UAH: ¿Incompetencia o corrupción?
por Antonio R. Naranjo

LUNES 19 DE JULIO DE 2010 A LAS 20:33 HORAS
Opinión > Política
 
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Un preámbulo, para que todo lo que sigue no venga manchado por una omisión de origen al respecto de las motivaciones reales de una enmienda a la totalidad de la gestión del actual rector y, por extensión, de su predecesor. Sí, echaron a mi pareja de la institución, en la que ejercía de Jefa de Comunicación desde hace tiempo, reclamada por Virgilio Zapatero y tras perder, voluntariamente, el puesto de trabajo fijo que tenía para atender la llamada de su rector. Sí, me indigna que sea la única víctima laboral de un traspaso de poderes en el que Galván ha mantenido a todo el equipo de Zapatero, ha recuperado a alguna que ya no estaba y ha mantenido incluso a los que vinieron por ser, ante todo, del pueblo palentino del jefe.


Pero nada de esto pasaría del cabreo personal, de la sensación de injusticia, de no ser por la razón última de todo ello y la certeza de que ese episodio retrata el alma, por llamarla de alguna manera, de la propia Universidad de Alcalá: cualquiera que se tome la molestia verá que este Diario, y yo mismo, no son críticos a partir de un despido; sino que se produce un despido porque somos críticos. 


Ergo, y he aquí la lamentable clave de todo, un periódico -o un catedrático, o una oficinista, o un bedel- tienen que dejar de hacer bien su trabajo para que el rector y sus peores asesores no se sientan vigilados, aunque tal vigilancia no exista y en el viaje se depure a inocentes como hacía la Mafia ante la mera duda y pese al currículo previo.


En el despido de una buena persona que hacía bien su trabajo y lo amaba, ajusticiada al mismo grito analfabeto de la jauría retratada por Arthur Miller en Las Brujas de Salem; y en la contratación de una pobrecilla avalada por su viejuno marido (ese Javier Valenzuela que va por la vida de paladín de la igualdad y se dedica a algo tan casposo como ligarse a la becaria y buscarle luego trabajo con los amigotes); y su viejuno padrino (ese Manuel Marín, presunto Hombre de Estado que en realidad no ha hecho otra cosa que pisar moqueta pública hasta fichar por una de esas empresas de energía que ha provocado la crisis y sube las tarifas a los obreros en plena crisis)  encontramos la metáfora de una manera de ser y estar que inevitablemente se traslada al conjunto de la gestión.


Si en el desembarco de un desconocido Zapatero hace ocho años se encuentra la piedra filosofal para entender cómo funciona una Universidad; en su precipitada salida a destiempo para cambiar de moqueta, de coche y de salario aun a costa de dejarlo todo empantanado y acortar la legislatura para hacerla coincidir con su estricto interés personal se halla la explicación al aterrizaje de Fernando Galván: ni siquiera en las Monarquías está tan claro el mecanismo sucesorio, pues a la certeza de la herencia sanguínea se le contrapone, al menos, el temor a que no sea suficiente para sostener un sinsentido jurídico en una sociedad abonada a la igualdad de derechos. La apariencia democrática de los procesos universitarios consigue que un mecanismo tan teledirigido como el de elección de rector camufle su hedor a apaño, a intercambio y componenda que sin duda tiene: de Gala -otro que tal baila, de palo a zanahoria para ejercer al final de burro- con Zapatero; de Zapatero con Galván.

 

 


Pero si todo lo anterior puede ser incluido en el saco de los juicios de valor, o incluso en el de los despechos pese a la rotundidad cronológica y la amplitud bibliográfica; lo que no admite una respuesta tan simple, tan infantil, tan fútil; son los hechos.


Porque lo son la victoria de un catedrático que no estuvo localizable a efectos domésticos durante un año sabático incompatible con la victoria en una pugna de  igual a igual con señores tan activos como Alvar, Peinado y Morilla. O la depuración de todo atisbo de independencia o rivalidad en la Universidad. O el sostenimiento de un aparato que, como en los peores regímenes, sobrevive a las elecciones para convertirse en un sistema en sí mismo. O la entrega del poder real a ese Sotelsek que pasa de denunciante a encubridor con la soltura del Kevin Spacey de Sospechosos habituales. O el desplome institucional de la Universidad con su exclusión del proyecto de Campus de Excelencia; su inaudito enfrentamiento con la Comunidad y su insólita apuesta por Guadalajara.

 

O la aberrante entrega de instrumentos esenciales de una gestión capaz a aficionados e incompetentes que en el mejor caso le ponen buena voluntad y en el peor no le ponen nada pero, en todos ellos, habían arrimado el hombro en el asalto y ahora querían su parte en el botín. O la implicación de esposas, hijos y toda laya de amiguetes en la casa propia o en intercambio con la ajena para que unos y otros tengan donde asentar el trasero. O el mantenimiento de una vergonzosa red de fundaciones, empresas, centros, institutos y casas que, en España y fuera de ella, conforman la más desconocida y más eficaz autovía de recurso, contratos, dólares, euros y facturas de la que exista constancia hasta el momento.  O la paralización de los cuarteles y la detonación de toda sombra de vida universitaria en la ciudad que le da de comer, y no al revés.

 

O la inquietante transformación de un centro de negocios vinculado al Banco de Santander en un ring  de boxeo con maletines, dosieres, facturas, tarjetas, nóminas y helicópteros volando para, una vez logrado el efecto disuasorio, enterrar toda la polémica y el derecho a saber bajo siete llaves y un bloque de cemento.


Como nada de esto tiene explicación, como la mera incompetencia y la falta de principios no son suficientes para entender o explicar lo que el amigo Virgilio y el colega Galván han perpetrado a la sombra del padrino Gala... hay que buscarla en el dinero: cuando nada tiene sentido, el business es la respuesta.


Que sea institucional y equivocado es una opción, grave a efectos de preservar el futuro de la Universidad en tiempos venideros de cierres masivos en el sector. Que fuese personal o familiar sería, amén de letal para la Cisneriana, objeto de investigación judicial y no de mera crítica periodística.


Y para empezar a saber cuál de las dos opciones merece más atención, sería bueno que el inexistente Colegio Cardenal que creen conformar Galván y sus pupilos, transversal en el tiempo y en la geografía, tuviera a bien hacer algo bien simple que todo cargo público puede y debe hacer siempre. Pero especialmente cuando la sombra de las adjudicaciones sospechosas, los contratos teledirigidos, las empresas opacas y el nepotismo están tan presentes: encargar una auditoría externa que chequee todo lo hecho desde que existan apuntes contables y luego, señor rector, exhibir en público su declaración de la renta, sus participaciones personales o familiares en empresas si las tuviere y su declaración de Patrimonio. Y, como no hay que dar ese paso solo, bueno sería que hicieran lo mismo, a su vera, sus queridos Sotelsek, Zapatero y Gala.


Comentarios
escéptico
jueves 29 de julio de 2010 a las 18:52 horas
Sres "críticos",cuando uno exige está dispuesto a dar no??pues el día que para publicar sus comentarios SE EXIGA que se aporte la referencia de nuestros correos electrónicos,ese día Ustedes podrán hablar de "Censura";por mi parte como usuario del medio me parece estupendo que aquel que brinda la plataforma establezca las reglas del juego y el que quiera libremente las acepte ó no; si a ustedes ,que al parecer tanto tiene que decir y siempre en sentido negativo hacia una misma persona, no les gusta pues muy Sres míos,"trabájense" ustedes un medio en el que a su criterio opinen lo que les venga en gana.Cualquiera de las opciones elegidas demostraría que tienen algo de clase y buen gusto.
Un saludo cordial y respetuoso para todos.
Censura
martes 27 de julio de 2010 a las 18:58 horas
"Su comentario está pendiente de aprobación, una vez sea aprobado por el moderador, será publicado. Gracias."
Sr. Naranjo: Ahora ya se ha descubierto totalmente, esto existía en la época del tan soñado por Ud. El Generalísimo Franco, es lamentable que Ud. coarte la libertad de pensamiento de las personas.
Como a Ud. le gustaría oír ¡¡que Dios le guarde muchos años!!
Saludos
LAS CUENTAS CLARAS
martes 27 de julio de 2010 a las 18:45 horas
¡¡ALCALDE, LAS CUENTAS DEL AYUNTAMIENTO YA!! D. Bartolomé: Envíelas a los buzones de los vecinos para saber en que se ha gastado los 2oo millones de euros = 33.277 millones de pesetas que tiene de deuda el Ayuntamiento.
Usted y todos sus concejales están abusando de la buena educación de los contribuyentes, creo que en otro país les hubieran echado a todos de la política
Las cuentas claras.
Ozu
jueves 22 de julio de 2010 a las 13:46 horas
Sr. Naranjo, observo que, a la hora de publicar cualquier comentario, aparece el mensajito "Su comentario está pendiente de aprobación, una vez sea aprobado por el moderador, será publicado. Gracias." Como asoman la patita.....Vaya, ahora lo llaman moderador? Viva la democracia panfletaria !! (y planetaria). Lo raro es que todavía me extrañe....... Pero es comprensible, así solo escriben los cuatro lameculillos de siempre.

Por cierto, Pater, decían que la industria del ladrillo está en crisis, pero Vd. nos deleita a diario con valiosos ejemplares. Y encima el calor..
pater
jueves 22 de julio de 2010 a las 13:17 horas
Las habichuelas y sus parásitos.

Por mucho film y brochazo de Almodóvar y Barceló con los que nos hayamos embadurnado últimamente, lo medieval nos persigue y aburre y no termina de darse el piro de una santa vez. Piel de Toro es un país renqueante de piernas y una con flojera de riñón histórica, con la escasez arraigada a su estómago, antiguo y atrasado gracias al santiguado, y hasta muy cierto punto, pueblerino y torrezno “entávia”. De moderno y avanzado, de momento sólo tiene el elevado precio de la gasolina, de las casas, de la comida en los restaurantes y el de las birras en las tascas entre otros, cuyos costes son inversamente proporcionales a lo exiguo del sueldo con el que sobreviven los pertenecientes al subsuelo de la pirámide laboral y social.

Debido a este regusto nuestro por el medievo, aquí nos seguimos rigiendo, de forma cuasi machacona, por algunas leyes consuetudinarias, reglas que forman parte de nuestro DNI genómico desde antes de la invención del crecepelo para los batracios. Son normas de uso y costumbre de catón y fáciles de aprender, inculcadas muchas de ellas en el íntimo recinto familiar, a modo de marcado de hierro vacuno. Más os vale que así sea, nos decían nuestros mayores, vuestra supervivencia os va en ello. Una de estás normas, quizás la más inculcada, es la repetitiva hasta la extenuación de La Búsqueda y Ganancia de las Habichuelas.

No me estoy refiriendo en este caso, a las fabes asturianas talla XXX, aquellas que en manos inexpertas y como piedras atragantan al más atento, indicándole el de villadiego a poco que el desgraciado no acierte al coger el vaso de vino y garlear a la primera, no a las flatulentas judías pintas, blancas o golgoritas de La Bañeza, León, por supuesto que no. Tampoco a las rehogadas judías más picaronas de la frutería. Me estoy refiriendo a las habichuelas genuinas... las habichuelas sí, hablo de las habichuelas... copón. Las habichuelas, ese símil vegetal pieltoreño por antonomasia en el que reconocemos la pelea y conquista por la vida con minúsculas y que a la postre es lo que socialmente cubica. Sí, las habichuelas cima mítica de nuestra pretendida y ansiada supervivencia en este himalaya de lágrimas en el que los pieltoreños estamos sumergidos desde el infinito más anterior.


El anhelado encuentro con las habichuelas desde bien jovencitos es el motivo de nuestros más enconados desvelos, nuestro sino o porqué más íntimo, es en una palabra rotunda nuestro SantoGrial. De ahí que al nacimiento a la mayoría de los bebes pieltoreños nos entreguen un librito curioso, se trata del famoso Libro en blanco del Buscador de Habichuelas. Manual reiterativo y básico, que viene a indicar; “ Hijo mío tienes que aprender a buscarte las habichuelas” “ Tienes que saber ganarte las habichuelas”, escaso bagaje postular aglutinador de toda la sabiduría del dicho popular. Libro que únicamente permanece virgen durante el gateo, comenzando a ser garabateado desde la más tierna de las infancias y que a medida que avanzamos en nuestras azarosas vidas iremos rellenando como mejor o peor podamos hasta conseguir los logros en los qué se basa el eufemístico envainado vegetal.

No existe catedrático por decreto y por qué lo digo Yo, director general amigo del tío Tal o Pascual, simio Ministro o Consejero colgao de su ramo, alcalde cazo de los 100.00 €, periodista trashumante y maratoniano pseudointelectual de las Tdts más cool, diputado, senador, concejal modorro, siestero y absentista hasta la extenuación, cargo político o sindical de tres al cuarto y media idea colgando, juez era se una vez a un yugo anclado, entre otras especies del microcosmos vividor sitas en los áticos de la pirámide social, que no recibiesen en su niñez el dichoso librito con su escueto precepto aleccionador. Y hoy día se encuentre bien pintado, fruto de la aprendida habilidad buscona de sus dueños. Donde cada una de las páginas que lo componen anda repleta de nombramientos, menciones, premios, ascensos y cargos. Con sus agraciados poseedores enfrentados diariamente a un hule con un plato bien hondo colmado de habichuelas. Capisci Don Corleone.

El resto del vecindario piramidal también posee el dichoso librito, pero para su desgracia predomina en él el color inmaculado en su interior. La causa más probable de la blancura sea no haber sabido o podido el ínclito asimilar en su día y con la suficiencia necesaria las escasas lecciones que marcaba el dichoso manual. También pudo darse el caso de una inoportuna melopea de honradez y decencia individual, bulto que ha lastrado siempre a los normales, impidiéndoles entrar en el juego buscón del abrirse camino a base de codazos, taconazos y de genuflexiones mamatorias, todas sine qua non fases primerizas anteriores a la elevación piramidal. Los normales continúan pacientemente en su particular búsqueda: cavando, arando, sembrando y cosechando mérito y capacidad, desconociendo o no queriendo enterarse, que en la mayoría de las ocasiones las habichuelas desaparecieron hace algún tiempo, ya que fueron algunos vividores los que sin perder el menor tiempo en abonar el campo les precedieron en la recolecta de la vital leguminosa.

En una imaginaria Zoología, se podría decir que, las especies vividoras serian aquellas descritas como estrictamente especializadas en la búsqueda de tan particular habichuela, de su habichuela, la suya, la de los suyos y la de los pertenecientes a su lobby. Otros con carencia total de imaginación les denominamos sencillamente, parásitos coloniales.
Incompetencia y por ende corrupción
miércoles 21 de julio de 2010 a las 17:09 horas
Como ejemplo, basta analizar los resultados de las notas de corte en ingeniería para ver que la Escuela sigue quedando la última de las últimas de Madrid a la hora de captar alumnos.

¿Quién es el responsable de este desastre? Pues el principal, su director durante los últimos 6 años, López Ferreras y en segundo lugar el anterior, Pamies Guerrero (si bien la mano que movía la cuna era el mismo, es decir, Ferreras)

¿Qué medidas ha tomado Galván para salvar esta situación dramática? Pues premiar al incompetente Ferreras, nombrándolo director de la Fundación y apoyar para la dirección de la Escuela a un delfín que todo lo consulta con él.

Tenemos un barco a punto de hundirse y, en luar de tomar medidas, se premia al capitán suicida e incompetente, doblándole el sueldo y poniendo en su lugar a su brazo derecho. Esto no es sólo incompetencia, pues Galván sabía perfectamente en su condición de vicerrector, la desastrosa situación de la Escuela en cuanto a alumnos y quien era el responsable.

Esta es la universidad de prestigio que practica Galván. Esperemos que antes de que liquide a la Universidad se vaya o lo echen. Lo único bueno es que mirando la lista de apoyos que tuvo, se tienen localizados a gran parte de los que están sangrando a la universidad. Fácil para Espe.

Proyecto de cooperación para Sotelsek
miércoles 21 de julio de 2010 a las 12:10 horas
Una adivinanza, quien hará este proyecto?Por que firmarlo y aparecer en actos, presentaciones, viajes a la Argentina y demás ya sabemos quien ira, no?
Universitario
miércoles 21 de julio de 2010 a las 12:05 horas
Desastre en la cisneriana, colas tercermundistas, personas cabreadas por errores informáticos de la UAH, alumnos cabreados, personas cerca de peligrosas obras haciendo una cola tercermundista con el calor que hace. Mandad un reportero y preguntad. Es una vergüenza. Está pasando ahora, y es posible que a las 14.00 mucha gente se quede sin poder hacer sus reclamaciones.
Manuel
miércoles 21 de julio de 2010 a las 11:15 horas
Que bien nos iria si pusieramos la misma pasión para criticar también al equipo de gobierno de nuestra querida Alcalá. Es claro y evidente que el PP está llenando de amiguetes y familiares la casa consistorial y que decir de las empresas públicas Alcalá desarrollo y promoción de Alcalá.
Hace unos meses se envio a su diario un escrito en el que se denunciaba el despido en su primer dia de trabajo de una trabajadora del ayto. simplemente por su condición personal, como así ha sentenciado la inspección de trabajo. ¿Esta trabajadora no es tan buena persona?. Está claro, no muerdas la mano de quien te da de comer.
El concepto de auditoria.
martes 20 de julio de 2010 a las 19:56 horas
La gestión de Sotelsek en la UAH ha sido un auténtico desastre, y lo que es peor probablemente lo esté siendo actualmente ya que me temo que es quien maneja los hilos, por lo menos de todo aquello relacionado con la economía.

Muchos pobrecillos lo tienen en un pedestal porque en su época de gerente les cambió el ordenador del despacho. Sin embargo, he de reconocer que con maniobras como esta, repartiendo migajas, ha sabido llegar a donde ha llegado.

Pero olvídense de auditorías externas, misión imposible. Al rector y compañía les basta con las "obligatorias" y si es posible todos los años con la misma empresa auditora. Luego le dicen al "pueblo" que no hay problema en las cuentas y que todo son ataques de cuatro descerebrados ya que las cuentas están debidamente auditadas y se acabó.

¿Cuantos trabajadores de la UAH conocen el trabajo que se lleva a cabo en estas auditorías?. Por si sirve de ayuda, supongamos que el auditor comprueba que en la contabilidad existen unos gastos de 1 millón de euros en billetes de avión de Aerolineas Argentinas y comilonas varias (es solo un ejemplo). ¿Indica alguna incidencia?, pues no, simplemente verifica que las facturas de esos gastos existen y que se han pagado. Los auditores no entran a valorar si el gasto es "adecuado", "autorizado", “necesario y justificado para la actividad de la empresa” o como lo queramos calificar. Y en caso de que la cosa sea extremadamente escandalosa lo que hacen es comunicárselo verbalmente al patrono (rector o Sotelsek en este caso) que para eso es quien paga la factura de la auditoría y le contrata año tras año para que le vuelva a auditar. Luego, dependiendo de quién sea la persona que la ha “liao parda” la cosa se hace o no pública y se refleja o no por escrito en los informes de auditoria correspondiente. Así que me rio yo de este tipo de auditorías. Si se insiste mucho, a lo mejor se consigue que la cosa llegue a manos de los Órganos de Control Internos de la propia UAH (existe uno para la UAH y otro para las empresas asociadas), pero olvídense estos también están en manos de Sotelsek.

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