(Hoy si toca: esta imagen se ha manejado con infinita mala fe. En todo caso, inferior a la incompetencia y falta de escrúpulos de su protagonista)
Si la esperanza de vida ronda los 81 años en España y la jubilación se alcanza a los 65, cobrábamos hasta ahora una pensión durante 16 años a razón, según la estadística, de 856 euros mensuales. Esto es, tras una vida cotizando, antes de morir recibíamos un montante total de163.584 euros, o 10.224 euros por año. Tal vez baile alguna cifra, en decimales siquiera, pero grosso modo son éstas.
Con la reforma, pasaremos a recibir por 14 años de jubilación -dos menos a consecuencia de extender otros tantos la vida laboral- un total de 143.136 euros. Es decir, 20.448 euros menos.
En resumen, cuando se apruebe el acuerdo entre el PSOE y las centrales sindicales, al trabajador medio de este país le habrán reducido su pensión algo más de un 12% . Nada de esto es una opinión, es la mera consecuencia matemática de una decisión política contable que ha sido presentada entre el camuflaje de la retórica económica para esconder la dimensión real de una reducción cruel.
Tras los hechos, las opiniones, que a mi juicio sólo pueden ser tres: a) Es una tragedia inevitable. b) Es una tragedia evitable. c) Está bien y no queda más remedio. La tercera opción tendrá muy pocos seguidores y es probable que el grueso de los ciudadanos se ubique entre las dos primeras.
Para que la opción correcta, asumida y asumible sea la primera, parecería imprescindible que se adoptara una vez agotadas todas las medidas, todas las alternativas y todos los esfuerzos imaginables: en términos médicos, quizá no quede más remedio que amputar una pierna en caso de gangrena; pero antes de proceder a una decisión tan traumática se han tenido que probar todos los tratamientos alternativos de menor impacto.
Frente al ilusionismo infantiloide del presidente del Gobierno, que se ha tirado siete años diciéndole a la gente lo que quería oír y no lo que le estaba ocurriendo con el complaciente altavoz de tantos que ahora pretenden borrar la huella de su complicidad dolosa, la política real consiste en gestionar con sensatez los recursos existentes, proceder con sabiduría a su reparto y estimular hasta donde se pueda la generación de riqueza para que las dos misiones previas sean más sencillas y beneficiosas: no se trata de sermonear a la gente sobre el derecho a comer un filete diario, sino de distribuir con decoro el filete existente y procurar que la nevera se vuelva a llenar.
Aun con sus insensatos antecedentes, el PSOE y Zapatero tendrían legitimidad para pedir sacrificios si se dieran dos premisas: una disculpa previa, por no haber visto, no haber querido ver o haber tapado directamente la realidad por razones estrictamente electorales; y un detallado glosario de todos los sacrificios y esfuerzos adoptados antes de tocar la pensión, la senectud y el derecho a una vida más o menos presentable durante el tiempo máximo posible tras una larga andadura de sacrificios y dedicación.
Ni en ese caso el presidente se merecería un afecto especial, e incluso sería razonable sentir un cierto regusto al comprobar cómo es víctima del desbocado monstruo de la demagogia complaciente que él mismo creó con tanta devoción para una sociedad laxa, intelectualmente poco exigente y encantada de creer que todo dependía de la benevolencia, el criterio o la magnanimidad del inquilino de La Moncloa en lugar del implacable recuento de lentejas.
Quienes le criticábamos por lo que hacía, por lo que no hacía, por lo que provocaba y por lo que no evitaba; analizando lo que ocurría sin velo ideológico ni interés partidista; le apoyaríamos ahora, no obstante, convencidos de que su rectificación es indispensable para evitar un derrumbamiento aún mayor y de que el tiempo del ajuste de cuentas ha de ser invertido en enmendar la plana con diligencia salvo que te importe más la victoria del PP que la recuperación de tu país.
Robin Hood no existe: pero el sheriff de Nothingham y el régimen feudal sí
Y es aquí donde surge el problema, donde el mal inevitable se convierte en un atraco a mano armada, donde el pensionazose transforma en un abuso intolerable para que los que más han hecho ya hagan más aún, donde la medida inevitable exhibe su aterradora injusticia: con tal de no variar el menú propio de tres platos y barra libre; la política está dispuesta a quitarle el exangüe mendrugo de pan al resto.
Alargar la vida laboral sería una consecuencia dolorosa pero inevitable de un estado en ruina económica, con una deuda brutal, un déficit desatado, un paro desmedido, una industria hundida y una población activa pírrica que, además, se ha apretado el cinturón a sí mismo dando el ejemplo que predica: sólo en ese caso, un presidente puede dirigirse a la Nación pidiéndole que reviente a trabajar para que todos nos ganemos un futuro.
Pero mientras se decide algo tan grave y tan doloroso, los mismos que lo imponen se dotan a sí mismos de un sistema fiscal y de pensiones específico redactado en Brunei; se mantiene el derroche de una Administración improductiva inflada en 30.000 millones de euros; se engorda el empleo público hasta los 3,5 millones de funcionarios para satisfacer las necesidades laborales de toda laya de siglas a babor y estribor a costa de malpagar al 1,5 que hace falta para sostener de verdad los servicios públicos; se tira el dinero en una vergonzosa red de televisiones, universidades, embajadas autonómicas y empresas pseudopúblicas inútiles, contraproducentes y costosas; se guardan 26.000 millones de euros para las mismas cajas de ahorros gobernadas por los mismos partidos; se complace a las eléctricas y a las constructoras (donde tan frecuentemente acaban los propios políticos) con infames subidas de las tarifas o interminables inyecciones financieras o se avala, de acuerdo con sindicatos indignos de tal nombre, la prostitución de la negociación colectiva en pornográficos convenios a la carta en cada ayuntamiento, comunidad, diputación y chiringuito donde unos y otros ponen sus zarpas.
Si para vivir hay que trabajar hasta los 67 o hasta los 80; si para legar alguna esperanza a los que vienen detrás hay que prolongar la vida laboral hasta el máximo; si para sostener razonablemente el Estado de Bienestar hay que tirar más del cuerpo; si para que la viuda, el pensionista, el parado o dependiente tengan una vida digna hay que reventar de esfuerzo, hágase.
Pero si es para mantener su sistema, si es para que no falten ni uvas ni asado ni vino en sus bacanales entre las llamas de Roma; si es para pagar sus copas, sus sectas, sus familias, sus necesidades, sus excesos, sus abusos, sus compromisos, sus amigos, sus lagunas, sus defectos o sus caprichos, conmigo no cuente.
El presidente que decía ser Robin Hood es en realidad el sheriff de Nothingam, y empieza a ser evidente que en el bosque de Sherwood, donde siempre han vivido campesinos y burgueses, nos hemos cansado de tanto impuesto feudal, lo firme un inepto temerario llamado Zapatero o lo calle un aspirante ruinoso bautizado Rajoy.
Esta llamada de un oyente al programa de Luis del Olmo dice más que mil artículos juntos
Señor Maranjo,como no dudo de su honestidad periodistica,le pediria a Vds,que se pasara por Camarma de Esteruelas y le preguntara ala alcaldesa,porque agrede a los concejales ó los echa del pleno,porque oculta las cuentas cuando se las exigen,porque mira para otro lado cuando desde su ayuntamiento se envian informes falsos al inem ó se elaboran informes falsos de empresas desde este mismo ayuntamiento,para colocar a sus protegidos,haber si nos enteramos de una vez donde estan los ochocientos mil euros que afirmaba haber recaudado,pero que no sabia donde estaban ingresados y haber si de una vez nos enseña,las facturas de las cuentas de las fiestas de hace tres años y claro haber si nos enteramos ,a que acuerdo han llehado desee el ayuntamiento con el Practicante y el abogado del estafador señor Panadero,con eso de momento seria suficiente,falta mucho dinero mas pero no sea que salga corriendo antes de tiempo,supongo que ya sabe que esta señora es del PP.Espero sus gratas noticias.
Parece que Zapatero y el partido socialista,son los culpables de todo,segun muchos medios,a ninguno d estos medios les he visto pasar por Alcala de Henares,Camarma de Esteruelas ó Madrid,a preguntarles a sus alcaldes,porque ocultan cuentas a la oposicion,porque las falsean é impiden que sean examinadas rigurosamente,porque agreden a concejales que solo quieren informarse de la verdad,porque falsean datosde empresas y medicos,porque falsean datos al inem con la intencion de colocar a sus amiguetes,cuanto no han subido la contribucion urbana,porque nos tienen tres dias con las callles llenas nieve congelada,cuanto ha costado el carril bici y cuantos lo emplean,porque hay para juergas,fiestas y todo clase de representaciones y no hay un duro para los libros de los niños,ó cuantos implicados hay en la operacion puerto y a cuanto sube el montante,y si no lo de Telemadrid,que claro tienen que el que se mueva no sale en la foto,curioso todos estos sitios estan gestionados por los mismos,es decir el PP,coincidencia,coincidencia.
Tan sólo una puntualización, señor Naranjo. Cuando usted afirma:
"se engorda el empleo público hasta los 3,5 millones de funcionarios para satisfacer las necesidades laborales de toda laya de siglas a babor y estribor a costa de malpagar al 1,5 que hace falta para sostener de verdad los servicios públicos"
Convendría matizar que no todos los empleados públicos, o por decirlo con más propiedad, no todos los que cobran de la Administración son funcionarios, ni mucho menos. Además de todo lo que ya nos cuestan los cargos, carguitos y carguillos de toda laya, hay muchísimo enchufado de los partidos que bajo la cobertura de los "cargos de confianza", de libre designación, chupan de los presupuestos sin haber aprobado ninguna oposición y sin más mérito que el de ser fieles lacayos de sus señores. Y por si fuera poco, estos enchufados suelen cobrar mucho más dinero (los niveles más altos de la Administración están copados por ellos) que los funcionarios de verdad, en muchos casos con unos sueldos modestos.
Ah, por supuesto esto no es privativo de ningún partido político, ya que lo hacen todos sin excepción.
Que trabaje su padre, presidente, pero Sr. Narajo, cuando hay huelga, ahí está usted, trabajando al pie del cañón (que conste que no me parece bien que les intentaran boicotear el chiringo, se acordará).
Que trabaje su padre, presidente, pero su periódico no se hace eco de ninguna noticia que muerda la mano de comer de aque que se la da.
Que trabaje su padre, presidente, pero usted le hace la cuerda al partido en el poder (que en este caso es el PP, pero ya llegará el PSOE (o no)).
Que trabaje su padre, Sr. Naranjo, porque la diferencia entre usted y el presidente es la amplitud del altavoz con el que llegan a la sociedad (usted desde un diario local, él desde la presidencia de un gobierno).
En definitiva, que es muy fácil criticar a las personas pero ver la crisis desde la tele, con un sueldo fijo y una carrera encarrilada. Eso sí, a la gente que que es crítica con la siuación y se moviliza para cambiarla (con sus fallos y virtudes) la crujimos hasta la criminalización.