Como Somalia no entra en el imaginario político de la izquierda y la derecha, han caminado unos y otros un tanto huérfanos de argumentario hasta que ha acabado el alakranazo. A toro pasado el secuestro les ha parecido a algunos demasiado largo: normalmente esto se resuelve en cuestión de horas, cómo se las ingeniarían para hacer pelis sobre el tema. Resulta que unos agosteros de Bermeo se han metido con el barquito en la boca del lobo llevando la bandera española en el cubo de la ropa sucia. Con la jaimitada al menos hemos descubierto lo mal que está el servicio... exterior español. Si alguna vez me secuestran y tardan más de una semana en liberarme, pienso quejarme a la OCU o pasarme a la privada. Señor, lo que hay que leer. Vi anteayer a Zapatero ante los micrófonos y dar las gracias a sus ministros como si fuesen bajistas invitados en un concierto contra el hambre. Su misión es ésa: tomar decisiones. Así que podría haber dejado el homenaje para otro día, porque el riesgo personal que asumen no pasa de tropezarse con la moqueta.
Debo de ser el único de España al que le parece bien que la justicia detenga a una gente que secuestra y amenaza y la intente juzgar si hay base jurídica para ello... aunque no convenga. Claro que hemos tirado piedras contra nuestro propio tejado trayendo a parte de los piratillas a suelo español, pero me sorprende la furibunda reacción mediática. Parece que cuando se trata de criminales de ultramar, de cuyas futuras fechorías ni nos enteraremos, brilla por su ausencia el no en mi nombre con el que se levantó Madrid contra un Zapatero que “traicionaba la memoria de los muertos". Lejos de esta España de telediario y cesantes apesebrados también hay violencia y sumisión aunque a nadie le importe. Hay países donde la vida no vale nada y hay aguas en las que mandan tipos que te pueden rebanar el cuello. Ahora parece que el único que tiene que ser coherente es el Gobierno. Los periodistas hemos pasado de ir de plañideras junto a las esposas, exigiendo soluciones ipso facto en primera página, a lamentar la bajada de pantalones de Zapatero ante unos bucaneros. Se critica que tarde en pagar y a la vez se censura que pague, está mal que se procese a los detenidos y a la vez que se deje escapar a los otros. La pugna más gorda por el botín va a ser entre los bucaneros de aquí. Somalia, qué gran país.
Muy buena Sr Colás, coincido bastante con usted en el enfoque que ha dado a su reflexión sobre la cuestión Alakrana. Me parece muy acertada y no sólo por la coincidencia.
Saludos
La oposición critica al gobierno por "decir una cosa y hacer otra", por un supuesto pago y una ya certificada liberación sin tener que echar a nadie de menos, lo que no nos dice es cómo lo hubiese hecho ella.
Dicen que lo único que piden es que confiesen que se ha pagado, veo a Rajoy con el discurso preparado para que si el gobierno, de ser así y lo confesase, "mostrarle su apoyo y reconocer que si fuese el PP el que gobernaba, hubiese hecho lo mismo", ja, ja, ja.