Los celos
por Lydia Luque

LUNES 12 DE DICIEMBRE DE 2011 A LAS 19:32 HORAS
Opinión > Cultura
 
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Otra mañana más en el autobús, camino a Madrid, reposando los ojos en el recorrido, escuchando conversaciones del resto de viajeros, de entre ellas, una me atrapa, una pareja discute a plena voz por un asunto de celos. ¡¡¡Estoy harta de tus celos!! ¡¡¡¡¡¡¡no voy a permitir que vuelvas a curiosear en mi móvil!!!!!! ¿Es que no entiendes que necesito un espacio de intimidad y que esto es un objeto personal? (grita ella, con su móvil en la mano). ¿Por qué te ofendes tanto? ¿Es que tienes algo que esconder?, hay otro, ¿verdad? (grita él)

 

No puedo dormir, así que me pongo a escribir un artículo acerca de los celos.

 

EL JUEGO CELOTÍPICO

 

Todos somos celosos se muestren o se oculten los celos, otra cosa es el grado en que ocurra, la vivencia subjetiva que se tenga de ellos y las consecuencias del manejo de esta emoción. Los celos son un sentimiento que se expresa como temor ante la pérdida del amado frente a un tercero. No son una enfermedad, ni un rasgo de la personalidad, ni un valor, ni un defecto, ni una medida de amor, son simplemente una emoción que ocurre y pueden aparecer en cualquier persona, en cualquier momento de su vida, en cualquier cultura, aunque no pueden ocurrir en cualquier situación. Para que se den, es necesaria la presencia real o imaginada de un tercero. ¿Es real y hay celos justificados? ¿Ficticio o celos patológicos?

 

Los modos en que se viven los celos son intransferibles y no se pueden eliminar, pero sí se puede aprender a vivirlos mejor, gestionarlos mejor. ¿Quién sufre los celos? ¿el celoso o el celosado? Hay una serie de factores que entran en este juego celotípico como la confianza, donde el amado se defiende negando, ocultando, disimulando, contraatacando, rebajando, ofreciendo garantías que no garantiza, lo que aumenta más la desconfianza del celoso invadiendo la intimidad del celosado. A más exclusividad más riesgo de infidelidad, ya que es más fácil pasar el límite. ¿Dónde está el límite en la pareja? ¿Como evitar atracciones, deseos, una mirada, etc..?

 

Cuando hablamos del celoso no hablamos de su intensidad, es decir, de cómo ser más o menos celoso, sino de cómo gestiona sus celos: puede haber inseguridad en la expresión de sus afectos, en satisfacer sus necesidades afectivas, escaso control de emociones, ser poco consciente de sus carencias, es frágil en la intimidad, necesita la aprobación del otro, necesita dosis altas de romanticismo, puede tener una imagen corporal negativa e incluso a veces entran en juego fármacos si rozan el trastorno obsesivo compulsivo.

 

Los celos entran en un círculo vicioso, de forma consciente o no. En este juego existen unas reglas determinadas que establece cada pareja en particular. En ocasiones la evitación del daño del celosado al celoso causa más sufrimiento, reforzando el juego por parte del celoso de controlar lo que no controla (sus emociones y conductas, controlando al otro en su trabajo, familia, ocio…) El celosado percibe ese control como agobio, de modo que tiene la impresión de que por mucho que haga nunca es suficiente y el celosado podría permitir cierta invasión de su intimidad, el celoso se va a tranquilizar. El celoso a veces busca alianzas, y el celosado podría distanciarse más de su pareja, lo que provoca más celos. La presencia simbólica de un tercero en la intimidad impide su unión, sus conversaciones son repetitivas y circulares, los encuentros eróticos son reproches y se trastoca el reparto del tiempo al tener menos tiempo individual modificándose sus rutinas, por lo que se rompe el contrato de pareja.

 

El vivir con incertidumbre, aceptar el deseo de otros, aceptar el coqueteo como forma de expresión social, reducir las expectativas de pareja, la necesidad de garantías y la posesión del cuerpo, negociar dónde está el límite en la pareja estableciendo el derecho a la intimidad y la confianza, cambiar las creencias dominantes de amor y exclusividad y reforzar la autoestima y los pensamientos positivos, son algunos puntos que ayudan a gestionar mejor los celos y a cultivar la erótica de la pareja.

 

La pareja ha llegado a su parada. Ya sabes que todo es porque te quiero- dice él- Bésame nena. Los dos se fusionan en un efusivo beso.

 

Referencia: PÉREZ OPI, E. Ellos, ellas y los celos: Una nueva mirada a un viejo problema. Anuario de sexología nº 8 (Noviembre 2004)

 

Lydia Luque

Sexóloga

Consulta privada en Alcalá de Henares. Cita previa en 676 374 442

http://www.sexcueladecolores.blogspot.com/

sexcueladecolores@gmail.com

 

 


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