
Que los medios de comunicación son un buen termómetro para medir la temperatura de la crisis, lo sabe todo el mundo. Y que son objeto de conspiraciones, anhelos, venganzas, inversiones, deudas, compras, ventas y operaciones políticas, también.
Todo esto se junta en un explosivo cóctel que en estos momentos se está agitando como nunca en mucho tiempo: no hay grupo que no esté sumido en negociaciones o que sea protagonista de especulaciones. Tras un riguroso olfateo por redacciones, despachos y las tabernas más selectas de Madrid, éste es el informe paso a paso.

Planeta y Mediaset. Son, de largo, los dos grupos más solventes. Casi todo lo que puede pasarles será bueno o menos malo que al resto: la crisis publicitaria es la misma para todos y de los duros ajustes laborales no se salva nadie, pero en la escabechina general irrumpen como valore seguros. El grupo de Lara consolida Antena 3 y Onda Cero y de la solidez de La Razón da cuenta un dato: ha sido capaz de retener a Alfonso Ussía, tentado por la competencia con una cifra con cinco ceros rechazada por el escritos y columnista.

Vocento. Está en el centro de todos los rumores, con versiones tan contradictorias con la opinión de las distintas familias que componen su Consejo de Administración. Todo gira en torno a ABC y Punto Radio, con tantas versiones como colores tiene el arco iris. La oficial es que el nuevo consejero delegado va a por todas: nuevos fichajes radiofónicos con contratos de cinco años, potenciación de la cabecera fundada por Luca de Tena e integración de soportes. Pero no cesan los rumores en palacio, con dos vías: en la radio, una venta inminente (unos señalan diciembre, otros marzo y algunos más la próxima temporada) a Planeta o a Cope. Otros, la separación de los periódicos regionales de Abc y la venta de éste, con un aspirante oficial: el ex presidente de Recoletos y cuñado de Botín, Jaime Castellanos. Con dos nombres detrás en distintos papeles: Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez. Rumores son, sí, pero algo más hay detrás de los contactos ya celebrados entre distintas partes.

Prisa. Tras perder Cuatro, la asfixia económica sigue y tiene un horizonte complicado de aquí a marzo. Los cambios en El País, la supresión de colaboraciones en todos los cuadernillos regionales y los rumores de venta de Santillana están a la orden del día. Y de eso no se libra ni la Cadena Ser: nada firme hay, ni mucho menos, pero se especula mucho sobre un traspaso al que no le faltarían compradores llegado el caso.

Mediapro. El grupo de Roures tiene una enorme deuda, y de algún modo su futuro está ligado al de Prisa en lo referente a la 'guerra del fútbol'. De momento se ha quedado hasta con el canal de tv del FC Barcelona, y peleará por lo que haga falta. Que a nadie le extrañe, no obstante, una integración o absorción por parte de Antena 3.

La Iglesia. Cope está en fase compradora y no hace mucho estuvo a punto de rematar una adquisición de Punto Radio que, quizá, hubiera comportado un fichaje herreriano de campanillas. La salida de Vargas de Vocento frustró toda la operación, con el presidente de Abc al frente de las renuencias. Pero hay dinero y planes: el éxito paulatino de 13TV, que nació para quedarse, atestigua la certeza de que será un actor protagonista en el futuro mediático español.
El resto. El sector pone en cuarentena el futuro de Intereconomía, con un periódico que no funciona económicamente, una radio inexistente y una cadena de televisión en retroceso que se agarra al éxito de 'Punto Pelota'. Ni siquiera 'El gato al agua' mantiene el tirón de antaño, y las nubes financieras se vislumbran en el horizonte, aunque Ariza no es de torcer el brazo fácilmente.
Que se escribirá, ya verán, nada más terminar las Elecciones Generales. Al tiempo. |