Propagaciones virales
por Fernando Couto

JUEVES 27 DE OCTUBRE DE 2011 A LAS 13:42 HORAS
Opinión > Cultura
 
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Contagio comienza donde terminaban la retorcida Doce monos y la veraniega El origen del planeta de los simios: en un aeropuerto desde el que se va a extender por todo el planeta un virus letal para la humanidad. Aunque algunos detalles, como el origen y la estructura del virus, podrían apuntar hacia la ciencia-ficción o a la intriga internacional la historia pronto vira hacia el género de catástrofes, ahora que parece ser una época tan propicia para conectar con los asustados espectadores como lo fueron los pasados años setenta. Lo que no deja de tener gracia si recordamos que la saga emblemática de entonces se titulaba Aeropuerto, si bien los desastres ocurrían en la atmósfera.  

 

Dirigida y fotografiada con su eficacia habitual por Steven Soderbergh, presenta la lucha contrarreloj, primero para descodificar el virus y después para encontrar una vacuna salvadora. Pero en vez de centrarse en el detectivesco procedimiento científico, como hacía La amenaza de Andrómeda (donde la naturaleza del microorganismo enemigo era distinta), o en la pirotécnica lucha política-militar, como hacía Estallido, vemos casi telegráficamente, por un lado, la entrega y las flaquezas de los investigadores y, por otro, las tragedias de las víctimas. Todo ello personificado por un reparto enorme, famoso e internacional (Laurence Fishburne, Matt Damon, Marion Cottillard, Jude Law, Kate Winslet, Elliott Gould).

 

No hay duda de que pensar en el carácter democratizador de la enfermedad y la muerte alivia en la actualidad al igual que aliviaba cuando escribía Jorge Manrique. Sí que ha cambiado respecto a los tiempos de la Peste negra (1348) o la gripe española (1918) el ritmo de difusión del más volátil efecto secundario de las plagas: el miedo. Por suerte en el mundo de Contagio faltan los alimentos; se producen saqueos y disturbios civiles; los numerosos muertos tienen que ser enterrados en fosas comunes; la producción de las vacunas es insoportablemente lenta y se tienen que repartir por sorteo mediante un bombo analógico; los gobiernos y los blogueros mienten, pero en ningún momento llegan a fallar la señal de televisión, las redes de telefonía móvil o la conexión a Internet. Es la ventaja de las relaciones virtuales: para tranquilidad de sus entusiastas no contagian nada físico.


Grados de separación 

Bastante más interesante como aproximación filmada a una pandemia real es el premiado telefilme de la HBO En el filo de la duda (1993). Su título español puede engañar y hacer creer que estamos ante la enésima relectura de Hitchcock, pero en realidad es un docudrama sobre los primeros años del SIDA. Se muestra la costosa lucha contra los prejuicios y la burocracia así como la fiera rivalidad entre equipos científicos. Está basado en el libro de Randy Shilts And the Band Played On. Politics, People and the AIDS Epidemic.  

 


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