En un país en el que a pesar de la crisis económica, del devaneo de la clase política y de lo que nos cuesta mantener a tanto gaznápiro endiosado y corrupto, se puede decir que la paciencia y tolerancia está con un alto índice respecto a lo que sucede fuera de nuestros límites.
El terrorismo de ETA lleva 40 años distorsionando la convivencia hasta conseguir que los que no somos vascos y los que sí lo son, no estemos muy seguros de cómo nos llevamos. La frase ésa de "anda y que los vascos se queden solos y nos dejen en paz" no la he oído una sola vez, aunque en momentos de acciones de semejantes asesinos y vagos, por ende, cualquiera se calienta y mete en el mismo saco que a los susodichos a la ciudadanía que tiene que convivir en el mismo territorio.
Así lo he tomado, como un recalentón de palabras como escape a la indignación y el miedo que se siente. Zapatero nos amenaza con acuerdo con la banda, se desdice más tarde y las víctimas claman justicia a quien tenía que procurársela sin necesidad de manifestaciones.
Como digo nuestra tolerancia está a prueba de bomba, nunca mejor dicho porque ya se nos han puesto muchas con explosivos de los que hacen bum y dejan cadáveres y de las que minan la moral convirtiendo a la ciudadanía en un manojo de nervios, dispuesta a saltar los unos contra los otros, da lo mismo el motivo, para que se distraiga y no reconozca el verdadero motivo del trauma social.
Leer la prensa o escuchar las noticias es un verdadero ejercicio de autocontrol, ya que normalmente los grandes medios, y su economía refugiada en los grandes partidos, hacen de la lectura de sus cabeceras un condicionante a la hora de votar. Sin embargo, los medios que se sostienen haciendo equilibrios, reciben críticas y atentados, como éste que en este momento están leyendo.
Pero eso no importa, después nos atiborramos de Belén Esteban y de tanto preguntarnos "¿Me entiendes?" terminamos por no entender nada, ni importarnos si lo hacemos o no, solo queremos distraer la vista, lo mismo que solemos hacer a la hora de elegir quién dirigirá durante cuatro largos años, u ocho en este caso, nuestra andadura por la vida.
Pedofilia y contracepción, dos asuntos que pueden tumbar a la Iglesia
Vamos a las urnas y votamos al que nos inspire mejor talante. Esto de los votos tiene su intríngulis y convendría pensar si al acudir a votar no estamos haciendo lo que con el voto de castidad y pobreza que juran practicar los sacerdotes, que es de boquilla sólo a la hora de seguir un protocolo que mantenemos, como la Iglesia hace, pero que luego será lo que Dios quiera.
Aunque Dios, según sus mandamientos, los que le entregó a Moisés, no dice que los sacerdotes tuviesen que ser célibes. Los apóstoles de Jesús estaban casados, eran hombres humildes que trabajaban para comer, cuando podían claro, porque predicando la doctrina del primer sindicalista revolucionario conocido, no podían establecerse y medrar como profesionales: el único célibe era el maestro.
Este tema ha llevado a grandes debates dentro del seno de la Iglesia y a la escisión de la rama católica con la protestante, entre otras cuestiones que ambas disienten. Pero las voces que más se han levantado han tenido como motivo la pedofilia en el mismo seno de los representantes de Dios.
Siguiendo este hilo conductor de mis pensamientos el mismo Papa, que como artículo de fe tenemos que creer infalible, lo mismo que sus antecesores, se apea del carro de la prohibición de los anticonceptivos y muy satisfecho se queda dogmatizando que los condones, según en qué casos, están permitidos.
Esos casos son si los señores que se pongan capucha visitan a prostitutas, para así evitar contagio y propagación de enfermedades venéreas. Esta sentencia, para mi ha terminado de sentenciar, valga la redundancia, a la Iglesia Católica como la peor representante de Jesús y su doctrina en la Tierra. ¿Dónde están aquellos evangelistas trotadores de caminos, víctimas de hambre frío y persecución? Los más cercanos a ellos y también más escasos son los llamados curas comunistas, por defender al más humilde y necesitado, contraviniendo muchas veces los mandatos de su obispo.
Podemos y hacemos, confundir Cristianismo con Iglesia y en esta última englobar a sacerdotes que verdaderamente cumplen con los votos que han profesado, no es justificable pero sí hace que se entienda. Las altas jerarquías eclesiásticas han puesto en fuga a numerosos fieles cansados de la hipocresía que practica, mucho me temo que ahora tenga que reclutar fieles entre las señoras de vida alegre, predicando que el capuchón lo tolera pensando en ellas, mientras entre las filas de sus legionarios se silencia la pedofilia.
Un vídeo polémico para un asunto repugnante
En cuanto al voto de pobreza, tiene que tener sus excepciones para los altos cargos, o la fortuna que atesora la Iglesia y la banca Vaticana no me cuadra. Por eso, como decía Einstein, "si la teoría no encaja con los hechos, cambie los hechos". Es hora de que el Catolicismo deje de pedir mártires para el Coliseo Romano que le mantengan como paradigma de la inmortalidad espiritual o nos amenace con el infierno, eso si, ahora con capucha, versus condones.
Yo creo que el Papa hace bien en defender el uso del preservativo, y no puede ser que le critiquemos cuando lo rechaza... y también cuando empiezar a tolerarlo. Así no hay manera. En este país se siguen persiguiendo curas y monjas como antiguamente, y son otros tiempos, felizmente.
Muy fuerte lo de la Iglesia y la pederastia, yo no soy capaz de entender por qué han tardado tanto en denunciar y perseguir a los curas que cometen esos delitos tan repugnantes. Es verdad que ahora ya lo hacen, pero llega tarde y no me parece creíble. A buenas horas, mangas verdes.