El auge de la cocina
por Uno de la Redacción

VIERNES 19 DE FEBRERO DE 2010 A LAS 17:37 HORAS
Opinión > Política
 
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ALONSO GUERRERO

En España había cultura. Ahora hay cocina. Hasta que la LOGSE y Telecinco apagaran las últimas esperanzas que nos quedaban de darnos cuenta de que no teníamos futuro, vivíamos en un país con tradición, aunque fuera la tradición de nuestros propios errores, y teníamos en las librerías libros que podían leer con la misma pasión padres e hijos, libros por los que el tiempo no pasaba, ni las listas de éxitos. Ahora todo eso se ha ido al carajo pero, como le ocurría al hombre invisible, no nos dejan ver que no podemos verlo. Los pusilánimes que crean tendencias han optado por la cocina, que es democrática, como la religión, e igual que la religión la mantienen los pardillos.

Esta es ahora nuestra alta cultura. Donde estaban Kafka y Machado, ahora están Ferrán Adriá y Juan Mari Arzak. Donde se escandían versos, ahora se engulle la heráldica de turrahierros y soplafogones que cocinan con el pay-pay de la guía Michelín y nos cobran 60 euros si reservamos mesa y al final se nos pincha la rueda y no podemos sentarnos en ella. Estos son los nuevos rasgos distintivos de nuestra distinción: ya nos resulta más asumible, más aceptable lo que se paga por una trufa que por una biblioteca. Los templos son los restaurantes, de esa forma uno puede vivir en primera línea, si tiene una visa platino y vocación de espontáneo, el verdadero combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma.

Cualquier chorrada culinaria, sobre todo si es catalana o vasca, está santificada por lo políticamente correcto. La cocina se ha convertido en lo más opuesto al compromiso. Aúna, en su minimalismo, esa habilidad moderna de comer sin decir nada, pues hay que dedicar todos los epítetos al plato, a cómo nos lo preparan y presentan, al logro de esa estética de orangutanes, en lugar de hablar de mujeres y metáforas. La época extraña que pasa ante nuestras narices ha conseguido que envidiemos una tarde en el Bulli, sin pensar que el hambre perruna y visceral que padecemos necesitaría  mejor un buen bocata de mortadela italiana.


Comentarios
Pedro
domingo 9 de mayo de 2010 a las 18:02 horas
Totalmente de acuerdo, telecinco es un circo de monos muy bien maquillados
uno de la muga
sábado 20 de febrero de 2010 a las 16:37 horas
Sr. Alonso:
Un placer la lectura.
Nutritivo artículo. Será que andamos tan deprimidos que... soñamos con las tripas. Nos lo tragamos todo. ¿Será por las ansiedades?.
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