Este fin de la primavera y el inicio del verano han traído una ola de calor, al menos informativa. Aquí les dejo algunas noticias que han subido la temperatura de la ciudadanía y los políticos, porque la primavera altera, pero el calor más y no me refiero a la campaña estival de Woman Secret.
- Un apoyo de altura. Pau Gasol anunció su respaldo al movimiento 15M, que carga contra los políticos y las entidades financieras, un apoyo de altura que llega el día que presenta un campus de baloncesto patrocinado por un banco. Qué grande. 215 centímetros de tíos sin complejos. Por cierto, por mucho que se empeñen en Intereconomía, Gasol ha hecho más por este país que muchos de los políticos y qué decir de los tertualianos salvapatrias.
-Los huevos de Amaral. Amaral pidió a Rubalcaba que “no le toque los huevos” con el Sin ti no soy nada. Dicen que no querían politizar su carrera musical, pero ¿cuántos conciertos han conseguido ahora tras mandar a la mierda al ministro de Interior en los cientos de ayuntamientos gobernados por el PP? Otra nota musical ha sido el ‘extraño’ caso de Russian Red. Parece ser que para cantar hay que ser de izquierdas. Si dices que eres de derechas das el cante. Qué país.
- Moda en el Ayuntamiento. Alcalá ha presentado su programa de recorte y confección en plan Eduardo Manostijeras, lo que demuestra los excesos del pasado. Aunque bienvenidas son las intenciones, si ahora se puede prescindir de 3,5 millones en sueldos es porque ya se podían prescindir entonces. Menos poner el nombre del Consistorio a una empresa en plan Emirates Stadium Ayuntamiento de Alcalá se estudia de todo para conseguir recursos. Buscan sacar dinero hasta de debajo de las piedras y Alcalá, otra cosa no, pero piedras tiene para aburrir. Pero aunque son bonitas, desgraciadamente no son preciosas.
- Palabra: el olvido. El PP y el PSOE han hartado de hablar durante la campaña electoral de que Alcalá debe ser la ciudad del castellano. Pues bien, el sábado se celebró el Día de las Palabras del Instituto Cervantes, con sede oficial en la ciudad complutense, y la única palabra de esta institución hacia Alcalá fue olvido y desprecio. La ciudad es cuna de Cervantes, porque nos tratan como a niños.