El Barcelona - Real Madrid se juega un lunes. De repente, media España, -sin exagerar-, o el noventa por cierto de nuestro país, -exagerando, pero poco-, se acaba de enterar que hay Liga, y por lo tanto, fútbol, también, los lunes. ¿No ven la tele? ¿No escuchan la radio? Demoledor, pero cierto.
Sí, digo demoledor no porque haya fútbol ese día, sino porque hasta que no se ha fijado una noche de lunes para el partido entre culés y madridistas –no me gusta llamarle clásico, o es que acaso, ¿un Athletic de Bilbao – Zaragoza, no es también un clásico?- resulta que casi nadie había reparado en ello.
Por ese día tan poco futbolero han pasado el Valencia, el Sevilla, el Atlético de Madrid, el Athletic, el Depor, el Villarreal, etc… pero hasta que no aparecen los dos transatlánticos de nuestro campeonato, -y a la vez-, nadie había puesto reparos. Ahora, sí.
Desde luego, se trata de algunas –pocas- voces en contra, fundamentalmente, ancladas en lo “raro del día”. Quede dicho, por cierto, que será el tercer Barça-Madrid que se juegue en lunes, aunque algunos éramos recién nacidos, -vemos-, ya hay precedentes. Pero, sobre todo, este lunes especial para nuestra Liga, pone en evidencia dos cosas: La primera, que unas Elecciones Políticas y su desarrollo en democracia y total seguridad, están por encima del fútbol. Y así creo que debe ser, y conviene que no nos volvamos locos con el fútbol, -que tenemos todos los días-. En cambio, unas votaciones populares se producen cada cuatro años, como en este caso en Cataluña. Y, la segunda, es la evolución de nuestro fútbol hacia un modelo “show business”, -por si había alguna duda-, retransmitido en directo por televisión, y por ahí, “¡¡¡cómo va cambiando el cuento!!!”.
Es desde esa condición de espectáculo, basada en lo bueno y lo malo que le pasa al Madrid y al Barça, en donde se asienta este negocio. En los últimos años, se está llegando a la exageración con esos dos puntos contrapuestos. Por esto, y por otras mucha cosas, podríamos aceptar como ajustado lo de “Liga de dos”, aunque el resto de equipos se quejen amargamente, no sin razón, y probablemente, pagando cara su visión conformista y limitada de su dimensión deportiva y social. Pero no sería del todo exacto hablar de “Liga de dos”, aún siendo ambos clubes los grandes favoritos para alzarse con el título. Tal vez, intuyendo como se van a poner de moda los lunes a partir del 29N, también, podría definirse nuestra competición como “Liga de los Lunes”. Y es que estoy convencido que si esa experiencia sale bien, -y va a salir, no lo dudéis- van a cambiar muchísimas cosas, y habrá un antes y un después.
Ya veis, los españolitos, con esa manía tan nuestra de encasillar. ¿Cómo definimos a nuestra Liga? “Liga de dos”, “Liga de los lunes”, seguramente, para describirla correctamente, con todos sus matices, deberíamos denominarla como “Liga de dos pagada por UNO” en lunes, o cuando sea... Sí, de UNO, y sólo UNO: El Dueño de los Derechos Televisivos, o sea, MEDIAPRO. Esos señores son los que pagan el invento, y por lo tanto, los que lo manejan a su conveniencia, ¡y vaya si lo hacen!
Su interés provoca el reforzamiento de la dualidad Madrid-Barcelona, ya existente pero ahora muy incentivada, muy subvencionada (=son los que más cobran con mucha diferencia), y aprovechando la coartada política -justificada, pero también, buscada con lobbying de altos vuelos- ahora, usan a estos dos clubes para consolidar y prestigiar una ventana televisivamente muy codiciada que es el “prime time” de los lunes, muy muerto en las últimas parrillas de programación de nuestras cadenas.
No os engañéis. Es la normal evolución del fútbol que hace mucho tiempo no se paga ni con taquillas, ni con patrocinios deportivos –salvo excepciones-, ni con camisetas. El fútbol de élite se paga con la televisión. La televisión es la que paga todo y permite que los mejores estén en ligas como la inglesa, la nuestra o la italiana. Y, claro, quienes corren ese riesgo “venden” su producto a su mejor entender. Es una retroalimentación constante, y cada vez, los más ricos e influyentes, son más ricos e influyentes, y los más modestos y manejables, son más modestos y manejables
La diferencia económica, y por lo tanto, de plantillas entre Barcelona y Real Madrid, y el resto, es de años luz, -y creciendo-, y por eso, vamos al modelo “escocés” de dos por el título, y el resto, por la pedrea, o sea, por la épica de David contra Goliat, casi exclusivamente, para justificar una competición larga y que no nos empachemos con un partido del siglo cada semana, que sería insufrible, por otra parte.
Ahora, vamos a vivir otro giro de rosca más para esa “comercialización” de la dualidad dominante que es la versión de lunes, moderna y balompédica del “yin y del yang”, de “los indios y los americanos”, de “los buenos y los malos”, o de “los guapos y los feos” de toda la vida, tan bien retratado en el cine hollywoodiense o en las “españoladas” de los 60 y 70.
En su momento ya vivimos otras pequeñas grandes revoluciones. ¿Os acordáis cuando el baloncesto era los domingos a las 12 de la mañana? Luego, y yo lo viví en Telemadrid, pasó a las 18:15, también los domingos… Y ¿cuándo los partidos de fútbol no se televisaban y esperábamos deseosos a Estudio Estadio? Luego pasaron a televisarse los sábados a las 20:00 horas, y después a las 20:30, para terminar en ese horario infernal de las 22:00 horas, actualmente.
Ya nos extrañó cuando la Copa de Europa se cambió de nombre, de formato y de día, y pasó a llamarse Champions League, y a jugarse, también los martes, además de los miércoles… Somos animales de costumbres, pero nos adaptamos rápido.
Seamos abiertos de mente. El que paga manda, y además, para el 29N tiene coartada muy razonable. Y creedme, pagan muchísimo como para resistirse. Precisamente, una vez, hablando con un directivo de esa compañía, le pregunté: “¿Es rentable lo que pagáis?”, me miró, tragó saliva, dejó pasar algunos segundos y me contestó: “Pagamos auténticos dinerales por series, películas y reportajes en los que sabemos lo que nos van a contar, lo que le va a pasar al protagonista, e incluso, en el segundo exacto en el que le va a pasar… ¿Cómo no vamos a pagar lo que pagamos por un partido de fútbol que aunque lo jueguen los mismos equipos, con los mismos jugadores y el mismo árbitro, en el mismo campo, NUNCA SERÁ IGUAL?... ¡¡¡Esa es la magia del fútbol, y eso es lo que queremos comprar y vender a los aficionados!!!”.
¡Qué disfrutéis con la magia!, y dará igual el día que sea, ¿o no hemos vivido partidos de Mundiales o Eurocopas en días y horas poco futboleras, y anda que nos hemos disfrutado…? ¿Verdad, Alejandro, Miguel, Manuel?
EGC. 12.noviembre.2010.
P.D. La Liga cosa de dos, pagada por UNO… Y La Copa, ¿de nadie? Una competición que lleva el nombre del primero de los españoles no puede ser casi clandestina hasta La Gran Final. Urgente: eliminatorias a partido único y con sorteo para elegir estadio. Los clubes jugarán menos partidos, y ganarán más dinero. ¿A qué esperan? |