ÓSCAR SÁEZ
El jefe de los empresarios españoles es un desastre con sus empresas. Los jefes de los trabajadores no saben lo que es ir a la fábrica. El jefe del Ejecutivo español vende optimismo con unas cifras económicas catastróficas, regaló 400 euros a todos por igual, fueran hijos de la Duquesa de Alba o vivieran bajo un puente y ahora sube el IVA para financiar los desmanes producidos cuando ya se anunciaba la debacle.
Por su parte, el jefe de la oposición no parece el jefe, y el Gobierno critica a la jefa del PP de Madrid, que de vez en cuando le suelta una a su supuesto jefe. Dicen que Esperanza Aguirre quiere la silla de Mariano Rajoy, pero realmente lo que quiere es conservar la suya. Mientras se habla de los toros y de la subida del IVA que quiere hacer el PSOE a partir de este verano, no se habla de los problemas propios de la Comunidad de Madrid.
Tampoco ayuda que el jefe de los socialistas madrileños, Tomás Gómez sea casi un desconocido entre los suyos y que Zapatero, el máximo jefe, con permiso del Rey, no le haya proclamado todavía candidato.
En Alcalá, el jefe, Bartolomé González quiere seguir siéndolo, mientras otro se va preparando para la siguiente legislatura.
No tendrá que tratar con Peinado, que no será el jefe de la Universidad, porque el jefe anterior dejó preparado todo para que el jefe fuera Fernando Galván. Mientras PSOE e IU hacen todo lo posible para que la pareja de hecho entre Javier Rodríguez y Pilar Fernández formen una jefatura de izquierdas, a la que se podría sumar UPyD, o no, porque todavía se desconoce su jefe y sus intenciones.
Menos mal que tenemos al jefe de la Fórmula 1, al del baloncesto y al del fútbol, esos locos bajitos que apartaron la furia española por una sinfonía nacional. Estos sí que mandan y habría que declararlos Bien de Interés Cultural.
Y ahora el chiste semanal cortesía de Noelia, una crack. –Papá, papá. ¿Por qué os casasteis tú y mamá? –Por tu culpa, cabrón. |