El lenguaje crea realidades. Las palabras que usamos, además de permitirnos comunicarnos, provocan imágenes en quienes las escuchan, o leen, como vosotros. Si yo, ahora mismo, os digo que penséis en el “Toro de Osborne”, o en “Papa Noel”, inmediatamente, todos visualizáis esas imágenes. Es más, si os digo que NO PENSÉIS en el “Toro de Osborne”, o en “Papa Noel”, o en un “Elefante verde”, -repito-, ¡¡¡NO PENSÉIS EN ELLO!, irremediablemente, en vuestra mente estáis “viendo” esas imágenes. Es imposible evitarlo, y tiene que ver con numerosas variantes de la denominada programación neurolingüistica (PNL).
No sé si Mourinho por desconocimiento, o por provocación –probablemente, sí-, o por esa tendencia tan suya de “¡Mourinho, los niños y las mujeres, primero!” -como si de un Schettino futbolístico cualquiera se tratara-, lo cierto es que su expresión de basura para definir la primera parte de su equipo frente al Málaga, en Copa del Rey, no fue casual. Y lejos de serlo, fue muy peligrosa, porque automáticamente convirtió a sus jugadores en productores de basura, y no como consecuencia de restos de ninguna actividad, sino como calificativo de un trabajo de pobre calidad o mal hecho.
Así empezó el año, Mou, es decir, dejando en evidencia con sus comentarios públicos la tan cacareada como ficticia buena gestión de vestuarios que le ha acompañado en su polémica carrera. Sin duda, muy desalentador para sus fieles, pero parecía que pasajero, y sólo fruto del enésimo calentón del “que nunca se equivoca y nuevo gurú del Real Madrid”. Nada de eso. 25 días después, todo ha empeorado de manera sobresaliente y nos encontramos al “reinventor del madridismo” con la máquina de fabricar basura a todo trapo en una especie de huída a mitad de camino entre el niño malcriado y la prepotencia de caudillos de República Bananera.
Utilizando su propia expresión, la palabra de moda es basura. Bien podríamos definir, también, como basura la primera parte de Mallorca, en la que como la del día del Málaga, obviamente, algo tendrá que ver el entrenador, digo yo… ¿O es que sólo se alaba a Mourinho cuándo monta el número de los papelitos y de las remontadas? ¡Ah!, ¿que resulta que cuándo el equipo va perdiendo es porque los jugadores están gordos y han viajado mucho en vacaciones, y cuándo ganan es porque Mou ha sabido motivar y hacer cambios clave para que las cosas funcionen? ¿De veras? No me lo creo. No, no me creo que penséis así y me da pudor intelectual, ver/leer/escuchar esos comentarios cuán “abrazafarolas” que diría aquel, desde buena parte de los medios de comunicación.
El colmo del desatino en el que vive instalado Mourinho y, por extensión, el Real Madrid, fue lo de la semana pasada frente al Barça. Por supuesto, por el planteamiento y el fútbol desplegado por el equipo. Y, desde luego, por la vergüenza ajena que da a cualquier persona con dos dedos de frente, el comportamiento de Pepe con la posterior justificación de su amo e incentivador, -aunque no responsable-, y que se llama Mou, que se une al silencio del presidente.
El disparate es todo lo que ha seguido a eso, para mayor regocijo de los rivales del Real Madrid. Eso sí que es una basura. Montar una caza de brujas como se ha hecho por parte del portugués para descubrir desde dónde se filtran noticias del vestuario, es indignante y crisparía al mismisimo Santo Job. Y lo es porque Mourinho es el “GRAN FILTRADOR”. ¡Eso sí, a quién a él le cae bien! Todavía me acuerdo del 7 de diciembre de 1996, -como segundo de Robson-, como él mismo era quien filtraba, por ejemplo, la alineación sorpresa de Ronaldo y Pizzi juntos para jugar contra el Madrid de Capello en el Bernabeu. Yo estaba en el Hotel NH Príncipe de Vergara, y Mou era quien se lo contaba a un compañero de COPE Barcelona, de aquella época, con mi presencia a una discreta distancia. ¡Como ha cambiado el cuento Mou, y qué poca memoria tenemos para lo que queremos! Basura es obligar a Iker Casillas y Sergio Ramos a hacer el papelón en los medios del club, para apoyar a su entrenador, y amortiguar la verdad contada por MARCA, y ya avisada por muchos desde hace muchos meses. Eso sí que resta credibilidad y le quita prestigio al Mejor Club del Siglo XX.
Basura, evidentemente, también es que muchos periodistas critiquen las filtraciones y las fuentes que posee MARCA para contar lo que muchos intuían, e incluso, sabían, pero no se atrevían a publicar… Y basura, en fin, es que como parece que alguien ya ha autorizado a “tocar” a Mou, los que han sido sus bufones desde las tertulias televisivas y radiofónicas, ahora, ya critiquen con dureza al nuevo “ayatolá” blanco, seguramente, barruntando que le queda poco en el club, y ya no importa demasiado molestarle.
Ante este desolador panorama, la mejor noticia para el Real Madrid, es que le quedan noventa minutos de fútbol en el Camp Nou para cambiar la tendencia que se va haciendo peligrosa costumbre frente al Barça. Los jugadores -como ya hicieron después de lo del Levante y Santander-, han tomado el mando, y se han conjurado para jugar con un esquema y una actitud propia de la exigencia del Club, y no hacer el ridículo como la semana pasada en el Bernabeu, tras un nuevo planteamiento desde y para la gloria personal de su entrenador.
En este caso, el Madrid podrá ganar o perder con el Barcelona pero todos, -jugadores y afición-, podrán mirarse al espejo y sentirse orgullosos de haberlo intentado con fidelidad a su estilo. Veremos si su todavía entrenador, decide sumarse al sentido común o prefiere seguir siendo un “verso suelto” obsesionado con darse la razón a si mismo aunque eso eche por tierra la ilusión de millones de aficionados que no reconocen a “SU MADRID”.
25.enero.2012
EGC.
P.D. La Copa del Rey a partido único, y con sorteo puro, ¡por favor! Así descargaríamos calendarios y “pondríamos verdad” a una competición tan bonita como maltratada. ¡¡¡Enhorabuena al Mirandés!!! Otra gesta del equipo burgalés, si cabe, todavía, con más mérito al hacerlo a doble partido. Esta magia tan especial es el secreto de este deporte. |