Que se mueran ellos. La emergencia en Somalia ha logrado movilizar 25 millones de euros en ayudas, más de cien veces menos que la salvación de una Caja gobernada y tutelada por esos mismos políticos que ahora le echan la culpa al cielo, como un mal jugador de póquer. La moraleja es inquietante: si se hunde un Banco, tal vez se hunda entero un país; pero si se mueren mil personas de hambre al día, sólo sufren ellas.
La prima, y el primo. España es un país de motos escacharradas que no consigue colocar pese a que aún debe ruedas y manillares. Europa, esto es Alemania, ha decidido comprar unas pocas para que se animen otros clientes, y a tan lógica secuencia responde el comportamiento de los perversos mercados: son tan humanos que hacen exactamente lo mismo que usted y yo. Procuramos no prestárselo al amigo moroso.
Por narices. La segunda parte encierra el mismo sentido común, y sólo hay que ver cómo compagina Zapatero sus obligaciones hacia el prestamista con el exotismo discursivo de Rubalcaba, el semiindignado. El mercado labora, las pensiones, los conciertos económicos a la carta con las comunidades históricas y esa larga lista de canonjías, excesos, boutades y patochadas que jalonan nuestra historia reciente están ya en entredicho: si queremos el dinero de los alemanes, tendremos que comportarnos como alemanes.
Parece una célebre película, pero quizá sea España con sus socios de la UE
El pato, gratis. Antes, alguien debería pagar el festín: en los últimos cuatro años, todas las rondas han sido abonadas por trabajadores y pymes, miembros de ese exiguo club de los 18 millones de cotizantes que deben sostener a los 29 millones que no lo son. Sigue llamando la atención que, a estas alturas y con Frau Merkel y Monsieur Trichet ejerciendo de padrastros; no se conozca ningún ERE ni ninguna demanda contra cualquiera de los políticos que construían bases lunares en Marte. O aeropuertos en Ciudad Real.
Viene el Papa. El debate entre detractores y benefactores ha alcanzado ya tintes futbolísticos y contiene el mismo exceso de pasión y defecto de argumentos que la previa de un Madrid-Barça. Todo se reduce al respeto recíproco y a interpretar correctamente en qué consiste. Un país que no sabe del todo cuál es su idioma ni cómo se llama y que a estas alturas persigue sotanas o quiere poner crucifijos en las aulas esta irremediablemente condenado a la insignificancia y el desvarío.
Hace décadas que Somalia es un estado fallido, pestilente detritus de un colonialismo occidental antiguo. Seres sufrientes son sus habitantes habituales del sufrimiento humano que ha intervalos de ficticia sequía de noticias nos aparecen en los intervenidos telediarios. Somalia, cuerno quemao de África, es sólo uno más de los lugares donde Occidente lanzan el remordimiento de su conciencia codiciosa en forma de sacos de harina. Asquito puro da este perro mundo. Ahggg.......
Gracias al mercado de los mercaderes y a la ausencia e impunidad en la aplicación de impuestos, como el IVA, en veinte años los españoles tenemos los pequeños y medianos empresarios y autónomos más denigrados del Universo. Hay que reconocerlo, es un lujo. La fama se la han ganado a pulso de gitaneo. Pero, ¿por qué cojones no les dieron clases magistrales sobre la aplicación correcta del IVA a los dueños de las PYMES?. Amalgamados a ese género free, de impuestos claro, se encuentran las especies de profesiones liberales y su lumi calavera que en su conjunto acaban pagando menos al fisco que el conjunto de los jubilados de este planeta llamado España. Investíguese todo este tema tan feo. Como se puede contar con gentes cuya única obsesión es engañar y esconder el beneficio hasta más allá de la galaxia de Orión.
Incongruencias de un sistema desengrasado y podrido, que solo funciona para los invitados a la fiesta quienes sin meritos aparentes se resisten a dejar la postura de acodamiento a la barra libre del descorche y el puterio del dame pan y llámame tonto en la que se ha convertido toda la Administración española.
Hay más aeropuertos donde es notable la ausencia de las bellas azafatas y los atractivos comandantes, como el de Castellón. También existen otras Cajas de Ahorros como la CAM donde sus directivos se reparten créditos a precio de peloputa entre ellos mismos y sus amiguitos mientras el país se desangra a base de desahucio. Que el mundo no se acaba en Castilla- La Mancha. Al parecer no pasa nada con todas estas sinvergüencerias. Las Islas Baleares y la Comunidad Valenciana convertidas en Dos Sicilias doncorleónicas, lastimosamente han decidido continuar siéndolo. A veces, el respetable pueblo habla mal. Puta pena.
La mentira en los medios de comunicación se ha convertido en negocio y religión santificadas por gurús como el tal Murdoch entre otros . Desde luego, al suegro de Agap si llega a poner un circo le crecen los enanos, está sembrao de casualidades. Donde queda aquello de los valores y los principios. Pongamos pies en polvorosa. Huyamos de estas gentes sin escrúpulos.
Bienvenido el Papa, toda su letanía de purpurados y gentes de buena fe a este mar español de lágrimas, desempleo y transversales ayuntamientos bajo el perpetuo maná del confeti y el matasuegras . Aunque bien pensado, podrían darse un ligero rulito por Somalia, árido lugar dejado de las manos de dios, abundante en polvo y armas, además de en almas en pena de carne escasa y subidas de hueso.
Oremos indignados hermanos y como diría el irrepetible Labordeta: Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga “ Om mani padme hum”......
No nos quebremos la cabeza, mientras existan políticos en este globo terráqueo, que les da igual que se mueran los niños de hambre, que mueran seres humanos en las guerras, que haya droga, que hayan especuladores que solo piensan en ganar dinero a espuertas, que los jueces den el consentimiento para echar de sus casas a miles de familias por no poder pagar su hipoteca y por miles y miles de cosas que podría seguir enumerando, éste mundo ya no tiene remedio.
Todos éstos buitres, dueños de todo, tienen empresas de comunicación -entre otras- que saben como influir en el ser humano y nos llevan a donde ellos quieren para que jamás pensemos, por eso se inventan cada vez más fiestas, más fútbol, más toros, más carreras de coches, más programas de televisión con un alto índice de incultura etc. etc. etc
Ellos se rodean de mucha, mucha policía, mucho, mucho ejercito, muchas, muchas armas, en fin, con mucho poder para así si algún colectivo se subleva, pues ‘zas’ arruinarlos.
No quiero ser fatalista, pero esto tiene mal camino y me dan escalofríos solamente pensar en una guerra mundial por culpa de éstos seres tan ambiciosos.