ALONSO GUERRERO
El funcionario no tiene nada, pero lo tiene para toda la vida", dijo el sarcástico León Bloy. Es precisamente esta circunstancia, estar a salvo de las novedades laborales, la que convierte al funcionario en un chivo expiatorio. El Gobierno opta por lo más fácil: bajar el sueldo a empleados públicos y pensionistas. Son los que nunca protestan, los borregos. No somos como Grecia, aseguró el Presidente, pero toma las mismas medidas que en Grecia. Sin embargo, aquí los funcionarios no se echarán a la calle, porque aquí son una muchedumbre, igual que los pensionistas. La publicidad, y más tarde la sociología, vieron en el siglo XXI un siglo de muchedumbres. Para eso está la Educación Secundaria, para eso está Bolonia, para que los individuos engrosen muchedumbres.
Cantaba Víctor Jara en uno de sus corridos: “Mi padre fue peón de hacienda, y yo un revolucionario, mis hijos pusieron tienda, y mi nieto es funcionario…" El funcionario es el último eslabón de una cadena de obediencia que poco a poco se convierte en ceguera. Siempre bajo la sospecha de no trabajar, de ganar demasiado, de ser un contestatario que no se rebela o un contemplador que no ve nada, el funcionario es el primero al que envían a la picota, para que el pueblo lo corra a penca y lo combata a nabo. Es lo que ahora hace el Gobierno: presentar un recorte social como una proeza de justicia social.
Los funcionarios, los pensionistas son sólo muchedumbres. La aristocracia se reserva para la casta política, para los liberados autonómicos, para aquellos a los que las etiquetas no les dejan ver lo que contiene el frasco. Las muchedumbres han ido más allá de la estadística, han salido de ella. Se las ha educado para que opinen, pero no reaccionen. Menos mal que Zapatero va a tener con la muchedumbre funcionarial, y con los pensionistas, una deferencia que no tendrá con los rentistas políticos: se reunirá con los sindicatos. No para que éstos acallen las voces de tres millones bienpagás, sino para que las saquen de manifestación, que están muy metidas en casa.
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