CONFIANZA ( fragmento)
Pedro Salinas Madrid 1892- Boston 1951
Mientras haya
alguna ventana abierta,
ojos que vuelven del sueño,
otra mañana que empieza.
Mar con olas trajineras
—mientras haya—
trajinantes de alegrías,
llevándolas y trayéndolas.
Lino para la hilandera,
árboles que se aventuren,
—mientras haya—
y viento para la vela.
Jazmín, clavel, azucena,
donde están, y donde no
en los nombres que los mientan.
Mientras haya
sombras que la sombra niegan,
pruebas de luz, de que es luz
todo el mundo, menos ellas.
… … …
Uno piensa que hay disyuntivas insalvables, caminos divergentes que nos conducen o alejan de las armonías pretendidas. Fisión o fusión, conflicto o armonía, ser o pertenecer, terrorismo o libertad, violencia o respeto, represión o desarrollo, acaparar o compartir… Aquí, en estos puntos suspensivos, el lector puede incorporar las disyuntivas que crea conveniente, porque le afecten de forma particular.
Hasta la fecha, salvo honrosas excepciones, hemos crecido a través de la atomización y el individualismo. Hemos aglutinado soledades en grandes urbes, aislado familias en adosados, desarrollado autonomías y fomentado nacionalismos que alivien, con nuestra pertenencia, la vulnerabilidad de nuestras soledades. Fabricamos grandes mitos para protegernos a su sombra y mimetizarnos en su grandeza.
Las energías obtenidas a base de la quema de hidrocarburos y fisión del átomo están generando a la humanidad serios problemas con consecuencias catastróficas.
Uno opina que las fisiones ya han demostrado lo que dan de sí: llegar a las puertas del colapso del planeta. Cada día son más las voces y las manos que colaboran en el desarrollo de las fusiones. Son más complicadas, es necesaria una mayor preparación, pero son posibles, tanto a nivel material como a nivel espiritual.
Si para conseguir energía de la fusión es necesaria una enorme cantidad inicial de calor, para conquistar la armonía social a través del respeto y el desarrollo de las capacidades del individuo, es imprescindible un replanteamiento profundo de formas y fondos de todo lo que incide en su educación, desde el nacimiento.
Uno asegura, por lo observado en la historia, que la humanidad aprende de sus errores, aunque tienda a repetirlos.
Ante los abismos, solo queda desandar amplias autopistas, recorridas por inercia cultural, por senderos de profundo respeto, al entorno, a uno mismo y a cuantos nos rodean.
Uno de la muga |