Hay algo en lo que si estoy de acuerdo con la ministra Corredor. Efectivamente es muy probable que este año sea uno de los mejores para comprar una vivienda. Esto no quiere decir que yo, como miembro y representante de una asociación de consumidores, considere que la compra sea la única, ni siquiera la mejor opción, para procurarse un techo.
Creo que en ocasiones anteriores ya he dicho que a la hora de tomar una decisión en el tema de la vivienda hay que tener en cuenta muchos factores. Por lo general siempre he considerado que para aquellos que acceden por primera vez a una vivienda lo mejor es el alquiler, al menos durante una temporada.
Las razones son claras. Para economías primerizas, y los que deciden emanciparse y formar un hogar lo son, es mucho más aconsejable el alquiler ya que permite mucha mayor flexibilidad y capacidad de reacción si la situación económica sufre altibajos (y tal y como está la situación laboral en España, con contratos cada vez más precarios, mucho mas).
Sólo cuando haya signos claros de estabilización, no sólo económica sino también emocional, es decir cuando se tienen garantizados unos ingresos mínimos al año y un cierto futuro por delante se debe empezar a pensar en la compra como mejor opción frente al alquiler. En definitiva lo que trato de decir es que lo primero es ser y que el tener viene más tarde o en todo caso esto último esta subrogado –si se me permite esta expresión– a lo primero.
buen año para comprar. Dicho esto, y dicho sea sin intención de crear cátedra ni poner en solfa las decisiones que cada cual quiera adoptar, sigo creyendo con la ministra Corredor que este año es uno de los mejores para comprar una vivienda. Diré porque. En primer lugar financiar hoy la compra de una vivienda está más barato que nunca.
El euribor a un año –el tipo de referencia mas habitual en los préstamos hipotecarios– está en el entorno de 1'20 % y lleva bajando sin interrupción desde hace mas un año. Eso quiere decir que si a eso agregamos un 0,50 % o un 0,60 % más -depende de los bancos- el precio al que una entidad bancaria nos presta hoy el dinero para comprar una vivienda no llega al 2 %. Nunca el precio del dinero había estado tan bajo para un ciudadano que quiera comprar una vivienda por primera vez.
En segundo lugar comprar ahora supone acceder a las deducciones por compra de vivienda que aún se conceden y que suponen un importante incentivo.
Negociación
El año que viene estas ayudas se acabarán salvo para las rentas más bajas. En tercer lugar los precios no dejan de bajar. Desde que la burbuja estalló el precio de la vivienda nueva ha bajado en torno al 20 % en los grandes núcleos urbanos y más del 30 % en las zonas costeras. En las de segunda mano el descenso es aún mayor.
Por último las posibilidades de negociación hoy en día, con una oferta que acumula un importante stock de pisos sin vender, son muy amplias. El único peligro es estar atento por si nos cuelan las llamadas hipotecas suelo. Por lo demás comprar hoy en día es una opción muy interesante.
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