Regreso a lo primitivo
por Paula Ballesteros

SÁBADO 2 DE OCTUBRE DE 2010 A LAS 08:35 HORAS
Opinión > Política
 
Bookmark and Share

Hoy vuelve a 'Causa Abierta' Guadalupe Lizárraga, periodista independiente internacional, escritora, mujer comprometida y buena amiga que utiliza su pluma como un bisturí que penetra en las injusticias con el noble deseo de extirparlas. Una tarea que puede parecer imposible pero no lo es: lo que se conoce y se difunde, está más cerca de desaparecer. Su artículo es estremecedor, e ncluye un vídeo impactante pero necesario: la violencia en México no es una ficción en la pantalla, sino el pan suyo de cada día. Paula Ballesteros.


REGRESO A LO PRIMITIVO

México, un ejemplo de la normalización del horror


Por Guadalupe Lizárraga

 

 

 

Para DT y mis hermanos de Juárez

 

La  violencia en México se desata con mayor brutalidad y estupidez. La forma de matarse entre narcotraficantes, miembros del ejército y policías federales, es un descenso a la barbarie, a tal profundidad que resulta difícil pensar que se trata de seres racionales que son parte de una sociedad que lucha por salir adelante, por elevar su calidad de vida y la de su familia. 

 

La frontera norte con Estados Unidos no sólo sigue siendo un foco rojo, sino que se ha convertido en el modelo más despiadado para perpetrar asesinatos que provocan el horror en todo el territorio mexicano. 

 

La política del combate selectivo al narcotráfico que, desde el 2007, implementó el gobierno de Felipe Calderón ha hecho surgir lo primitivo de una nación. Hemos descendido a la etapa de las decapitaciones, el desmembramiento, los multihomicidios, el descuartizar y quemar vivos a los cuerpos. Intento mirar desapasionadamente la conducta de los seres humanos, nuestra conducta como mexicanos, sin embargo, es difícil no ver con profunda indignación un gobierno sin escrúpulos que es capaz de ignorar, de pasar por alto las atrocidades que viven sus gobernados, especialmente las que resultan de su propia decisión como presidente.

 

 

Juárez es una tumba en cada rincón. Morir asesinado forma parte del paisaje

 

Ciudad Juárez es la ciudad de "El Chapo", así se le reconoce a esta ciudad fronteriza, en referencia al multimillonario narcotraficante más buscado del continente, quien está prófugo desde el 2001. Ahí, en Juárez, parecería llevarse a cabo un experimento de desensibilización para que entre soldados y sicarios puedan operar con una brutalidad desmedida sin que sientan la menor emoción. Pero al mismo tiempo, el experimento no deja de ser observado por la población civil inocente sin afectar su capacidad de horrorizarse.

 

Día tras día, noche tras noche, hay un espectáculo siniestro que observar, que comentar, que anunciar en los medios. Al menos, un asesinato diario hay para consumir por los sentidos de los niños y adultos.

 

 

Este vídeo tiene un contenido de extrema violencia y crueldad. Por favor, no lo vean si no están muy preparados. Difundirlo es, pese a todo, la única manera de que se entienda de verdad el grado de violencia cotidiana que se vive en México.

 

 

Hace unos días, los peatones en Juárez, se encontraron con una cabeza humana sangrando en el suelo; metros más adelante, piernas, brazos, genitales cortados. Entre el carneo, una cartulina con un mensaje que justificaba una venganza “por matar mujeres”. Después de varias horas, otro macabro hallazgo cerca de la zona con otro hombre desmembrado con la misma saña, en respuesta al mensaje anterior. En Morelos, Michoacán, Estado de México, y en Jalisco, se están asesinando de la misma manera.

 

Testimonio de una  juarense

 

Una ciudadana de Juárez, dolida y aún impactada, da testimonio a su regreso por la sierra de Chihuahua, respecto a la violencia de la que le tocó ser espectadora:

 

“Recién llegué de la sierra, y vimos cómo quemaron a una mujer viva. Es tal impotencia”, explica la ciudadana juarense. “Son poblados totalmente controlados por soldados y narcos. Fue una deuda de tratos narcos pero no deja de ser cruel. Y no puedes hablar, ahí esta lo único que te dejó este imbécil de Calderón para poder subsistir. Ya en Juárez no hay nada, es terrible.”

 

La entrevistada describe cómo entre la población se van alertando ante la presencia de los sicarios, de los soldados o de los policías federales, dónde están cerradas las calles o por dónde van circulando. La semana pasada, en la comunidad de Ascensión, Chihuahua, fue secuestrada una menor de edad y la población civil se levantó en armas. Los pobladores persiguieron a los agresores hasta lograr el rescate de la víctima. Los asesinaron a golpes. Y se acusa que las autoridades “ya no hacen nada”. En un lapso de cuatro meses, llega a haber hasta 30 secuestros económicos, de acuerdo a las declaraciones de los propios lugareños.

 

A través de un comunicado electrónico, la entrevistada continúa su testimonio: “...ahí nada más estamos esperando que griten alerta, porque sube la línea y a correr para el monte; obvio que es con tiempo para poder hacerlo. Era un poblado que, como es un lugar de la sierra que está muy cotizado, porque se produce la droga de la mejor calidad, pues El Chapo tiene control y lo pudo tomar porque la línea los tenía muy golpeados, todo el pueblo se dedica a esto. El ejército sube y da los permisos, dice cuando sí y cuando no”.

 

“Por eso me da tanto coraje las mentiras de Calderón, porque vivo la realidad con mis ojos. Y con mi vida y la de mis hijos. Eso sí, (los narcotraficantes) respetan a la gente que no está en este negocio… A ella, a la mujer, la quemaron porque trató de vender por su cuenta acá en Chihuahua, y eso no lo perdonan… pero sí te advierten que están enterados de todo…”.

 

 

Para ciertos intelectuales mexicanos, como Lorenzo Meyer, el problema del narcotráfico todavía es atribuido a la creciente demanda de Estados Unidos y a “la asimetría de poder y recursos entre la nación consumidora y la nación proveedora”. No obstante, tal hipótesis no responde al porqué del incremento de la violencia de tal brutalidad, ni a la insistencia en los errores de política, ni a los abusos de los políticos, ni a la corrupción de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y los cuerpos policíacos, ni responde porqué a la desvitalización ciudadana ante un país hundido. Pero lo más importante, no responde ni se aproxima al por qué de la propia degeneración moral de la “raza mexicana”.

 

 

Por supuesto que los Estados Unidos son co-responsables en haber dejado crecer el problema y en imponer una política de combate con ciertos capos. Pero no son responsables del mal gobierno mexicano, ni de su escasa inteligencia estratégica ni de su sumisión ante la elite estadounidense.

 

Tampoco son responsables de la corrupción de los políticos ni de la docilidad ciudadana que todavía cree que las cosas cambiarán cuando cambie el partido gobernante. Las circunstancias, pues, son la representación exacta de una nación decapitada, para seguir en el lenguaje del horror, y no podemos culpar a entelequias o a instituciones tributándoles una alta consideración.

 

No, porque como dice Joan Manuel Serrat “detrás de las instituciones está la gente”, y cuando hablamos de la responsabilidad de la presidencia de la República estamos hablado de Felipe Calderón, de carne y hueso con una responsabilidad, no sólo moral, sino jurídica y estratégica en la que está empeñada su propia vida política.

 

Los testimonios de las y los ciudadanos víctimas de la violencia, como los que aquí se reproducen, resultan tan ilustrativos del nivel espiritual del alma mexicana, de nuestra sensibilidad y nuestra racionalidad. Eso que aún podemos identificar como específicamente humano. Si México quiere corregir su destino, tendrá que lanzarse a una verdadera ascensión que modifique su lamentable estado de degeneración de vida colectiva y sacar su espíritu de nación moderna.

 

Y no basta con una nueva política de combate al narcotráfico: se necesita mucho más que eso. Se necesita un modo de pensar superior, un rango intelectual y moral más elevado que el que actualmente posee. Necesita orientar su propia voluntad al mejoramiento de sí mismo como nación, elevar la autoestima colectiva que genere, como diría Ortega y Gasset, “el afinamiento de la raza”.

 


Comentarios
Gabriela Nolasco gnolascop@hotmail.com
miércoles 6 de octubre de 2010 a las 06:29 horas
Guadalupe, admiro tu pensamiento claro y directo sobre la inseguridad de nuestro país, sobre todo tu valentía y coraje por decir y difundir la realidad tal y como se vive.
PEDRO ALTAMIRANO PECEALVI69@YAHOO.COM.MX
martes 5 de octubre de 2010 a las 23:33 horas
TU MANERA DIRECTA DE ABORDAR TEMAS RESPECTO A LA INSEGURIDAD EN TODOS SUS SENTIDOS PARA LOS QUE HABITAMOS A LO LARGO DE LA REPUBLICA MEXICANA,ES DECIR LO QUE MUCHOS CALLAMOS POR MIEDO, COBARDIA O SIMPLEMENTE PORQUE EN UN DETERMINADO MOMENTO FORMAN PARTE DE LO MISMO; ES HABLAR DE LA REALIDAD QUE VIVIMOS. ......
Rosa María Vera rvera92@gmail.com
martes 5 de octubre de 2010 a las 20:56 horas
Lo sospechoso es que no se detenga esta violencia. Ha habido otros problemas mas fuertes en el mundo y se resuelven, pero el de las drogas no, además parece que no importan las personas que mueren ni como mueren. Totalmente de acuerdo con lo que se escribe aquí, es un asunto de elevar nuestra inteligencia como seres humanos, especialemtne la del gobierno de Calderon.
diony thomson thomson dsaenzortiz@hotmail.com
martes 5 de octubre de 2010 a las 11:38 horas
Guadalupe Lizárraga, como poder darte las gracias por ser esa vos que tanto necesita México para que se hable la realidad de lo que vivimos los Mexicanos, La guerra contra el narco encubre en realidad un proyecto genocida para deshacerse de una buena parte de la población, Yo nacida en Cd. Juárez jamás vi una guerra contra el narco, más bien pareció una guerra para proteger a un Cartel, los soldados muy lejos de protegerte te tenias que proteger de ellos, el Sr Calderón muy lejos de ser el Sr que prometió ser el Presidente del empleo, nos ha dejado desempleados!!
Es más que verdadero y valiente todo lo que aquí nos escribe Guadalupe Lizárraga, NO ENTIENDO TODAVIA COMO CALDERON NO ACEPTA QUE MEXICO ES UN ESTADO FALLIDO.. CUANTAS MUERTES NECESITA CALDERON PARA DARSEA CUENTA DE QUE ESTA CONTRIBUYENDO A DESTRUIR NUESTRA PATRIA LIBRE Y SOBERANA.. Solo en una mente enferma puede esconderse tanto horror, y tanta mentira hacia el mundo de lo que realmente vive México, Y esto es la guerra de Calderón! El fanático Calderón encubre una carnicería con su guerrita contra el narco? Si, así lo vemos los Juarenses. Les dio permiso y bueno hacerse como que no ves es lo mismo que dar permiso, les permitió robar tu negocio, tu casa, violar a tu hija en un antro, venderte seguridad, matar a tu hijo en sus llamados fuegos cruzados o casualidades de guerra… ¿a quién vas a recurrir?... ¿verdad que esta guerra es del Presidente,? es para ver por intereses que nada tienen que ver con acabar con el uso de las drogas como lo dice él. TERMINAR CON EL CRIMEN ORGANIZADO, por eso se llama crimen organizado, a quien cree que engaña ¿a nosotros los Juarenses? Que diario vemos como nuestra ciudad se muere lentamente ¡! Que vemos además cuántas muertes esconden, que morimos de miedo de solo pensar que ya a tu casa pueden entrar sin orden de juez solo porque alguien te denuncio, sabiendo tu que eso no es verdad ¿ La gente de Juárez, de México entero, desesperada le gritamos a Calderón !Ya basta!..Cuantas más muertes quieres ejecutar Calderón?.
Mi Ciudad era una Ciudad alegre!! Mis compatriotas gente noble de toda la vida.
Gracias mil Gudalupe Lizarraga, por ser nuestra vos !!
orlando santos arenas orlandomex13@hotmail.com
lunes 4 de octubre de 2010 a las 19:31 horas
la violencia en mexico es de lo peor :(
Álvaro de Regil Castilla cantabro@earthlink.net
lunes 4 de octubre de 2010 a las 03:13 horas
Muy de acuerdo con esta perspectiva de Guadalupe Lizárraga sobre la violencia del narcotráfico y del Estado mexicano. Considero que se debe agregar que todo esto es posible porque, contrario a lo que los medios masivos divulgan como una verdad, México carece de un gobierno legítimo. Las mafias que detentan el poder se encaramaron a él porque cometieron un muy burdo y descarado fraude en 2006, del cual las evidencias duras, incluso científicamente analizadas por investigadores de muchas universidades mexicanas y extranjeras, fueron ignoradas tácitamente por los gobiernos del mundo, empezando por el estadounidense, seguido por los de la UE, con Rodríguez Zapatero en primera fila, pues felicitó a calderón, por su supuesta victoria, meses antes de que oficialmente el tribunal de lo electoral lo hiciera. Esto es posible sencillamente porque las mafias en México están asociadas con los gobiernos de sus principales socios comerciales en esta era del capitalismo global, la peor de su especie, porque así conviene a sus intereses. Es una nueva edición de la vieja relación centro-periferia, entre las principales metrópolis y sus "clientes", todos oligárquicos y depredadores.

Si observamos, en cambio, la actitud de Estados Unidos y la UE respecto a las elecciones de Irán, o las de Venezuela, o cualquier país contrario a sus intereses, es muy marcado el contraste entre sus posturas. En el caso de Irán, la versión mediática es que hubo un burdo fraude. Es muy probable que sí. Mas en el caso de México los medios masivos le mintieron a sus sociedades de manera deliberada y premeditada porque así conviene al orden establecido. Así las cosas, la política seguida por calderon se presenta como la lucha de un gobierno preocupado por el bienestar y la seguridad de su país cuando es todo lo contrario. No es sólo el tema de narcotráfico, sino que se trata de toda una política de imposición autoritaria de un capitalismo salvaje que está depredando todos los recursos y regresando a este país a tiempos reminiscentes de la revolución industrial inglesa, cuando la explotación humana no era mal vista como Dickens ilustró en sus obras elocuentemente. Como consecuencia, la violación de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de los mexicanos son violados como norma.

Después de 30 años de aplicar de manera creciente esta política, México ha perdido todo rasgo de ser un Estado soberano y se ha convertido en un protectorado del capitalismo salvaje con un altísimo costo humano. No obstante, la inmensa mayoría de los ciudadanos del mundo que se consternarían ante esta realidad lo ignoran porque han sido y están siendo desinformados de manera consuetudinaria por sus gobiernos y por sus medios, porque así conviene a los muy privados intereses de estos actores. De tal forma, que cada vez hay más mexicanos, como Guadalupe Lizárraga, que están aprovechando las nuevas tecnologías para dar a conocer al mundo cual es la verdad.

Gracias por la oportunidad de ventilar por este medio fuera de México mí propia visión, de la cual tengo la absoluta certeza que comparten millones de mexicanos que saben muy bien cual es la realidad.
[1-6]

ENVÍA TU OPINIÓN
 
Nombre y Apellidos Correo Electrónico (*) Clave Publicación (*)
Comentario:

Imagen de Verificación:
Escriba el Código:

* Campos Opcionales
 

OPINIONES de Paula Ballesteros

Insumisión fiscal: una causa equivocada (16/marzo/2012)
Lizárraga: el riesgo de ser periodista (29/diciembre/2011)
100.000 firmas para David (27/diciembre/2011)
Indignada ( 7/noviembre/2011)
Las vacas gordas y las flacas ( 3/octubre/2011)
¿Y a quién le importa? (27/septiembre/2011)
Piedad para Piedad ( 6/mayo/2011)
Menores en peligro (27/abril/2011)
La lucha de una madre adoptiva (13/abril/2011)
¿Por qué no estoy con mis hijos? ( 7/abril/2011)