
ÓSCAR SÁEZ
Vale, pongamos que una planta de plasma provoca que los peces salgan con cinco ojos y los niños con tres piernas, y no me refiero a los de Nacho Vidal. Vale, critiquémoslo, váyamos a degüello a por ello, que dimitan si tienen que dimitir, pero una vez hecha la crítica, no estaría de más que alguien pusiera una alternativa sobre la mesa.
Al vertedero de Alcalá, donde depositan sus residuos media comarca –incluido Torrejón que no quiere verter en su casa, ni invertir lo que sí tiene para fuegos artificiales–, le queda una vida útil de cuatro años, es decir, estamos casi fuera de tiempo, al ritmo que funciona la administración, para construir una planta de tratamiento, sea la que sea, sea donde sea.
Así que dejemos la basura demagógica a otro lado, pónganse la pinza en la nariz para llegar a un acuerdo y no olviden que durante 30 años se ha estado tirando nuestras mondas de naranjas diarias a solo unos metros del parque natural, que recuerdo está protegido por la Comunidad de Madrid. Así que reciclen sus posturas porque si no Alcalá puede convertirse en un montón de basura.
Twitter: @oscarsaez
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