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| Qué sabrá la Unesco |
| por Uno de la Redacción |
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| LUNES 19 DE SEPTIEMBRE DE 2011 A LAS 10:51 HORAS |
| Opinión > Cultura |
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PEDRO P. HINOJOS
Lo que quedó del puente viejo del Zulema tras la explosión del polvorín en 1947 va a tener, al fin, nuevo uso. Los recios tajamares que algunas guías atribuyen a una construcción romana, si bien los orígenes hay que buscarlos por el otoño de la Edad Media, servirán ahora de pilares para una pasarela peatonal de diseño largamente esperada por vecinos andarines.
Pero al Gobierno local le ha salido también para este rato la verruga de la protesta de los ecologistas, que ven en este proyecto una nueva agresión al patrimonio histórico y artístico de la Ciudad Patrimonio; otro de esos ataques capaces de espantar a la Unesco, como la destrucción de los añosos molinos del Henares o el descuido del yacimiento calcolítico de La Esgaravita. Desde el Ayuntamiento ponen cara de estar escuchando disparates, aseguran que la Unesco está conforme con lo que se hace e incluso el alcalde se ha llegado a preguntar en voz alta qué hacen los ecologistas preocupándose por las piedras.
Así de puñetera es la ecología urbana. Y también la curiosidad de algunos vecinos. Que no falte, por lo demás. No estamos en un lugar ni en un momento propicios para interesarse por algo más que el propio trasero. Que el estado de nuestros añejos y maltratados pedruscos ocupe y preocupe a nuestros gobernantes y a parte de paisanaje es un lujo. A partir de ahí, sobran los discursos triunfalistas y los apocalípticos y falta un exigente término medio con entendimiento de todos. Por ejemplo, entre la ejemplar recuperación de la Complutum que se salvó de no acabar en los sótanos del barrio del Juncal; y el mural amarillo desgarrador de la Casa Tapón que, por suerte, ningún vecino ni comerciante ni tabernero del Casco Histórico se han atrevido a imitar. Porque de todo esto, y de dimes y diretes, ¿qué sabrá la venerable e inútil Unesco? |
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| Comentarios |
| Adalberto de Peñafort |
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| martes 20 de septiembre de 2011 a las 16:52 horas |
| La aberración estética de la Casa Tapón, porque no tiene otro nombre, es el definitivo pistoletazo de salida para rebelarnos contra la mediocridad reinante. Licencia de corso para todo tipo de grafitis porque resulta que son los horteras del Ayuntamiento los primeros en perpetralos y como bien dice María Asenjo, maestros en el arte de la prohibición. Toldos, rótulos etc. etc. Se lían a empedrar calles para que luego las machaquen los coches y provoquen aún más contaminación acústica. Se necesita un verdadero FORO para rebelarse de verdad ante una ciudad que heredarán nuestros hijos. Existe CRISIS, pero también una CRISIS mental en todos los que pretenden gobernar esta ciudad. Horteas, que sois unos horteras. |
| María Asenjo |
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| martes 20 de septiembre de 2011 a las 14:07 horas |
En estos tiempos de crisis y paro al por mayor, se notan más los estómagos agradecidos. No es curiosidad vecinal sino profunda y dolorosa preocupación por lo que "los que pueden" están haciendo con Alcalá. No hay sensibilidad artística, ni histórica ni patrimonial...nada. Tú, vecino de a pié, don nadie, trata de cambiar una ventana o poner un toldo y te enfrentarás con toda una normativa imposible de esquivar. El Ayuntamiento o la Comunidad, no, ellos pueden hacer y deshacer, tirar y construir o pintar como les de la gana y mejor les convenga sin atenerse a nada. Ejemplos de esto sobran por toda la ciudad.
Una pena penita pena |
| Manu |
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| martes 20 de septiembre de 2011 a las 12:02 horas |
| Me ha gustado su artículo pero me parece a mí que se pasa un pelín de inocente o de utópico. Como dice Warren, al poder local le sienta muy mal que algunas personas puedan ser críticos con sus actuaciones y no admiten la más mínima queja o sugerencia, que convierten en un ataque o en un insulto. Usted ha puesto el buen ejemplo de la fachada de la casa tapón. Y yo me pregunto, en qué estaban pensando los tecnicos de patrimonio cuando le dieron permiso a esa salvajada? Un saludo y enhorabuena |
| Yuli |
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| martes 20 de septiembre de 2011 a las 09:41 horas |
| Paradojas de la estética hortera de quienes nos gobiernan. La ciudad se "abre" al visitante con una tapia de hormigón que oculta la perspectiva de ciudad renacentista que dibujó Vingaerde. Y encima tienen la desfachatez de "grabar" sobre ella aquello de "Patrimonio de la Humanidad". ¿Qué Patrimonio nos van a dejar? Son como un elefante en una cacharrería, pero es que da la casualidad que la hermosa cacharrería nos pertenece a todos y tenemos que movilizarnos para que el mal gusto y la peor de este equipo de gobierno no nos destrocen aún más el extraordinario decorado que nos legaron gentes de mayor sensibilidad. Ya es hora de ir a por ellos. |
| Grant |
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| lunes 19 de septiembre de 2011 a las 23:17 horas |
| El que tenga lo que hay que tener, que haga una "decoración" en fachada propia del estilo de la Casa Tapón y en medio del casco histórico. A ver que pasa por seguir el ejemplo bartolino. Siempre se dice aquello de: Nosotros... y ellos. |
| Warren |
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| lunes 19 de septiembre de 2011 a las 22:50 horas |
Y los demás...que sabemos.
En este maltratado Alcalá que calla a todas las tropelías que se le hacen. Obras eternas, mercado de abastos que tiene de todo menos de eso que se titula y además es incoherente con el entorno, los vaciados y derribos de las casa del centro, el anexo de la Casa de Cervantes, la biblioteca de la Calle San Julián... y un larguísimo etcetera. Pero lo mas dañino es la interminable clá que siempre pelotea por si cae algo. Les parece que está mal que uno solo diga las cosas por su nombre ?. Yo se lo agradezco. Por cierto "Uno de la Redacción", sabido es que mas de la mitad de la ciudad romana está bajo los pisos, pregúntese como llegó allí |
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