A CNN+ le pasa como a los documentales de ñus en La 2: todo el mundo los respeta, pero nadie los ve. La espléndida cadena de información apenas llegó al 0,5% de audiencia en noviembre, pese a emitir en abierto.
Ni el mítico Iñaki Gabilondo, un periodista de fábula sobre el que pesan muchos más aciertos que errores aunque éstos se magnifiquen desde las trincheras enemigas con la misma estulticia empleada en tildar de canales ultraderechistas a todos aquellos que no hagan de palmero del PSOE, logró nunca una audiencia suficiente para sostener un proyecto informativamente necesario pero económicamente ruinoso.
No todo es dinero, la rentabilidad no se mide únicamente en términos de ingresos o pérdidas y, en ese sentido, cualquier grupo de comunicación solvente no hubiera quemado una marca formidable a la primera de cambio por desajustes en el balance: hubiese entendido que el beneficio intangible de tener a la CNN, de apostar por el amor en tiempos de cólera y de ser una referencia esos siete días cruciales de cada año compensaba el esfuerzo; enjugaba las pérdidas y otorgaba una pátina de credibilidad al resto de propuestas, discursos, negocios y marcas.
Éste podría ser el vídeo de despedida de CNN+ y de tantas cosas
El cierre de CNN+ es la dolorosa metáfora del fin de una manera de entender la empresa editorial y la transformación de ésta en un fondo de inversión que de un lado salva miles de puestos de trabajo pero de otro arruina unos cuantos y excita inquietantes preguntas.
¿Se puede hacer información económica creíble perteneciendo a la élite de Wall Street? ¿Hasta dónde se llegará para obtener imprescindible rentabilidad sin renunciar a los valores clásicos del viejo y del nuevo periodismo? ¿Se puede echar la culpa de la crisis al mercado de especuladores y buscar en él la solución sin perder crédito e independencia? ¿Tendrá alguien autoridad para señalar a los Díaz Ferrán de la vida tras echar a 200 personas, buscar comprador, perder el mando y sobrevivir?
Son incógnitas para Prisa, pero no sólo para Prisa y no sólo en España. En cada gran grupo editorial se detectan contradicciones similares; aparentes paradojas entre el corazón, la cabeza y el bolsillo; batallas por el corto plazo en una actividad necesariamente al largo; inmolaciones de talento, dedicación y compromiso en la hoguera de la rentabilidad, atizada siempre por la leña de la tesorería y ahumada por la incesante combinación de falta de ingresos y de consumidores.
La información es una materia delicada que fiscal, social, cultural y políticamente se trata como fardos de alfalfa envueltos en caviar: sobre ella pesa el IVA de un artículo de lujo; pero mayoritariamente se quiere digerir como la mera comida del burro.
Son los espectadores, los lectores y los oyentes, al fin, quienes incentivan las bajas pasiones o ahondan las necesidades de los propietarios de los medios: lo que es gratis desaparece, pierde valor o simplemente resulta insostenible. Si además aburre, como La 2, la conclusión es inevitable: a ese ñu se lo comerá el cocodrilo cuando cruce el río.
Gran Hermano ha devorado a CNN+ en el Serengeti del espectáculo, pero no nos hagamos trampas: con ello batirá todas las audiencias. El nuevo fascismo popular, ése "por mi hija mato", se ha tragado de un bocado a Gabilondo. Y tiene más hambre.
En los hombros de Gabilondo y el resto de profesionales de la informacion que trabajaban en CNN+ se cargaba el peso de los contenidos. El peso comercial de la cadena era una responsabilidad que no correspondia gestionar a los encargados de los contenidos, sino a otros que, como se ha podido comprobar, al contrario que los anteriores, no hicieron bien su trabajo. Si la cadena no era viable comercialmente no fue responsabilidad de Gabilondo y companyia, sino de los gestores que han mostrado escasa iniciativa y creatividad a la hora de plantear soluciones para CNN+. En otras circunstancias, tambien habrian sido despedidos.
Es una pena que quiten el único programa de analisis en profundidad sobre la la compleja actualidad de hoy en día. Es triste y casi cómico a la vez ver cómo en el lugar de éste gran programa han puesto la MIERDA de gran hermano. Evidentemente es cierto que la culpa es nuestra (los televidentes). Ojalá el programa "Hoy" de Iñaqui Gabilondo encuentre un nuevo lugar. Quizás internet es un canal más adecuado al no depender exclusivamente de aduencias masivas.
El periodismo inteligente y honesto debería estar protegido ,como las especies en vías de extinción . Esto no debería haber pasado .No me creo lo de los índices de audiencia. Entrevistaron a grandes personajes y el seguimiento del tema del control aéreo fue el mejor ,seguidos con gran interés por infinidad de espectador@s que participaron con su testimonio .Parece convenir una ciudadanía menos crítica e informada. Much@s nos lamentamos.
Si mientras bajaba la audiencia de CNN+ subía la de Intereconomía y Veo7, ¿Será que los españoles se están volviendo "fachas"? La audiencia es libre de elegir la información que sea más solvente e independiente. A lo mejor, la audiencia está harta de "entrevistas masaje" a políticos sectarios y sin verguenzas que consiguen favores para cadenas amigas. Si te debes a los políticos y no a la audiencia te acaba pasando esto.
Tambien deberíanos cuestionarnos por qué la audiencia prefiere la telebasura. Mi opinión es que tenemos un sistema educativo creado por políticos cortoplacistas, que quieren una cantera de borregos sin valores, que no quieran pensar, que no tengan capacidad de análisis crítico y que se dejen manipular con facilidad. No tenemos lo que nos merecemos, sino lo que hemos consentido tener.
Para el ínclito De acuerdo con Pepe Botella. Eres un asno, sin paliativos, del tamaño de tus enormes orejas creo que eras consciente hace ya bastante tiempo. Por lo demás un saludo, rico, y, a ser posible, atragantate con alguna uva esta noche. Indeseable.
Esten señor al igual que Antonio san José y Jose María Calleja eran maestros de la manipulación, lo han sido en toda su trayectoria profesional. No hay mas que ver que su ultima entrevista ha sido con ilustres democratas como Garzón y Rubalcaba.
Tambien han desaparecido medios de comunicacion de derechas( YA, Diario 16, ) y no he visto tantos la mentos.
Por ultimo que esperaban dada su bajisima audiencia, lo mismo que la 2, que lo unico decente que tiene son los sorteos de la primitiva
miércoles 29 de diciembre de 2010 a las 20:42 horas
Me miro en el espejo y no me reconozco. Es realmente triste que el periodismo limpio y sin sesgo, como es el caso de CNN+, este fuera del atractivo popular, sera por que nos hace pensar, y se valore tanto ese otro tipo de periodismo vulgar y torticero que ponen en practica algunas cadenas de television autonomicas, ademas con mi dinero, donde practican los postulados de Goebbels, y de alguna presidenta autonomica autonomica, con aquello de "hay que repetir una mentira hasta que se convierta en verdad". Es simplemente penoso. Hasta pronto CNN+
miércoles 29 de diciembre de 2010 a las 20:09 horas
Intentaré ser mas escueta para que no me vuelva a sacar de pantalla. Solo debemos meditar, los que durante 12 años hemos seguido CNN*, si éramos tan poquitos los que lo seguíamos...el nivel intelectual del pais es igual de ínfimo. Seguirán dándonos por todos los lados porque esto es lo que tiene el mando de las mayorias, si son ignorantes...Vds. mismos.
miércoles 29 de diciembre de 2010 a las 15:56 horas
En mi casa si que veíamos CNN+. Lamento mucho no poder seguir viendo a
diario al gran periodista Iñaqui Gabilondo. Gracias por tus buenas entrevistas y por tu saber hacer. Espero que hasta pronto.