Son increíbles las casualidades y juegos que nos proporciona la vida. De veras, es curiosísimo que en el fin de semana en el que el Barça juega la Final de Mundial de Clubes en Japón, el Madrid juegue en Sevilla. Alucinante, y es que esa dualidad, -muchas veces artificial y exagerada de Madrid/Barcelona-, lógicamente, tiene una justificación deportiva y social, -más después de lo de hace dos sábados en el Bernabeu-, pero es que para aumentar, si cabe, esa competencia extrema a dos, si hay una ciudad, -o para ser más exactos-, una provincia en España, vinculada a Japón, esa es Sevilla… O sea, que el Madrid, de alguna manera, también estaba jugando en Japón, como el Barça, aunque para otro objetivo, -no menor-, como era ponerse líder en solitario por delante de los “todopoderosos azulgranas”.
Os cuento: En 1614, una nutrida expedición de japoneses liderada por el samurai Hasekura Tsunenaga viajó a España con el objetivo de entrevistarse con el Rey Felipe III y el Papa Paulo V, que esperaban en Madrid. El viaje habitual era por barco hasta Sevilla por el río Guadalquivir, y luego, -por tierra- hasta la Capital del Reino. Pero, aprovechando que tenían unos asuntos previos que resolver en la Casa de Contratación de Indias, en Sevilla, los japoneses hicieron parada en Coria del Río que era el antepuerto de la capital hispalense. Después de cuatro años allí, y tras todas las gestiones, digamos, que los nipones hicieron “mucha amistad” con las guapas andaluzas y muchos decidieron quedarse a vivir. Las primeras inscripciones bautismales con el apellido Japón, datan de esa época, y ahora, incluso, se estima en casi 1.000 personas las que mantienen ese árbol genealógico. Seguramente, los menos jóvenes, os acordaréis de un árbitro de fútbol de primera división que se llamaba José Japón Sevilla, y al que la costumbre tan futbolera de llamar a los colegiados por los dos apellidos, le hizo tan famoso como a Condón Uríz, al margen de sus aciertos y errores sobre el terreno de juego. En los primeros años de este siglo, coincidí con Japón Sevilla en una televisión andaluza, y con el humor típico de la tierra, recordaba las muchas bromas que le han hecho a lo largo de su carrera y me contó esta historia que justifica este hecho insólito, ¿verdad?
Estatua del Samurai Kasehura Tsunenaga en Coria del Río…
José Japón Sevilla, ex árbitro de fútbol…
Fijaos, con casualidades como ésta, -sí, hasta en éso-, el Real Madrid y el Barcelona se “vigilan en estos tiempos” de máxima rivalidad –espero que se entienda la ironía-. La exhibición de los de Guardiola ante el Santos fue descomunal, como la de los de Mourinho ante el Sevilla, con un Cristiano estrella, -para lo bueno, y también, para lo malo-, pero sobre todo con un Iker Casillas, excepcional, que salvó goles cantados en momentos cruciales que hubieran podido dar aire de remontada a los sevillanos.
Ya ha quedado comentado en más de una ocasión aquí, pero el mérito del Real Madrid, haciendo frente y superando en la clasificación a este Barça excelente es de “sombrerazo”. Por eso, nos llega tan dentro la decepción cuando en el “cara a cara” a los blancos, y sobre todo, a su entrenador e icono mediático con el siete a la espalda se le nublan los talentos y les salen todos los complejos que les restan eficacia y calidad. Esa es la triste realidad, y sin duda, la asignatura pendiente de este Real Madrid de Mourinho y Cristiano, pero también de Casillas, Ramos y Xabi Alonso que suponen el asiento de cordura, sentido común y madridismo de toda la vida.
Japón Sevilla expulsando a Lobo Diarte, por áquel entonces entrenador del Salamanca
La facilona comparación de “unos jugando en Japón luchando por el Mundial de Clubes, y otros enfrascados en la eliminatoria de Copa con la Ponferradina”, que he escuchado y leído en algunos comentarios en esta nueva hornada de “periodismo deportivo forofo”, no me gusta nada. El Real Madrid es el líder, con tres puntos por encima del Mejor Equipo del Mundo –incuestionable-, y eso es para sentirse muy orgulloso y optimista con el futuro. Claro, siempre, que se respeten los códigos que han hecho del Real Madrid, el Mejor Club de la Historia.
Mourinho tiene razón cuando habla de la mayor importancia de ganar la Champions que ese Mundial de Clubes, pero para estar en Japón, primero, hay que triunfar en Europa, y así, se accede a esa condición de veneración planetaria.
Cuándo estuve en Japón, en el año 1998, mis interlocutores me hacían narrar goles del Real Madrid para disfrutar con su pasión. Era increíble como seguían al Real Madrid de Mijatovic, Raúl, Hierro, etc… Recuerdo, en un partido en una ciudad a doscientos kilómetros de Tokio –allí probé el famoso tren bala-, como yo era el único occidental en el palco del estadio, y me hacían fotos pues se había corrido la voz de que yo era quien retransmitía los partidos del Real Madrid. Japón, y el mundo de expansión del fútbol, era madridista.
Ahora, unos años más tarde, ese testigo lo ha recogido el Fútbol Club Barcelona, y lo ha hecho por ganar –a todos les gusta ganar-, pero también por su estilo de juego y su política de comunicación y marketing. Incluso, con un soso como Messi, que no fue especialmente amable, en esta absurda entrevista que vais a ver a continuación. Sólo fue una pregunta, sobre cómo será su vida cuando se retire, que resulta poco procedente después de ganar el Mundial de Clubes, y teniendo 24 años, pero que resume la pasión japonesa y de todo el mundo por el fútbol, al que por calidad e historia debe acceder cuanto antes el Real Madrid. Me gusta más que se despierte ese nerviosismo por estar cerca del ídolo, y no por ser unos “quejicas reivindicadores tapabocas”. Ese es el reto.
20.diciembre.2011
EGC.
P.D. ¡¡¡Feliz Navidad!!!Sé que hay mucha gente que lo está pasando mal por cuestiones de salud –las más importantes-, pero también, por razones económicas con esta asquerosa crisis que se ceba con los de siempre. Ya sé que hay muchas personas que odian estas fechas porque se les viene a la cabeza el recuerdo de los seres queridos o mejores tiempos, desgraciadamente, ya perdidos… Bueno, pues para todos, -también para ellos, y especialmente, para los que más sufren- mi más sincero deseo de ilusión, siquiera, un poquito, aunque sólo sea para tener una tregua de los malos rollos que nos acechan cada minuto. Aunque sólo sea para eso, que triunfe el espíritu navideño, siempre, tan impunemente agredido. Feliz Navidad, de todo corazón.
miércoles 21 de diciembre de 2011 a las 18:07 horas
Martn,
Sí, es cierto, el japonés que hace la pregunta es un cómico, y fíjate la oportunidad que pierde de poder hacer algo bueno y en exclusiva con el mejor jugador del mundo.
Lo peor es que ésto, en Japón, es la excepción. En España, cada vez más, el periodismo deportivo cae en eso.