“Pasa El Tiempo”
Jorge Guillén (Valladolid, 18 de enero de 1893 - Málaga, 6 de febrero de 1984)
“Pasa el tiempo y suspiro porque paso, aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta, y no con el reloj, su marcha lenta nunca es la mía bajo el cielo raso.
Calculo, sé, suspiro, no soy caso de excepción y a esta altura, los setenta, mi afán del día no se desalienta, a pesar de ser frágil lo que amaso.
Ay, Dios mío, me sé mortal de veras. Pero mortalidad no es el instante que al fin me privará de mi corriente.
Estas horas no son las postrimeras, y mientras haya vida por delante, serás mis sucesiones de viviente.”
El tiempo pasa con regalos, sorpresas, tragedias y comedias para todos. El 2010 ha sido un año de claroscuros y contrastes. Sobre la negra crisis de valores, con sus grises financieros, sus charoles políticos; brillan los éxitos de nuestros deportistas, las confirmaciones de wikileaks y, lo más fundamental, la voluntad sincera de la mayoría de la población, por habitar un mundo más honesto, más humano, más limpio, más sano y más justo.
No todos pueden celebrar haber consumido el 2010. Algunos fueron consumidos por la vida, antes de consumarla.
En esta noche vieja, como en todas, pretendemos hacer borrón y cuenta nueva; deseamos olvidar los fracasos, inventamos sueños y rituales que garanticen su cumplimiento. En el fondo todos sabemos que es una continuidad partida en ciclos. Todo empieza y acaba: los años, las obras, las crisis, los sueños, las bonanzas, los amores, las vidas, las estirpes.
En esta noche los deseos de felicidad se trasmiten entre brindis, danzas, risas y las mejores galas. En ese breve instante del deseo compartido, alcanzamos ciertas cotas de satisfacción.
Recibimos el año, esperanzados y temerosos a un mismo tiempo.
Tememos que las circunstancias se nos compliquen aún más.
Esperamos tener capacidad para afrontar con dignidad lo que el 2011 nos depare y extraerle todos los segundos placenteros que se deje, para compartirlos con quienes nos merecen.
Uno de la muga |