ÓSCAR SÁEZ
Este fin de semana, en un alarde primaveral y animado por el buen tiempo, decidí dar un paseo por el río. Ya saben en plan romántico. Flores, arbolitos, sombritas en un recodo del Henares, el canto de los pajaritos, los niños jugando en los columpios... La edénica imagen que tenía del merendero cuando iba con mis padres de pequeño quedó difuminada y se convirtió en una mala pesadilla. El acceso desde Nueva Alcalá a la otra parte por el pasadizo tiene ‘pétalos’ vítreos de la extendida flor ‘Mahou 5 estrellas’ y está impregnado del olor ‘rosal’ a orina. Aunque muchos digan que su mierda huele a flores, no es el caso.
Además, sin que se enteren los del Plan2000E los caces están llenos de piezas con los que se podría montar un coche si eres un poco mañoso; los rastrojos secos y polvorientos; esa idílica bandada de pequeños ruiseñores llamados mosquitos, la orilla convertida en una auténtica barricada donde lo único que puedes pescar es un resfriado si te caes, y el curso del río, que se intuye porque no se ve por los juncos sin vida, y que suspende en limpieza.
El estrés y las prisas con los que nos movemos precisan cada vez más de espacios a los que ir a respirar, a los que desconectar, a los que quedarse sordo con el silencio de la naturaleza y ciego con el color de las flores. Si te vas fuera de Alcalá, tienes que coger el coche y el atasco de regreso te estresa más que si no te hubieras marchado.
Por eso es importante que los políticos se tomen en serio el río. Desde la Isla del Colegio, ahora mismo un solar con árboles sin apenas sombra y que aspiraba a ser un Gran Retiro con lago y todo, hasta la isla de los García, hectáreas de rastrojo invadidas por un aparcamiento en superficie en el que te juegas a cada pisada un esguince de tobillo, sin olvidar la otra parte del río, con el desaprovechado puente del Zulema.
Llegarán las elecciones y volverán las promesas, culpándose unos a otros, mientras el secarral confirmará que Alcalá de Henares sólo tiene el río en el apellido igual que es una ciudad universitaria sin universidad y sin universitarios.
Y ahora el chiste semanal, cortesía de Sandry (con y no con i), referente al Madrid-Barça. - Cristiano Ronaldo es triatleta: corre, hace bicicletas y ... nada.
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