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ÓSCAR SÁEZ
Mientras el PSOE busca un líder que grite “Viva España” en plan Manolo Escobar y Rajoy habla en plan ventrilocuo a través del cuerpo de María Dolores de Cospedal, poco a poco nos vamos dando cuenta de la dureza de la crisis. La situación es seria, muy seria, y ni siquiera vemos la luz al final del túnel. La única luz que se ve es la de la muerte del euro, que te dice “ven, ven”. Las navidades blancas pintan negras porque los números siguen rojos, al tiempo que descubrimos que para vivir como un Rey basta con ser yerno.
Las administraciones están caninas, a las familias se les acaban los ahorros y los bancos tienen el cartel de ‘No hay un duro’. Recortes por aquí, subidas por allá, cierres de empresa por otro lado, pero nuestros diputados a lo suyo. Estos defensores de lo público gozan de un plan de pensiones privados pagado por los que les votaron como los que les quisieron botar. Amén de un iPad en vez de un ordenador portátil, que se suma a un iPhone y a una ADSL en sus casas para estar conectados a internet. Lo lamentable es que, con tantas facilidades, estén tan desconectados de la realidad. |