Al inicio de Hiyab, de Xavi Sala, observamos el trasiego de personas en una ciudad: gente diversa y de variada procedencia cruza sus caminos cada día.
La pieza cuenta la historia de Fátima, una niña española de origen musulmán -excelente composición del personaje a cargo de Lorena Rosado- que mantiene un enfrentamiento con la directora del instituto –una solvente, como siempre, Ana Wagener– porque no quiere quitarse el velo islámico.
Así, centrando el relato en este hecho concreto, que acaba de repetirse en nuestro país hace unos días, el director alicantino quiere abrir un debate con el espectador sobre el respeto y la tolerancia hacia la identidad cultural y religiosa de los demás.
Sala se plantea la necesidad urgente de revisar planteamientos discriminatorios hacia los musulmanes, incidiendo en el papel negativo de algunos medios de comunicación y de ciertos políticos que abanderan los prejuicios hacia los que consideran “diferentes". El metraje combina a la perfección múltiples elementos de su creación. Nino Martínez Sosa realiza un montaje que permite un ritmo trepidante al que otorga consistencia la música vibrante de Coke Riobóo, director de la estupenda El viaje de Said.
Hiyab es cine directo, que se apoya en una buena fotografía de Ignacio Giménez-Rico y en un sonido muy efectivo a cargo de un maestro en crear ambientes de fondo adecuados, como es Alex F. Capilla.
La obra crece hacia el final cuando somos testigos del instante en que la directora, apelando a la libertad de culto y laicismo del centro de enseñanza, anima a Fátima a ser igual que los demás, espetándola: “¿No querrás ser la rara de la clase?". Un primer plano de la niña revela su desconcierto: “no me imagino no llevarle, a mí me gusta mi Hiyab".
Pero el momento cumbre se produce cuando Fátima, que accede a la petición de la maestra, entra en clase y observa perpleja e impávida el desfile de opciones personales de sus compañeros de clase. En la desnudez más absoluta comprueba cómo estos alumnos se cubren la cabeza con gorros, pañuelos o cintas de felpa, llevando alguno de ellos “piercing", tatuajes o cortes de pelo llamativos.
En esta cinta, Xavi Sala logra transmitir la hipocresía de un comportamiento que lastima la libertad individual. Hiyab se configura como una película primordial en un cine absolutamente imprescindible y necesario que traslada a la sociedad el inquietante comportamiento de algunos estamentos, abogando con honestidad por un ejercicio responsable de tolerancia y respeto hacia otras culturas o religiones.
· La Ficha: Hyjab Dirección: Xavier Sala Fotografía: Ignacio Giménez-Rico Intérpretes: Lorena Rosado, Ana Wagener
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