Remordimiento en traje de noche
Luis Cernuda (Sevilla1902 – México, D.F. 1963) Un hombre gris avanza por la calle de niebla; No lo sospecha nadie. Es un cuerpo vacío; Vacío como pampa, como mar, como viento, Desiertos tan amargos bajo un cielo implacable. Es el tiempo pasado, y sus alas ahora Entre la sombra encuentran una pálida fuerza; Es el remordimiento, que de noche, dudando; En secreto aproxima su sombra descuidada. No estrechéis esa mano. La yedra altivamente Ascenderá cubriendo los troncos del invierno. Invisible en la calma el hombre gris camina. ¿No sentís a los muertos? Mas… la tierra está sorda”.
Un río, un amor (1929)

Foto: uno de la muga
Los tratados como perros hicieron sonar, en sinfonía, la energía de Beethoven, con algo más que flautas.
Los políticos encasillados en la inercia de destruir al adversario, sin importar los medios, para anular su criterio y poder, corren el riesgo de quedar incapacitados para ejercer su oficio al ningunear al pueblo.
Es posible que hechos como los del 15 de octubre en todo el mundo, los perciban como un paseo de una jauría de perros rabiosos, pasajera y transitoria, hasta que les vuelvan a poner el bozal y lavar sus cerebros.
Hay políticos que no perciben en estos movimientos la muestra de grandeza y dignidad del pueblo que es capaz de exigir de manera pacífica, con educación y sensatez, sus derechos; yresponsabilidades a quienes cobran cantidades desorbitadas, precisamente, por la responsabilidad que exige el cargo que desempeñan.
El 15 de octubre, ha salido a la calle de diversas ciudades del mundo, un mensaje nítido:
“Un mundo mejor es posible, es deseable”.
Tenemos la responsabilidad de fabricarlo todos, cada quien desde la función que desempeña en la sociedad.
Amas de casa más acostumbradas a mover escobas que a tocar flautas sonoras y disonantes, salieron a la calle, dispuestas a barrer. Todos conocemos la fuerza social de las amas de casa capaces de generar armonías en las adversidades. Cuidadoras, economistas, planificadoras, educadoras… es un detalle que Esperanza desearía pasar por alto, pero a nadie se nos escapa.
Hasta niños, con el chupete en la boca y la pancarta en la mano, aprendían una de las magníficas lecciones de unos padres comprometidos con la educación social de sus hijos. Padres que afirmaban que le regalaban su primera manifestación para que tomara consciencia natural de que la libertad se conquista con la exigencia responsable y pacífica de los derechos. Posiblemente, esa niña no se acordará, en su vejez, que formó parte del gran grito social ocurrido en la Puerta del Sol el 15 de octubre del 2011; sin embargo, la calidad de vida y vejez tendrán mucho que ver con la respuesta inteligente o no, de nuestros gobernantes todopoderosos, tras escuchar el mensaje.
¿O no?
Uno de la muga
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