Recuerdo la Transición con mucho sol, gente con abrigos feos, programas rollo en la tele y una generación de veinteañeros muy contentos por razones que yo desconocía. Había un Suárez en la tele, una Caponata y un montón de pelis de mayores. Con el tiempo, vinieron los matices, no vamos a discutir de ese tema más.
Fue una época en la que de los armarios no salían gays con ganas de contarlo: brotaban mujeres desnudas. Pasaba sólo en las películas, que son siempre una traducción inexacta pero al menos desinteresada de lo que tiene el país por dentro. Sobraba reserva espiritual y queríamos llevar a alegría del gazpacho y las sevillanas a otros ámbitos más íntimos. Fue la época del destape, las películas S, los guiones absurdos para hacer sitio a un par de pezones cada diez minutos. Antonio Ozores, que se marchó ayer para siempre justo a la hora de comer, remató con sus balbuceos lo que los políticos estos días no son capaces de decir. Hoy los periódicos se hartarán de elogios, pero él había dejado dicho que le daba igual cómo le adornasen a su muerte: “Yo ya no estaré, así que me da igual... que piensen lo que quieran”.
Usuarios de twitter adelantaron el fallecimiento del actor, en una muestra de que en los armarios no queda nada por sacar, vivimos en una realidad agujereada por la red. No tenemos miedo más que al miedo mismo y no importa lo que anden cuchicheando las vecinas porque con el griterío de los demás, los jadeos del fondo, los chillidos constitucionales y el retiñir de las monedas en el cazo de los de siempre no hay quien se entere de nada.
“¡No hija no!”, le han dicho a la ministra de Economía en Bruselas. De los polvos electorales de ZP vienen estos lodos, y durante lo que queda de legislatura nos espera una clase política ozorizada en el peor sentido de la palabra: no hablo de talento, sino de cantinflear con sílabas inventadas. Encadenando una perorata ininteligible esperando que, como en aquella escena, una odalisca brote desnuda del armario sin venir a cuento y el genio diga: “Hija mía qué buena estás”.