Cuando ya todos esperábamos lo peor (una subida insoportable del recibo de la luz a principios de julio) sucede lo inesperado. Para empezar no habrá subida, mejor dicho la subida se retrasa, o dicho en boca del ministro Sebastián se “congela". Bueno no todo, porque la subida del IVA se aplicará sí o sí. En todo caso los consumidores lo aplaudimos, aunque sin pasarse.
A continuación aparecen en escena ¡y juntos! el Ministro del ramo, Miguel Sebastián, y el portavoz del economía del PP, Cristóbal Montoro. Ambos vienen a decir que en realidad la congelación es sólo una pausa, que ambos partidos han decidido afrontar juntos los problemas que aquejan al sector energético español y que la decisión de paralizar la subida de las tarifas es tan sólo el paso previo y necesario para llegar a un a un pacto energético global.
Lo cierto es que tanto sentido común, expresado en tan escaso espacio de tiempo y ejecutado al unísono por el Gobierno y el principal partido de la oposición, estuvo a punto de provocar un verdadero ataque de irracionalidad en muchos ciudadanos y desde luego, no lo niego, en nuestra asociación. Tanto es así que cuando las agencias de prensa llamaron, como suelen hacer cuando se trata de cuestiones como esta, para recabar nuestra opinión, hubo un primer movimiento de pánico seguido de incredulidad.
Pero no, era cierto, tanto el Partido Popular como el Gobierno quieren llegar a un pacto que siente las bases del mercado eléctrico en España. Pues bien, si quieren ustedes que les diga la verdad, a este que les habla y a la asociación que representa, la Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid, más que la decisión de congelar las tarifas (que por supuesto nos parece positivo) lo que realmente nos ha alegrado el día ha sido esta voluntad de pacto en un sector ten sensible, tan problemático y que tanto afecta a nuestro país y a sus ciudadanos, como es la energía.
Eso quiere decir, supongo, que ambos partidos empezarán por reconocer que por lo que respecta al actual problema de las tarifas, y entre ellos el recurrente “déficit" tarifario, nadie puede tirar la primera piedra, porque si bien es cierto que fue un gobierno del Partido Popular, con el entonces Ministro Rato a la cabeza, el que en el año 2000 se inventó el déficit (las tarifas no cubren el coste de la electricidad y se genera un déficit que se les reconoce a la empresas como ingreso) con el doble objetivo de contener el IPC y evitar impopulares subidas, no es menos cierto que los siguiente Gobiernos del PSOE no hicieron nada por corregir la situación.
Mas bien al contrario, el invento les debió parecer muy acertado, porque mantuvieron y reforzaron la situación hasta que ahora, cuando el famoso desfase ha creado una deuda de cerca de 20.000 millones de euros, ya no caben más paños calientes.
Suponemos también que ese pacto, entrará de lleno en la problemática de las energías renovables, tan importantes sin duda, pero necesitadas de unas reglas del juego claras, o de la decisión a tomar con las centrales nucleares, y los cementerios y los impuestos y así un largo etc.
Si se hace, si se toman decisiones de carácter estructural, convincentes y pensando en el interés general, es posible que al menos en este tema veamos la luz al final del túnel. Y eso no quiere decir que fuéramos a estar de acuerdo con lo que se decida. Es más, es posible que incluso lo rechacemos. Pero al menos tendremos un plan, sabremos a que atenernos y dejaremos las elecciones para cuando llegue el momento. Que haya más luz pero también más taquígrafos. |