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| Cuidado que viene el Cervantes |
| por Uno de la Redacción |
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| VIERNES 9 DE DICIEMBRE DE 2011 A LAS 18:46 HORAS |
| Opinión > Cultura |
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PEDRO P. HINOJOS
El llamamiento repentino y entusiasta que hizo el alcalde de Alcalá el pasado octubre para que le dieran el premio Cervantes a la escritora chilena Isabel Allende fue atendido a medias por el jurado. No es Allende, pero sí un paisano suyo quien tendrá el honor de recibir el Nobel de las letras españolas, Nicanor Parra. Poco más comparte el centenario poeta con la autora de La casa de los espíritus. Nada sabe de “la vergüenza del éxito”, como decía Alonso Guerrero el otro día en una tertulia de Punto Radio Henares; ni falta que le hace para su obra cimarrona, sencilla, juguetona, inconformista y directa al corazón del hombre y la mujer de la calle, hasta hacer echar “sangre por boca y narices”, como él mismo advierte.
En la misma tertulia, el coordinador del Corral de Comedias, Carlos Aladro, se preguntaba si la elección de este nombre ahora no tendría que ver con un deseo del jurado por conectar con las actuales movilizaciones de masas indignadas que cuestionan el sistema y apelan a modos alternativos de política, de economía y de sociedad. Por actitud vital y literaria, desde luego que Parra podría pasar por un Hessel de las letras para este rato.
Pero de ser así, se trataría de una decisión tan oportunista como cruel. Por mucha jovialidad que el autor de Poemas y antipoemas derroche aún, la biología le impone 97 pesadas castañas y lleva sonando de candidato desde hace casi dos décadas; tanto que casi parecía un jarrón de la sala de juntas de ministerio. La penitencia, en cualquier caso, ya está servida para el jurado. De momento, el premio Cervantes 2011 no ha dicho ni mu en su paraíso de sal y arena de Las Cruces. Y si se decide a venir hasta la Cisneriana a recoger el premio, que se preparen todos, desde las autoridades hasta los maceros. Este anciano es un chaval muy temerario. |
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| Comentarios |
| Pedro Pérez Hinojos |
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| domingo 11 de diciembre de 2011 a las 20:59 horas |
| Estimado 'Algo más de lectura no le vendría mal': le agradezco que me lea, aunque, con el debido respeto, tengo mis dudas de que haya comprendido lo que ha leído. En cualquier caso, admito que me llame ignorante, porque ignoro muchas cosas y seguro que soy menos sabio que usted. Pero de ningún modo le acepto que diga que desprecio todo aquello que desconozco; y mucho menos que lo deduzca de este artículo. Gracias de nuevo y reciba un cordial saludo |
| VAS |
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| sábado 10 de diciembre de 2011 a las 10:04 horas |
| A veces los premios son como funerales en vida y es lógico que un antipoeta que ha logrado sobrevivir hasta los 97 años frente a colegas y analfabetos que lo creían muerto, se resista al Te Deum del Paraninfo, y lo que es peor, a que Asela Sanz horteramente lo entierre en vida en la Capilla del Oidor. |
| Algo más de lectura no le vendría mal |
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| sábado 10 de diciembre de 2011 a las 09:26 horas |
| La ocupación de los ignorantes es ignorar, y en eso no cejan. El autor de este artículo la practica en exceso en las breves líneas que dedica a hacer verdad lo que decía Machado: el español desprecia cuanto ignora. Un premio no implica ni su aceptación, y mucho menos su presencia en la entrega. No fue así y Parra nos lo recuerda. Si se lo dan es una decisión del Jurado, no de él, y sus lectores lo queremos así, plantado en su decisión hasta el final, pues de él nos interesa su obra no sus discursos. Ojalá esto sirva para que usted se entere de qué trata la literatura. En cuanto a Allende, es una mala copia de García Marquez, es como oir los tangos interpretados por el Cigala, para ponerle un ejemplo. |
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