La teta y la luna. Es campaña y hay crisis, pero Zapatero tiene que adelantar un mitin en Cantabria para no quedarse sólo por un partido del Racing de Santander. Y el despliegue merluzo de Errandonea, 25 años en la cárcel y sale igual de tarado, no pudo ser la noticia más leída del día por el desplazamiento de pecho de una concursante de televisión. El cerebro del elector parece trasladarse con facilidad al pie de un campo de fútbol o a un seno superviviente. Y plantea la duda de cuál de los tres órganos es más de silicona.
Peter Pan Gore. Sólo los tontos y los fanáticos pueden seguir siendo los mismos así que pasen cinco lustros. El peterpanismo del etarra de todas las portadas es una prueba psicológica de cargo contra la posibilidad de que se abandone la violencia del todo. Y un indicio del carácter exclusivamente táctico de una tregua o una condena que, por lo demás, ya debiéramos conocer tras treinta años de bombas.
Matar, o no. En otras palabras, la única manera de comprobar de verdad si el fin del terror es inminente era no dejar a Bildu presentarse a las Elecciones: si era cierto; ETA no matará. Y si mata, no era cierto. Puestos a hacer política, el Constitucional podía haberla hecho de la buena: regular a partir de los principios y no de la táctica, por tentadora y defendible que sea a pesar del exceso de alaridos y críticas, nada razonables.
Bildu, transparente
Terminando con Bildu. La única manera de soportar y explicar la presentación de Bildu es, pues, desde la política. Y el gran problema, delegar esa tarea en un tribunal: pierde la justicia, y se esconde la política. Cada argumento a esgrimir para ilegalizar Bildu tiene otro para dejarle concurrir en las elecciones, sin que nadie a un lado o a otro deba escandalizarse: es perfectamente defendible lo uno y lo contrario. Sólo hay una cosa que no lo es: decidirlo desde el Gobierno, pero que parezca un accidente.
Lo público. Suele confundirse el anhelo de quienes trabajan en con las necesidades de quienes los financian y esperan disfrutarlo. Mientras la discusión sobre el coste y la eficacia quede al margen del mantra nada progresista de quienes dicen defender lo público; al público le importarán menos quién le dé la sanidad o la educación si se la dan con unos pocos menos moscosos y una ligera reducción de la retórica sindical. Para defender de verdad lo público, hay que pensar un poco más en el público.
La promesa. Por lo visto ha habido un candidato a alcalde que ha prometido algo. No se descarta la intervención del Supremo y del Constitucional por si fuera constitutivo de delito o todo queda en una mentira. La contención electoral estimula el ruido para llenar el tiempo y simular que hay campaña, pero todo el mundo sabe que la próxima legislatura va a ser a la griega: intervenidos, sin un euro, y un poco de rodillas.
mata el hambre, matan las pateras, matan los EEUU, la OTAN los deja morir de inanición, matan los bancos, el petroleo, los paises ricos, las multinacionales, la energía atómica, la policía, mata el futbol a navajazos, se calla cuando hay intereses y se vive del terrorismo subyacente, se crean monstruos desde los intereses políticos, se crean Bin Laden para justificarlo todo, 70.000 civiles asisinados en Iraq con la complicidad del P.... que bien nos viene ETA
¿Que Errandonea tras 25 años en la cárcel sale igual de tarado? ¿Por qué? Entiendo que tras 25 años en la cárcel el tal Errandonea ha pagado su deuda con la sociedad ¿Usted no? Es más, al salir de la cárcel lo primero que hace es enarbolar una pancarta de un partido político que condena la violencia de ETA. Tal vez usted tenga dudas sobre Bildu, y bueno, la duda es razonable pero no basta. Esto quién mejor lo ha escrito ha sido Juan Torres hoy en Diario Siglo XXI.com: “En todo caso, ni Errandonea es portavoz, ni dirigente, ni candidato de Bildu, ni la sospecha sirve legalmente para otra cosa que para extremar la vigilancia sobre lo que, en adelante, la coalición pueda hacer. Cabe en lo posible que en 25 años, que es toda una vida, o lo mejor de ella, se pueda acabar repudiando aquello, la violencia, que la truncó.”