Como quien no quiere la cosa, y sin ninguna explicación convincente, la semana pasada se supo de las andanzas de Miguel Blesa como patrocinador de las cuitas jurídicas de Alberto Ruiz Gallardón: el segundo pleiteaba contra la Comunidad de Madrid por el control de Cajamadrid; el primero le prestaba el dinero para hacerlo a través de un prestigioso gabinete de abogados.
La tormentosa semana, como minimanifestaciones y maxipolémicas por casi todo, ha disipado la estruendosa noticia, pero no la ha acallado, ni mucho menos, en los conciliábulos más atentos. Y es que hay quien se pregunta, y no digamos más que estamos entre abogados, hasta dónde han podido llegar esas relaciones jurídico-políticas-financieras en los últimos años. El observador perspicaz será capaz de traducir al cristiano esa pregunta: para el resto, toménselo como una adivinanza.
Mucho menos perspicaz hay que ser para vislumbrar que el enfrentamiento aparente entre Tomás Gómez y José Blanco, más que entre el PSM y el PSOE, va a tener un ganador mucho antes de lo que se esperaba: todas las quinielas dignas de credibilidad apuntan a junio como fecha probable para deshojar la margarita de los candidatos socialistas en Madrid: se dijo octubre, pero en los fríos otoñales ya habrá 'dueto' en ejercicio. ¿Gómez y Lucas? ¿O Trinidad Jiménez y Ángel Gabilondo? Quién sabe, pero puestos a hacer pronósticos, se nos antoja muy difícil que la ministra de Sanidad no aparezca en el ticket ganador.
Y una última, como anticipo de lo que este cuadrúpedo desarrollará a lo largo de la semana: todo el mundo intuía una dura batalla a cuento de las elecciones en la Cámara del Comercio de Madrid, pero nasti de plasti que diría el castizo. Salvo mayúscula sorpresa, no habrá tensiones ni polémicas y la probable sucesión de Campano y la posible llegada de Fernández puede ser asunto hecho. Daremos más detalles, cuando toque.
Esto es Topo, amigos. |