ÓSCAR SÁEZ
La gente se queja de vicio. Y sin razón. Dicen que el Gobierno no trabaja. Si lo hacen, pero no se nota, como el movimiento de la tierra sobre sí misma. Parafraseando a Tolstoi, el Gobierno existe, pero no tiene ninguna prisa en hacerlo saber. Después de dos años de crisis, 24 meses, 730 días y 730 noches, el Gobierno se reunió con los grupos de la oposición para llegar a un acuerdo, no para combatir el déficit, sino para crear una mesa que debe aprobar después las medidas mientras siguen sumándose parados a la cifra oficial de 4,5 millones de desempleados. Lo mismo ha ocurrido con las autonomías.
Este lunes se reunieron con ellas para ver por dónde recortan. En lugar de grapas, clips; en lugar de fotocopias por una cara, por dos; en lugar tres audis, un autobús para llevar a todo el séquito de asesores y gente de protocolo. De reducir personal de confianza, privatizar (o cerrar) televisiones públicas con deudas milmillonarias (de euros) con audiencias raquíticas, de eliminar chiringuitos en forma de empresa pública para estómagos agradecidos o de quitar los privilegios de algunas autonomías, no se dijo nada. Pero sobre todo sin agobios, que de aquí a junio aún tenemos tiempo para tener ideas o para que la cosa siga yendo a peor. Ampliamos la prestación social y punto, que las prisas no son buenas consejeras.
Y luego llega el verano y después la precampaña electoral de las elecciones autonómicas y municipales, previas a la precampaña de los comicios generales. Así que tranquilos. Zapatero, el optimista, seguirá proponiendo comisiones y Rajoy, el mudo, seguirá rezando, en un estado laico y tan abortivo como era con Aznar, para que la cosa siga peor para todos y mejor para él. Y es que ya lo dijo, Gregorio Marañón: “El trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo”. Y eso hay que tenerlo encuenta ahora que han metido la tijera en las recetas médicas. Esperemos eso sí que los doctores de la economía dispensen de una vez la receta contra la crisis.
Y ahora el chiste semanal, que como el petróleo se va acabando. En este caso, algo viejo, pero relacionado también con las prisas. - ¿Cómo se dice eyaculación precoz en chino? - Ya ta.
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