Guerra del agua, dinero ‘líquido’
por La Editora

VIERNES 30 DE ABRIL DE 2010 A LAS 12:39 HORAS
Opinión > Política
 
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No es exagerado hablar de una ‘guerra del agua’ que, desde hace demasiado tiempo, se induce desde La Mancha contra Alcalá. Son datos objetivos el intento de reducir la presencia de nuestra ciudad en la Mancomunidad de Aguas del Sorbe; la sistemática demora de las infraestructuras aprobadas para mejorar el suministro; o la ya inocultable insistencia de la Junta por encargar a su empresa semipública la gestión de obras y servicios que, de algún modo, parecen apostar por una gestión global del Sorbe en el futuro. Esto no es, al menos desde Alcalá, una lucha territorial ni un pulso identitario, pero en Guadalajara sí se han manejado esos argumentos tan perversos para justificar una escalada de exclusión a todas luces desquiciada: Alcalá es la primera accionista, la primera consumidora y la primera financiadora del Sorbe, que simplemente no existiría sin su impulso, compromiso y capacidad. Y lo seguirá siendo, por mucha intentona capciosa de claros tintes económicos que se lance: estar en el Sorbe y decidir sobre él no es una graciosa concesión alcarreña, sino un derecho ganado con los años y las inversiones  al que no se va a renunciar.


Pero es lamentable que se manejen argumentos que en otros sitios, como Aragón y la propia Castilla-La Mancha, han suscitado auténticos terremotos políticos y disputas territoriales con Murcia o Valencia. ¿Es ése el esquema que se quiere implantar, buscando problemas que no había para imponer soluciones que no hacían ninguna falta? A los gritos de alarma del Ayuntamiento y del propio Sorbe, presidido por Alcalá, se le ha sumado la advertencia de la Comunidad y el aviso del Foro del Henares, en una sana alianza de sentido común que ojalá se ampliara a otros frentes.


Porque la misma estulticia que preside la ‘guerra del agua’ está detrás del dispendio económico y la amenaza social que constituye el campus de Guadalajara: hacerlo fragmenta una universidad débil,  duplica proyectos tan difíciles de cuajar como los parques tecnológicos y, finalmente, daña al entorno. Para Guadalajara es mucho mejor una gran Universidad en Alcalá que irradie actividad a toda la comarca que una mala universidad en dos ciudades. Y esto es tan cierto como que a Alcalá debe apostar por el Sorbe, sin prescindir de otras alternativas, aunque el agua físicamente esté en Guadalajara. Los americanos esgrimen con frecuencia un axioma válido para estos casos: “Si no está roto, no lo arregles”. La certeza de que no lo estaba, en ambos ejemplos, testimonia la intención real de cada uno y obliga a activar todas las defensas sin duda.


Comentarios
listo
viernes 30 de abril de 2010 a las 17:03 horas
el concejal quiere el agua para los campos de golf, y para trincar pasta para la empresa concesionaria.
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