ÓSCAR SÁEZ
El PSOE se ha metido en una guerra fraticida por ver quién es más guapo si Trinidad Jiménez o Tomás Gómez, un duelo que deja muchas preguntas. ¿Merece Tomás Gómez ser el candidato tras tres años en la oposición? Sí. ¿Ganará? Probablemente no, pero tampoco Jiménez es que lo tenga fácil. Según las encuestas, Esperanza Aguirre es uno de los valores más seguros del PP.
¿Se marchará la ministra si gana a Gómez y pierde con Aguirre como hizo cuando cayó contra Gallardón? Probablemente. ¿Seguirá en Sanidad si no gana al ex alcalde de Parla en primarias? También. ¿Qué hará el líder del PSM si pierde?, ¿aceptará ir de dos o se volverá a Parla? Siempre tendría un sitio de diputado, de senador o de miembro del COI. ¿Es Trini una paracaidista de ZP? Sí, lo mismo que lo fue Tomás Gómez.
¿Quién es el más beneficiado de esta polémica? Además de Aguirre, Tomás Gómez. Por fin, le conocen. Y además lo hace con una buena prensa, el David que se enfrenta al Goliat de Zapatero, un David que puede hacerse un hueco en el PSOE nacional tras 2012 si los socialistas no revalidan la mayoría. Tomás Gómez, ese hombre capaz de nadar contra corriente, capaz de enfrentarse a ZP, el hombre que le colocó y ahora le ha descolocado. La publicidad que no le dio medirse con Aguirre se le ha dado enfrentarse con su ‘jefe’. Ya se sabe que los enemigos hay que tenerlos cerca.
¿Quién sale perdiendo? El PSOE y su aparato de marketing. Aunque el parleño tampoco ha ayudado demasiado, con el alcalde más votado de España al frente del PSM, joven y con ambición, el PSOE no ha sacado tajada y le han dejado ahogarse en la orilla. En Madrid, lo mismo se dejan birlar unas elecciones ganadas que matan a un candidato que bien ‘tuneado’ podría plantar a Aguirre tras ocho años de gobierno y desgaste.
¿Y en Alcalá?, ¿qué hará Javier Rodríguez, hombre del Federal, mano derecha de Elena Espinosa?, ¿qué harán otros militantes que juraron amor eterno a Gómez como antes hicieron con Simancas? Muchas preguntas para unas primarias en la que uno de los dos, Gómez o Trini, harán el primo. |