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| Felipe, deja las drogas |
| por Antonio R. Naranjo |
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| VIERNES 17 DE SEPTIEMBRE DE 2010 A LAS 11:20 HORAS |
| Opinión > Política |
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Felipe González ha defendido en público la legalización de las drogas, y parece ser que gratis y sin ningún Comité de Sabios detrás que lo respalde con uno de esos informes dignos de un niño de cinco años que, en estos casos, necesita sin embargo siete años de trabajo y unas cuantas merendolas en Bruselas.
Se refiere el ex presidente a las duras, obviamente, pues casi todas las demás lo son ya y dan de vivir a mucha gente, especialmente en el entorno de la política: una mitad cobra por colocarse, paradójicamente, en organismos, fundaciones, entidades, delegaciones y oficinas consagradas al salmo preventivo, tan ineficaz como oneroso.
La otra cobra, aquí directamente, de la facturación de fumadores y bebedores, regulados siempre lo justo para calmar la conciencia: no se trata de acabar con la lacra, sino de simular que se intenta, aunque ello derive en espectáculos tan insólitos como el de la Ley del Tabaco.
Trinidad Jiménez, con ese tipo de moralina monjil que la izquierda practica como nadie, se ve en la obligación y con el derecho de protegernos de nosotros mismos en una intromisión tan paternalista como entrañable, e incluso necesaria, si la llevara hasta el fin.
Pero ahí aparece su colega de Consejo, la ministra de Economía y Hacienda, para recordar que una cosa es la prevención y otra bien distinta el negocio: en 2009, el Estado recaudó casi 10.000 millones de euros en concepto de impuestos de tabaco, y todo indica que sigue contando con ellos o algunos más a tenor de la previsión contemplada en los Presupuestos Generales del Estado.
La hipocresía recaudatoria se mezcla con el enchufismo más atroz, en una elipsis de caraduras que hace inviable un debate serio al respecto: los mismos que primero recaudan, regañan luego, movilizando en cada caso a un ejército de misioneros o cobradores del frac irresistible.

Es más importante, en fin, hablar del cinismo que de la legalización para poder discutir sobre ésta sin maximalismos. El 95% de los delitos en el mundo tienen que ver con la droga, como el 95% de los accidentes de tráfico está relacionado con el exceso de velocidad: ilegalizar las primeras mata más que legalizarlas, y esa evidencia estadística debiera ser suficiente para hacerlo.
El quid está en quién asume la responsabilidad: mientras sea del narcotraficante, del yonqui o del conductor, pelillos a la mar. No hay político en activo capaz de asumir un daño personal a la corta convencido de que el colectivo a la larga disminuirá, pues en ese viaje deberá encarnar un mensaje tan brutalmente honesto como políticamente incorrecto: es mejor que mueran tres mil drogadictos por consumir droga legal, o tres mil conductores por correr de más; que deteriorar el empleo en la industria automovilística regulando la velocidad de todos los coches a 120 o permitir que millones de personas y de Estados sufran una violencia extrema derivada del carácter ilegal de las drogas.
Pero estos políticos que tenemos, incapaces de entender que llevarse dos bofetadas de cuando en cuando va incluido en el suelo, prefieren que sucedan las dos cosas a la vez siempre y cuando nadie piense que ellos tienen una parte sustantiva de la culpa.
A la nómina de la siniestralidad en las carreteras y la delincuencia del narcotráfico añádanle, en la misma línea de hipocresía cobarde, la gestión de los malos tratos o la abolición de la prostitución: qué de gente vive de no solventar los problemas de los que come, duplicando sus efectos secundarios, por no asumir que es mejor gestionarlos con valentía que atenderlos con moralina fútil.
Se trata, desgraciadamente, de minimizar al máximo los riesgos explicándole al ciudadano que nadie puede paliar del todo lo que forma parte de la imperfecta naturaleza del ser humano: ésa que le hará siempre correr de más, drogarse, pegar al débil e irse de putas. |
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| Comentarios |
| pater |
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| lunes 20 de septiembre de 2010 a las 18:52 horas |
Defraudadores de Hacienda y demás pobrecitos traficantes de la Tierra.
La extendidísima fauna yonkérica compuesta por las distintas géneros de poníos, colocaos, fumaos, endrogaos, chutaos, alucinaos, entoxicaos, dopaos, bebíos, viajantes de vuelos sin alas ni motor, pinchetas varios, farlopaos, esnifetas de billetes de diez o de quinientos € y demás degustadores de las sustancias dopantes lo llevará más bien chungo el glorioso día que los dirigentes del Universo dejen de lado la hipocresía barata y la mentira, y de forma audaz, firme y sin fisuras acuerden la decisión por unanimidad de la legalización global y universal del consumo y la comercialización de cualquier sustancia que pueda ser considerada como alcaloide, tóxica y susceptible de crear algún tipo de adición o dependencia a los individuos.
Si esa extraordinaria e importante decisión llegase algún día a ser noticia principal en los telediarios no a todo el mundo iba a encantar, y daría lugar, en principio y entre otros, a dos opuestos colaterales, uno bueno y otro malo, como el jim y el jam pintado de los antiguos y alucinógenos papeles secantes impregnados de ácido lisérgico, el psicodélico LSD.
Uno, el yonkerio se acojonaría, temblaría al saberse perseguido hasta la extenuación por el fisco, para retratarse de una vez por todas en taquilla tomo todo hijo de vecino. Ya lo decía antaño el angustioso y machacón recordatorio televisivo de “Hacienda somos todos”. Con tan magnífica decisión se metería en cintura para siempre a los morosos perpetuos de la evasión de impuestos y evasores principalmente de de sí mismos consumidores de lo hasta ahora ilegal y fraudulento. Como inciso y al margen, al Fisco sólo le quedaría hacerse con el control y meter mano a los irredentos Autónomos desconocedores de las más básicas reglas sobre la aplicación del IVA y a los amantes anónimos de los Paraísos Terrenales llenos de opacidad.
Y dos, la alegría por fin llegaría a esa humilde y desgraciada familia trabajadora que engloba y aglutina a los distintos géneros de grandes y medianos traficantes de sustancias y polvos mágicos naturales o artificiales, causantes indeseados e indeseables de tanto dolor, corrupción y desgracias sobre todo aquello que se mueve a su alrededor, liberados como quedarán estos del estigma que les hace vivir escondidos y apartados como apestados leprosos de cualquier sociedad. Hartos andan ya estos pobres especimenes de ser los parias, sabedores, que hasta el momento presente su triste final no es otro que finiquitar en el osario del cementerio prematuro o en alguna celda con televisión panorámica, aire acondicionado y guardaespaldas uniformados. Es un infundio y una falsedad que estás personas prefieran vivir un año como reyes en lugar de una vida entera como bueyes.
Brindemos pues, para que el poder político deje de “ponerse”, se ponga mejor manos a la obra y el tan esperado notición llegue a nuestros hogares antes de que hallamos muerto, y así el chollón que para algunos hoy día representa el tráfico de drogas deje de producir tanto sufrimiento en otras tantas vecinas puertas y en otros tantos lejanos lugares.
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| Un señor de Madrid |
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| lunes 20 de septiembre de 2010 a las 10:25 horas |
Bromas a parte, no estaría mal que liberasen las drogras, en primer lugar justificado por las estadísticas del paro, superamos el 22% así todos colocados y los que enviamos a la formación para bajar las estadísticas también colocados y por la cantidad de memos bipolares que cuenta este país también colocados así nos evitamos el gasto en psiquiatras.
Este país no tiene arreglo... |
| ANTONIO M. |
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| lunes 20 de septiembre de 2010 a las 08:10 horas |
Luis, tiene razón, además como debe creerse "Dios" (será por aquello que le aclaman del "milagro económico", eso sí con pies de barro como ha quedado demostrado), y debe estar por encima del bien y del mal....., ya se atreve hasta con Obama ¡qué tío!
Claro que los palmeros hasta le siguen sus consejos, Sr. Nacho Uriarte, Sr. Neira (el "colocao" y quitao por el dedo de la Sra. Aguirre, etc.).
¡No tienen cara ....!
Aunque pensando en cara dura aún me acuerdo en el debate del estado de la región cuando nuestra presidenta presumía de pluralidad en Tele Madrid, por no hablar de lo que nos ha dejado en la adjudicación de canales en TDT. |
| luis |
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| domingo 19 de septiembre de 2010 a las 22:50 horas |
Sr. Rodriguez
"El de las FAES" si puede “ invitar a ir “mamao “cuando y como quieran ... ¿ quienes son para decirme lo que tengo o no tengo que beber?. ¡La derecha que le rodeaba aplaudía!
De moralina monjil e hipocresía sabe mucho la derecha española y afines.
Luego se aprovechan de las leyes y se confiesan y…hasta la próxima.
Hablando de colocaos: las/os enchufados, a dedo, en Comunidad de Madrid, en el Ayuntamiento, en el Ayuntamiento de Alcalá, …….….y los medios afines.
¿Cuáles son sus salarios?
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| alcalaino forever |
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| sábado 18 de septiembre de 2010 a las 23:41 horas |
| Y ahora Don Felipe es estadista internacional. Seguro que se mete un chute antes de cada reunión. |
| Paula Ballesteros Santos |
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| viernes 17 de septiembre de 2010 a las 16:20 horas |
| Todo es negocio, lo peor es que muchos dirigen sus quejas a quienes escriben la verdad. Será cuestión cívica. |
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