ANTONIO CAMPUZANO
Hasta el día 11 de junio, a la mañana, aún quedan fechas y jornadas para que suenen todos los tonos posibles en los teléfonos de los candidatos. En Alcalá, comparativamente, han perdidos dos partidos (PP y PSOE), han ganado otros dos partidos (UPyD e Izquierda Unida), y ha ganado una enmienda a la totalidad, que es España 2000. Es decir, que el verdadero emergente de la situación nacida el 22 de mayo es Anselmo Avendaño, natural de Gijón, igual que Álvarez Cascos, ambos luminarias distintas en una noche en que brillaron sólo satélites con la marca PP.
Solo los periodistas pueden errar con tanto desempeño con respecto a las posibilidades de UPyD. Bueno, ya se verá si esta esperanza se convierte en algo tangible. De momento, Avendaño pasea su corporeidad por las calles de Alcalá en medio de saludos y enhorabuenas. Dice que todas las posibilidades están abiertas, salvo la de la enmienda a la totalidad de E-2000. Y claro, esto tira del rostro del actual alcalde Bartolo González en sentido descendente y declara su pena y su pesar.
Los socialistas permanecen en silencio, una categoría que en este momento proclama muchas cosas, pero sobre todo la del uso de las matemáticas. IU, salvada de su penúltimo descenso a los infiernos, exalta la cautela como concepto político de enorme valor. Las tres formaciones quieren cambio. El PP no quiere cambio, naturalmente. Otra cosa que desliza siempre que puede Avendaño es una queja al PP: lo que él llama "endiosamiento" del partido en el gobierno.
Si UPyD se empeña en maridar, como dicen los gastrónomos, las dos palabras –endiosamiento y cambio– las consecuencias pueden resultar muy desagradables para el PP. Luego está lo de la definición ideológica, con lo difícil que es eso, del partido de Rosa Díez.
El propio Avendaño dice que el partido se ha perfilado en estas elecciones con otra configuración. Gran lío. Lo que más parece ser es un movimiento que pretende una cierta renovación moral, de usos y costumbres de la actividad pública. Lo que no debería suponer mayor contratiempo para que ese propósito pudiera ser ensayado con formaciones como PSOE e IU, habida cuenta que muchos de candidatos del PP en Alcalá cuentan con un amplio bagaje de experiencia, pero también de necesidad de renovación, porque, contrariamente a lo que dice el vicealcalde Severien, en política siempre hay un momento en que uno es “bisoño", y que suele coincidir con el momento en que se empieza con esa responsabilidad.
Jordi Gracia, en La vida rescatada de Dionisio Ridruejo (Anagrama, 2010), pone en boca del político soriano respecto del franquismo y su prolongación en el tiempo: “El franquismo acabará el lustro menos pensado". UPyD quizá piense que en Alcalá ha llegado este lustro. |