Activo, fuerte, trabajador, provocador,guerrero…, son cualidades, que siempre se han utilizado para definir a los hombres, rara vez a las mujeres.
En un mundo de hegemonía masculina, los únicos papeles destinados a la mujer han sido el de madre yel de objeto sexual y en la mayoría de los casos, esos han sido también sus roles dentro del Arte. Pero también ha habido dentro del Arte otra corriente de representación de la mujer, aquella que exalta sus características propias, ajenas a las que el hombre la ha otorgado.
La exposición Heroínas reúne 120 obras de artistas como Goya, Rubens, Caravaggio, Degas, Matisse, Rodin, Frida Kahlo o Marina Abramovich, que tienen un denominador común: la imagen de una mujer fuerte e independiente.
Dividida por temas, no de forma cronológica, la muestra – exhibida en dos partes, una en el Museo Thyssen y otra en la Fundación Caja Madrid- se centra en adjetivos definitorios de ese tipo de mujer. El primero de ellos es la soledad, pero no relacionada con la tristeza o la indefensión, sino con la resistencia e independencia. Goya o Pisarro representan ala mujer como campesina, cariátide que con su trabajo soporta el peso de su familia y de la sociedad.

La ménade mitológica que puede ser inspiradora pero también destructora y rebelde frente al orden patriarcal es la tercera de las facetas expuestas, le sigue la de cazadora y atleta, dueña de su cuerpo y competidora del hombre en la actividad física y la devirgen guerrera, amazona luchadora que se defiende pero también ataca.

En la Fundación Caja Madrid continuamos con el catálogo de representaciones femeninas empezando por la de maga, mística y mártir, poseedora de un poder sobrenatural que el hombre no puede controlar.La imagen de la mujer como lectora, libre para acceder al saber y para construir su propio espacio interior se nos presenta procedente de los pinceles de pintores como Matisse o Henning.c

Y finalmente en uncara a cara frente al espejo,aparecela mujercomo autora y modelo de su obra en los autorretratos de Frida Kahlo o Angelica Kauffmann.

Obras de todas las épocas, incluso de aquellas en las que todavía no existía el concepto de feminismo exploran el universo femenino y extraen una parte fundamental de las cualidades que lo componen, esa parte que durante siglos ha estado oculta pero viva y que ahora gracias a la lucha de muchas heroínas anónimas ha salido por fin a la luz. Por fin las mujeres son libres para ser -si así lo desean- activas, fuertes, trabajadoras,provocadoras o guerreras.
La exposición puede visitarse hasta el día 5 de junio en el Museo Thyssen y, de forma gratuita en la Fundación Caja Madrid. |