El próximo martes se sabrá el desenlace del 'Casco Cobo', la mayor rajada de un político contra un compañero de partido que se recuerda desde los tiempos en que cierto diputado bautizó a Solchaga como "el enano de Tafalla". Será en el Comité Ejecutivo, y todo el mundo da por segura una represalia al vicealcalde de Madrid: unos dicen que será para cubrir el expediente; pero otros afirman que habrá mano dura. Y mucha. ¿Hasta la expulsión? Dudoso, pero factible.
La duda estriba en la segunda parte de la 'sentencia Rajoy', que puede intentar ser salomónica pese a que en este caso sólo ha habido un agresor y un agredido. ¿Intentará proceder también contra el receptor de los ataques e insultos? Sería un escándalo, pero hay un argumento que avalaría esa reacción de Génova: le tiene ganas al PP de Madrid, como es evidente por la falta de respuesta inmediata a Cobo en contraste con la rauda suspensión de Costa por unas declaraciones menores, y durante las últimas semanas se ha especulado mucho sobre un asunto que El Topo resume en una pregunta?
¿Es verdad que alguna lumbrera de Génova, o incluso de Cibeles ha estado barajando, incluso, la creación de una Junta Gestora para dirigir el PP madrileño y quitarlse así la presidencia a Esperanza Aguirre? Sea o no verdad, lo creen, lo temen y se indignan muchos dirigentes populares madrileños, para los que sería un escándalo mayúsculo que generaría una fractura en el PP. ¿Se atreverá a tanto Rajoy o se conformará con tratar de imponer su visión en Cajamadrid a cambio de la cabeza -o del cuero cabelludo al menos- del lenguaraz número dos de Gallardón?
De cómo gestione esto, va a depender su futuro inmediato. Si procede contra Aguirre, convirtiendo a la víctima en verdugo para saldar otras cuentas pendientes, más que una marcha militar empezará a sonar un réquiem fúnebre por un dirigente que se equivoca de santo al mirar a Job, teniendo tan a mano a San Judas Tadeo, el de las causas desesperadas. |