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| Los rectores, en pie de jeta |
| por Antonio R. Naranjo |
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| JUEVES 26 DE ENERO DE 2012 A LAS 11:29 HORAS |
| Opinión > Política |
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Las Universidades se levantan hoy, con infinita rimbombancia, para defender la “autonomía universitaria”, aunque esconden que ya la tienen y ocultan cómo la emplean. Salvo alguna gloriosa excepción, ninguna de ellas, en toda España, pinta algo en el panorama internacional.
La investigación es residual, irrelevante, costosa y a menudo una simple excusa para adjudicar recursos extra a los departamentos más leales electoralmente al rector de turno. Hay profesores de más y alumnos de menos en aulas vacías donde se imparten estudios que nadie demanda pero no se cambian para no perturbar al docente que no quiere o sabe reciclarse. Se contrata a discreción, haya o no crisis; se acumulan deudas ingentes y se utiliza esa autonomía para crear fundaciones, centros y organismos opacos que a menudo se comportan como la cueva de Alí Babá.
Y se gasta más del 50% del presupuesto en impulsar convenios colectivos repletos de privilegios que convierten las obligaciones, por mínimas que sean, en mero papel mojado. 30 años de inversión millonaria sostenida sólo han servido para transformar a los rectores en unos caciques de pueblo que malversan ingente dinero en fabricar lavadoras averiadas que nadie quiere pero todos financiamos a precio de oro.

Este libro del gran Tom Sharpe describe mejor cómo es la universidad que ninguna de las soflamas retóricas de sus irresponsables responsables. Mientras se recorta en los institutos, se congelan pensiones, se aumenta el paro o se suben los impuestos; los rectores dilapidan ingentes millonadas en una nadería ostentosa que envíal desempleo a miles de jóvenes y no puntúa en ningún nuevo modelo productivo. Tampoco es malo 'Soy Charlotte Simmons' del gran Tom Wolfe
Ha llegado el momento de plantarse y de tratar a esas instituciones como lo que son: una especie de aeropuertos fantasma, como los de Castellón o Ciudad Real, conducidos por irresponsables como el capitán del Costa Concordia. Ahora salen a la calle para defender una autonomía vergonzosa, pues no se emplea en desarrollar un proyecto social e intelectual, sino en perpetuar la ineficacia millonaria.
Si de verdad creyeran y quisieran a la universidad, dirían lo que todo el mundo con honestidad y decoro político sabe: que hay que cerrar la mitad y reforzar el resto lo que haga falta, apoyando a los centros que lo merecen, apostando por los profesores fantásticos que hay aunque no voten al candidato, acabando con estudios inanes adaptados a las prestaciones del docente en lugar de a las necesidades del alumno, mejorando la relación investigadora con las empresas, especializando estudios y, en definitiva, siendo de verdad el faro de conocimiento y reactivación social que hace demasiados años dejaron de ser para transformarse en una chapuza clientelar a la que sólo salva una combinación de liturgia histórica, complejo político y la fenomenal pero hipócrita retórica de personajes tan nefastos como Peces Barba, Virgilio Zapatero y otros de su especie.
Mientras, no lo duden, los rectores sólo saben ponerse en pie de jeta. |
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| Comentarios |
| Para comentario |
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| lunes 30 de enero de 2012 a las 16:31 horas |
Como todo el mundo sabe las plazas de profesores de universidad suelen ser dadas a dedo, casi siempre, de ahí la endogamia como uno de los grandes males de la universidad.
Y como todo el mundo debería saber los profesores y catedráticos de universidad son los únicos trabajadores que se conozca, junto con los políticos, que no tienen horario laboral, trabajan los que quieren y los que no, que son muchos no dan un palo al agua. |
| Opinion |
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| domingo 29 de enero de 2012 a las 19:31 horas |
Yo trabajo en la empresa privada pero tengo un amigo que trabaja en la Universidad. Es verdad que el tiene mas dias libres que yo, pero tambien gana mucho menos. No me cambiaría por el.
Yo no soy de la opinion que la culpa de la crisis la tienen los funcionarios, la culpa es de los banqueros, especuladores, politicos que ha hecho la vista gorda o que no han sabido gestionar el problema.
Asi que vamos a dejar de meternos con los pobres funcionarios. |
| Melchor |
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| domingo 29 de enero de 2012 a las 17:39 horas |
| Lo que ocurre Antonio, es que tu mediocridad hace que lo confundas todo, o más simple, no te enteres de nada. |
| Comentario |
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| sábado 28 de enero de 2012 a las 21:32 horas |
Los comentarios sobre PAS y PDI en la Universidad muestran un gran desconocimiento. Puedo asegurarles que, en general, el Personal de Administración y Servicios trabaja de forma ejemplar, con gran dedicación. Los derechos laborales de los que disfruta, como días para asuntos propios, se remontan a los tiempos del ministro Moscoso, del primer gobierno de Felipe González, y también aparecen en mucho convenios de la la empresa privada. Sus plazas las han ganado en oposiciones públicas, por supuesto. Muchos son simplemente interinos, o trabajan de forma intermitente con sustituciones. Todos tenemos amigos en esta desagradable situación.
El profesorado de la Universidad tiene que recorrer una carrera llena de obstáculos. En primer lugar, acceder a una beca competitiva para realizar el doctorado, que le garantiza la friolera de 1100€ de retribución durante cuatro años. Si termina su tesis doctoral, podrá acceder a una plaza de Profesor Ayudante Doctor (hoy día es muy, muy difícil), tras someterse a un proceso de evaluación externa por la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad). En esa primera plaza podrá permanecer contratado durante cinco años, con un sueldo ligeramente superior al de becario.
Antes de finalizar su contrato de cinco años, deberá someterse a una nueva evaluación externa por la ANECA, muy exigente. Puedo asegurarles que para superar esta evaluación, el profesor universitario tiene que trabajar bastante más de ocho horas diarias en promedio. Tendrá, además, que dejar su familia y amigos durante unos meses, para desplazarse a completar su formación a una universidad extranjera, y para ello, deberá conseguir financiación optando a nuevas becas competitivas (o pagarlo todo de su sueldo).
Finalmente, con suerte, puede que sea evaluado positivamente y obtenga la recompensa al trabajo continuo durante cerca de 10 años, tras conseguir la licenciatura. Si es así, podrá, por fin, presentarse a su primera oposición para ser Profesor Titular. No se preocupen, no se hará rico, ni mucho menos.
Puede (es lo más probable), que su carrera universitaria se acabe con la defensa de la tesis doctoral, y que nunca consiga un mísero contrato de Profesor Ayudante. Si ese es su destino, tal vez acabe contratado con cargo a proyectos de investigación, pendiente de un hilo, de que el grupo de investigación al que pertenece tenga éxito en propuestas de proyectos, o cuente con financiación externa de empresas. Su vida universitaria estará llena de incertidumbre, y no conseguirá un contrato estable en mucho tiempo. Por suerte, muchos de estos excelentes estudiantes, consiguen buenos trabajos en empresas que valoran su formación de excelencia.
Si nuestro personaje consigue finalmente ser Profesor Titular ( tras su acreditación por la ANECA, la convocatoria de una oposición, que habrá de ganar) además de la docencia, contribuirá a la investigación dentro de un grupo. En ese grupo, deberá trabajar duro para conseguir financiación y mantener los contratos de aquellos que no tuvieron tanta suerte. En promedio trabajará muchas horas diarias, en su centro, y también en casa. Será sometido a evaluación continuamente y su sueldo será comparable al Profesor de Enseñanzas Medias. Tendrá que actualizar sus conocimientos continuamente, publicar artículos en revistas, codearse con investigadores de otros países, etc.
De cuando en cuando, vivirá una reforma de planes de estudios, y puede que sea tan grande como aquella que ahora estamos viviendo, que está provocando el abandono de buena parte de los profesores más antiguos, que se acogen a jubilaciones anticipadas, con tal de no sufrir las penurias del sistema.
Y eso sí, siempre contando con la incomprensión de la Sociedad, que le tachará de vago. Sus vecinos le preguntarán cien veces de cuántas vacaciones disfruta (un mes en verano y unos días en Semana Santa). En Navidad, pasará el tiempo preparando una propuesta de proyecto de investigación cada tres años, prácticamente sin dormir por lo apurado del tiempo.
Esta es la realidad de la mayoría del profesorado y PAS de la Universidad. Claro está, también los hay que se aprovechan de sus compañeros y prácticamente no trabajan nada. Pero el trabajo que ellos no hacen, lo hacemos los demás, porque si no, el sistema se hundiría. La mayoría amamos nuestro trabajo y hemos dedicado los mejores años de nuestra vida al trabajo intenso para poder seguir en este mundo el resto de nuestra vida. |
| Querido PAS |
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| sábado 28 de enero de 2012 a las 11:51 horas |
La universidad no solo es el PAS, unico colectivo en el que no gano Sotelsek-Galvan, también estan los profesores y catedraticos.Si hiciesemos un control de sus horarios de presencia en la universidad, veríamos que muchos solo van 2/h/semana el cuatrimestre total,(24 h/año) que dan clases y eso es un escandalo, por que ademas son los que mas cobran y mas suben el gasto de personal.
Luego estan los profes que investigan con pocos medios y nada retribuidos 100€/mes por seis años de investigación basica, por que el presupuesto no da para mas.
Y finalmente están los que suelen ir habitualmente a la universidad de lunes a jueves de 10 a 14 h, que son la mayoria, por entretenerse. |
| Antonio |
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| viernes 27 de enero de 2012 a las 09:38 horas |
Otra vez Sr. Naranjo (D. Antonio)vuelve usted a nombrar únicamente a SOCIALISTAS. De verdad, ¿qué le han hecho? Supongo que no recuerda ningún dirigente universitario de ideología conservadora o neoliberal. Hágaselo mirar, empiezo a sospechar que es una obsesión... por no pensar en su NULA IMPARCIALIDAD como periodista.
Un saludo. |
| PAS |
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| jueves 26 de enero de 2012 a las 12:59 horas |
Querido Antonio, a pesar de su inquina hacia la Universidad dice usted muchas verdades pero también exagera en alguna de sus acusaciones. En esta universidad se contrata a mucho inútil y enchufado sin ningún mérito y se hace la vida imposible al funcionario trabajador o incluso se despide a quién realiza una buena labor, como fue el caso de nuestra querida Celia, persona competente y maravillosa en el trato.
Pero todo esto, no quita que usted exagere en afirmaciones como la de los Convenios repeltos de privilegios. Mire usted, del círculo de mis amigos yo soy el que menos gana con una antigüedad de 15 años tras ganar una oposición con 4500 aspirantes.
De mis amigos y conocidos, tengo igual número de días libres en semana santa y navidad, y en algunos casos hay quien tiene más. Y respecto a moscosos lo mismo,porque algunos realizan horas extras que luego cogen en días libres o incluso en Convenios como el de la Construcción aparecen por decreto el que se puedan coger todos los puentes mientras que la Universidad no existe ningún puente a no ser que cojamos un día de libre disposición.
Todos estos derechos estaban instaurados cuando yo llegué a la Universidad, y no sé si tendrá noticias de que el Rector quiere hacernos retroceder 20 años quitando de un plumazo derechos adquiridos a lo largo del tiempo en negociaciones y convenios en dónde a veces perdimos dinero.
Acerquese y tenga noticias del movimiento que se está dándo en las Asambleas del PAS y que está uniendo al casi el 100% de los empleados de la Universidad y cómo hemos formado un frente común en defensa de nuestros derechos.
Un saludo. |
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