|

ÓSCAR SÁEZ
Esperanza Aguirre será hoy investida presidenta de la Comunidad en la Asamblea de Madrid, sin sustos, como los que sufrió hace ocho años Rafael Simancas, que fue ‘embestido’ por el Tamayazo. Y lo hará después de haber pronunciado un discurso de investidura en el que ha hablado de circunscripciones electorales ante la imposibilidad de anunciar importantes inversiones por las circuncisiones provocadas por la crisis económica. Tomás Gómez se ha negado a aceptar la propuesta que llevaría más diputados del Corredor a la Asamblea, porque con las circunscripciones “votan las hectáreas de terreno y no los ciudadanos”. Supongo que lo mismo que en las elecciones generales donde el voto de CiU o PNV vale más que el de IU o UPyD gracias a una ley electoral que PP y PSOE de momento en España no quieren modificar.
Pero aunque sea difícil sortear ciertas paradojas es un avance que en este inicio de legislatura se hable de acercar la administración al vecino, de tenerle más en cuenta, de transparencia y de acabar con los privilegios como han avanzado también José Bono y Javier Rojo. En esta marea de conciencia ciudadana, Bartolo ha anunciado en Alcalá que rebajará el IBI, reducirá las tenencias de Alcaldías y llevará a cabo ante el clamor popular de PSOE, IU y UPyD una auditoría para ver el estado de las cuentas del Ayuntamiento y ver las medidas que tienen que tomar para mejorarlas. De este modo, la oposición no podrá rechazar ni rechistar sobre la sesión de corte y confección que la auditoría que han solicitado obligará a tomar.
Una buena jugada que desde el PP local pueden redondear si apuestan por los presupuestos participativos en asambleas vecinales abiertas. Debatir con los ciudadanos un porcentaje del presupuesto municipal les dará ventaja a la hora de negociar las cuentas con el resto de partidos ahora que se encuentran en minoría en el pleno de un ayuntamiento, que como el resto de administraciones se han puesto a dieta, aunque todavía no exista un Dukan de la política que haya logrado dejar los números rojos de las instituciones sin tener que pasar hambre.
|