Permítame un consejo ahora que estamos en plena temporada estival. Si usted va a salir de vacaciones al extranjero en estas vacaciones y quiere hacer uso de su teléfono móvil, actúe con mucha prudencia (prefiero no utilizar la palabra miedo por las resonancias un poco dramáticas que tiene).
Según un estudio realizada por la Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid (CECUMadrid) y dado a conocer en estos días, hablar por teléfono móvil desde el extranjero o lo que es lo mismo el roaming, término inglés que traducido literalmente significa vagabundear, pero que habitualmente se utiliza para definir a un usuario de telefonía móvil que estando en un país extranjero realiza o efectúa llamadas, es una aventura –en todo el sentido de la palabra– de consecuencias imprevisibles.
En primer lugar el estudio pone de manifiesto una vez más algo que ya sabíamos pero que no por ello deja de ser irritante, y es que si uno quiere obtener alguna información sobre el famoso roaming en los servicios de atención al cliente de las operadoras puede esperar sentado. La verdad uno sospecha que las compañías mantienen este servicio por exigencia legal pero nada más, y si alguien piensa que soy injusto estaría encantado de que cualquier amable y paciente lector, mandara a esta sección algún ejemplo de lo contrario, que con mucho gusto le daré cauce.
Pero bien, vamos a lo que nos ocupa. Dado que, como queda dicho, en los servicios de atención al cliente es inútil buscar alguna información sobre el roaming, CECUMadrid ha optado por analizar la información existente en la actualidad, y que por otra parte es más o menos accesible, esto es la páginas web de las operadoras (en este caso el estudio se ha hecho sobre cinco grandes compañías telefónicas de referencia).
Las conclusiones de este estudio no son muy optimistas. En primer lugar, y como observación general, el estudio concluye que en estos momentos para poder hacer un uso más o menos racional de nuestro teléfono móvil desde un país extranjero, la información es, no ya necesaria sino imprescindible.
Y esto es así porque estamos en un sector muy competitivo, dividido en diferentes áreas geográficas, con distintas modalidades tarifarias, ofertas, tipos de banda y de conexión diferentes (satélite, SMS, convencional etc) y todo esto junto a la existencia de operadores distintos si la conexión es por vía aérea o marítima. Frente a este panorama lanzarse a la aventura del roaming sin una información previa es una suerte de suicidio económico.
Otra de las conclusiones es que la información sobre roaming que suministran las operadoras a través de sus páginas web, no tiene ni la calidad ni la claridad necesaria que permita a los usuarios hacer un uso racional, sostenible y adecuado de su teléfono móvil en ruta por el extranjero.
Hay algunas lagunas, como por ejemplo las enormes diferencias tarifarias que existen entre las conexiones terrestres y las marítimas o aéreas, o la confusión que tienen muchos usuarios acerca de la tarifa plana, cuando piensan que ésta se puede utilizar también el extranjero cuando no es así, que resulta decepcionante.
En fin, lo dicho. Que tengan ustedes todos unas felices vacaciones, pero si van a usar el teléfono móvil en el extranjero, mucho cuidado. |