ETA; ni a un presidente autonómico que se mueve de Bigotes; ni a un rector que dimite para irse a una Caja de Ahorros; ni a un sindicalista que se manifiesta en día laborable para que no vaya nadie; ni a un dirigente empresarial que no tiene empresas o las hunde premeditadamente. Pero aquí todo es posible: basta con mirar arriba para encontrar excusa y echarle la culpa a un rapero analfabeto que dice en la tele lo que todos ellos demuestran con su silencio. |
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| Comentarios |
| decano |
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| martes 2 de marzo de 2010 a las 21:53 horas |
| es lo que tenemos, un país de pandereta, no es culpa de Zp, ni de aZnar (ambos con Z). Es culpa de los españoles que jamas hicimos revoluciones en condiciones, para una que se hizo a trompazos entre hermanos. Aquí reina el "no pasa nada" y el "con el tiempo y una caña", ahora tenemos una mal sistema educativo, un sistema social que espero sea sostenible. Paro por que me cabreo por ser español. |
| Alcalaino |
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| martes 2 de marzo de 2010 a las 20:35 horas |
| Mucho bla bla bla pero luego nadie hace absolutamente nada por cambiar esta mierda de sistema capitalista y de mundo que tenemos donde prima la corrupción, la desigualdad, la injusticia, y además en este país, personajes que van desde John Cobra hasta Belén Esteban pasando por Jorge Javier Vázquez. Qué os pensáis? Las palabras se las lleva el viento... Buscad otro planeta al que emigrar |
| pater |
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| lunes 1 de marzo de 2010 a las 18:54 horas |
| naval, no con v y sí con b de producto hortelano. |
| pater |
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| lunes 1 de marzo de 2010 a las 18:41 horas |
Para crisis, la idiomática.
No es la crisis más grave la económica, con su deleznable vertiente inémica, esa que nadie quiere, o sí, si sólo es para embadurnar al contrario. Ni la política, basada en la presencia de partidos, asociaciones empresariales y sindicatos que se comportan como familias calabresas, ensimismadas y unidas por unas omertas trasnochadas reino del sinsentido común. Ni tan siquiera aquella otra que habla del brillo ausente de valores éticos y morales de nuestra sociedad en todos sus planos y muy principalmente en sus escalafones superiores, el imperio del sálvese quien pueda necesita varias jornadas a caballo para abarcar toda su extensión.
La más grave crisis que padecemos es la idiomática, sí la idiomática, aderezada de un gran chorrito de mala uva doméstica. En nuestro país carecemos de algunos atributos, sin embargo en la miscelánea étnica que nos conforma como tribu, la pieltoreña vamos surtiditos de uva ya sea líquida, sólida o mala, sí muy mala malísima. De la última, almacenamos, administramos, distribuimos y dosificamos pa jartar. Somos asin de cariñosos. Una ricura para nosotros mismos.
A una propuesta con o sin desglose se responde de principio con un rebuzno. A la petición de aclaraciones genéricas o no con un bramido. A una pregunta directa o sin dirección con una coz. A una interpelación personal o a toda la parroquia con una embestida. Al planteamiento de un proyecto a discutir con un ladrido. A una intervención con un graznido. A un documento conjunto con un trompazo y pisotón del mismo ser. A un intento de argumentación pensado con un rugido. A otro intento de argumentación con una balada no precisamente agarrada, y sí ovina. A una plataforma de negociación con una dentellada. A un pliego de condiciones con un “que si quieres arroz Catalina”. A un documento base con un pedo lobuno seguido de aullido. A intentar aunar esfuerzos con una sonrisa de carroñera hiena. A querer aportar en la medida que se pueda con un “vendió”. El hacer algo todos juntos con un yo contigo no me “asiento”. Al sentido común con el la, la, la, la, la de Massiel. A lo razonable con ruido de gallinero con gallo incluido. A lo posible con un relincho. A lo positivo con un bote de antidepresivos. Al intento de hacerse oir con una “corná”. A querer escuchar con una berréa por su camino. A querer engatusar con un arañazo tipo pantera negra de corral. Al camelo con un “tu de que vas riquin”. A unos educados buenos días, tardes o noches con un ¡¡¡uhm!!! de simio arborícola. A un dentrífico hola, con un desde cuando nos hablamos tu y yo. Bueno, también están el idioma argéntico, y el de “to the bread bread and to the wine wine” estos últimos todos los hablamos fetén pero tampoco en ese nos entendemos y están cayendo en desuso. Estando nuevamente de moda y extendiéndose como explosivo invento del país del kung fu, el idioma ademán ( no el de Schuster), ese de los esguinces de dedos corazones, el capruno tirón de los meñiques e índices y el de la comedura naval o pollal, según preveamos a nuestro interlocutor vegetariano o carnívoro.
Los arriba nombrados son sólo una pequeña muestra de la gran variedad idiomática que poseemos y hablamos con perfección unos y otros en Piel de Toro. No nos confundamos, nuestras diferencias lingüísticas a pesar que pueda parecer debidas a nuestra distinta ubicación taxonómica dentro del mismo reino animal, nada más lejos de la realidad. Todo se debe en última instancia, a la suerte de cóctel sanguíneo que somos. Corre por nuestra venas líquido azul y por nuestra arterias líquido rojo de: galaicos, astures, cántabros, carpetanos, lusitanos, turdetanos, suevos, celtíberos, ilergetes, vacceos, vascones, vettones, túrdulos, arevacos, palendones, caristios, várdalos, layetanos, ceretanos . Tartesos, que todavía les están buscando. Celtas cortos, largos con y sin boquilla pero todos con gaita. Romanos con sus legías en plan formación tortuga, lo de la cabra creo que fue posterior. Visigodos con la tira de reyes al cual con nombre más estrafalario, Chindasvinto, la virgen que denominación. Fenicios, inventores de la faltriquera sin agujero. Griegos cargados de yogourt y filosofía. Cartagineses con elefantes y elefantas y algo más llevarían digo yo. Algún cornúpeta y trenzado vikingo despistado con un remo en la mano. Una pizca de normandos de la pérfida albión y cuarto y mitad de germanos en busca de reproducción, las mujeres de por aquí con su belleza ya por aquél entonces tenían fama. Alanos armados hasta los dientes si les quedaban después de tantos encontronazos. Seguro que Asterix y Obelix antes de ir a ver a la bella Cleopatra se pasaron por aquí. Toda la alegre y variada morería, que les gusto tanto el pack de dos semanas de vacaciones con todo incluido que las alargaron ocho siglos. Se me olvidaban algunos indígenas transocéanicos y coloniales con y sin emplumar. Las gentes del Imperio del Sol Naciente también anduvieron por aquí, el apellido Japón y los ojos rasgados de algunos pieltoreños de donde iban a ser sino. Entre otros muchos buscadores de aventuras y desventuras por Piel de Toro.
Ésta mezcla dio lugar a una excelente cosecha, nosotros mismos, los pieltoreños, los de la uva mala “paburrir” y cojines a ras de suelo. Cagüentó lo que se menea. Nuestra evolución genealógica tribal mediante la histórica involuntaria, o no, selección natural produjo una gran mejora genética en casi todos los aspectos antropológicos y etológicos de nosotros como pueblo. A excepción de un pequeño defecto en un gen de cuarta o quinta categoría, es decir, un don nadie en cuanto a pirimidinas y purinas, sin embargo dominante, de ahí su más que extendida presencia por toda la tribu, decodificado da lugar a nuestra fenotípica e irreductible sordera. Somos un tanto tardos de oído, sí. Esta lentitud, deriva en una dificultad para el entendimiento del idioma que habla, el distinto, el adversario o contrincante, el diferente, el otro al fin .
Reconozcámoslo. Eeeeh, que me dices queeee, caimán.... Eeeeh, vamos no jodas...., eeeeh no te lo crees ni tú..., mandril.... eeeeh, pero tú de que vas... satanás. Y si seguimos sin oir y entendernos recurrimos al idioma ademán para que todo quede bien clarito.
La consecuencia última de nuestro ancestral déficit en poliglotía, fijado lastimosamente en el más universal de los códigos o lenguajes, el del ADN, es el padecimiento de una grave crisis idiomática crónica.
PD. Asina vamos, a empujones.
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| alvaro |
rev1z230 |
| lunes 1 de marzo de 2010 a las 09:39 horas |
Muy bueno el artículo. En cuando a la salida de tono de este individuo no me parece que sea para rasgarse las vestiduras. Si no gusta no se le vota y listo. Pero no creo que nada pueda desprestigiar aún mas a Eurovosión.
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| coincidente |
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| domingo 28 de febrero de 2010 a las 19:31 horas |
| Bueno, ademas tenemos una presidenta regional soltando lo de hijoputa y otras cosas cual camionero (y eso que fue a un colegio de pago y de los caros). La nombraría vicepresidenta nacional. Y un ex-presidente, si beves no conduzcas con gestos del tal cobra. Lo rescataría para ministro de educación nacional. |
| Un señor de Madrid |
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| domingo 28 de febrero de 2010 a las 12:59 horas |
¿ Quién pone el cascabel al gato ? Las medidas que usted exponen ni siquiera serían paliativos, tan sólo placebos que ofrecen sensación al enfermo de que se preocupan por él, no siendo conscientes de su fase terminal.
Por otro lado, no aprendemos de la historia, nuestra historia, a lo que sumamos el nuevo contexto global, los intereses partidistas que agravan y relentizan aún más la recuperación y la visión miope de nuestra sociedad del mundo globalizado.
El modelo económico a nivel internacional, necesitará de transformaciones profundas y en búsqueda de equilibrio entrópico. Materias primas, sistemas industriales, modelos de consumo, etc. Recuerden que los avances de la humanidad y recuperación de crisis globales en el pasado simpre venían precedidos de situaciones bélicas mundiales. Hoy este modelo es inviable aunque si lo utilizamos focalmente para utilizarlo como poder político y económico sobre terceros.
Es necesario modificar el modelo, todos estamos conectados, "piensa en global actua en local".
El modelo económico a nivel local, pasa por una necesaria reforma de la constitución, que como ciudadano reclamo, motivada por un cambio del proceso electoral en nuestro país, modelo de listas abiertas y más democrático internamente, y que por cierto ningún partido actual mayoritario le interesa. Este sin duda es el verdadero mal de nuestro país, tenemos infectado nuestro sistema y controlado por intereses partidistas, no de estado como debería ser.
Por otro lado modelos económicos productivos, innovación, energético, industrial, formación tienen que partir de un consenso general y apoyado políticamente. Facilitar el acceso al trabajo en buenas condiciones y competitivo de las personas jóvenes, que son el verdadero motor social, falta mucho en formación profesional.
Lo del sistema de pensiones, lo que nos venden es una gran patochada, el sistema piramidal poblacional es evidente que se modifique por una mejora de la calidad de vida. Faltan políticas incentivas de natalidad, empleo juventud y también buenas políticas en inmigración.
Es necesario volundad política y social para mantener el modelo que al menos hemos elegido voluntariamente. |
| luz |
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| domingo 28 de febrero de 2010 a las 00:35 horas |
| Lo mejor el pie de foto; recomiendo la relectura tranquila, es impresionante. |
| Otro de la muga alcalaíno |
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| domingo 28 de febrero de 2010 a las 00:11 horas |
| Eres una máquina Taronger me ha encantado la frase "el uno espanzurra cadáveres conduciendo sin luces por la carretera; el otro aguarda en el arcén hasta que se acumule suficiente carroña". No se puede ser más descriptivo, bravo. |
| uno de la muga |
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| sábado 27 de febrero de 2010 a las 14:07 horas |
Un gran placer la lectura.
convengo con la idea de que tenemos que evolucionar hacia la sinceridad. las mentiras convenientes se han enquistado en todos los estratos sociales, en todas las profesiones. Las mentiras convenientes ha generado murallas entre todos los individuos más incrédulos cuanto más mienten.
Nuestros dirigentes son reflejo exacto del pueblo que gobiernan.
los medios informativos pueden ser una excelente máquina para conducirnos hacia parajes más seguros y creativos. La valentía de exponer verdades documentadas para beneficio de todos. |
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