¿Por qué no estoy con mis hijos?
por Paula Ballesteros

JUEVES 7 DE ABRIL DE 2011 A LAS 16:34 HORAS
Opinión > Política
 
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Por Paula Ballesteros

 

A veces, las madres queremos para nuestros hijos lo mejor y no todas las parejas que eligen son de nuestro agrado, sin embargo esa clase de amor es destructivo. Los hijos no son propiedad de sus progenitores, las obligaciones  legales que tenemos siendo padres, se convierten en morales que durante toda la vida y a causa del amor que siente un padre, no tienen fin.

 

Los hombres cuya fama de dureza para con los hijos les ha acompañado en tiempos anteriores, suelen ser menos absorbentes que la madre cuando estos se independizan para comenzar su vida con la pareja elegida.

 

He buscado explicación a los problemas que pueden existir entre suegra y nuera llegando a la conclusión de que cuando ambas tienen en su vida ocupaciones que no justifiquen su existencia en la maternidad, la relación transcurre normalmente, sin que estas dos mujeres se conviertan en enemigas irreconciliables el resto de su vida. 

 

Si una madre comprende y respeta el derecho de sus hijos a tener su propia vida, aunque presienta que pueden equivocarse, tratará de no inmiscuirse y si realmente ese hijo se equivoca, ayudará de la forma más suave y comprensiva, que nunca le permita decir "ya te lo decía yo".

 

Sé que muchas madres pueden sentirse ofendidas por mis palabras, yo soy madre y no me siento aludida, por lo tanto la que no se vea reflejada, no tiene motivos para ofenderse, porque suegras buenas las hay y bichos que amargan la vida a sus hijos, la misma cantidad que las nueras celosas de que el  marido continúe demostrando cariño a esos padres que lucharon por el niño que ahora como hombre es su pareja.

 

Es un problema de celos motivados por la inseguridad en uno mismo. La carencia de formación contribuye  a problemas sin base lógica, la educación y no lo digo despectivamente, si no como apuntando la necesidad de ella para conseguir una sociedad más sana y feliz, se hace imprescindible. Muchos de los problemas y las soluciones que el estado propone y ofrece no serían necesarios si la formación desde los colegios fuese la asignatura en la que se necesitase matrícula para considerar apto al estudiante.

 

Las injusticias que se cometen en organismos creados para el bien del Menor, demuestran que tal vez la última razón de su existencia es esa, el negocio del dolor una vez más se hace patente como primera razón de que personas no cualificadas para tener la responsabilidad que requieren decisiones tan graves, como separar a unos niños de su familia, no solo no están cualificadas, además se apoyan en un sistema tan mal organizado, que permite amparados en la legalidad, adquirir ganancias como cualquier negocio y mantener puestos de trabajo a quienes de otro modo,  tal vez no podrían salir  airosos de una entrevista en la que tuviesen que aportar un curriculum apto para adquirir el puesto de trabajo.

 

Conozco la dureza de mis palabras y sé que algunos profesionales que cumplen con responsabilidad su trabajo, pueden sentirse ofendidos, a todos ellos les aconsejo lo mismo, personalmente no me gustaría verme atrapada en dudas tan graves e historias tan lúgubres como obscenas, exigiría investigar para depurar responsabilidades a quien corresponda.

 

Los presidentes de Juntas, Defensores del Pueblo, del Menor y La Fiscalía tienen poder y obligación para investigar todas las demandas de familias que acusan del secuestro de sus hijos. ¿No tiene el menor derecho a ser interrogado en presencia de un adulto? los niños son sacados de sus colegios sin dar oportunidad a sus familiares de que se opongan. ¿Se llama secuestro?

 

La historia de hoy es consecuencia del mal planteamiento y enfoque del cariño de madre y el daño que produce en una pareja en la que los hijos de ésta son los que pagan sin saber bien el motivo. Junto a un ejercicio de la función de los servicios sociales que va más allá de lo que se puede considerar un servicio a la sociedad. El círculo nunca se cerrará y esos niños, apartados de su familia, crecerán sin la autoestima y respeto por si mismos que cualquier adulto necesita para ser responsable de su propia vida.

 

 



AÚN HOY EN DÍA NO ME EXPLICO POR QUÉ MIS HIJOS NO ESTÁN CONMIGO

 Por L.M.O (*)

 

Ella ya estaba actuando a nuestras espaldas para que saliese todo tal y como ella quería...llevo media vida aguantando y escuchando la misma amenaza y mas cada vez que discutíamos....diez días antes de lo sucedido nosotras discutimos y la eche de mi casa y como siempre me volvía a repetir la misma amenaza (esta me la vas a pagar, te lo aseguro, voy hacer que te quiten a los hijos porque eres una sinvergüenza......) y muchas mas cosas.....

 

El día 8 de febrero del 2011, a media mañana recibió mi marido una llamada, era su madre, diciéndole que la habían llamado los de menores y que querían hablar con ella” casualidad" y que ya le contaría. 

 

Al rato, ya estando dos de mis hijos en casa, volvió a sonar el tlf y de nuevo era mi suegra, diciéndole a mi marido que bajase a su casa un momento.(vivimos encima en el mismo portal, ella en el 2º y nosotros en el 4º)  mi marido tardo muy poquito en subir serio y callado, yo le pregunte qué pasaba, su contestación fue-"pregúntale a tu  hijo que es el que se quiere ir de casa".No supe que contestar, no me explicaba lo que pasaba.

Llame varias veces a mi hijo por la ventana para que subiese a casa, yo quería hablar con él,  no contestaba, quien lo hacia era su abuela."El no tiene por qué subir "yo cada vez mas nerviosa no sabía que pensar.

 

La tía de mi marido  y mi hijo nos pidieron que bajásemos, lo hizo mi marido y dos minutos más tarde lo hice yo, ya llegando a la puerta me encontré con todo el pastelón, ella echando a mi marido de su casa de muy malas maneras,  al verme empezó a insultarme, llamándome de todo de todo menos guapa, intentando cerrarme la puerta en las narices.

 

Ya estaba harta de sus insultos y de que siempre me estuviese haciendo daño, tanto que no me dejaba ni vivir, di  una patada a la puerta evitando que la cerrase... fui a por ella sin controlar mis nervios acumulados durante años,...en el forcejeo para evitar el enfrentamiento,  mi hijo se hizo daño en el cuello.

 

Salieron los vecinos de  la puerta de enfrente, a mi hijo y a mi nos metieron es su casa cerrando la puerta. Se oía a mi suegra gritar como una loca. Mi marido subió hasta mi casa para tranquilizar a mi hija de 14 años, al de 7 y la chiquitina de tres, que estaban asustados.

 

Yo intentaba hablar con mi hijo de 15 años, intentando averiguar el motivo de su reacción, desde fuera su abuela le gritaba que se saliese de casa de los vecinos, que ella era su abuela. Intentó entrar, sin conseguirlo, el dueño de la casa se negó a dejarla entrar. Aún no consigo explicarme la reacción de mi hijo, no le conozco desde que aquel día dejó a sus padres y se marchó a casa de su abuela.

 

Era dulce y cariñoso, presumía de padres, la gente que nos conoce no se explica que una familia tan unida y siempre junta esté pasando por esta situación.  Mi hijo está anulado, no le reconozco.

 

Por defender mi casa y a mi hijo, colaboré sin querer con mi suegra, aquel suceso lo aprovechó para ponernos  una denuncia por maltrato a mi hijo y a ella.

 

Aquella tarde vino mi familia a casa, unos buenos amigos padres de un niño de la edad del mío con el que siempre estaba, incluso se quedaba a dormir con ellos o en mi casa. Me repiten continuamente que no se explican lo sucedido, ella nos tiene como padres modelo que comparten todo con sus hijos, que no saben hacer nada sin ellos y para ellos. Yo no puedo dejar de llorar impotente, buscando una razón que no encuentro.

 

 

 

Aquella tarde llamaron de comisaría para que me presentase a tomarme declaración y que mi marido quedaba detenido en calabozos. Un mal presentimiento me hizo preparar todos los papeles, libro de familia y un papel escrito de mi puño y letra, diciendo que mis hijos y sus papeles quedaban a cargo del vecino que había mediado en la pelea con mi  suegra. Ese vecino y amigo había sido testigo de todo lo sucedido y sabía que podía confiar a mis hijos en sus manos, hasta que los otros abuelos se pudiesen hacer cargo de ellos en caso de que yo quedase detenida.

 

A la mañana siguiente me presenté en comisaría, recomendando a mi hija de catorce años que estuviese tranquila y que los abuelos irían al colegio a recogerlos si yo no llegaba a tiempo. La mayor que iba a otro colegio me dijo antes de salir por la puerta: tranquila mamá que no pasará nada.

 

Llevé a los dos más pequeños al cole cerca de mi casa, como cada mañana, les di un beso y me marché a comisaría. Quedé también detenida, por la denuncia de mi suegra de vender droga, en mi casa se hizo un registro policial, buscando la droga. Naturalmente no la encontraron, ni siquiera indicios, pero la pesadilla para mi familia no había terminado.

Pasaban las horas en los calabozos y nadie nos decía nada hasta que pasamos a un juez. Las acusaciones que tuvimos que oír, de malos tratos, mal comportamiento con nuestros hijos, aún las tengo en mi cabeza.

 

Salimos con una orden de alejamiento para con mi hijo y para mi suegra. Llame al vecino encargado de mis niños y llorando me dijo: ven corriendo, los niños, los niños, no podía decirme nada más, estaba histérico.

 

Regresamos corriendo y allí nos contaron lo que había sucedido: el vecino, la otra abuela y mi sobrina habían ido al colegio a recogerlos y viendo que no salían entraron a preguntar. El director del colegio, muy nervioso y alterado relató que a pesar de su oposición, los de Menores habían entrado de malas formas sacando a mis hijos de sus clases una hora antes. El niño de siete años lloraba y pedía a gritos socorro por su hermana de tres años que lloraba, a sus tres años no comprendía por qué la separaban de su hermano y de las personas que conocía. 

 

Todos los que presenciaron el secuestro de mis hijos, querían hacer algo pero nada pudieron hacer. Mis hijos fueron secuestrados y separados por una denuncia falsa motivada por los celos de una suegra que me juró que me haría mucho daño.

Al ver el secuestro, mi familia y el vecino se presentaron en Menores reclamando a los niños, les presentaron el papel de mi puño y letra diciendo que se los dejaba a su cargo porque tenía que presentarme en comisaría. Se negaron a entregar el papel y aunque se querían quedar con el solo les dieron una copia.

 

Desde entonces no dormimos, en mi cabeza tengo presentes imágenes de mis hijos llorando y pidiendo volver a casa. El mayor de 15 años, ha sido engañado por su abuela y está  en un centro con el de siete y la de catorce, la residencia Iregua, unas calles más arriba de mi casa, aquí en Logroño. La de tres años en una residencia guardería en el centro de la misma ciudad, La Cometa se llama. 

 

Hemos reclamado, los niños lloran y piden volver con sus padres, el día 10 de marzo al acudir a Servicios Sociales reclamando a mis hijos, nos comunican que los niños ya no están con nosotros, son niños tutelados porque los han declarado en situación de abandono. 

 

Reclamar es imposible, te tratan mal, te piden todo por escrito, sin embargo a nosotros nos comunican por teléfono (la ley exige que sea por escrito y con tiempo suficiente) las visitas.

 

Mis hijos declaran que todo  de lo que se nos acusa es mentira, pero nadie nos hace caso, recurrimos a todos aquellos que creemos pueden atender este atentado contra la familia y puede solucionar, pero el silencio y las dificultades que ponen son inmensas.

 

Soy una madre desesperada que por una denuncia de falsos testimonios, sin comprobar ha perdido a sus cuatro hijos y cuando intento grabar las conversaciones con la persona que lleva este tema en Menores o vídeos para colgar en Internet y poder demostrar el sufrimiento de mis hijos y sus peticiones de volver a casa, recibo represalias y me privan de las visitas. Yo sufro, pero castigan a mis hijos que esperan las pocas visitas que nos conceden impacientes.

 

Nos dicen que mandemos una carta a la directora ¿qué puedo decir en esa carta, que quiero a mis hijos? como puedo explicar a personas que tienen poder para secuestrar a menores aprovechando la ausencia de sus padres, de un colegio, pasando por encima de la autoridad del director, de su familia que se presenta en Menores reclamando a los niños, que mis hijos no están en situación de abandono.

 

Ahora me acerco al centro y a pesar de la prohibición de hacerlo ¡me prohíben a mi, a su madre que me acerque a mis hijos! Cuando están en el patio trato de coger sus manos a través de las rejas y darles un beso. Me estoy volviendo loca, no entiendo nada solo se que lo único que me impide abandonarme y dejar que mi vida se termine son las caritas de mis niños esperando poder cogerme la mano a través de una reja y decirme que me quieren.

 

¿Es esto el Bien del Menor, en qué país vivimos que pueden quitarte a tus hijos bajo la acusación de abandono? mis hijos estaban en su colegio, les raptaron de sus clases, no escucharon las quejas del director del centro, no nos escuchan a sus padres. 

 

Ni testigos que declaren en favor nuestro y la verdad de como ha sido el trato a mis hijos sirve de nada, nadie quiere escuchar, mis hijos por el poder de Menores han pasado a se propiedad de Bienestar Social. Solo han tenido en cuenta la falsa denuncia de una abuela que por hacerme el daño con el que me amenazó, durante años, castiga a unos niños.

 

Me cuesta trabajo que esto esté sucediendo a familias  y a niños inocentes que se perderán el calor de su familia y nosotros ver como crecen a nuestro lado. Que yo viva en Logroño, la Rioja, las condiciones y poder que tienen impunemente, por el Bien del Menor, me hacen sentir que somos esclavos de un señor que tiene potestad para disponer de nuestros hijos como mercancía, a cambio de la que reciben dinero.

 

Quiero a mis hijos y como cada mañana me acercaré a contemplar como detrás de una reja que los separa de mi, solo puedo coger sus manos, procurando que no me vean, para que ellos, encerrados no reciban represalias.

 

(*) La identidad de la autora de esta historia se protege con un seudónimo por razones legales obvias. Pero todos los datos, como en el resto de relatos, están confirmados y verificados por la autora del blog.


Comentarios
ali
viernes 15 de abril de 2011 a las 08:46 horas
Como se nota que Paula Ballesteros arrastra resentimientos. Demasiado. A este medio digital se le ve el plumero a kilómetros.
albertg
martes 12 de abril de 2011 a las 09:32 horas
¡¡Qué vergüenza de país nazi!! El Estado de Derecho exige PRUEBA, PRUEBA, PRUEBA. El abandono hay que probarlo, ¿cómo se puede acusar de abandono a quien va a reclamar a sus hijos? Sinvergüenzas que lo único que quieren es justificar su sueldo...

madre hay una sola.... fuerza
lunes 11 de abril de 2011 a las 17:03 horas
fuerza mama.... que algun la metan presa a esa señora que dice llamarse abuela...
por mala, incosciente, por no satisfacer sus caprichos, estan pagando sus nietos
rezele a dios, para que la fortalezca y la ayude a salir de esto, y que pueda volver a estar con sus hijos..
hay muchas personas manipuladoras en este mundo....y cuando no logran su objetivo, te perjudican....
que dios la bendiga... por todo lo que esta haciendo para recuperar a sus hijos...
y salga de ese pais, que tiene gente ignorante ejerciendo el poder...no miran ni un poquito .. mas alla y no corroboran si es cierto o no de lo que los juzgaron...
que lastima me dan las autoridades de su pais....
La yaya Espe esperanzavazquez@hotmail.es
jueves 7 de abril de 2011 a las 23:59 horas
Sigue así Paula, todos te lo agradecemos, y los niños esperemos que no tengan que pasar 40 años para saber porqué los "confiscaron" .Espero que el dia que sean adultos tomen represalias contra "sus" TORQUEMADAS personales...
[1-4]

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